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La joven dama de la pintura

Summary:

Les muestro algo después del canon, pero jingnu toma la decisión de dejar vivir a Agula.

“Jingnu intenta huir cuando Qiuju grita por la ventana avisando que Agula estaba cerca, dingyou la observa desconcertado, no esperaba que jingnu actuará así, después de casi arrancarle la cabeza con una simple mirada.

Pero sin quererlo, termina encontrandose cara a cara con Agula, jingnu desea ser tragada por la tierra al ser observada por esos ojos ámbar, cuando huye nadie la detiene, rompe en llanto pero no mira atrás”

Notes:

Esto es muy ooc pero, me gusta las tramas del gato y ratón; generar nervios y gay panic a jingnu es mi pasión.

⚠️Advertencia: a la Qiyan de esta historia es poco probablemente que sus recuerdos vayan a regresar.

Chapter Text

Jingnu escucha en completa calma, dingyou suda bajo su intimidante posición pero no inclina la cabeza.

“Agula quería irse porque no soportaba más”

Jingnu golpea el mango de la silla

“¡¿Soportar?! No hay una tortura como para tener que soportar!” explotó ella con los sentimientos que había guardado durante cinco años.

“¿Y las cicatrices en su cuerpo?”

Dingyou fue tan frío que apagó por completo las fuertes llamas de furia que jingnu desprendía, sus pestañas tiemblan recordando sus pecados.

“Yo...”

“¿No has pensado que Agula ya ha tenido suficiente maltrato en su vida? ¿está mal que quiera una nueva?” 

Jingnu no sabe que decir, era como si dingyou tomara la empuñadura de un cuchillo con fuerza y la empujara sobre su cabeza, en su más profundo inconscientemente, dónde se guardaba la vergüenza, la pena y el arrepentimiento.

“¿Cuál es tu obsesión con ella?” 

Esa pregunta paraliza a jingnu, mira directo a los ojos de dingyou reflexionando,

“¡Ella me dejó! ¡No es una obsesión!”

“Ella te entregó un cuerpo muerto como pago de su deuda, ¡Ella está muerta para tí hace mucho tiempo!”

“¡Pero ella no murió, tampoco hay una deuda!” un golpe duro sobre la silla, después se alzó empujando a dingyou “¡Hasta que vea su cuerpo pudrirse y convertirse en cenizas! ¡incluso en ese momento no permitiré que se vaya de mi lado!” 

Dingyou no se atrevía a tentar la muerte, si respondía el trato de jingnu sería ejecutado por todos los guardias que esperan afuera, y entonces, después de morir, ¿Quién sabe qué sucederá con Agula? ¿la llevarán de vuelta al palacio? Esa prisión de oro!.... Aunque, la casa en la que vive ahora no parece diferente a una cárcel.

Dingyou la interrumpió “Ella es feliz aquí” miente, el corazón de jingnu parece romperse en pedazos, la tristeza convertida en odio, el odio convertido en dolor, el dolor convertido en arrepentimiento.

“¿Qué?" No lo puede creer, su cuerpo explota en sensaciones ¿Cómo puede atreverse a ser feliz cuando ella tiene su mundo destrozado? Todo su mundo se volvió Agula, pero Agula simplemente la volvió una experiencia, un mal capitulo en su historia.

“Agula no te necesita a tí, ni a nadie más para vivir, ella es feliz enseñando, adora a sus alumnos y jamás ha preguntado por ti” 

Jingnu quiere morir. Dingyou sólo suspira.

”En realidad...” toma un momento para pensar sus palabras, observa a la mujer destrozada, su rostro con las cejas fruncidas pero su piel se tornó más pálida “Agula te olvidó hace tiempo, su enfermedad hizo que perdiera todos sus recuerdos aunque no sus capacidades y aprendizajes” 

Jingnu volvió a la conversación, ¿Olvidar? Ella sabía sobre las consecuencias de su enfermedad, incluso que Agula podría quedar con alguna discapacidad pero no esperó que sucediera pronto.

“La ... Enfermedad la consume?” murmura.

“Consumía” aclara dingyou con orgullo, no cree que esos médicos imperiales pudieran hacer lo que él hizo! “no es que la enfermedad desapareciera en un abrir y cerrar de ojos, simplemente ahora es más estable, pero sus consecuencias y secuelas parecen ser incurables....”

Jingnu frunció el ceño.

“No soy un dios para salvar una vida, solo soy un simple médico que hace lo que puede.... y probablemente ella tampoco tenga mucho tiempo...” duda un momento antes de mirar directo a los ojos de la mujer “¿Por qué no dejar que tenga una buena vida tan sólo una vez? Sin guerras, sin odio, sin venganza... Sin que sea hostigada o manipulada” 

“¡Yo no la trataré así!” golpea el reposabrazos de su silla, dingyou sólo se mantiene quieto y pensativo; jingnu palidece al notar su comportamiento, hace mucho que no perdía la compostura en realidad, reflexiona, hay un largo silencio hasta que el hombre habla.

“¿Nunca has pensado en dejarla ir?” dingyou preguntó, está vez su voz era suave, contenía tristeza por Agula y la situación, Jingnu simplemente observó en silencio.

“¿Dejarla ir?” repitió con burla, una sonrisa deformada sobre su rostro, ríe con locura “¡Ja! ¿Por qué debería?!...” 

“Porque la amas...”

Un golpe fuerte e inesperado, jingnu se rinde fácilmente está vez y suspira “¡Olvídalo! La esperaré donde se hospede”

“Si así lo quiere...” 

Jingnu llega a una pequeña choza con un frasco de medicamentos en la mano, el lugar es tan desaliñado y descuidado es incluso peor que una cárcel! Su corazón se rompe, ¿Realmente Agula vivió así por todos estos años? Todo estaba vacío, sólo había un par de muebles, una cama, un cofre con sus cosas y una pintura.

No le toma mucho explorar todo, el cofre sólo contiene unos pocos cambios de ropa, también contenía algo de tinta por las marcas en su interior, quizá Agula debió llevarlos a su trabajo concluye jingnu. El polvo la hace estornudar, rasca su nariz incómoda y se sienta en una silla vieja.

“¿Realmente ella se queda aquí?” piensa, era como sí... Se hubiera encarcelado todos estos años, incluso la cárcel dónde una vez estuvo tenía mejores condiciones que esto; hojea un par de papeles con escritos que estaban sobre la mesita, sus ojos no pueden ver nada más que letras borrosas pero puede saberlo con certeza, es la letra de Agula.

Su pensamiento no es el mejor acompañante durante horas en una choza vacía, al principio estaba decidida a encontrar a Agula y darle una buena cachetada, realmente no creía las palabras de dingyou, “ya le había engañado más de una vez, ¿Por qué debería confiar en él está vez?” fue como lo pensó lógicamente, sin embargo su corazón comenzó a latir con miedo, muy en el interior de su ser sabía que era real, el médico imperial le había dicho lo mismo una vez, ¿y si Agula realmente la ha olvidado?.... No sabe qué hacer.

Los minutos pasan demasiado lento para su gusto, los pensamientos entran y salen, la valentía huye y regresa, las palabras de dingyou siempre presentes en su mente le hacen cuestionarse si ella debería estar aquí “¿Y si realmente es feliz aquí?” piensa en muchos escenarios, quizá, si ella no se entromete Agula no tenga la necesidad de recordar, pueda vivir libremente y enamorarse de nuevo... Un agrio sabor en su boca le hizo negar, ella realmente no podría dejar que Agula se volviera a casar.... Pero, Agula merece ser feliz, ¿No?

Recuerda el trato que ella le dió a Agula, la culpa le susurra al oído con malicia, jingnu no sabe que hacer, ¿Y si vuelve a lastimarla? ¿Qué pasa si Agula ya no quiere verla o ya no la ama? Golpea su mano contra su frente frustrada.

“¡Maldita sea!” grita, después de todo, jingnu llega a una conclusión poco favorable para ella; Agula se fué fingiendo su muerte, realmente se fue por propia voluntad y siendo este un lugar tan lejos probablemente no quería ser encontrada de nuevo. Las lágrimas caen en silencio, jingnu quiere morir “Ella es feliz” las palabras rondan por su cabeza, siente dolor en el pecho, después un enorme enojo que arde como una fogata y luego el sentimiento se apaga en un chasquido cansado de todo esto.

“Creo que la parte más dura de todo esto, es pensar en ser rechazada por Agula” un rostro enojado lleno de odio y desaprobación aparece en la mente de jingnu, esos ojos ámbar no vuelven la mirada a ella nunca más y se alejan sin mirar atrás.

Jingnu sobre piensa las cosas hasta un punto agobiante, la valentía y odio con el que buscaba sin parar se convertirá en miedo y ganas de huir, ella no quería ser un estorbo para Agula, si realmente era su decisión no volver a verla... Entonces jingnu cumplirá su capricho.

Se levanta desilusionada pero decidida, camina a la puerta pero la pintura llama su atención, por primera vez nota la presencia del objeto, cuando mira lo plasmado en el papel se sorprende al verse a sí misma, pero jingnu ya no se reconoce en esa pintura, la sonrisa y calidez que resplandece de ella se esfumó hace tanto tiempo, jingnu ya no era ni la mitad de su sombra.

“Agula estará mejor sin esto..” piensa, está por tomar la pintura e irse cuando un leve alboroto se escucha desde afuera.

“¡Su alteza, ella llegó!” Jingnu entra en pánico, intenta desenganchar la pintura sin éxito, la desesperación hace que arrugue y rompa en pequeñas grietas a los costados del papel, jingnu se rinde y corre a la puerta para salir con rapidez pero ya era tarde; Agula es más alta que las mujeres promedio del reino wei, sus pasos inevitablemente son más largos, ambas chocaron contra la otra, jingnu estaba aterrada, no se atrevió a mirar arriba.

“Lo lamento” murmura, Agula sólo parpadea confundida, ¿Qué hacía una persona en su casa? Una extraña!... Una mujer.... Una mujer linda.

“No se preocupe, señorita” responde en automático, el rostro de la chica cambia en una mueca triste, Agula no sabe por qué, si supiera que jingnu está muriendo por dentro lo entendería, ¿Cómo puede alguien que una vez conoció todo de ella y amo con todo su corazón hablarle como una completa extraña? Las lágrimas brillan en las esquinas de sus ojos.

Por otro lado Agula tiene un sentimiento de nervios y anticipación, sus ojos ámbar no pueden despegarse de la figura, sin quererlo está aprendiendo cada detalle de su rostro que le resulta familiar.

“Disculpe” jingnu se aleja con desesperación empujando a Agula sin querer, si se quedaba un momento más no sabe qué podría pasar. Todos los presentes observaron sin entender, jingnu sólo subía a su carruaje sin querer dar explicaciones, Qiuju y rolan se miraron preocupadas, miraron una última vez a Agula y corrieron tras jingnu.

Agula observó en silencio, por alguna razón la presión en su pecho creció; miró la puerta de la casa de su “primo” lo vió asomarse un momento antes de ocultarse de nuevo con rapidez. ¿Qué sucede? Se cuestiona, los guardias avanzan con rapidez por órdenes de Qiuju y Agula aprieta con fuerza los lazos de su mochila al escucharla, da una mirada rápida al carruaje y después su casa, la puerta estaba entreabierta, parada en medio de la acera reacciona corriendo dentro.

Lo primero que busca es la pintura, no tiene nada valioso en casa más que eso, cuando lo ve arrugado una tristeza impensable pasa por su pecho, las lágrimas silenciosas se hacen presentes pero Agula no las nota ella está ocupada planchando con desesperación el papel, la sonrisa de la joven de la pintura se tuerce debido a las arrugas, ahora parece una cara de horror, una de tristeza. 

Sus manos pasan suavemente una y otra vez, pierde la cordura por un momento, no sabe cuánto tiempo duró planchando pero el sonido del desgarre de papel la detiene de golpe, una lágrima cae sobre partes del vestido de la joven en la pintura, la tinta seca revive escurriendose junto a la lágrimas.

Se tumba en la silla con un inexplicable enojo, ¿Quizá estaba enojada porque un extraño entro a su casa y arruinó su pintura? O quizá el enojo venga de un inexplicable vacío, una emoción de abandono, ¿Pero abandono a qué o de quién? No logra comprender nada simplemente ella sabe que siente.

Todo se junta, impotencia por no saber identificar qué sucede, enojo por alguna inexplicable razón, sensación de abandono, tristeza. Solloza mirando al techo que estaba a una tormenta de caerse, golpea la mesita a su costado con fuerza varias veces con impotencia y desesperación repentina, la pobre la mesa chilla queriendo desplomarse, un frasco de medicina cae al suelo rompiéndose en un estrepitoso ruido que Agula ignoro por completo, si alguien la viera diría que está haciendo un berrinche porque alguien rompió su juguete favorito. Pero en realidad era una joven a la que le arrebatan su última esperanza de vida.

Cuando se calma no lo piensa mucho y visita a su primo, Dingyou está sorprendido por esto, Agula nunca tuvo iniciativa para visitarlo, siempre fue él quien lo hacía y solo para medicarla.

“¿Sucede algo Qiyan?” 

Qiyan abre la boca sin saber qué decir, hace una mueca y se abre paso con un empujón. Sus ojos rojos asustan a dingyou.

”¿Por qué dejaste que entrara una desconocida tan fácilmente? ¿no dijiste que nos buscaban para matarnos?” 

Dingyou casi se desmaya al principio de su pregunta, siempre tuvo miedo de que Agula recordara todo y que lo culpara porque jingnu pudo encontrarla, fue descuidado, no cumplió su trabajo de cuidarla y esconderla, pero cuando ella hablo como siempre lo ha hecho pudo volver a respirar.

“Esa mujer es una clienta...” inventa rápidamente “le pedí que te dejara un frasco nuevo de medicina, ella amablemente aceptó” observa silenciosamente a Qiyan, ella parece recordar el frasco sobre la mesa dándole la razón a su “primo" pero estaba tan enojada, decepcionada, sólo pudo crujir su mandíbula tensa, dingyou juega con los dedos ”¿Ocurrió algo?”

“¡Ella tocó mis cosas! ¡Y después huyó!” responde con desesperación, deseaba arrancarse el cabello por todo el cúmulo de sentimientos, por alguna razón estaba más alterada cuánto más tiempo pasaba.

Dingyou brinca por el repentino grito, ¿Qué hizo jingnu para alterarla tanto?Agula no ha mostrado sentimiento alguno en cinco años y ahora es como si explotará o floreciera.

“¿Quizá sólo tenía curiosidad?” intenta calmarla, ni siquiera él entendió porque jingnu se fue tan repentinamente, después de toda esa energía que tenía para encontrar a Agula, se esfumó en un parpadeo.

“¡Huyó y rompió mi pintura!” está vez Agula lo dice más para sí misma, ríe con incredulidad. 

Dingyou comprende un poco más su comportamiento, esa pintura es, para su mal gusto, el punto de anclaje para Agula, se ha aferrado a ella durante todo este tiempo, ni siquiera él podía acercarse o mirarla por mucho tiempo, cuando lo hacía ella guardaba silenciosamente la pintura en su cofre y esperaba a que se fuera. Que un “extraño” lo rompiera la alteraba demasiado.

Aunque muy en su interior dingyou sabía que Agula estaba histérica por ser abandonada por jingnu, probablemente su mente no recuerda pero su cuerpo sí, recibir el repentino rechazo la altera demasiado y pone como excusa la pintura para justificar esos sentimientos que no comprende.

Agula lo pensó por mucho tiempo hasta calmarse, de repente recuerda el rostro de esa joven y no puede evitar inconscientemente compararla con la joven en su pintura, un destello aparece en su mente, su corazón late con fuerza, mira a su primo sintiéndose repentinamente tímida de preguntar por la dama extraña pero reune fuerzas y finalmente pregunta con sus mejillas ardiendo.

“¿Cuál es su nombre?”