Work Text:
Mientras más envejecemos, los microorganismos evolucionan.
De pronto somos peces.
De pronto salimos del océano.
De pronto somos grandes reptiles habitando el planeta.
Cuando respiro, siento las montañas nacer, mi piel temblar.
Me golpeas con fuerza y casi toda la vida en mi se acaba.
Los sobrevivientes evolucionan, se adaptan y la dinámica cambia.
Los mamíferos se extienden por el planeta.
De pronto andan en dos piernas.
Humano.
Descubren el fuego, controlan el fuego.
Hacen sonidos, les dan significado.
Dibujan símbolos en las paredes, representan su realidad.
Comienzan a sembrar, se asientan en un lugar.
Una dinámica surge.
Comercio, Casas, Trabajo, Más de ellos.
Más comida, más necesidades, más creación.
Los símbolos son ahora abstracción.
El arte evoluciona.
Creamos mitos, creamos dioses.
Creamos leyendas, creamos historias.
Letras que inspiran.
Cantamos.
Pintamos.
Bailamos.
Representamos.
El arte de pretender, el arte de contar historias, el arte de ser alguien más.
Actuamos.
En esta tierra, poderes, habilidades sobrehumanas, nada de eso hay. En esta tierra somos soñadores, en esta tierra buscamos diversión, en esta tierra pretendemos. Sin embargo, el arte de pretender nos confunde, nos llena de incógnitas, nos hace cuestionar lo que sentimos.
Toma mi mano, pues, llévame a descubrir si este es nuestro camino. Deja que mi cuerpo arda y se consuma por ti. Deja que mis labios saboreen los tuyos en busca de aquello que el destino se empeña en hacernos repetir.
Que las reglas de esta tierra no se apliquen en nosotros, que las mareas se eleven, que el suelo bajo nuestros pies tiemble, que nuestra conexión prevalezca.
Nosotros que hemos sido polvo, que hemos sido poderosos, que hemos sido árboles. Déjame sentir y beber de ti una vida más.
Cuéntame, amor mío, si debo temer que algún día en alguna vida, nuestra historia ha de terminar para siempre. Dime si en mi siguiente vida te podré esperar.
Oh, Erik.
El día que nos conocimos en aquel set, la frase viene a mi mente incluso si ese no es tu nombre. Poco tardo en enterarme de que tu personaje se llama así. Tu nombre es diferente.
Michael/Ian
Tantos años vagando por esta tierra, es un milagro poder estrechar tu mano y decirte, viejo amigo, que es un placer conocerte una vez más. Sin embargo, la frase no llega, tu mente y la mía aún no son lo que debieran y no le damos importancia.
Mi nombre es James/Patrick
La cámara apunta a nosotros y dejamos de ser quienes somos. No más Michael o Ian. No más James o Patrick. Ahora somos quienes debemos ser, Charles y Erik. Nuestras historias sobre esta tierra se cuentan una y mil veces. Y lo aceptamos, porque así debe ser.
Erik // Sé lo que esto significa para ti
¿Qué estás haciendo aquí? // Pero vas a morir
¿Por qué haces preguntas a las cuales ya tienes respuesta? // Por favor, Erik, calma tu mente.
No te rindas con ellos // ¡Suéltame! ¡Suéltame!
¿Qué me harás hacer, Charles? // Tranquilízate, sólo respira. Estamos aquí.
He escuchado estos argumentos antes. // ¿Quién eres?
Fue hace mucho. La humanidad ha evolucionado. // Mi nombre es Charles Xavier.
Sí, en nosotros. // Estabas en mi cabeza, ¿Cómo hiciste eso?
¿Te estás inmiscuyendo aquí, Charles? ¿Qué estás buscando? // Tienes tus trucos, yo los míos.
Busco esperanza. // Soy como tú.
Te traeré esperanza, viejo amigo. // Sólo calma tu mente.
Sólo te pediré algo a cambio… // Pensé que estaba sólo.
No te metas en mi camino.// No estás solo.
Nuestras vidas cambian, se repiten, chocan, y moldean a conveniencia. Nuestro romance nace y muere, una y otra vez. Nos encontramos, nos miramos a los ojos y nuestros corazones laten como uno solo. Me tomas de la mano y sonrío. Me acerco a ti y tu rostro es una invitación a seguir. Justo cuando estoy a punto de probar tus labios una vez más, las cámaras paran y de nuevo somos sólo una idea.
Los que pretenden se miran confundidos y no saben que el deseo no viene de ellos, sino de nosotros. Aunque verlos me hace pensar que tal vez ellos también están atrapados en su propia locura. ¿Tenemos culpa de los afectos que puedan surgir? No lo sé.
No sé si tenemos la culpa del dolor que Ian sintió al momento de la muerte de Charles de Patrick. No tenemos la culpa de que haya llorado desconsolado aún después de que las cámaras dejaron de grabar.
No sé si tenemos la culpa de las miradas insistentes que ambos se daban mientras trabajaban en el set. Tampoco sé si tenemos la culpa de aquellos roces accidentales, donde la mano del otro se quedaba unos segundos más en el hombro o en la cintura del otro. No sé si es nuestra culpa que incluso cuando nos dejaron de interpretar por un momento, ellos seguían comportándose así.
El fenómeno no cambió con James y Michael, de hecho, por un momento, pareciera que se intensificó. Porque la química fue innegable desde el primer momento. Las miradas, los roces, la voz, todo se sentía más como nosotros.
Erik, es posible que tú y yo estemos volviendo loco a este mundo.
Michael está en posición en el set, tiene el casco puesto y el maquillaje aplicado, esta es la escena en la que su personaje y el de James tienen esa separación. Leyó el guión por semanas, ensayó en soledad, internalizó los problemas que Erik presentaba, pero nada lo preparó para lo que ese día ante las cámaras sucedería.
Mientras sus ojos miraban fijamente los de Charles, podía ver el dolor. No era físico, también era emocional, eso Erik lo sabía de sobra. Le estaba rompiendo el corazón a la persona que más amaba. —Tú lo hiciste.— No estaba dispuesto a rendirse, aún podía salvar esto que ellos tenían. —Que nos pongamos en contra nuestra, es lo que ellos quieren.— Charles tiene lágrimas en los ojos y desea limpiarlas, desea besar su rostro y borrar de él toda huella de dolor. —Traté de advertirte, Charles.— Erik le tomó la mejilla.
—¡Fassbender, esas no fueron las indicaciones!— El director gritó, pero era como si James y Michael estuviesen fuera de sí.
—Te quiero a mi lado.— Erik se acercó un poco más, y entre lágrimas de dolor, Charles y Erik se besaron. No sabían lo que eso significaba para sus vidas, pero saben que esta experiencia la repetirían sin dudar. — Te encontré.
—¡Corte!— comandó el director enérgicamente mientras Michael y James se separaban del beso. —¿Qué fue eso? ¿En qué parte del maldito guión viene algo así?— Ambos se miraron a los ojos confundidos, y avergonzados con el resto del equipo presente. James fue el primero en hablar, —Lo lamento, yo sólo…— Michael lo interrumpió. —Fue mi culpa, me dejé llevar por la escena, creo que llevamos mucho tiempo grabando… Mejor tomemos un descanso.— El director los miró y vio el agotamiento en sus rostros. —Ya casi es hora de la comida, descansen todos y ustedes dos, —dijo, dirigiéndose a Michael y James. —Lo que sea que esté pasando entre ustedes, que sea fuera de cámara.— Ambos asintieron y sin mirarse se dirigieron a sus respectivos camerinos.
Oh Erik, ¿Qué hemos hecho? // Oh Charles, lo siento tanto.
Michael pasó en seco al escuchar la voz de James. —¿Dijiste algo?— El otro lo veía con curiosidad, —No, pero yo escuché tu voz…— Mientras se miraban fijamente, James fue quien reaccionó primero y tomó a Michael del brazo. —Ven, quiero hablar contigo.— Los dos se metieron al camerino de James, Michael lo miró expectante. —¿También escuchaste esa voz?— Pausó un momento, tratando de pensar en qué más decir, —Cuándo dijiste eso, el “Te encontré”— Michael asintió. —Sentí que viví mil vidas en un segundo.— Sus miradas se cruzaron. No hay cámaras, no están actuando, sin embargo…
Que este beso sea suyo, los nuestros serán más.
Nuestra en muchas vidas por muchos pasará.
No somos personas, No somos algo que se pueda explicar.
El mundo de las ideas, pues, para un humano no hace mucho por aclarar.
Te amo.
Lo sé.
En otra vida.
//Yo te encontraré//
