Chapter Text
En una preparatoria cualquiera, donde las cosas suelen ser normales, se encuentra un chico bravucón dándole una golpiza al típico chico nerd, esa suele ser su rutina de siempre, sin embargo, aunque esté sufriendo mucho esta víctima, no nos centraremos en él, si no en este abusón. Al terminar su rutina de sacar su frustración, se dirige a la cafeteria para tomar algo , al ir allí choca con el chico más popular de toda la escuela, que por culpa de esta acción, se le había caído su bebida encima de su ropa, lo cual hace que se cabree y suelte un "muévete gorila" a este chico rudo, eso provoco que este se encendiera, no obstante, a pesar de estar molesto no podía hacer nada, el chico al ser popular era el que mandaba en la escuela y no quería tener problemas por culpa de él, puesto que aunque él era fuerte ese sujeto era capaz de mover a las masas a su voluntad y no quería tener a una multitud detrás de él.
Terminó por evitarlo e irse por su camino, pero no sin antes esperar a que se volteara para maldecirlo, una de las chicas que acompañaba al chico lo alcanzo a escuchar, entonces se acercó y le dijo que no volviera a hacer eso, el bravucón solo volteo la cabeza algo avergonzado al mismo tiempo simplemente apresuro el paso.
Al cabo de un rato siguieron las clases, eran algo aburridas y largas, generalmente se las saltaba, pero por alguna extraña razón sentía que no podía saltarse esta clase, algunas cosas estaban ocurriendo a un lado de él, pero no les prestaba atención, aunque algunas personas sonaban algo ruidosas, la única palabra que alcanzo a escuchar fue "fiesta" lo que explicaba el ruido, "¿Una fiesta? ..." Pensó en su mente, no tenía mucha experiencia con ellas, además de que no lo solían invitar por el miedo que le tenían, no le preocupaba, además no le interesaba ... ¿verdad?, bueno al cabo de un rato se terminaron las clases.
Tendría que volver a su casa, pero se dio una vuelta antes de ir a su hogar, además no tenía sentido volver si no había nadie en su vivienda, por esto solo se fue a dar un paseo por el barrio. Era una tarde bastante tranquila, el aire, las casas, y todo a su alrededor estaba en paz, sin embargo, algo hizo que parara en seco, lo que fue el ruido proveniente de una de las casas; solo podía escuchar música a todo volumen y gritos bastante altos, parecía ser la fiesta de la que tanto estaban hablando en el aula, estaba sucediendo en la casa de algún rico, ya que era muy grande y ostentosa, después de quedarse algunos minutos viendo volvió en sí y siguió con su recorrido.
Paso un largo rato, ya se había cansado de caminar, así que ya estaba listo para volver a casa, por lo cual primero paso por uno de los callejones bastante oscuros, estos eran un atajo más rápido, sin embargo, aunque ya hubiera pasado miles de veces por este lugar sentía una vibra muy rara, esta sensación le dio un escalofrió y un sudor frío, en ese momento se escuchó a lo lejos un ruido mu fuerte como un ¡Bang! Lo desconcertó al chico e hizo que fuera a investigar, no obstante, no vio nada en ese lugar y decidió volver a casa. Entro en su vivienda, tomo una rápida cena que consistía en cereal y jugo de naranja, subió las escaleras hacia su habitación y solo se encerró en esta, quería evitar hacer el mayor ruido posible, además no quería tener problemas con su hermana menor, puesto que tenía bastante carácter y lo delataría de volver tarde a casa. Esa noche no pudo dormir bien, por alguna extraña razón sentía mucha energía, lo cual generaba su falta de sueño e insomnio, al cabo de unas horas logró dormir un poco, entonces sonó su despertador, el chico solo gruño y apagó la molesta alarma que sonaba sin parar. Tomo sus sabanas y volvió a cubrirse con ellas, pero por desgracia su sueño ya se había arruinado y volver a dormir era imposible, por esto mismo se levantó para bajar las escaleras y continuar su día.
Todo estaba transcurriendo lento, acababa de entrar a la escuela, había mucha gente hablando entre ellos como si hubiera ocurrido el apocalipsis el día anterior, no sabía que pasaba y tampoco le interesaba; optó por buscar su casillero y meter sus cosas, además de pasarse por el casillero del chico que solía molestar para dejarle una nota. Después de eso entro al aula y durmió las primeras tres clases, estaba profundamente dormido hasta que el sonido de un portazo lo despertó, al parecer había llegado el consejero escolar con una mala noticia, al principio los alumnos a su alrededor no le habían prestado atención, ya que la mayoría de la información que solían difundir era de alguna causa benéfica, sobre la delincuencia juvenil o alguna festividad en la institución, no obstante, por la expresión del consejero parecía algo completamente distinto, poco a poco fueron notando este hecho y guardaron silencio, aunque nadie se imaginaba lo que se daría a conocer después. Lo que salió de las palabras del consejero al principio no tenía mucha relación con algún aspecto escolar, sus palabras fueron "Jóvenes, les tenemos una información, hace algunos días hubo un asesinato en la calle Broken Glass, algunos agentes de policía encontraron algunas pistas de que ocurrió en la escena...", aunque estuviera hablando muy seriamente era difícil ponerle atención, ya que no parecía tener relación con nosotros, hasta que dijo el nombre de la víctima, esta había sido "Víctor Evans". Esta noticia había caído como un balde de agua fría encima de los estudiantes, puesto que el recién fallecido había sido una de las personas más queridas por toda la escuela.
Durante el resto del día, la escuela se sentía increíblemente tensa, después de la noticia parece que algunos alumnos les afecto bastante, las porristas estaban devastadas y algunos amigos del fallecido parecían sin vida. En ese entonces nuestro abusón de siempre no estaba de buen humor, ya que, si bien no conocía directamente a la víctima, no significaba que no lo hubiera visto en el aula, eso le dejaba un sabor amargo en la boca.
En su regreso a casa intento distraerse lo más posible del tema del asesinato, ya que no quería inmiscuirse demasiado, al llegar a casa vio a su hermana jugando con un par de muñecas, evito hacer ruido puesto que su hermana no le gustaba que la molestaran, y no quería enfrentar su pésimo carácter, pero este plan fallo o eso pensó al escuchar a su hermana decirle "¡Ven aquí!", el solo se quedó tieso mientras sudor recorría su frente, no obstante estas palabras no iban dirigidas a él, si no a uno de los peluches que tenía en una de las sillas de juguete, eso lo hizo sentir aliviado, hasta que su hermana lo volteo a ver y le dijo "¿Que tanto estás viendo?, ¡no molestes!" con una mirada fría, el solo optó por largarse de ahí. Pasaron un par de horas en lo que leía algunos comics, aunque luego empezó a perder la concentración debido al ruido que causaba su hermana al jugar, por una extraña razón estaba más ruidosa de lo habitual, no entendía cómo podía jugar durante horas con sus juguetes y mantener una larga conversación con ellos, era realmente raro, el bravucón se cansó de ver comics y mejor decidió dormir un rato, ya que no había nada mejor que hacer.
La noche había caído, algunos árboles se tambaleaban por el aire y la lluvia que habían comenzado hace un par de minutos, al principio esto no era un gran problema, hasta que iniciaron unos estruendos que despertaron inmediatamente a nuestro protagonista, al ver a su alrededor se dio cuenta de que era de noche, intento encender la luz de la habitación, pero esta acción no tuvo éxito, pues al parecer había ocurrido un apagón en la casa y las luces no funcionaban, el solo pensó "Bueno igual es un apagón, no hay nada de malo", aunque prefirió ir por una linterna para desplazarse por la habitación, ya que era muy difícil ver con tanta obscuridad, sin embargo, esta no aparecía por ningún lugar, hasta que se dio cuenta de que estaba en su repisa, al principio se alegró de haberla visto ahí, pero después pensó "Eso no estaba ahí antes", esto lo dejo algo nervioso, después de esa extraña situación escucho ruidos de una voz detrás de él, al principio no la alcanzaba a distinguir bien, pero cuando se centró en escuchar la voz puedo oír la palabra "De nada, gorila" con un tono irónico, en ese momento no sabía si entrar en pánico o enojarse, entonces solo dijo con voz fuerte "¡¿Quién está ahí?!" algo molesto y temeroso, pero después solo se escuchó departe de alguien más...
-Me... ¿Escuchas? –
Continuara...
