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La primera cita de Alea Francois

Summary:

Alea invitó a Lily a una cita sin saber realmente que era una cita. Ahora tiene que lidiar con su innatural nerviosismo justo frente a Lily, a quien este lado de Alea le parece sorpresivamente lindo.

Notes:

No es mecesario leer turn around and face me para entender porque realmente no está ambientado ahí, pero es altamente recomendable para conocer la dinámica que tienen Alea y Lily.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Alea no podía creerlo. Hoy, un sábado aparentemente común y corriente, marcará un antes y un después en su vida: tendrá su primera cita con Lily. 

Aunque siendo completamente honestos, era más una salida informal. 

—¡Lily-sama, eso fue increíble! ¡Me hiciste recordar el día en el que me enamoré de ti! 

—A-Alea-chan, no deberías decir esas cosas. 

Alea estaba sentada en el suelo, completamente exhausta. Lily era increíblemente fuerte, siendo ésta una de las razones por las que se enamoró de ella, pero también siendo una razón muy buena para pedirle practicar. 

Lily se negó al comienzo pero después de tanta insistencia, aceptó la petición de Alea. “En un futuro, esa no será la única proposición mía que ella acepte”. 

—Lily-sama, gracias por acompañarme hoy —dijo, satisfecha por haber iniciado su día con una gran dosis de Lily-sama incluída—. ¿Qué te parece si comemos juntas el sábado, como forma de agradecimiento?

A inicios de la semana, Alea obligó le pidió a su amada Lily una oportunidad para poder practicar la nueva técnica en la que había estado trabajando y, como una forma de agradecerle, decidió invitarla a un pequeño picnic en un parque cercano. 

Siendo completamente honesta, Alea no pensó en ello como una cita sino como en una forma de regresarle el favor a Lily. No fue hasta que un día anterior, cuando Mei le pidió que salieran, que se dio cuenta de que tenía una cita con Lily.

—¿Sabes? Mañana no hay muchas cosas que hacer y deberíamos aprovechar el tiempo que queda antes de entrar a la Academia —Mei dijo, aparentando ser seria y un poco desinteresada. Si Alea le hubiera puesto más atención, se habría dado cuenta de que lo que pasaba en realidad era que le costaba soltar las palabras—. Tal vez podríamos salir como solíamos hacer, solo las dos. 

Justo cuando Alea comenzaba a pensar que Mei la estaba evadiendo a propósito, su hermana la invitaba a pasar un tiempo juntas. 

—¡Mei, eso sería genial! —Alea genuinamente estaba interesada en salir con su hermana—. Pero, ¿podría ser otro día?

Mei la volteó a ver, sin entender por qué su hermana pediría algo así. Los sábados generalmente no tienen mucho por hacer. 

—Es solo que mañana saldré con Lily-sama —explicó. Una gran sonrisa se formaba en su rostro con el simple hecho de pensar en que mañana volvería a estar cerca de Lily-sama.

Mei, por otro lado, se mostró visiblemente molesta. Justo cuando estaba a punto de protestar, fue interrumpida.

—¿Entonces tendrás tu primera cita con Lily, Alea? 

—Alea ha crecido tanto…

Sus mamás habían entrado a la habitación en la que ellas estaban, aparentemente escuchando la conversación.

—¡No es una cita!

Era una cita y Alea no se lo podía creer. Su primera cita con nadie más y nadie menos que su Lily-sama. Si bien el hecho de enterarse de que era una cita la había puesto muy nerviosa, también la volvió extremadamente feliz. "¿Será que Lily-sama también pensaba que era una cita? Lo más probable es que no ¿Pero qué tal si sí?".

Alea batalló en conciliar el sueño esa noche. 

 

 

 

—Claire también fue muy dura de conquistar, pero nunca se resistió a mi comida.

—¡No se supone que digas eso! Aunque también podrías llevarle un regalo. 

—¿Exactamente a dónde van a ir?

—¿Y si le le juras amor eterno?

—¡Rei! Alea, piensa bien las cosas.

—No lo hagas, ni siquiera es tan bonita…

—¡Podrías pedirle matrimonio!

—O simplemente pedirle que vuelvan a salir en el futuro.

—Da igual, regresaré a la cama.

Alea no estaba nerviosa cuando se levantó temprano a preparar todo, pero la continúa presión los continuos consejos, como mamá Rei había dicho, arruinaron la confianza con la que inició el día. 

Llegó quince minutos antes de la hora estipulada y revisaba su reloj de mano cada minuto que pasaba. ¿Por qué se sentía así? No es la primera vez que pasará tiempo a solas con Lily, y no es como que Lily no sepa las claras intenciones que tiene. Entonces, ¿por qué?

Estaba sentada en una manta que colocó sobre el pasto. Preparó sándwiches de carne, huevo y frutas y llevaba té en un termo. Dentro de la canasta con las cosas, estaba un créme brûlée hecho por Rei, y sobre su regazo, un ramo de flores recién cortadas del jardín, hecho por Claire.

—¡Ni se te ocurra decirle que lo hicimos nosotras!

Alea juraba que no era una cita. De serlo, estaba segura de que Lily-sama no habría aceptado. Alea la ama y, porque lo hace, sabe que Lily no piensa en ella de esa manera. No aún. “Es tan difícil de conquistar…”.

Estaba tan nerviosa que no notó la silueta de Lily observándola a unos cuantos metros de distancia.

El ambiente jugaba a favor de Alea: un parque poco concurrido, la brisa suave del viento, los árboles llenos de flores a causa de la primavera, y, en medio de todo, la propia Alea sentada sobre la manta, con un vestido muy lindo y su cabello bien arreglado, mirando a todos y a ningún lado, visibblemente inquieta.

Lily cree que se ve linda.

Cuando Alea la vio, rápidamente la invitó a sentarse con ella. 

—Lily-sama, qué bueno que viniste —comenzó Alea, intentando aparentar ser su yo de siempre y repitiéndose mentalmente una y otra vez que esto no era una cita—. Toma, son para ti —dijo, extendiendo el ramo de flores. 

—Alea-chan, gracias… Son muy bonitas —respondió tímidamente Lily y eso dio paso a un pequeño silencio entre las dos. 

“¿Tal vez las flores fueron demasiado? Puede que sí parezca una cita, ¿ella pensará que lo es? ¡Aleah Francois, desde cuándo eres tan ansiosa!”. 

—¿Quieres comer? Hice varios tipos de sándwiches y hay té. O bien, si quieres comer primero el postre, hay créme brûlée que hizo mi mamá, digo yo, bueno eso no importa... Que también si no quieres comer está bien, podríamos esperar un poco, aunque siendo honesta ya tengo un poco de hambre, ¡pero no te preocupes Lily-sama, puedo aguantar un poco más! Um...

La risita de Lily la interrumpió.

"Felicidades Alea, lo arruinaste".

—Alea-chan, ¿estás nerviosa?

Alea desvió su mirada, evitando verla. Tenía un repentino sonrojo que definitivamente no quería que Lily viera.

—... No.

"Sí. Mucho. Déjame empezar de nuevo".

—Alea-chan, ¿por qué?

—Lily-sama, te ves hermosa hoy. En realidad, todos los días te ves hermosa. ¿Me harías el favor de dejarme verte todos los días de toda mi vida?

—¡Alea-chan! 

—¿Eso es un sí?

Ahora fue el turno de Lily de evadir.

—Creo que a Lily le gusta más la otra Alea —murmuró rápidamente, pero lo suficientemente audible para que Alea entendiera.

—¡¿Le gusto a Lily-sama?! —gritó—. Sabía que solo era cuestión de tiempo para que aceptaras mis sentimientos... En fin, ¿cuándo es la boda?

—A-Alea-chan tranquila, no deberías decir eso tan a la ligera.

—¿Cómo puedo estar tranquila cuando acabas de confesar que te gusto?

—¡Lily se arrepiente!

Cayeron en un pequeño silencio. Mamá Claire le había dicho que no dijera cosas raras, pero Alea sabe perfectamente que fue asi como sus madres terminaron juntas. ¿Por qué no funcionaría con ella y Lily?

—Entonces, ¿cuándo es la siguiente cita? —preguntó Alea, fingiendo inocencia.

—¿Ci-Cita? ¡Lily no cree que esto sea una cita!

—Pero mamá Rei dijo que lo era.

—¿Rei dijo eso? —Alea asintió, de repente actuando como una niña pequeña que cree todo lo que le dice su mamá. Antes de que ella pudiera seguir con el juego, Lily continuó, soltando una risilla en el proceso—. Entonces por eso Alea-chan estaba tan nerviosa hace un momento.

Alea la volteó a ver sorprendida, rápidamente roja como un tomate.

—¿Yo? ¡Yo-Yo no estoy, digo, estaba nerviosa! ¡Nunca! —Bajó la mirada—. Tal vez deberíamos empezar a comer...

Lily le sonrió, con simpatía.

—A Lily le gusta cuando Alea-chan está nerviosa. Alea-chan se ve linda de esa forma.

Alea suspiró, derrotada. Aunque, siendo como es, se le ocurrió algo.

—Lily-sama puede verme nerviosa más seguido si acepta salir conmigo en otra cita. De preferencia, con planes de matrimonio en mente.

Lily negó con la cabeza, pero esta vez no incómoda como normalmente suele estar cuando Alea le declara su amor como siempre. En su lugar, estaba divertida. Tal vez podría darle una oportunidad. Puede que, después de todo, Alea se lo merezca. 

—Entonces Lily esperará otra cita. Sin planes de matrimonio en  mente.

Alea se permitió reír y comenzó a servir la comida. Parece que ser un constante manojo de nervios no estuvo tan mal, si bien no es propio de ella, puede serlo si a Lily-sama le divierte. 

 

 

Notes:

De verdad quería escribir algo sobre ellas, me encantan.