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EL OSO
Había una vez, no hace mucho, en un punto en el que el tiempo no pasa y la gente suele perderse en una isla entre dos mares muy peligrosos, en un pueblo que no se parece ni al tuyo ni al mío, en una granja dispareja un oso blanco estaba pasando un mal día.
Normalmente el oso tenía muy bien controladas a las alimañas y aves que buscaban comer su trigo, o sus aguacates o sus tostadas de aguacate que tomaba para desayunar, pero no todas las aves le hacían caso.
El oso blanco sabía que si dejaba de mirar su granja o su desayuno un solo momento iba a aparecer un cuervo a robar su comida. Esto era algo muy imperdonable claramente. El oso blanco sabía que debía buscar una forma de espantar a ese cuervo, sea como sea.
Los cuervos como ese solo dan mala imagen a la granja, es un cuervo muy feo, azabache y parece enojado con el oso todo el tiempo. El oso no entiende cual es su problema.
Las demás a aves son sencillas, si los patos vienen (que pasó nunca lo hacen) solo debe darles pan, y si el pájaro azul viene solo debe escucharla cantar un poco y se va.
Y las alimañas ni se diga menos, el gato dejo de ir a molestarlo después de que se topará con una araña — la teoría del oso es que la araña lo asustó mucho —, está todo controlado menos ese cuervo.
¿Es que es muy exigente? Sabe que su trigo es de lo mejor, y que sus tostadas de aguacate son muy buenas pero ¿acaso es para tanto? algo debe estar mal con ese cuervo.
De todas formas el oso era listo asique probó todos los trucos que se sabía, incluso trato de poner aluminio en algunos partes para que el ave se cegara un poco, pero todo fue burlado.
«¿Que se debe hacer para detener a un cuervo?» era la pregunta que rondaba sus pensamientos día tras día. Hasta que al caminar por la pradera debajo de un árbol vio una pila de huesos junto con montones de hojas y ropa.
— Espantapájaros.
Dijo con una voz algo robótica el oso blanco. Estaba claro, había que ir hasta lo más primario. Tomo todo lo que había en aquella pila y puso manos a la obra.
¿La pila hizo algo de ruido? Si, pero el oso lo ignoro para su propio conveniencia, de todos modos un espantapájaros que habla asusta más que uno que no, verdad?
Entonces sobre un palo alto ahora había un nuevo Espantapájaros en la granja y ese cuervo tonto no robaría de el de nuevo.
EL ESPANTAPÁJAROS
ᴸᵃ ᵖᵃʳᶜᵃ
Ser un Espantapájaros es extraño, no es algo que quieras al parecer es solo algo que pasa. Resulta que a veces los esqueletos se vuelven espantapájaros es algo inevitable o eso al menos me dijo el oso blanco.
No soy realmente amigo de él, pero me dijo que este sería un trabajo perfecto para mi que de todos modos no estaba haciendo nada debajo de un árbol, el oso es tonto ¿No se dio cuenta que estaba descansando? quizás si lo hizo pero lo ignoro.
Estaba seguro que ahora había algo de desbalanceo entre la muerte, y los demonios, ángeles y todos los que le sirven a esta, por culpa de este oso.
De todos modos me da mucha pena decirle que ya tengo un trabajo, y soy muy bueno en ello asique debo volver. El oso blanco es muy bueno secuestrando personas, me dejó en lo alto de un palo y le temo a las alturas. No soy un buen Espantapájaros, solo se ser una calaca.
No hay muchos pájaros que asustar de todos modos solo viene uno a diario. No me habla, y solo me mira de lejos asique el oso cree que lo estoy espantando muy bien, pero no es así. Ese cuervo no es como todos los cuervos lo sé porque vi sus ojos.
Ese cuervo no me tiene miedo, como normalmente le temen los cuervos a los espantapájaros.
Trabajo con la muerte, asique cuando en la vida presencias una singularidad tienes que apreciarla. Al inicio me daba miedo el cuervo, viéndome desde lejos, estaba seguro de que me quería arrancar los ojos o almenos querría mirar en las cuencas vacías en las que deberían estar mis ojos.
Pero el cuervo ya no da miedo, porque se acercó a mí cuando robaba maíz, y me saludo. No hablo pero bajo ligeramente su cabeza de manera amable. Quizás puedo acercarme al cuervo y ser amigos para que me ayude a salir de aquí.
Nunca había hablado con un cuervo antes, si con oso, arañas, patos y tiburones, pero nunca con un cuervo. Me empezaba a preguntar cómo se veía el Cuervo en realidad.
En esta isla, que no es igual a ninguna isla en la que ningún humano han llegado a veces los animales toman forma de humano.Se llama camuflaje y es algo que todo bicho aprende si quiere sobrevivir.
Yo no lo puedo hacer porque no soy un animal, aunque un demonio alguna vez me digo que parezco uno. Cuando la gente muere tienden a querer ver a alguien de su misma especie, es solo en ese momento cuando puedo cambiar no es a voluntad, todavía soy joven y nose como controlarlo.
Si supiera cambiar, sería un pájaro y saldría volando o bueno no lo haría porque aún me asustan las alturas pero si soy un pájaro, y tal vez si el cuervo quiere conversaría con el. Estoy seguro de que eso sería agradable.
Ya eh pasado una semana en la cima de un palo en una granja. La gente suele decir que de toda experiencia aprendes algo, y lo único que yo eh aprendido en esta semana es que soy indispensable.
Le dedicas tu toda tu muerte eterna a un trabajo y ¿como te pagan? nisiquiera te buscan si un oso extraño te secuestra para que seas su espantapájaros.
Mi única compañía es un cuervo que no me habla y un oso que está decepcionado conmigo, yo no pedí ser un espantapájaros pero ahora resulta que es mi culpa que un cuervo no se asuste de mi? tonterías, no voy a caer ante las palabras de ese oso.
— ¿Porque no me tienes miedo? — dije cuando después de un día sin verlo el cuervo apareció en el campo.
El cuervo detuvo su robo para observarme un momento, y sentí que había sonreído, pero eso no tenía sentido los cuervos no sonríen — Me preocuparía si alguien te temiera.
Está es la primera vez que escucho como suena el cuervo, su voz es áspera y algunos "craw, craw" le salen entre medio de las palabras como parte de su instinto animal estoy fascinado, y ofendido al mismo tiempo.
— ¿Que quieres decir con eso? — Hablé claramente molesto, no solo tenía que aguantar estar en un palo si no que también un cuervo se burlara de mi. — estuviste dos días en lo alto sin bajar, estoy seguro de que te asusté.
— Es que pareces un peluche huesudo.
— y tu pareces.. ¡uhg! — No tenía nada con que fastidiarlo, asique trababa de inventarle algo rápido— pareces.. ¡pareces un escritorio!
— ¿De que hablas, cabeza hueca? — el cuervo ladeó la cabeza confundido.
— No soy cabeza hueca, me llamo Missa y soy una parca.
— Uh, pues que miedo. — Bromeaba el cuervo que parecía no creer en mis palabras — Yo soy Philza, vengo a molestar al oso a menudo.
— ¿Y porque lo haces? Se que es un oso raro pero solo es un granjero.
El cuervo se quedo en silencio, y Missa pensó un momento que se le arrojaría encima y rompería sus huesos por lo enojado que empezó a verse.
— Solo se un buen espantapájaros y métete en tus asuntos.
Dijo eso de aquella manera tan grosera y se marchó asique me dejó con las palabras en la boca. Ese oso tiene razón, el cuervo está loco. Yo por otro lado debo de estar peor porque no quiero espantarlo– aunque ya veo que no podre aunque quiera– y quiero que siga viniendo.
"Oh, si que estoy solo aquí."
