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Naruto respira profundo mientras se mira al espejo, nunca había pensado que alguna vez crecería, cuando era niño su mayor meta era llegar a los ocho años, un niño de ocho era más grande que uno de cinco.
Naruto tiene la mentalidad de no rendirse, no desistir y no dejar que toda la tristeza lo invade.
Naruto respira profundo mientras mira al hombre que está frente al espejo.
Tiene veintiocho y esta a punto de casarse, años de noviazgo, una vida conociéndose y finalmente Naruto podrá casarse con la persona que hace que su vida se llene de luz y quiera ser mejor todos los días.
Esta parado solo en la habitación reservada para la novia.
—Somos dos novios—Naruto aún recuerda lo oscuras que se habían las mejillas de la recepcionista.
Está nervioso, y siente su cuerpo temblar de vez en cuando al sobre pensar lo que sucederá en algunos minutos. Su mente se la pasa moviéndose de un escenario a otro.
Respira profundo y cuenta en reversa mientras comienza a moverse de un lado a otro.
Sus ojos recorren la mirada en el espejo. Todo está en su lugar. Viste un Kimono tradicional, Monntsuki Haori Hakama, su Haori oscuro, un Haori Himo en el frente, se siente algo torpe con lo largo de la Hakama y siente que podría caerse con sus tabi.
Choca sus dedos contra su pierna mientras ve el reloj en la pared.
La ceremonia es pequeña, solo Kakashi-sensei, Iruka-sensei, sus padres, Mikoto-san Itachi, Obito-san, y Shisui-san. Sasuke había conseguido una de las casas del recinto Uchiha libres, la que tenía el bello estanque atrás y que tenía la cascada que hace que su mente se calme rápido.
No puede evitar respingar cuando hay un pequeño golpe en la puerta.
—¿Todo listo, amor? —Naruto podrá tener cincuenta en un futuro y seguir sonrojándose ante el amor de su madre fuera de su casa.
—Si—dice demasiado nervioso supone para conseguir que su madre abra la puerta y lo mire de arriba abajo.
—Te ves perfecto, amor.
—Gracias, Oka-san.
Su madre se para frente a él y lleva una se sus manos a su mejilla, Naruto se recarga en su calor.
—Todo saldrá bien amor, sus vidas solo serán aún más felices con este paso. — Su madre siempre sabe que decir.
—Gracias.
Su madre se inclina y deja un beso en su mejilla, para después tomarlo del brazo y comenzar a sacarlo de la habitación.
—Ahora comencemos a avanzar, porque nuestro bello novio espera nerviosamente en el altar.
Las mejillas de Naruto enrojecen, su bello novio, es el simple pensamiento de ver a Sasuke vestido igual que él, que hace que camine un poco más rápido del brazo de su madre. El día es maravilloso, sin demasiado calor, el aire sopla y escucha el agua correr en sus oídos.
El camino hacia el patio es guiado por el camino de madera, no sabe si es coincidencia o no, pero el jardín esta repleto de girasoles y pequeñas margaritas.
Hay sillas para los invitados y cuando los ojos de Naruto se alzan siente su corazón detenerse.
Sasuke está en el altar esperando por él.
Sasuke se ve hermoso.
Los ojos de Sasuke brillan cuando sus ojos se encuentran y la sonrisa en su rostro comienza a crecer.
Está tan nervioso pero puede respirar más tranquilo
Está nervioso pero cuando ve la sonrisa pequeña de Sasuke sabe que no es el único.
Está nervioso mientras toma la mano que Sasuke le extiende, pero sabe que todo saldrá bien.
Porque Sasuke está a su lado y este es solo otro paso.
