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Amor detrás de la construcción

Summary:

¿Por qué aguantar por horas el abrasador sol del desierto?¿Por qué soportar sustos de muerte al escuchar una estruendosa canción que no podía quitar? ¿Por qué despertar más temprano de lo usual solo para construir algo que no tendría recompensa material?

¿Qué lo llevaba a no rendirse?

O

Simplemente los pensamientos de Foolish mientras construía la estatua para Vegetta.

Notes:

¡Buenas! Empezamos el primer día del PurpleSharkMonth, una dinámica de un mes que se creó por Twitter donde se hará una historia dedicada al Fooligetta en determinaados días. El promp de hoy es "Construcción familiar" y qué mejor que rememorar la vez donde Foolish cubito y Leo construyeron la icónica estatua a Vegetta cubito :D

Como siempre, en esta y todas mis demás historias solo se shippea a los cubitos. Disfruten!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

¿Por qué se encontraba ahí?¿Por qué aguantar por horas el abrasador sol del desierto?¿Por qué soportar sustos de muerte al escuchar una estruendosa canción que no podía quitar? ¿Por qué despertar más temprano de lo usual solo para construir algo que no tendría recompensa material?

¿Por qué se encontraba ahí, si podría estar ahora mismo en su casa, viendo qué más añadir o en un sitio más fresco dónde sus pensamientos no se vieran interrumpidos por factores externos incontrolables? Foolish seguía poniendo unos bloques por aquí, otros bloques por allá, miraba la longitud de sus extremidades, usaba su cuerpo de modelo para ver si era proporcionalmente correcto, le pedía a Leo que continúe consiguiendo terracota morada y rebuscaba en sus mochilas los otros materiales necesarios, mientras no dejaba de ver la construcción que estaba frente a él, producto de sus propias manos y razón por la que tenía una respuesta a todas las preguntas que por breves instantes inundaron su cabeza:

Se esforzaba y salía de su zona de confort para que la estatua que estaba construyendo sea la imagen más fiel posible a la esencia de Vegetta.

Foolish limpia su rostro lleno de sudor y le da un poco de agua a la pequeña Leo, sin dejar de perder la motivación latente en su corazón que es más que suficiente para no rendirse y lograr, en menos de tres días, finalizar con el regalo que preparaba para su pareja.

— The sword says mi amor, ¡mi amor!

— Sí, es el nombre de la espada, that’s the name of the sword!

— ¡Gracias, mi amor!

Hace tan solo un día que recibió su propia Moonlight Greatsword por parte de Vegetta y llegó a la conclusión de que debía darle un regalo en agradecimiento por todos los presentes que éste siempre le daba. Con una lluvia de ideas junto a Leo, los dos optaron que lo mejor que podían hacer era usar su mejor habilidad y construir una estatua del hombre de ojos amatistas. Así, Foolish y Leonarda pasaron casi todo el primer día recolectando los materiales que serían la base para la construcción, cavando, conversando, riendo y aprendiendo el idioma del otro, padre e hija se divertían mientras realizaban aquella construcción familiar debido a todo el cariño y agradecimiento que sentían por el guerrero.

Foolish estaba muy emocionado, imaginando los distintos escenarios que podrían surgir al Vegetta descubrir su regalo. Sonrió, un poco avergonzado de pensar que recibiría un ataque de besos por todo el rostro por parte de su pareja, siendo incapaz de negarle a su mente que realmente amaría si eso ocurriese. 

Fue en una de sus ideas y vueltas por materiales que coincidió con Maximus en la waystone de Hogar. Este parecía sorprendido de verlo, pero el silencio incómodo se terminó por romper cuando notó la estatua en plena construcción.

— You are working of a statue of him, of him!

— Yes!

— Wow, you love him very much.

Foolish sonrió ante tal afirmación, asintiendo. Maximus era de las personas que siempre recalcaba que Foolish y Vegetta eran pareja y lo mucho que debían amarse. Evidentemente eso al tótem no le molestaba, es más, se sentía orgulloso y ver ahora a su amigo impresionado por lo que estaba construyendo le daba esa seguridad de que su regalo iba por buen camino, después de todo, Maxo era una de las pocas personas que conocía a Vegetta de antes de la isla, por lo que verlo con los ojos iluminados y repetir lo mucho que al guerrero le gustaría ya era una victoria para él. Se despidieron luego de una breve y extraña charla respecto a ingresar a la torre, continuando Foolish con su misión.

La construcción seguía, no era difícil, y Leonarda saltaba y le decía que sería un momento grandioso, que no esperaba por verlo ya, asintiendo Foolish a todo lo que su niña decía.

La noche era calmada, siendo tiempos preciosos donde solo él, Leo y la construcción tendrían protagonismo. Alzó su vista hacia las estrellas, diciéndoles que más les valía ser muy luminosas cada vez que Vegetta mirase su estatua por la noche, pues tan hermosa obra debía ser la más reluciente que todo el desierto poseyera. Siempre observaba a aquellos astros cuando pensaba en Vegetta, sintiendo que ellas estaban conectadas a su familia desde el día dónde supo que junto a Vegetta serían padres, cuando se le escapó aquella frase que nació de lo más profundo de su corazón: we are written in the stars. Foolish sonrió, confiaba en ellas, estaba seguro de que eran sus confidentes cuando se trataba de profesar su cariño hacia su pareja.

Las horas continuaron pasando, fue al dragón por unos instantes y, al regresar, su adorado silencio fue interrumpido por una canción que no tenía cuando parar y que terminaba asustándolo cada vez que olvidaba que aquella broma pesada seguía ahí. No tenía ni idea de cuándo se puso, ni exactamente quien, volviendo a la actualidad dónde aquellas preguntas producto del cansancio aparecieron en su mente. No obstante, su fuerza de voluntad y las intenciones sinceras que su corazón albergaba le siguieron guiando, incapaz de rendirse por un obstáculo como ese.

Con Leonarda ya dormida al menos por ese día, Foolish continuó con la construcción que, si bien no era para una deidad ni recibiría algún premio por ello, se había vuelto demasiado importante para él. Foolish jamás había pensado en sus más locos sueños hacer una estatua sin esperar nada a cambio, solo siendo guiado por un sentimiento genuino que únicamente Vegetta había despertado en él. Un sentimiento que agradecía y que, aunque no siempre era capaz de expresarlo con palabras, eran tan inmenso que rogaba que con aquel regalo Vegetta fuera consciente de todo lo que él lo hacía sentir.

Continuó, un día más, impaciente por terminar su misión pero adorando el proceso y el cómo no podía dejar de imaginarse a un feliz Vegetta admirando el resultado.


— Are you building a statue of Vegetta? Next to Vegetta’s house? The guy with the biggest ego in the island? You are giving him a monument to himself?

— I think he deserves it.

Bad dio una vuelta y volvió a mirarlo, estupefacto; sin embargo, Foolish estaba más que seguro que Vegetta se lo merecía. A ojos de Foolish, el hombre de ojos amatista era una persona increíble, inteligente y fuerte, con quien tuvo una conexión inmediata y no podía evitar que llegara el día siguiente para ir a verlo y pasar un rato a su lado. Así mismo, Vegetta siempre veló por él y Leo y trataba de darles todo lo que tenía a su disposición para contentarlos. El híbrido de tiburón agarra con cariño la varita de la simetría y el brazo extensible mientras espera la respuesta de Bad, recordando con dulzura los momentos donde su pareja le dio dichos objetos y le explicó cómo funcionaban.

— Alright! Wow you… you are really just, what do you call that? Smitten, you are just smitten.

La respuesta era más que obvia. Foolish sonrió, había pasado tanto, tantísimo tiempo desde la última vez que su corazón había sentido esa calidez al estar cerca de alguien, que no podía evitar soltar risitas nerviosas ante los coqueteos del guerrero, que no había día donde no pensara en volverlo a ver y comunicarse en ese lenguaje tan único que ambos habían creado, o simplemente apreciarlo y sentirse extremadamente feliz de que esos ojos amatistas solo lo observasen a él con aquel amor tan maravilloso que lograba que su corazón y mente fueran exclusivamente dedicados a Vegetta.

Y es que Foolish ama mucho a Vegetta, no solo porque le da regalos, no solo porque tienen a Leonarda a su cuidado. Le gusta, lo quiere, lo ama porque es él, porque lo hace sentir especial, por todos los momentos compartidos que se encuentran en su mente como lo más increíble que le ocurrió desde que llegó a la isla, porque lo cuida como si fuera un tesoro muy preciado, porque siempre le recuerda lo mucho que le gusta. Simplemente ama a Vegetta y quiere demostrarle que él también lo ama.

— Maybe I’m smitten. — responde por fin, sin darle el lujo a Bad de expresarle realmente cuánto amor siente en realidad, imposible de comparar.


"Foolish, thanks!"

"You are welcome, sexy man" 

Una sonrisa se le escapó luego de escribirle aquella respuesta a Vegetta. Él ya estaba ahí, y Foolish no podía evitar sentir nervios. Aún no lo veía y debía terminar con la plataforma, por lo que su corazón no dejaba de gritar por encontrárselo mientras se dirigía a Hogar y saber de primera mano lo que pensaba de su regalo. Continúa construyendo juntos a Leo, recibiendo una visita inesperada de Maximus y una propuesta que altera su mente y le hace pensar, por primera vez, en la posibilidad de unir su vida a la de alguien más, sobre todo si ese alguien era aquel de brillantes amatistas quien justo aparecía surcando el cielo para unirse a la conversación. Foolish no puede evitar gritar su nombre, ¡Llevaba todo el fin de semana sin verlo! Ya quería abrazarlo, besarlo y escuchar aquellos apodos lindos que Vegetta le daba, empero debe esperar, pues su chico y Maxo conversaban sobre ciertos temas y se alejaron por un instante de su locación. Estaba bien, confiaba mucho en Vegetta, por lo que se dedicó a seguir terminando con su presente. 

Luego de escribir un cartel de agradecimiento de parte suya y Leo, escucha pasos acercándose y al hombre que acaparaba su mente verlo con una mueca de extrema felicidad. Los dos por fin se encuentran solos, pues Leonarda sutilmente se alejó para seguir con la plataforma, Vegetta fue el primero en hablar, con aquella sonrisa brillante y hermosa que cautivaba al híbrido de tiburón y lograba que este solo fuera capaz de responder con emocionados soniditos de felicidad. 

— Ok, Foolish! I have a present for you because... you built this and this is the best construction of my body que me han hecho nunca ¡The best construction de toda la vida! Incredible!

— I'm glad you liked it!

Vegetta admiraba y agradecía mucho por la estatua. Foolish se emociona, da vueltas en su sitio y suelta esas risitas dedicadas exclusivamente a Vegetta. El guerrero no pierde el tiempo y comienza a sacar el regalo prometido, alarmando al tótem pues este no construyó la estatua para otro presente. No obstante, la cara ilusionada de Vegetta impide que dé algún otro reclamo, esperando por ver qué es lo que su amor tenía para él. Son unos pantalones que, a primera vista, no parecían para nada especiales, sin embargo, cuando Foolish se los pone y escucha a Vegetta decir que salte, todo cobra sentido. Sus ojos se iluminan al descubrir lo increíbles que son, pues puede trepar con ellos. Sube por la espada y ríe cuando escucha a Vegetta gritar “¡Spider-Foolish! ¡Spider-Foolish!”, imaginando todas las construcciones que podría crear con mayor facilidad a partir de ahora.

— It is my present… it’s very difficult crafting this, it’s very difficult.

Conmovido por lo mucho que Vegetta siempre piensa en él, incluso si esta vez no era necesario un regalo de su parte y sin contar el hecho de que siempre intentaba hablar en inglés para que el tótem no tenga que traducir, Foolish baja por unos instantes y con un efusivo “¡gracias!” se acerca a Vegetta e, inesperadamente, une sus labios con los de él en un fugaz beso. Eran contadas las veces donde él daba el primer paso, por lo que vuelve a subir a la espada para evitar responder sobre su efusivo acto. Su corazón late con intensidad, sus mejillas se tornan rojas como el rubí y una sonrisa gigante aparece al escuchar las risitas nerviosas de Vegetta, sintiendo como los papeles se invirtieron por unos instantes. Foolish se decide a bajar luego de apreciar tal escena, acercándose a Vegetta y volviéndole a agradecer.

Está más que seguro ahora: él estaba enamorado y haría lo posible por demostrárselo a Vegetta, por ser siempre el único causante de esa risita y por seguir escuchando todas aquellas muestras de amor sincero que lo hacen suspirar.

Notes:

Luego de escribir esto mi único pensamiento fue que ojalá la estatua haya sobrevivido al reset :'v

¡En fin! ¡Eso es todo por hoy! Espero les haya gustado y nos leemos mañana uwu

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