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Una sonrisa escapó de los labios de Jungkook mientras su mano temblaba cuando puso un mechón de su cabello atrás de su oreja, ese mechón de pelo que quería tapar su vista de aquel hombre que no paraba de ver, se mordió su labio inferior cuando lo divisó mejor tras la caja registradora de la pastelería que concurría solo para verlo a él.
Solo a él.
Ingresó al local confiado y tranquilo como es común en un alfa, dejando a lado ese pensamiento del querer renunciar en esta misión que estuvo planeando la semana pasada, Jeon Jungkook sabe que es bonito y su plan que estuvo recreando para invitar a salir a ese bello alfa no fallaría gracias a los bonitos rasgos que su señora madre le heredó. Pero tenía un problema.
Esperó en la larga cola para poder hacer su pedido mientras su vista se pasaba por cada mesa distrayendo un poco su mente. Era un lugar grande, familias, parejas y muchos omegas... Oh.
Jungkook sabe que estos omegas no solo vienen por los ricos postres que el negocio ofrecía, venían para verlo a él. Todos venían para verlo a él y el bonito chico no podía juzgarlos porque es la razón de que ahora estaba ahí. También sabe que esos omegas tenía más posibilidades de conquistar a ese guapo alfa, era bonitos, tenía un delicioso olor y sobre todo, eran omegas. Jungkook nunca hubiera creído que su lobo estaría de acuerdo con su humano y es que ambos se ponían celosos ante las dulces sonrisas que aquel alfa entregaba a todos los omegas que entraban a la pastelería. "¡Mío!" gritaba su lobo, "Sé mío" pedía, suplicaba, imploraba él.
¿Lo podrían culpar? Jeon Jungkook nunca creyó que iba a estar rendido por un alfa, era incapaz de evitar a aquellos ojos profundos, esa belleza indiscutible, a esa voz grave que lo hace temblar jugándolo tan bien con ese francés, oh dios mío...
Él ama escuchar ese acento.
Kim Taehyung, un francés, hijo de una omega coreana y un alfa francés, vivió una gran parte de su vida en Francia, pero gracias a su madre que le enseñó coreano desde pequeño, puede dominar ese segundo idioma tan bien, pero no dejando a lado ese tono francés que Jungkook escuchaba en las películas clásicas que le dejaban de trabajo para apreciar en su carrera. ¿Y cómo sabe eso? ¡No lo malentiendan!. No es un acosador ni nada por el estilo, digamos que el alfa llegado del país del amor es muy extrovertido y muchas veces conversa con sus clientes sobre su vida privada, muchos enterándose varias cosas sobre él.
Faltando un cliente, el alfa estaba concentrando en intentar planchar las partes arrugadas de su camisa con sus manos, poniéndose nervioso cuando esa arruga no quería volverse lisa, arrugaba sus bellas facciones ante el enojo que le probocaba la prenda y-
"Oh mademoiselle"
Ay.
"¿Cómo ha estado? ¿Lo mismo de siempre?"
Jungkook se estaba derritiendo.
Quería fugarse de ahí, sus rojas mejillas lo hacían parecer tan ridículo que no sabe si esa sonrisa que el alfa hacía era de burla o solo una bonita característica. Porque ese mademoiselle que el francés comenzó a utilizarlo solo para él tenía un trasfondo y tal vez tenga que ver con el grave golpe que Jungkook le dio al alfa con su libro titulado 'Mademoiselle'... O tal vez no.
Sea o no así, no puede evitar que su corazón bombee al escuchar su apodo favorito, todo lo que el alfa hacía se volvía en sus recuerdos favoritos.
"Eh-"
Jungkook quería darse cachetadas por lo ridículo que estaba siendo al tartamudear simples palabras para su pedido, mordió su lengua al percatarse que no iba a poder realizar su perfecto plan para ese día.
Estúpido.
"Una torta de fresas por favor"
Cobarde.
"¿De fresas? Es de mis favoritas, mi madre solía prepararlas en su temporada de cosechas" El alfa dijo intentando sacar conversación, pero Jeon Jungkook miraba sus pies evitando cualquier contacto visual que el alfa quería formar.
Lindo.
"¿Para llevar? Hay una mesa que estaba reservado para ti y si gustas-"
"Para llevar... Por favor, me están esperando..."
¿Qué estaba haciendo? Dar indicios que sale con alguien no hará que el alfa se interese en él.
Por otra parte la sonrisa del extranjero desapareció por completo ante el rechazo. Así que no se vistió lindo para él...
Idiota, confundió todo.
"Gracias" dijo el alfa para luego salir rápidamente del establecimiento con el postre en sus manos, no despidiéndose del mayor dejándolo confundido. A este paso el plan se haría más difícil porque, a parte que mencionó (indirectamente) a su pareja falsa, se mostró como un alfa torpe.
¡Los alfas no pueden mostrarse de esa manera!
Ugh.
Al día siguiente quiso intentarlo otra vez, tenía puesto una polera blanca ancha juntos a unos pantalones sueltos mostrando un imagen muy diferente a lo que estaba acostumbrado, se maquilló lo mejor que pudo y se puso un perfume que los omegas solían usar para ser más llamativo a la vista de los alfas.
Salió de su casa animado, a unas cuadras de llegar a la pastelería se acomodó un poco su cabello largo en el espejo de un auto estacionado. Estaba tan feliz y nadie podía quitarle esa felicidad porque sabe que hoy sería el día de sacar todo lo que sentía, Jungkook es tan orgulloso de sí mismo en estos momentos y su cabeza solo piensa en positivas reacciones.
Hizo su fila y volvió a esperar su turno, era obvio que entre los omegas de la fila él resaltaba más por ser más alto, pero... ¿Por qué Taehyung no lo está mirando? Mordió su labio inferior intentando que su cabeza no cambie de planes y solo lo estaba malentendiendo, miró sus uñas para distraerse de sus pensamientos, era el cuarto en la fila así que no iba a demorar mucho para que aquel alfa tome su pedido.
"Mademoiselle" Una sonrisa adornó su rostro al escuchar aquel apodo, pero desvaneció cuando no era a él a quién estaba llamando de esa manera.
¿Eh?
Creí que solo me llamaba así...
No, estaba pensando mal solo... Oh.
Sus ojos se abrieron demasiado cuando el alfa besó la muñeca de ese bello omega, sus feromonas explotaron, su olor de alfa era más fuerte que el perfume de omega que usaba para conquistarlo, ahora ya no tenía sentido. Bufó queriendo irse; sin embargo, sintió un líquido caliente cayendo en su pecho cuando quiso salir de la fila.
"¡Lo siento mucho!" Su ropa... Lágrimas querían salir de sus ojitos al ver al alfa mirándolo sorprendido, que vergonzoso. "Lo lamento tanto, el perfume de omega puede dejar un feo olor que..." Comentó refiriéndose al olor de café impregnado en su polera. Sus mejillas se enrojecieron porque el omega lo dijo en voz alta, escuchaba murmullos de los clientes y pequeñas risas.
Sus pies no querían moverse y estaba siendo el hazmerreir del local.
"Jungkook-ah, lo arruinaste"
Pero fue la voz del francés que le hizo salir corriendo.
Jungkook no supo nada desde ese patético día sobre el alfa; él lloró toda la noche, nunca creyó que iba a llorar de esa manera por un amor no correspondido, es tonto y estúpido. Botó todo a la basura las prendas de "omega" que usaba para llamar su atención, volviendo a las prendas negras que siempre usaba para hacerlo ver como un alfa hecho y derecho, sobre todo cambió de ruta para no cruzarse con la pastelería ni con Taehyung.
Jamás en su vida va a querer cruzarse con ese tonto alfa.
Sí, el alfa tenía razón que había arruinado su cortejo con el omega desconocido. Wow Jeon Jungkook, eres increible.
Era más de las nueve de la noche, Jungkook acaba de salir de su universidad y estaba en conflicto si debería seguir la ruta que estaba utilizando para evitar al alfa o cruzar esa misma calle porque la otra estaba oscura y daba miedo, aunque sea alfa no significa que quiera poner su vida en riesgo, aún así no sabe si hacer caso a sus ganas de no salir herido o a su orgullo.
Hizo un pequeño berrinche y se fue a la misma calle que solía ir para verlo... Okay, estaba siendo un poco dramático, seguro y él debe estar tranquilo con su omega y él haciendo alboroto por el incidente, a él no le importa y se le hizo saber.
O eso cree.
Cuando volteó la calle, en la esquina de la cuadra, la pastelería seguía abierta y aquel alfa estaba limpiando las mesas que parece fueron usadas hace pocos minutos por un grupo grande ya que las mesas estaban juntas y la suciedad que dejaron no parece ser de unos cuantos. Se muerde el labio analizando si debería o no disculparse y tal vez ayudar el desastre como otra muestra de disculpa...
No quedaba de otra.
Se mantuvo en la sombra, la capucha negra tapando su angelical rostro evitando las ansias de mirarlo, joder, en serio quería mirarlo, apreciarlo y poder amar-
"Mademoiselle" en su rostro brotó el color rojo más intenso nunca antes visto.
¿Qué debería hacer? ¿Escapar? Pasar como si nada hubiera pasado mientras él se burla de sus verdaderas intenciones, esas que un alfa estaba enamorado de otro alfa.
Una pequeña sonrisa se mostró en el rostro del francés, mientras acomodaba su cabello para atrás luego del pequeño maratón que realizó para poder alcanzarlo. Tan atractivo. Era demasiado para su frágil corazón.
"No- no te vi en toda la semana ¿Pasó algo?" Mencionó ¿Nervioso?
¿Qué debería responder?
"Solo salgo tarde últimamente por-" casi se ahogó cuando el alfa mayor pasó su abrigo por sus hombros, muy, muy cerca. "Y-" no sabía qué más decir, la bonita sonrisa del mayor no le dejaba concentrarse.
Un puchero se le escapó por la vergüenza que estaba sintiendo.
"¡Estás temblando! ¿Está bien si me sigues contando dentro del local? Está haciendo mucho frío aquí" su amabilidad lo cegaba. Sintió sus dedos ser entrelazados con el trigueño siendo guiado por este mismo y podemos afirmar que la temperatura del menor aumentó demasiado.
El lugar seguía hermoso, no es como si cambiaría algo en una semana ¿Verdad?
Su corazón se cayó cuando le soltó la mano.
"Siéntate en donde gustes" dijo mientras se metía a la cocina, okay, si no lo tenía en los próximos 30 segundos iba a comenzar a llorar ya que de una manera u otra la última vez que estuvo no fue la mejor experiencia que podamos mencionar.
Aunque ahora estaba un poquito confundido ¿Se estaba dando ideas? Puede ser, pero amaría que esas ideas estén sucediendo en estos momentos.
"¿Uh? ¿No te apetece sentarte?" Una risa le siguió a la pregunta, Jungkook no dijo nada viendo que el mayor traía una bandeja con dos tazas de chocolate caliente, un cheesecake de fresas y un pequeño envase de banana milk.
Jura que nunca vendieron banana milk en este establecimiento.
Taehyung se acomodó en una zona que era muy común en que las parejas se sentaban por la "privacidad" que entregaba, entre comillas porque simplemente es una pared de madera agujereada decorado por tallos de plástico.
No debería.
Pero lo hará.
¿Qué podrá perder esta vez?
"¿Deseas sentarte?" Y Jungkook sin más se acomodó sentándose a lado del alfa, su pierna rozando a la del otro sintiendo todo más íntimo, como si fueran una pareja.
Y tal vez fue una respuesta, pero Taehyung puso su pierna encima del menor.
"Me gusta esto" comentó.
Y la pequeña cena pasó más rápido de lo que se imaginaba.
Ambos se limpiaban la boca con sus respectivas servilletas, el cheesecake para uno fue compartido por ambos siendo Taehyung que le daba de comer al otro alfa y Jungkook escuchando que esa banana milk fue comprado exclusivamente para él.
¿Qué pretendía?
El asunto se puso más tenso al sentir sus manos del extranjero dirigiéndose a su cintura y ahí es donde reaccionó apartándose rápidamente viendo directamente al mayor, dejando un poco confundido.
"Yo- hyung, usted me gusta y mucho, si todo esto fue un plan orquestado para un mal chiste para burlarse de mí y de lo tonto que fui en mirarlo, dígamelo por favor. Sé que le gusta la omega de aquel día, no tiene que fingir esto para mostrar dominancia, por favor no sea así conmigo, por favor" y tal vez Jungkook está siendo poco alfa en el momento; sin embargo ¿Eso importaría después? Si el mayor lo botaría del local maldiciéndolo por fijarse en un alfa como él o lo golpearía o-o- muchas cosas que puedan dolerle hasta lo profundo de su ser lo soportaría. Él podría hacerlo ¿No es así?
"Mi Jungkookie, eres un tontito" sonrió dulcemente, confundiendo más al menor. "Creí que mis miradas, los pasteles que te vendía con corazones rojos, las galletas o llamarte con apodos bonitos o pedirte que te quedará¿as para hablar contigo ¿No fui obvio?"
"¿Eh? ¡Mentiroso! Esa decoración siempre está presente en la tortas"
"¿Seguro?" La sonrisa coqueta no desaparecía.
¿Estaba seguro?
No, no lo estaba. Mirando las repisas que todavía había pasteles del día y ninguna tenía la decoración que el mayor le vendía ¿Tan distraído fue?
"Te lo dije" sonrió victorioso y las piernas le temblaron al escuchar más de una vez ese acento francés.
"Tú... Tú llamaste a un omega mademoiselle, ese... Ese apodo era solo mío y le be-besaste la muñeca"
"Wi, pero antes dijiste que "alguien" te estaba esperando, me puse celoso y solo quería hacer lo mismo cuando te vi cerca de ese auto mientras te ponías más bonito" tonto Taehyung, no supo lo que provocó. "En serio me gustas Jungkook y sé que esta última estrategia fue una mala idea ¿Esa fue la razón que no volviste?" La voz quebrada del alfa le hizo daño.
Jungkook no aguantó y las lágrimas salieron.
"¡Tonto, tonto, tonto!" Taehyung recibió unos pequeños golpes, apenado por sus malas decisiones, pero ahora que lo tenía a su lado no pensaba dejar las cosas así nomás. Sus manos pasaron por su cintura y la cabeza del menor lo dejó en su cuello mientras sus feromonas de tranquilidad hacía su efecto.
"Mi Jungkookie, soy un idiota, por favor perdóneme" manos suaves en el cabello del menor se hizo presente, poco a poco calmándolo. Y fue una acción inesperada para Taehyung porque no pensó que ese mismo día iba a tener un dulce beso del chico de sus sueños, que por obvias razones Taehyung no se iba a negar. "Soy un idiota mi mademoiselle, necesito su perdón para calmar este dolor en el pecho"
Y la bella sonrisa de Jungkook dio su respuesta.
"Me gustas mucho, hyung. Es un idiota así que no me rompa el corazón ¿Sí?"
"Jamás, mi mademoiselle merece lo mejor y yo estoy aquí para dárselo"
Mademoiselle Jungkook estaba fascinado y el mensiur Taehyung tan enamorado de él, de un bonito alfa que solo su atención será dirigida a él.
