Chapter Text
Era una mañana tranquila, Lan Wangji comía su desayuno en la cocina cuando de repente su hermano entró ensangrentado de la cabeza.
—¡Wangji! Ayúdame por favor. Tuve un accidente. Me duele demasiado.—En su cabeza se podría ver un fuerte golpe.
Wangji se asusto al ver a su hermano así. Dejó caer su cuchara dentro del tazón y antes de siquiera poder levantarse a ayudar, su hermano empezó a reírse mientras se arrancaba el pedazo de arcilla de la cabeza.
—¡Es día de los inocentes!.—Xichen empezó a reír.
—Me engañaste.—Wangji entrecerró sus ojos viendo a su hermano traicionero.
En ese momento Lan Qiren se asomó por la ventana mientras regaba sus plantas. Observó lo que sus sobrinos hacían.
—Feliz día de la marmota, no se olviden de hacer sus deberes.
Lan Wangji y Lan Xichen se regresaron a ver.
—Si tío.
Lan Xichen se sentó en la mesa con una pequeña caja que contenía muchos artefactos para hacer bromas mientras le decía a su hermano que las bromas eran geniales.
—Lo siento hermano, no me gusta el día de los inocentes.
—¿De qué hablas Wangji? A todos nos gusta el día de los inocentes. ¡Ajá! Ya la encontré.—Dijo mientras sacaba una pequeña caja de regalo. —Esto es una de las mejores bromas qué hay, yo una vez la use con Mingjue. Le dije que era un regalo de mi parte pero cuando lo abres ¡Se dispara una luz cegadora! Es muy divertido en serio.
—No gracias hermano, no creo que a nadie en la escuela le guste el día de los inocentes.
Lan Wangji se levantó para irse a la escuela pero antes de darse la vuelta se detuvo y terminó por llevarse la caja.
…
Wangji estaba equivocado.
Al llegar a la escuela lo primero que noto es que esta estabas repleta de papel de baño y todos se reían mientras se hacían bromas mutuamente.
—Pues creo que a todos les gusta el día de los inocentes.—Concluyó mientras caminaba por los pasillos y veía a un niño pegado a su casillero.
—Tendremos que hacer nuestras bromas.—Dijo Nie Huaisang mientras llegaban a sus casilleros.
—No lo sé. Sabes perfectamente que soy muy..
Antes que pudiera terminar la frase Huaisang lo volteo a ver con una cara de complicidad.
—Lo sé, eres amable, educado, leal. De hecho, eres el blanco perfecto.
Wangji puso una cara seria mientras abría su casillero y antes de siquiera poder contestarle a Huaisang un guante de boxeo chocó contra su cara haciendo que se tambaleara un poco.
De repente una voz sonó por todo el pasillo.
—¡Feliz día de los inocentes, nube esponjosa! .—La risa y el acontecimiento hizo que todos miraran la escena y se echaran a reír.
Esa persona era nada más y nada menos que Wei Wuxian.
—Buena esa.—Jiang Wanyin miraba vuelto en risas a Lan Wangji en el piso.
—Acostúmbrate nube esponjosa. Porque esto es lo que recibirás todo el día.—Wei Wuxian sonrió con aires de superioridad antes de irse hasta desaparecer al final del pasillo.
Lan Wangji se quedó observando su espalda hasta ver que desapareció.
…
Lan Wangji estaba sentado en su silla mientras esperaba al maestro. Mientras tanto Wei Wuxian entraba mientras veía en sus manos un artefacto perfecto para una broma.
Era un aparato que emitía el sonido de un gas. Al apretar el control el artefacto hacía el sonido a pedo.
Wei Wuxian pasó por el lugar de Lan Wangji y lo soltó en un espacio libre de su silla.
El maestro entró y empezó a hacerles una broma con la cual los alumnos estaban absolutamente aburridos.
—¡Feliz día de los inocentes!.—El maestro sonrió mientras señalaba al pizarrón.—Ahora, muchachos, este año tendremos nuestro primer baile anual de el día de los inocentes.
Wei Wuxian miraba a Wangji mientras el maestro explicaba el baile, sonreía al pensar en la buena broma que le haría a la nubecita esponjosa.
—Por favor Xie Lian, reparte estos volantes. Al final de la noche una persona será coronada como el rey de los inocentes.
—Chicos realmente espero que vayan y que voten por mi, sería genial.—Xie Lian pasaba repartiendo los volantes.
En cuánto el volante llegó a las manos de Wei wuxian este no tardó en empezar a hacer pequeñas bolas de papel y empezar a lanzárselas a Lan Wangji.
Al sentir las bolas de papel en su cabeza Wangji volteó a ver a Wei Wuxian con una cara de pocos amigos.
Wei Wuxian se hizo el tonto y en cambio dirigió su mirada al piso, había un lápiz tirado. Perfecto. Era su oportunidad.
—Oye, Niño Lan. Pásame mi lápiz por favor.
Lan Wangji miró el lápiz y se agachó para levantarlo. En el momento exacto que se agachó Wei Wuxian apretó el botón del aparato haciendo un sonido realmente vergonzoso.
En ese momento todos voltearon a ver a Lan Wangji y estallaron de la risa. El ruido siguió sonando hasta que Wangji agarró el aparato y volteo a ver a Wei Wuxian.
—Día de los inocentes, nube esponjosa.—Las risas aumentaron al ver que se trataba de una broma más.
En el fondo del salón, Mo ran y Xue Meng se encontraban riendo.
—Diablos, estas bromas son muy buenas, debemos hacer una que supere a todas.—Mo ran se agarró la barbilla y comenzó a pensar.
—¿Qué tal si hacemos una broma en el baile del día de los inocentes?
—Oh si, eso sería genial.
Huaisang miró con misericordia a Wangji.
—Olvídalo, Wei Wuxian no te dejará en paz en todo lo que resta del día. Es hora de regresarle la broma.
Si, su amigo tenía razón.
Es hora de regresarle la broma.
…
La cafetería se encontraba llena de risas por una broma recién hecha mientras Wei Wuxian estaba sentado en una mesa. A su lado estaba Jiang Cheng.
—Oh, Xie Lian de verdad deberías de dejar de ser tan incrédulo, eres igualito a Lan Wangji. Hablando de eso, ¿Dónde está ?
Lan Wangji entró sosteniendo la caja que había traído de casa atrás de su espalda.
—Estoy aquí. Te traje un regalo.
En ese momento todos jadearon sorprendidos.
—Por favor nube esponjosa, ¿crees que voy a caer en ese viejo truco?.—Wei Wuxian se levantó de la mesa y camino hacia él.
—Es un regalo atrasado.—Lan Wangji estiro su mano para dárselo.
—Si claro y yo soy un rey de Inglaterra. Basta.—Wei Wuxian dió un paso adelante.
Lan Wangji suspiró.
—Son mis guantes de cuero que querías que te diera la semana pasada.
Wei Wuxian se quedó paralizado mientras que su corazón empezó a bombear sin control.
Oh Dios mío, no puedo creer que recordara eso.
Rápidamente formó un ceño fruncido y puso sus manos a lado de sus caderas.
—Si, ¿y?
Lan Wangji le puso la caja en las manos.
—Te los obsequio.
Wei Wuxian volvió a poner una cara de incredulidad mientras su mente se hacía añicos.
Wangji, mi amado, eres tan amable y bueno. Juro solemnemente que no volveré a jugarte otra broma.
Wei Wuxian acerco la caja a él.
—Oh bueno, gracias.
Al momento de abrir la caja una luz cegadora aterrizó en los ojos de Wei Wuxian. Dejándolo aturdido y tambaleándose.
—Día de los inocentes.—Todos en la cafetería empezaron a reírse mientras Wei Wuxian gritaba.
—¡Ah! ¡Ayúdenme! ¡Estoy ciego!
Todos reían mientras veían a Wei Wuxian.
—Obvio que tenías que estar ciego como para caer en una broma tan tonta.—Wen Chao estuvo riendo alto.
—¡No! Todos ustedes tontos. ¡Me he quedado ciego!.—En ese momento volteo a dirección de Lan Wangji con sus ojos llenos de lagrimas y tambaleantes.
Wangji cambió su cara a una de extrema preocupación.
