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Las 5:30 se marcan el el reloj digital de su teléfono, esta apoyado contra la pared mientras masca un caramelo con aburrimiento. Kunikida se había ofrecido para llevarlos a el y a Kyouka a casa de Atsushi pero ambos habían acordado ir caminando para pasar a comprar unas crepas así que le negó al mayor y agradeciéndolo por traerlo.
Kenji estaba esperando a Kyouka salga de sus clases de boxeo para salir a pasear, al rato las puertas del lugar se abren y la pelinegra sale con los guantes colgando de su bolso y el pelo recogido en un rodete. El rubio apaga la pantalla del celular y correr a abrazarla.
-Kyou-chan!- El chico la rodea con sus brazos y le da un beso en la mejilla- ¿Cómo te fue?- Pregunta con curiosidad.
-Bien, pero estoy sudando como un perro- Le dice con su usual cara seria y dándole una palmadita en la espalda -No importa, es so olor no mas- Responde Kenji y procede a agarrar la mano de la chica -¿Vamos a la tienda que dijiste?-.
Kyouka asiente y cuando corresponde al agarra, Kenji abre sus ojos, esta agarrando su mano con bastante fuerza pero de forma inconsciente por que al rato la chica se da cuenta y hace el agarre mas leve. Evidentemente sus practicas de deporte habían dado resultado por que últimamente a demostrado tener mas fuerza de lo normal, por ejemplo, cuando pudo agarrar unas cajas notablemente pesadas o cuando pudo cargar la mesa de te rota de Fukuzawa sobre su espalda sin problema alguno.
Mientras caminaban un grupo de tipos les llamo la atención, unos adolescentes mayores que ellos discutiendo cerca de una tienda. El mas alto de ellos miro hacia atrás y noto su presencia.
-Oigan niñitos!- Les grito a lo lejos, lo miraron sin preocupación alguna cuando el grupo de malandros se les acerco - ¿No tendrán algo de dinero que nos pueden prestar?- Pregunto en un tono amenazante.
Kenji respondió en un tono alegre mientras que Kyouka los miro sin expresión alguna -Lamentablemente no, que tengan un lindo día- Dijo y empezó a caminar rápido sin quitar la sonrisa de su cara pero siente como una mano se pone con fuerza sobre su hombro, giro la cabeza lentamente vio al tipo con una cara perturbadora -¿Estas seguro chiquillo?-. -Super seguro, ahora déjanos en paz señor!- Dijo animado y de forma alegre, pero el agarre sobre su hombro tomo fuerza. -Bueno niñito, se ve que nos no queda mas opción que la fuerza- Cuando dijo eso Kyouka salió de su "transe" y su mirada se poso en el chico. -¿Que pasa, tienes miedo?- El pandillero se rio de forma burlona junto a su grupito - Tranquila, primero moleremos a golpes a tu noviecito y luego partiremos en 2 esa cara de muñequita que tien- El tipo no termino de hablar cuando Kyouka le encajo un puñetazo en la boca, Kenji juro ver unos dientes salir volando. El chico no termino de pararse cuando la mas baja le volvió a dar otro golpe pero esta vez en la cabeza dejándolo inconsciente. El rubio quedo sorprendido e impactado por que nunca creyó que su pareja podría hacer puré a un tipo en cuestión de 2 golpes pero no hubo mas tiempo para mas impresiones, resto de el grupo de pandilleros, evidentemente enojados, los rodearon diciendo amenazas que estaban dispuestos a cumplir. Kyouka se puso en posición de en guardia, dispuesta a hacer un jab* mientras que el chico la imito. -Oye, creo que llegaremos un poco tarde a casa de Atsushi-san, ¿Le avisamos?- le pregunto. -Después, ahora ¿Quieres que pateemos unos cuantos traseros?- El rubio sonrió - ¿Por que no?, ¡Al ataque!-.
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-Hola niños que quie- AHH!- La chica que los atendió abrió los ojos como platos y pego un grito cuando vio a los 2 chicos con la ropa algo rota y sucia de polvo, junto a sus caras con pequeños moretones. Parecían que los hubiesen atropellado.
Pidieron su pedido y se fueron a sentar a una mesa mientras esperaban su comida. La tienda era muy linda y limpia, estaban hablando cuando el teléfono de Kyouka empezó a vibrar de forma violenta y en la pantalla figuraba el nombre de Atsushi. Apenas atendieron el chico les grito del otro lado de la linea. - EXPLIQUENME LO QUE ACABAN DE HACER, ¿COMO QUE SE PELEARON CON UNOS MATONES?- El albino dio a entender en su tono de voz que estaba preocupado y ligeramente enojado. - Eh, si ¿Algún problema?- Respondió Kyouka de forma tranquila. - DEBES ESTAR BROMEANDO, SABEN LOS QUE LES PUDO HABER PASADO?- Atsushi estaba por seguir pero fue interrumpido por Akutawaga —¿En serio hicieron eso? Wow, no me lo esperaba— dijo de la forma más tranquila y normal. El albino lo regaño del otro lado de la linea y luego siguió reprochando a los dos mas jovenes.Pero los pedidos llegaron y Kyouka decidio cortar la llamada —PERO SI AÚN NO TERMIN— No alcanzó a decir más por qué la llamada ya había sido colgado. El rubio miro a la pelinegra y le dijo —¿Comemos? — y la chica aceptó, luego verian que hacer con Atsushi más tarde. [☀]
