Actions

Work Header

Ryker Anwir [Idea descartada | Borrador]

Summary:

Un antiguo borrador que hice sobre BALAN, esto se puede leer de forma independiente ya que no afecta a la historia y por lo mismo es una idea antigua de la historia de BALAN.

Este one-shot también se encontrara en Wattpad con el mismo nombre.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Los soldados lo llamaban Ryker Anwir, poderoso mentiroso; porque el hombre era un mentiroso de primera, usando sus palabras para persuadir y engañar a la gente, y era tan poderoso como un elegido. La gente hablaba mucho sobre su ascendencia, los Arlet, el más jóven de la familia y el más mayor del grupo en el que están. Pero su nombre en realidad era Kaer Arlet.

Azan solo lo conocía de lejos, pero los rumores e historias que se formaron a lo largo de los años le dieron algo en que creer. Sabía que Kaer no era el verdadero nombre del último Arlet, era un nombre que nadie tenía derecho a pronunciar, aun así Azan había escuchado al señor Berthold llamarlo Ruth con tanta naturalidad que casi olvida el hecho más conocido por la gente, Berthold Volkov era el tercer soldado de Kaer Arlet y el último que quedaba vivo de los tres hermanos.

El hombre, Kaer Arlet, era alto, al igual que la mayoría, pero poseía una mirada triste e indiferente; Azan llegó a escuchar que Kaer en su juventud había sido alguien alegre y sin pizca de dolor ni furia. Era difícil saber sí eso era verdad, aunque mucha gente lo confirmó como sí fuera algo verdadero, lo que lo hizo casi una mentira.

Los soldados dijeron una vez: —Kaer Arlet es alguien con quien no te quieres meter. No importa si lo ves débil, él es capaz de destruirte; es un demonio.

—Un ser con el que no deberías toparte.

—Es un Anwir muy meticuloso. Lo conseguirá si lo desea.

Eso fue lo primero que Azan escuchó de los soldados cuando entró al ejército, en ese entonces Azan no sabía cómo se veía Kaer Arlet y se guió por las descripciones de los demás soldados para formar al hombre en su cabeza.

—Es un hombre alto, tiene una cicatriz en la mitad de su cara y es incapaz de ver con su ojo derecho. Pero no lo subestimes novato, es muy poderoso para ser alguien enfermo, te mandara a la bahía médica si decides enfrentarlo.

—¡Ah, Anwir es un criminal!— había respondido Seth, otro soldado, uno que conoció en el comedor.

La cara de Renault se arrugó en molestia. —Qué esperabas, el hombre es literalmente el dueño de toda la costa de Atinián, los tiene bajo su poder.

—Es líder del consejo…

Azan no había entendido mucho. Después conoció personalmente al hombre, al líder de ese grupo.

Era igual como lo habían descrito la mayoría, un hombre tuerto, de cicatriz desaliñada y barba que está creciendo, con cabello largo y de mirada apagada. Azan pudo sentir la magia que desprendía, le causó miedo, terror al sentirse inferior y poco probable de vencerlo en una batalla; Kaer Arlet era un demonio, un mentiroso y el ser más poderoso del lugar, si no es que el del continente.

—Debes ser Azan Denert, ¿no es así?

—Ah- Sí señor.

—Bien, espero no estés causando problemas por este lugar.

—No lo hago señor.

—Ajá.

Mantuvo su posición firme como la mayoría de los soldados allí; su corazón martillaba en su interior, casi podía sentir que se le saldría en cualquier momento. Entonces se escuchó un disparo, lo que hizo que se sobresaltara al igual que la mayoría, sin siquiera prevenir lo que acababa de pasar. Cuando miró hacia la fuente del sonido vio a Robert Arlet con una pistola en mano, la cual aún echa un poco de humo, y un cuerpo yacía inerte a los pies de él y dos soldados; sintió que la sangre se le helaba.

Pudo ver el rostro manchado de un soldado, la sangre había caído sobre su cara, al igual que Robert —. Eso es lo que le sucede a un traidor—, dice con una voz ronca, pero suave y delicada, después señala al cadáver —a cualquiera que haya ayudado a este hombre, sufrirá las consecuencias de una traición. Así que pueden entregarse ahora, sin violencia ni disparos, y podremos arreglarlo pacíficamente; pero sino serán buscados y estarán muertos para cuando se den cuenta.

«Los Arlet siempre han tenido la fama de acabar con sus enemigos tan pronto los descubren; estar en contra de ellos puede ser muy peligroso» Azan puede escuchar la voz de su madre decir —Son los bendecidos por Igris…

—¡Shhh!— siseo Seth a su lado, la expresión que tenía era asustada —no quieres que él te escuche.

Pronto entendió que había completado las palabras de su madre. Ese día es aterrador; solo puede quedarse quieto viendo como Robert le dispara a los traidores sin pestañear.

Eso fue cuando tenía 19 y muchas cosas han cambiado, solo han pasado tres años desde que se unió. Ahora Azan puede entender un poco a Robert; la guerra quita mucho.

Cuando la guerra había estallado en Ruman Azan no tenía más de cinco años, vivía en los pueblos fronterizos de Atinián, zonas que ahora solo es territorio perdido y plegado de bestia que nadie esperó ver.

Notes:

¿Les gusto? Era un borrador que tenía guardado desde hace mucho, fue una de las ideas principales de BALAN antes de decidir que no quería viajes en el tiempo.