Work Text:
Para doña Nazara, mi Hai Cheng. ( dream walk )
- - -
Unidad Educativa Pledis
Nombre: Lee Soonhee
Curso: 8vo "C"
Fecha: 11/04/2027
Materia: Lengua y Literatura
Tarea #13: Pregúntele a un adulto sobre alguno de los siguientes temas: el amor, la vida, la soledad o la felicidad. Escriba en 2.000 palabras su opinión, usando correctamente los signos de puntuación (, . ; -).
Tío Minghao suele decir que lo más fascinante de la vida es que es impredecible y que eso la vuelve divertida. Entendible que piense de esta manera cuando es pintor, vive viajando por el mundo y las probabilidades de una vida aburrida se reducen a 15%, el porcentaje de su tiempo en que viene a Seúl para visitarnos a mi papá y a mí.
Tío Minghao es muy sabio, tal vez el único filósofo en carne y hueso que conozco, pero creo que se equivoca al suponer que la vida es totalmente impredecible. Pienso que la vida es un libro que en ocasiones admite el cliché, más comunes de lo que una persona de espíritu libre (como el tío Minghao) podría alguna vez experimentar. Mejor es preguntarle a un doctor promedio de la monótona Seúl con una hija en la pre-pubertad, es decir, mejor es preguntarle a mi papá. Este trabajo es sobre él y todo lo que me enseñó acerca de la vida, la soledad, la felicidad e, inesperadamente, del amor.
Su nombre es Lee Jihoon y no es feliz. ¿Que cómo lo sé? No sonríe mucho, solo cuando está conmigo y yo dejo que crea que no me doy cuenta. Tío Seokmin y yo solemos bromear con que la primera vez que rio fue cuando me adoptó a los 5 años. Quiero pensar que hice su vida mejor y vivir agradecida por ello.
Sorprendentemente, la mayoría de las cosas que llenarán este trabajo no las aprendí de ese hombre que sabe qué esperar de la rutina citadina, que no regala sus sonrisas y que vive monótonamente, sino de una nueva persona que descubrí hace 3 semanas cuando no fue un lunes común y tío Junhui me recogió del colegio en el receso.
Dijo que mi papá había recibido una noticia muy importante y tenía que hacer un viaje de urgencia. Tío Junhui cuidaría de mí y me llevó a casa para preparar mi maleta.
"No hagas preguntas si es que tu papá aún está en casa cuando lleguemos", me había dicho en el camino y fue cuando empecé a sentir que algo no iba bien. "Toma tus cosas rápido".
El hombre que abrió la puerta de la casa no era mi padre, sino una persona perdida y destruida. Me tomó unas cuantas miradas desobedecer a tío Junhui. "Voy contigo" decidí con las maletas listas.
A pesar de no ser feliz, papá casi nunca llora, porque, así como morir no siempre es antónimo de vivir, la tristeza no siempre contradice a la felicidad. Era alarmante una sola lágrima en la mejilla del estricto doctor Lee... jamás imaginé ver docenas de ellas. Definitivamente lo acompañaría.
No sabía a donde íbamos luego de que dejamos Seúl y solo vi montañas. Mi papá solía decir que la música es la mejor compañía cuando te sientes solo, tal vez él es una persona muy solitaria porque la música nunca antes dejó nuestra casa o su carro. Ese fue el primer día en que la radio no cantó en el auto y si algo aprendí de mi tío Minghao es a callar cuando otra persona está triste.
Alguien había muerto. Esa fue mi conclusión cuando en medio de la carretera nos detuvimos para contestar una llamada. Quizá mi papá se olvidó que iba con él, quizá la conmoción le ganó o tal vez simplemente no le importó que yo escuche su conversación. Le tomó 5 minutos dejar de llorar luego de cortar.
"¿Quién?".
"Tu tía".
Nunca conocí a la familia de mi papá (tío Junhui dijo que era complicado) pero sé que no creció con sus padres biológicos. Como dice el dicho: EN LA VIDA TODO LO QUE SIEMBRAS TAMBIÉN LO COSECHAS. Sé que por eso quiso convertirse en mi padre, devolviendo todo lo que recibió alguna vez, me quiso dar una familia cuando estaba sola contra el mundo. Es muy noble.
"¿Y quién es Soonyoung?" pregunté luego de un rato porque si algo somos los humanos por naturaleza es curiosos.
Él sonrió un poco. Entonces entendí lo de UNO SIEMPRE VUELVE A DONDE FUE FELIZ. Tal vez no fui la primera persona que le robó una sonrisa a mi papá y hubiera sido tonto que me ponga celosa porque la vida de alguien no puede girar en torno a una sola alma. La vida es un libro de muchos personajes, de pocas o muchas hojas, principales o secundarios, pero definitivamente tiene más de uno.
A Busan nos dirigíamos y me di cuenta cuando fue hora de almorzar, nos detuvimos en un restaurante rural desde donde podía ver el mar. Papá adora el mar porque todos tenemos que amar algo que no está vivo (en mi caso es la luna). Fuimos un rato a la playa, solo unos minutos. Y antes de subir al auto de nuevo, vi a mi papá haciendo un corazón con un par de hojas verdes y luego soltándolo en el viento, sobre el agua.
"Quisiera que esas nubes no estén tan cargadas hoy" me dijo cuando pregunté. "Quisiera haberla protegido un poco más".
No llegamos a Busan. Un poco antes hay un pueblito que no tiene nombre y solo ocupa pocas casas. Mi papá me explicó que la gente allí sonríe fácil y vive de la pesca. Mi papá me explicó que allí creció.
Y no mentía. Todos parecían alegrarse de verlo, aunque también se sorprendieron por mí. "No me casé. Solo somos nosotros dos". ¿Por qué todos parecían aliviados?, ¿por qué papá cada vez apretaba con más fuerza mi mano?, ¿por qué alguien lo llamó Kwon Jihoon?
En la vida siempre vamos a ignorar algo, lo aprendí ese día, lo importante es que sepamos lo que sí es provechoso saber y lo que no. Por eso no pregunté cuando llegamos a una casa vieja y mi papá intentó llamar a la puerta, dudando.
Una mujer abrió la puerta y abrazó entre lágrimas a mi papá.
"Nuestro Jihoonie. Mi niño", así supe que era mi abuela: la señora Kwon.
Tengo el nombre de mi tía, tal vez ella era un personaje muy importante en la vida mi papá. La señora Kwon lloró un rato contándole a mi papá dónde la sepultarían, que tenía una hija chiquita de 2 años, mi prima, y que 'Soonyoung' la estaba cuidando en lo que Seungcheol, el esposo de mi tía, se recuperaba del duelo.
Y compruebo así mi teoría de que el tío Minghao está muy equivocado, la vida puede ser a veces muy predecible: Kwon Soonhee murió por una enfermedad al corazón que tenía desde los 12 años, y mi papá se volvió cardiocirujano. Aún así no pudo hacer nada por ella.
Me enteré entonces que el tal Soonyoung es un Kwon porque dormiremos en su habitación, mi papá se rehusó a que lo hagamos en la antigua de mi tía. "Soonyoung y yo igual antes compartíamos cama, no te preocupes, mamá".
Tal vez papá ahora es una persona infeliz, solitaria y seria, pero algo me dice que las personas en este pueblo no conocieron ese lado de él y quizá eso es gracias a los Kwon. Esa noche un señor llamado Mingyu vino a invitarnos a un desayuno y mi papá no dejaba de sonreír.
Ya de madrugada, cuando papá y yo fingíamos dormir, llegó a quien más quería conocer: Kwon Soonyoung. En la penumbra dejó sus cosas en el suelo y antes de acostarse le dio un beso en la frente a mi papá.
Concluí esa noche que las conversaciones inconclusas son difíciles de entender, necesitan un contexto más íntimo de lo que una niña de 12 años fingiendo dormir puede entender.
"Hola, tú"
"Ya llegué"
"Lo sé"
"Ya puedes llorar"
"Lo sé"
"Traje rosas"
"Lo sé"
"Tres ramos"
"¿También para mí?"
"Sí"
"Lo sabía"
"Ella es mía"
"Lo sé"
"Se llama Soonhee"
"Es un nombre muy lindo ¿Sabes?"
"Lo sé"
Admiré una vez a una persona que decía saberlo todo solo para no llorar otro poco. Una persona que tal vez es más solitaria que mi papá, una persona que tenía más razones para llorar que las que tiene mi papá y sin embargo no paraba de sonreír aquella noche.
No creo probar mucho aquí, tal vez merezca un 6 por mi esfuerzo. Ni siquiera logré las 2.000 palabras, lo lamento miss Kim, pero le agradezco porque pude ordenar mis ideas acerca de esta nueva cara de mi papá y lo que me enseñó en su dolor:
La vida no siempre es compartida, a veces se vive en soledad.
La felicidad no está garantizada aunque sonrías, a veces solo puedes tenerla por pocos capítulos o pocos párrafos.
El amor no siempre trae alegría, a veces es melancólico.
Pero lo que más me encanta de la vida es que al final las personas siempre vuelven a donde no se sentían tan solas, donde la felicidad rebosa entre abrazos y lágrimas de madrugada, donde el amor se siente tan vivo aunque esa persona ya haya partido.
El tío Minghao se equivocaba. La vida no es impredecible, somos nosotros quienes no podemos leerla como se debe.
