Chapter Text
"Michael, Michael por favor escúchame" Sophie insiste, pisandole los talones al alfa quien la ignora al caminar "¡Michael!"
"¡Mierda Sophie, déjame en paz!" La mujer es lo suficientemente insistente para sacar de sus cabales al campeón del mundo, quien se gira sobre sus talones para encararla "¡No me interesa que quieras decir!"
Él está reacio a escuchar palabra alguna de la beta quien frunce el ceño. La tensión es visible y sumamente delgada, ambas partes se miran con el ceño fruncido y los puños cerrados.
"Michael" Sophie insiste "Es sobre Jos..."
Michael resopla, quitándose su gorra de Ferrari de un solo jalón. Hace años había dejado de ver al omega y realmente no tenía problema con ello.
Su relación fallida quedó en el pasado y ya está, el alfa tenía cosas más importantes de las cuales preocuparse y el omega no volvió a insistir, cada quien tomó su camino y juraron no verse jamás. Michael no extrañaba a Jos y Jos no extrañaba a Michael.
O eso se suponía, porque Michael no podía evitar suspirar de pena al extrañar esas noches donde pasaba horas discutiendo con Jos, pero lo resolvían con besos bruscos y finalizaban la pelea en la alcoba.
Sin embargo, todo eso había quedado atrás. Ahora el alfa estaba enlazado a una bella omega quien además era la madre de sus dos cachorros, Jos no tenía cabida en su vida.
"Sophie..." Suspira, intentando mantenerse racional. No puede actuar como un loco "Jos y yo terminamos nuestro lazo hace años, nada de lo que él haga me incumbe. Por favor, estoy cansado, quiero ir a casa con mi omega y mis hijos"
Explicó con calma, sintiendo su cuerpo pesar. Las practicas habían sido difíciles, ultimamente había estado sintiéndose decaído y débil, pero no sabía la razón.
Corinna, su omega, incluso le había dicho que su olor se sentía diferente. Michael temía estar enfermando, porque eso era lo último que le faltaba para arruinar su semana.
"Es que..." se traba, algo raro en Sophie a decir verdad. La beta era experta en hablar sin titubear, por lo que, por esta ocasión, Shumacher se preocupó al menos un gramo. "Ugh... lo tenía tan jodidamente planeado está mañana..."
Golpea su cabeza con su palma un par de veces, buscando las palabras y ahuyentando su nerviosismo. Por su parte, el alfa suspira, apretando el puente de su nariz
"Sophie, hablemos luego" Le dice, queriendo irse "No me siento bien, en serio"
Es sincero. De un momento a otro se mareó, volviendo a sentirse débil. Algo estaba pasando, podía sentirlo, estaba preocupado y el no saber porqué lo estaba irritando.
"¡No, espera!" Sophie niega, pidiendo compasión con su mirada "Yo... por favor, acompáñame a mi auto, debo mostrarte algo"
"Soph" le llama por ese apodo cariñoso que solía usar cuando eran solo ella, Jos y él "Hoy no, ¿si?"
Suspira. Michael había deseado volver a ver a Sophie, porque ella (al igual que Jos en ese tiempo, antes de volverse su omega) era su mejor amiga y baúl de secretos, pero como siempre, las cosas habían cambiado y a pesar de lo mucho que quería invitar a la beta a la casa para que conociera a Mick y a Gina y presentarte formalmente a Corinna, sabía que eso no era posible, o al menos no lo era por ahora.
Sophie mira a un costado, Michael sabe que está pensando, pero él ya no quiere quedarse ahí con ella a esperar a que se le ocurra algo, no cuando un estúpido dolor de cabeza se adueña de absolutamente todo su cuerpo y lo hace sentir aún más mierda que nunca.
Ella finalmente suspiró, relajando sus hombros; Michael hizo lo mismo, suponiendo que la locura había acabado.
Sin embargo, cuando el alfa se disponía a abrir la boca para despedirse, la beta fue más rápida y tomó su mano, jalandolo hacia quien sabe donde sin importarle las quejas del alfa que se veía obligado a seguirla.
"¡Mierda, Soph! ¡Ya te dije que no" se queja.
"¡Se lo prometí a Jos!" Réplica.
Esta vez no solo Michael se sintió alterado, si no que también su alfa, quien se removió en su interior haciendo saltar al hombre de los nervios. ¿A caso Jos estaba ahí, esperándolo en el coche de Sophie?
Él ya no tenía ningún sentimiento por el omega a pesar de su historia juntos, no, no podía, él tenía una preciosa familia que con Jos no podría tener jamás. No sólo él lo sabía, si no que el omega también se lo había dicho.
<<Si quieres cachorros y un omega que se quede en casa, no cuentes conmigo, Michael. Yo no soy ese tipo de omega y jamás lo seré>> le había dicho.
Claro que en ese entonces Michael juró no querer nada de eso y procedió a abrazar por la espalda al omega quien se burló de su idiotez. Jos siempre le decía a Michael lo estúpido que era al caer por él, pero Michael nunca se lo tomó personal.
Así amaba él, era brusco y decía cosas groseras con el fin de lastimar, pero esa sonrisita en las mañanas y la manera en la que depositaba un beso en su frente antes de despedirse le hacía saber al alfa que no había nadie mejor que Jos para él.
El como temblaba cuando Michael se atrevía a besar su cuello y murmurar cosas cursis siempre estará tatuado en la memoria del alfa, quien nunca va a confesarlo en voz alta, pero secretamente gustaba de reproducir aquellos recuerdos antes de ir a dormir. Jos era precioso, alto, rubio y sumamente inteligente.
Michael quedaba boquiabierto ante cada palabra del omega. Lo amaba, lo amaba tanto que no entendía como lo había dejado ir tan fácilmente.
¿Porqué habían terminado?
Michael parpadeo un par de veces, regresando a la realidad. Se había perdido tanto tiempo en su cabeza que no notó que había comenzado a pensar estupideces.
Y tampoco notó cuando de un momento a otro ya estaba frente a la camioneta de Sophie quien le miraba con una mueca aterrada.
"¿Porqué me miras así?" Le preguntó, casi con molestia. Ahora estaba irritado por sus pensamientos y la mirada de Sophie lo ponía de los nervios. "¿Qué pasa?"
La mujer miró hacia abajo, pero fue en un rapido movimiento que pareció ser involuntario. Michael alzó una ceja y siguió su vista hacia el piso, pero su corazón se detuvo al encontrarse con dos ojos azules gigantes, mirándole con ciertos gestos familiares.
"¿Que?..."
"Hola" el niño saluda torpemente desde abajo, agitando su manita hacia el alfa. Michael, con los ojos bien abiertos, tiene toda su atención sobre el niño rubio "Max... uhm... Maxi, Maxi"
Se presenta, extendiendo su manita fría hacia el alfa quien se encoge en su lugar. El ver al niño es raro, se siente raro, es como si el no fuera real, si no un fantasma que buscaba perturbar su paz.
"¿Que es esto, Sophie?" Michael ignora a Max y directamente se va sobre la beta quien cubre su boca. "¿Es una broma? ¿Que mierda planean tu y Jos?"
Michael está molesto, incómodo y alterado. En su estómago se forma un nudo y no sabe porque, se siente desesperado de encontrar una respuesta que le ponga los pies en la tierra, porque ahora mismo está perdido y divagando en el frío espacio exterior.
El pequeño Max se aterra, retrocediendo unos pasos y escondiéndose de inmediato tras Sophie, quien lo protege con su calor. Michael mira al cachorro y se arrepiente de inmediato, porque Max le mira como si él fuera a saltarle encima a su tía y a comérsela viva.
"Tía... quiero ir a casa con mi papá..." murmura, aferrándose a una pierna de la beta.
"¿Tú papá?" Michael pregunta, pero él niño de 3 años suelta un quejido y oculta su rostro en la pierna de Sophie.
"Michael" Sophie interviene. Michael le mira y nota en sus ojos una tristeza inexplicable que contagia al alfa y a su lobo que aúlla, anticipando lo que se vendría. "Max es tu hijo, tuyo y de Jos"
Suelta.
"Mientes" Michael, estando a la defensiva, no duda en negar al cachorro, a pesar de tenerlo frente a él "No es cierto, él no es mi hijo. Jos y yo... no, no, nunca podría haber pasado, porque él me lo hubiera dicho" el alfa está tan confundido que niega una y otra vez mientras retrocede con terror.
Él intenta pensar con claridad, pero no puede hacerlo. Esta bloqueado y ahogado en su propia mente.
"¿Crees que te mentiría?" La beta dice "¿Crees que me arriesgaría a traer a Max aquí, solo por una broma?
Michael niega, porque tiene sentido. Sophie no tendría porque hacerlo, ella no es así y Jos tampoco.
"¿Donde está Jos?" Es lo único que el alfa alcanza a decir después de pasar segundos boqueando "Necesito que me explique esto... no... no puedo creer nada hasta que el se pare frente mio y me diga que esto es cierto"
Exige. Esta tan confundido y desesperado que se siente ahogado.
Y Michael esperaba una respuesta de la beta, pero lo único que recibió fue un fúnebre silencio que le puso los pelos de punta. Ella no decía nada, a pesar de que el alfa la estaba apurando con la mirada.
"Maxi... ¿Que te parece si subes al auto?" Ella ignora a Michael y se dirige al cachorro quien le mira con lagrimitas en sus ojos.
El rubio mayor siente una punzada en el pecho cuando Max le mira por unos segundos y después regresa su mirada húmeda a su tía, a quien abraza y asiente con obediencia.
Sophie se gira al auto y abre la puerta del copiloto. Ayuda a subir al rubio y de inmediato la cierra, no sin antes lanzarle un pequeño beso y susurrar un "Todo está bien, amor. Debo de hablar con tu padre"
Michael boquea, porque todo se siente tan irreal e inestable que parece ser un sueño. Incluso jura y pejura que en algún momento se levantaría y todo el caos se tratara solo de una horrible y boba pesadilla.
Y antes de que pudiera gesticular palabra alguna, Sophie se le adelanta y suelta aquello que había querido decir desde que llegó al paddock.
"Michael... Jos falleció hace una semana. Y, aún que no quieras, tú eres lo único que Max tiene, él necesita a su padre y tu tienes que hacerte responsable"
Es clara y demandante, a pesar de querer soltarse a llorar ahí mismo. Perdió a su mejor amigo, después de todo, ella era la más afectada.
Ella y el lobo de Michael, quien se soltó a aullar de una forma tan desesperada y dolorosa que el hombre tuvo que cubrir sus oídos a pesar de que eso no ayudara en nada.
Jos había muerto. Su Jos.
Y Max... ese cachorro era suyo, de ellos dos. Max era la viva imagen de ese amor que Michael seguía recordando a pesar de haber pasado ya 3 años de su ruptura.
No podía creerlo y en parte no quería hacerlo. La vida del alfa estaba bien y en su lugar, pero ahora, con Max ahí, ¿que se supone que le diría a Corinna? ¿Que le diría a Mick y a Gina?
¿Podría siquiera fingir que Max no existía y volver a su vida normal?
