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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-12-12
Words:
2,113
Chapters:
1/1
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2
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126
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4
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1,348

Slammed

Summary:

Potter desarrolla un preocupante hábito de acorralar a Draco contra las paredes por todo el castillo.

Notes:

Work Text:

La primera vez que pasó, Draco casi sufre un ataque al corazón. Lo cual era entendible. Cualquiera estuviera aterrorizado de ver a Harry Potter, Derrotador de Señores Oscuros y Basiliscos y Dementores, caminando hacia ellos con un determinante destello en sus ojos, como si le hubieran dicho que necesitaba salvar al mundo otra vez y estuviera listo para explotar cada obstáculo que fuera lo suficientemente tonto como para aparecer en su camino.

Y Draco no era tonto. Una miradita a la expresión de Potter ya lo tenía haciéndose a un lado y mirando sobre su hombro para ver cuál fue la desafortunada alma que se había ganado la ira de Potter y la cual sería  ahora, convertida en polvo.

Pero no había nadie detrás de Draco. El corredor estaba vacío y Potter seguía viniendo, como si hubiera un dragón escupe fuego justo al lado de Draco y Potter quisiera estrangularlo con sus manos.

Por un pequeño segundo, Draco consideró mantenerse firme y retener un aire de dignidad, porque Potter no tenía razón alguna para que se le cruzara cerca. Porque Draco había sido tan cuidadoso. Cuidadoso al sonreírle a la gente correcta y confrontar a la gente mala, cuidadoso de saludar Hufflepuffs con un alegre "Buenos días," y ayudar a recoger sus libros caídos, incluso si el estudiante que los había dejado caer era un nacido de Muggles con pelo alborotado, o peor, un pelirrojo traidor de sangre. Porque Draco había decidido que si alguna vez iba al mundo Muggle, — lo cual obviamente era improbable, pero uno nunca sabe — y veía a una anciana intentando cruzar la calle, él ayudaría a esta hipotética Muggle a cruzar la calle, y arriesgarse a ser arrollado por uno de esos ridículos artefactos de metal, los cuales se veían como un espantoso carruaje y eran presumiblemente empujados por unos invisibles — y obviamente robados — caballos magos. Y se lo ha dicho a Blaise, muy fuerte, y Potter siempre ha estado cerca, así que de seguro había escuchado a Draco decirlo. Así que, lo que sea que Potter haya pensado que Draco haya hecho, él estaba claramente equivocado y esto era un malentendido.

Excepto que a veces Draco no se fijaba si Potter estaba merodeando por ahí, así que es posible que él haya dicho algunas cosas que pudieron haber insultado las sensibles emociones de Potter, y si este fuera el caso, entonces ya era un poco tarde para rogar. "Mortífago reformado, injustamente acosado e inocente."

Era hora de hacer lo que los Slytherins hacían mejor; lo cual era sobrevivir a toda costa.

Draco se giró y corrió.

En cuanto al plan, era uno decente, pero tal vez no cuando era perseguido por el Derrotador de Señores Oscuros y Basiliscos y Dementores, porque obviamente si derrotaste a todas esas imposibles criaturas, eras probablemente muy, muy rápido.

Lo cual Potter sí era. Rápido e irrazonablemente fuerte para ser tan delgada y enjuta criatura. Draco se encontró volando de un lado para otro, de pronto golpeado contra un muro de piedra con las manos de Potter sobre sus caderas.

Si tan solo no lo hubieran dejado sin aliento, Draco abriría su boca y hablaría poéticamente sobre su inocencia, pero solo había sido capaz de abrir su boca, lo cual aparentemente era todo lo que Potter necesitaba para ejecutar su vicioso plan; claramente quería matar a Draco por asfixia.

Fue extraño, Draco reconoció, que Potter intentara acabar con él besándolo como loco, pero por otro lado, estaba funcionando, así que a Draco no se preocupó tanto por los extraños métodos de Potter tanto como el resultado final. Su visión se oscureció y las estrellas bailaban frente a sus ojos. No había aire que encontrar en la proximidad de Draco, solo los labios y lengua de Potter, y una dulce esencia de su champú, el cual era posiblemente igual de mortal que sus besos. El champú de Potter aparentemente había dañado su pelo y lo convirtió en un permanente desastre. ¿Quién sabe qué otras cosas podría hacer?

Potter retrocedió — demasiado pronto, ya que Draco aún seguía vivo —, se volteó y se marchó, posiblemente lo bastante arrogante para creer que él era tan bueno derrotando al mal que Draco simplemente se caería y moriría.

Sin embargo, Draco sobrevivió, sólo para fastidiarlo, y a la hora de la cena ya era capaz de respirar correctamente e incluso de caminar con pies firmes.

Potter lo miraba fijamente desde la mesa Gryffindor del comedor, sonriendo de una forma espeluznante la cual hizo que Draco tuviera unos sueños bastante inquietantes esa noche.


La segunda vez que pasó; Draco estaba apunto de salir del baño del tercer piso. En cambio, fue golpeado contra la pared y besado salvajemente, por tanto tiempo que sus labios empezaron a hormiguearle y sus rodillas amenazaban con volverse gelatina.

Lo debió haber previsto. Potter era conocido por su incapacidad de darse por vencido.

"Mmm," dijo Potter, su cuerpo presionándose más cerca, decidido en aplastar a Draco entre él y la pared. Y entonces, sin previo aviso, atacó el cuello de Draco con sus labios y dientes, y Draco se dio cuenta de que Potter era en realidad un vampiro que seguramente estaba tras la sangre de Draco. Desde luego, chupaba la piel de Draco con bastante fuerza.

Lo cual era en realidad bastante agradable. Lo cual también confirmó la teoría de Draco, los vampiros eran propensos a chuparte hasta dejarte seco y hacer que te gustara; ése era su poder más cruel.

Potter no debía de haber estado muy hambriento, ya que eventualmente se echó para atrás con respiración agitada, parpadeó mirando a Draco y lamiendo sus labios, los cuales claramente no estaban llenos de sangre, así que la teoría del vampiro fue rápidamente desechada y reemplazada por otra; Potter estaba poseído. Esta teoria parecia mucho más probable, especialmente despues de que Potter le sonriera — como si no acabara de violar a Draco— y luego se pasara una mano por su pelo negro de una manera dulce e inocente, para después darse la vuelta e irse.

Draco decidió que no iba a volver a dejar que Potter lo agarrara desprevenido.


 La tercera vez, Potter lo estrelló contra un árbol.

Draco pensó que era seguro. Habían muchos estudiantes alrededor, bastantes se podría decir. Era plena luz del día también. Nada de eso pareció importarle a Potter de todas formas. Él simplemente se acercó, empujó a Draco contra un árbol y lo besó. Y no dejaba de besarle, incluso después de que varios estudiantes jadearan, uno de ellos incluso gritó — probablemente Weasley — y el Calamar Gigante parecía chapotear sus tentáculos contra el lago, como si estuviera emocionado por la exhibición.

Potter besó los labios de Draco, su mandíbula y su cuello. Ni siquiera los lóbulos de sus orejas se salvaron. Draco tenía que decir que Potter tenía un impresionante talento para retorcerse de la forma adecuada, asegurándose de que su muslo se apretara con fuerza contra la entrepierna de Draco y sus caderas se movieran a un ritmo tan perfecto que mantuviera a Draco inmóvil, a pesar de sus mejores esfuerzos para convencerse a sí mismo que solo tenía que apartar a Potter.

Potter respiró caliente sobre la piel del cuello de Draco durante un largo y mareado rato y luego se alejó.

"Te veo después," amenazó Potter con una sonrisa para luego correr hacia el castillo.

Los estudiantes alrededor miraban a Draco en shock, y él, cohibido se alisó las arrugas de su camisa.

La situación se estaba saliendo de control. Tenía que hacer algo.


No se podía hacer nada. Draco ya lo había intentado. Realmente lo había intentado. Estaba determinado a mantenerse cerca de sus amigos y evitar a Potter lo mejor que podía.

Pero habían veces en las que Pansy quería ir afuera, y Blaise quería ir a la biblioteca, y Goyle les rogaba para que fueran a las cocinas, y Draco no tenía ganas de ir a ningún lado. Alegó que había olvidado algo en el aula de Pociones y que deberían adelantarse, que él los alcanzaría pronto.

Y por supuesto, después de decir esto tuvo que quedarse. Caminar un poco alrededor, quedarse cerca del aula de Pociones en caso de que uno de sus amigos se diera cuenta que estaba mintiendo y se devolviera para revisar.

Draco simplemente no tenía opción. Él tenía que arriesgarse. Arriesgarse a que Potter apareciera, — lo que era probable ya que tenían Pociones juntos — y arriesgarse a que Potter lo arrastrara hacia un rincón oscuro y lo besara hasta que Draco olvidará su nombre y esas complicadas habilidades como caminar y respirar propiamente.

Pero bueno, al menos Potter no estaba tratando de matarlo; eso estaba claro. Él simplemente quería robarle a Draco la cordura que le quedaba, lo cual Draco suponía que era un pequeño precio a pagar por sus pecados, así que más le valía dejar que Potter lo castigara de la forma que le pareciera mejor.

Draco ya se estaba acostumbrando.


Con todo ese besuqueo, Draco había olvidado un hecho importante. Olvidé lo fastidiosos que Potter podía ser.

Allí estaba Draco, rondando alrededor del aula de Transfiguraciones, y Potter nada que aparecía, incluso cuando él normalmente siempre estaba ahí a esa hora del día, besando a Draco como loco.

Era desconcertante. Draco no tenía manera de saber donde y cuando Potter aparecería. Y en cierto modo como que le gustaba saberlo antes de estrellarse contra una superficie dura cualquiera.

Draco tuvo que perder su valioso tiempo en buscar a Potter. Tuvo que sacudir a unos cuantos Hufflepuffs y amenazar a otros cuantos Gryffindors, y sólo entonces descubrió que Potter lo había abandonado porque fue golpeado en la cabeza con una Bludger durante un entrenamiento de Quidditch.

Lo cual sonaba sospechoso la verdad, porque Potter no se supone que fuera tan descuidado. Su derecho de ser golpeado por una Bludger había sido revocado cuando él espectacularmente derrotó al Señor Oscuro.

Draco tenía que asegurarse de que la gente le estuviera diciendo la verdad visitando a Potter en el ala del hospital a plena noche.

Potter estaba ahí, durmiendo profundamente, su negro cabello incluso mas oscuro que antes sobre la blanca almohada y su cara incluso mas pálida a la luz de la luna.

En cuanto a pruebas concluyentes de que Potter estaba herido, esa era la única, pero... Había una cierta cantidad de besos a los que Draco estaba acostumbrado, y él lo tendría hoy, así que lo más razonable era inclinarse y dejar un rápido beso en los labios de Potter.

Potter abrió sus ojos. "Hola," dijo y sonrió, como si uno de sus amigos viniera a visitarlo y él estuviera decidido a darle un saludo excesivamente cálido.

"Hola," dijo Draco y volvió a besarlo, sólo porque podía. Porque Potter estaba tumbado y estaba completamente indefenso, y Draco era el que podía sorprenderlo con besos.

Excepto que Potter no se veía sorprendido. Sonreía y sonreía, y cuando Draco lo besaba él solo suspiraba y tarareaba un poco. Lo cual era encantador, así que Draco siguió haciéndolo. En realidad era incapaz de parar.

"Deberías irte," dijo Potter de repente. "Tienes clases mañana por la mañana."

"Suena aburrido," dijo Draco. Y sería terriblemente aburrido si Potter estuviera atrapado aquí.

"Es importante," dijo Potter, después de suspirar y tararear un poco porque Draco le había vuelto a besar. "tus ÉXTASIS son importantes."

"Sí," afirmó Draco y se sentó en el borde de la cama de Potter. "Creo que me quedaré aquí." Los pequeños y suaves suspiros de Potter después de cada beso también eran importantes. Posiblemente lo más importante del universo.

Potter sonrió y se acomodó para dejar un poco de espacio en la cama.

"En ese caso..." Potter ladeó la cabeza.

Tenía un poco de frío allí sentado, decidió Draco, y entonces se quitó rápidamente los zapatos y se subió a la cama junto a Potter. Hacía mucho más calor bajo las sábanas, y aún más cuando Potter se acercó y enredó las piernas con las de Draco.

Draco besó a Potter otra vez, sin prisas, lamiendo y mordisqueandole los labios, enrollando su lengua alrededor de la de Potter y suspirando sobre su boca. Retrocede un poco para ver a Potter respirando profundamente, con sus ojos cerrados y sus labios entreabiertos y húmedos. Potter abrió un ojo.

"Bueno, no pares," dijo Potter.

Draco lo miró fijamente. "Realmente estás intentando matarme, ¿verdad?"

"Hmm. Más que todo estoy intentando seducirte," dijo Potter, luego sonrió y miró a Draco de reojo. "¿está funcionando?"

"No," dijo Draco. "Estás herido y drogado. Así que cállate y duerme."

Potter se rió y se acurrucó más cerca. "Está funcionando," murmuró y asintió con confianza contra el cuello de Draco.

Draco no le contradijo.