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Sweet Secret 🍬

Summary:

Lee Felix disfruta de las fiestas y los excesos que estas le otorgan manteniéndose en un estado de descontrol.

Sabe que debe parar, ya que acaba de titularse como profesor y ha entrado a trabajar en una escuela donde inesperadamente a logrado despertar el interés de su alumno, Hwang Hyunjin, quien no puede evitar sentir una conexión y un gran deseo por meterse con su nuevo maestro.

Intentar mantener en secreto su alocada vida personal de la laboral no le será fácil cuando ambos mundos se ven mezclados y se da cuenta que la brecha entre sus amistades y alumnos es más estrecha de lo que pensó.

Así que por favor ¡guarda el secreto!
Hyunlix🤍💙

Notes:

⚠️ Diferencias de edades
🔞 Drogas, alcohol, sexo
❗️Hyunlix, varias ships
SI NO TE ESTAS DE ACUERDO CON ESTAS ADVERTENCIAS NO LEAS.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: ▪︎Cap 1▪︎

Chapter Text

▪︎Cap. 1▪︎

—¿Ya lo vieron? —preguntó Jeongin llegando donde sus dos amigos.

 Estos estaban sentados a sus anchas en las gradas de la escuela mientras escuchaban música.

—¿A quién? —dijo Hyunjin alzando su ceja perforada.

《IG desbloqueado: Hwang Hyunjin》

—Al maestro que contrataron de último minuto —contó Jeongin en un tono emocionado

—Al maestro que contrataron de último minuto —contó Jeongin en un tono emocionado.

—¿Nuevo maestro? ¿Y qué pasó con la que vino ayer? 

—Fue acosada hasta su casa por los simios que tenemos de compañeros, así que claramente se largó —arrugó el entrecejo.

—De esperarse de esos enfermos, mi amigo —Han rodó sus ojos.

—¿Por eso venías tan emocionado, Jeongin? —cuestionó Hyunjin mientras ataba su cabello teñido rojo en una media cola.

—¡Oh! es que el maestro nuevo es una belleza, en serio, es una verdadera BELLEZA, todos lo están comentando.

—¿Más que yo? —bromeó recibiendo dos zapes por parte de sus amigos.

—No seas asqueroso —bromeó Han apagando su cigarrillo.

—Es que su belleza es interna, Hanji —dijo el de cabello negro alborotado.

—OYEME.

En realidad lo decían solo para molestarlo, ya que quien tuviera ojos sabía que Hyunjin era el chico más guapo que podrían ver en ese lugar.

—Hijos de, me rompen el corazón —fingió llorar tapando sus ojos ganándose otros zapes.

—El nuevo maestro es lindo y su cara es adorable —insistió.

—¿Adorable? pff, entonces no durará ni un día en este manicomio —dijo Han abriendo su bolsa de papitas.

—Dame —Hyunjin alargó la mano para sacarle papitas, pero su amigo castaño lo esquivo.

—EH, EH. Consigue las tuyas —le dijo con burla sacándole la lengua perforada.

—Hanji no seas egoísta, ¿Qué tu mamá no te enseño? —el pelirrojo se abalanzó sobre él a forma de juego mientras luchaban por las papitas.

—Espero que el maestro nuevo logre soportar estar en este lugar, en serio sería un gusto ver su cara todos los días —sonrió Jeongin ensoñado.

—Wow, lo dices con tanta pasión que ahora ya me dieron ganas de verlo —dijo Hyunjin comiendo un puñado del botín que logró arrebatarle a su amigo.

La campana sonó anunciando el fin del recreo.

—Bueno ahora les toca clases con él, así que me cuentan que tal —se despidió Jeongin para ir a su clase, ya que era un año menor que ellos. Sus amigos iban en último año y tenían dieciocho.

Hyunjin y Han se fueron a su salón. Cuando llegaron se sentaron en los bancos continuos casi al fondo.

El pelirrojo miró por la ventana. Le gustaba sentarse al lado de ella ya que así siempre podía mirar el paisaje y apreciar los colores del cielo, esto lo relajaba.

De pronto sintió pasos entrando al salón.

—Buenos días alumnos —escuchó que habló una voz profunda.

Los susurros de sus compañeros no tardaron en oírse.

No necesitó mirar, ya que enseguida entendió que no era el maestro que había visto Jeongin. De seguro se debía haber ido también, ya que si contaba con tal belleza los adolescentes hormonales no debían haber tardado en actuar sobre él incomodándolo.

Finalmente volteó la mirada para verlo y sus ojos se ampliaron de la impresión.

Un chico no muy alto y de cabello negro estaba frente a la clase escribiendo su nombre en la pizarra.

Sólo podía ver su espalda, pero sabía que no era un señor, aunque la voz que había escuchado hace unos momentos no calzaba con lo que estaba viendo.

De pronto, el silbido típico de "fui fuiu" se escuchó en la clase causando risas por lo bajo.

—Oh, gracias. Y eso que ni me bañé —comentó haciéndolos reír —. Me llamaron hace como una hora para venir —respondió dándose vuelta para mirarlos, haciendo que varios soltaran grititos emocionados por lo guapo que era.

Hyunjin abrió sus ojos apreciando la hermosa vista del muchacho frente a él. Sus ojos eran grandes y expresivos, su nariz era pequeña con pecas que lo hacían ver adorable y sus labios abultados eran demasiado atractivos.

—Mi nombre es Lee Felix, seré su maestro de inglés y tomaré la jefatura de este curso de ahora en adelante. Un gusto —les sonrió haciendo que varios se derritieran en sus asientos.

—Está muy bueno —susurró Han a Hyunjin.

—¡Lo sé! —asintió chocando el puño con su amigo castaño.

Ambos estaban impresionados. Hace años que no tenían un profesor tan joven y apuesto. La institución evitaba esto debido a lo calientes y descontrolados que solían ser algunos alumnos.

—Profe Lee, ¿Qué edad tiene? —preguntó una chica con coquetería.

—Tengo veintidós años. Me acabo de titular, a decir verdad.

—¿Está soltero? —soltó otro de los chicos haciendo que varios se rieran.

—¿Cuál es su tipo ideal?

—¿Estaría dispuesto a salir con un alumno?

—¿Le gustaría ver qué tan profunda es mi garganta?

—Me cabe todo el puño adentro de mi-

El pelirrojo vio los ojitos grandes de Félix, debía estar nervioso por ser su primer día.

—¿Es necesario comportarse como perros en celo? Dejen en paz al profe Lee —Hyunjin rodó los ojos haciendo que todos se quedaran en silencio. Odiaba que actuaran de esa forma, además que no quería que incomodaran al maestro nuevo y este se quisiera largar.

—Yo puedo ser su perra, profe —dijo Han con diversión causando risas.

—¡Han Jisung! —Hyunjin le lanzó un papel en la cabeza sabiendo que lo había dicho para molestar.

El maestro Lee tapó su boca como si fuera a toser para aguantar la risa, aunque varios habían notado que estaba divertido por la situación.

—Gracias ¿señor...?

—Hwang Hyunjin, profe.

—Un gusto conocerlo, señor Hwang —le regaló una sonrisa mostrando sus dientes alineados, haciendo que el curso volviera a gritar por lo guapo.

El pelirrojo tragó con fuerza. Esas expresiones faciales sí que le estaban gustando.

—Por favor profesorcito, siga contándonos sobre usted —habló un chico.

Enseguida todos comenzaron a hablar a la vez intentando preguntarle cosas.

—Son demasiadas preguntas personales que no puedo contestar, pero ya les conté lo básico al menos. Ahora, necesito saber el nivel en el que están, así que les haré un test rápido de veinte preguntas ¿Les parece? —les sonrió con una ceja alzada.

—¡Por usted hago lo que quiera!

—Cuando termine el test le preguntaré si quiere salir conmigo.

—Yo si quiere tener sexo.

Hyunjin volvió a rodar los ojos. Sus compañeros eran increíbles.

Todos hicieron las preguntas lo más rápido que pudieron, pero lamentablemente ninguno pudo responder de forma correcta las veinte preguntas.

Felix acomodó uno de sus mechones tras su oreja, anotando apuntes de todas las cosas en las que estaban débiles sus nuevos alumnos. Estos lo miraban en silencio, expectantes por si les decía algo más, mientras apreciaban la buena vista.

Carraspeó con su voz gruesa, erizándoles los pelos.

—Tengo bastante trabajo que hacer con ustedes, pero quiero que sepan que ninguna duda que tengan es "tonta" o "innecesaria", al contrario. Siéntase libres de consultarme cualquier cosa DE MI ASIGNATURA —especificó causando algunas risitas —. Yo estaré feliz de ayudarlos. Así que por favor acérquese.

Les dio una sonrisa cálida, lo cual hizo que se llenaran de motivación, haciendo que varios se acercaran a su escritorio para realmente preguntar cosas sobre el inglés.

"Él parece bastante comprometido con su profesión, realmente se ve que quiere que aprendamos", pensó Hyunjin muy curioso por el nuevo maestro.

La clase acabó y todos comenzaron a salir del salón despidiéndose de forma azucarada del maestro.

—¡Voy a ir a contarle a Jeongin! ¡Adiós profesorcito! —Han salido corriendo del salón —¡Alcánzanos Hyunjin!

—¡Voy! —gritó el pelirrojo guardando sus cosas.

—Um, ¿señor Hwang? —le habló Lee Felix con algo de inseguridad. Esto de ser maestro era demasiado nuevo para él.

—A-Ah ¿si? —se sintió nervioso por algún motivo y se acercó a donde estaba su profesor, notando que era una cabeza más alto que el mayor.

—Quería darle las gracias —jugueteó con sus manos y luego lo miró a los ojos, haciendo temblar al pelirrojo.

—O-Oh —soltó aire perdiéndose por un segundo en su rostro —. Digo, ¿por qué? —recobró la compostura acomodándose el cuello de su uniforme.

—Por ser el único que se comportó de forma decente —Felix frotó su nuca.

"Mierda, que lindo", pensó Hyunjin.

—Ser decente es lo mínimo. Me enseñaron a ser una persona respetuosa, profe Lee —sus amigos de seguro se reirían de él por decir esa frase.

—Le han enseñado bien —le sonrió con dulzura haciendo explotar por dentro al más alto.

—Usted supo lidiar muy bien con ellos, luego ya no le dijeron nada raro.

—Es que digamos que me lo tomo como broma, así que no me afecta realmente —se encogió de hombros.

—Eso es bueno porque aquí se encontrará más de una vez con chicos calentones —soltó Hwang provocando una carcajada en Felix notando lo "liviano" que era tratar con él.

—Es bueno saberlo para estar preparado —dijo divertido tomando su maletín negro —. Bueno, me despido, que tenga buen día señor Hwang.

—Usted también —sonrió algo embobado mientras lo veía salir del salón.

Se apoyó en la pared notando que había estado conteniendo la respiración desde que lo había escuchado reír. Simplemente lo había cautivado.

"Que buen gusto tiene Jeongin, la reputisima madre", pensó, apretando el puño contra sus dientes.

Salió corriendo hasta encontrar a sus amigos sentados en las mismas gradas grafiteadas y maltratadas de siempre.

Saltó la baranda y se acercó a ellos.

—¡Está buenísimo! Es perfecto ¡Hermoso! —dijo Hyunjin abrazando con fuerza al menor del grupo desde la espalda para molestarlo.

—Pero suéltame, ya basta —Jeongin se quejó con lloriqueos alejándose de la muestra de afecto de su amigo, no le gustaban mucho los abrazos —. Y ¡Te lo dije!

—Totalmente follable, aunque yo prefiero que me follen —habló Han desparramado en las gradas con las piernas abiertas, colgándose unos aretes en la oreja de forma despreocupada.

—A mi parecer él podría follarte —comentó Jeongin.

—Este año sí será un gusto tener clases de inglés con esa vista tan buena —apuntó el pelirrojo tomando asiento finalmente.

—Salud por eso —brindo el castaño sacando una lata de cerveza de no sabían donde.

¡¿Y eso, Han?! —dijeron a la par.

—Tengo mis trucos. Me lo enseñó Chan. Pero tranquilos, tengo para ustedes —sacó dos más de su mochila haciendo reír a sus amigos por la sorpresa.

—Yo le entro, así que dame eso —se encogió de hombros Hyunjin agarrando una de las latas.

—¿Creen que nos vean? —preguntó el menor.

—no, la mitad de aquí andan en las mismas que nosotros —Han le restó importancia, ya que era totalmente cierto. Incluso habían visto a maestros escondidos bebiendo en jornadas de clases. Su colegio no era de los mejores y en realidad no tenían muy buenos docentes.

—Hablando de Chan, ¿les avisó que el viernes hará una fiesta? —comentó Hwang.

—Sí, ya conversamos esto con Jeongin, nosotros ya estamos confirmados para ir —anunció el castaño.

—Entonces será la mejor fiesta que tendremos en bastante tiempo, porque según vi Changbin y Minho también confirmaron. Ahora que se mudaron con él es más fácil que estén.

—¡Oh! ¡¿vamos a estar todos finalmente?! —dijo el de pelo negro con felicidad. Por ser el menor y último en unirse al grupo había podido disfrutar muy poco con los mayores cuando también asistían a su colegio.

—¡Sí! Todos vamos a ir. Yo voy preparado para descontrolarme. Mis padres se van de nuevo donde mi abuela, así que no se enterarán si llego o no llego —Hyunjin dijo con un pequeño baile de celebración.

—¡Esa es la actitud hermano! yo también voy a la vida. Ya saben que mi mamá trabaja así que, libertad siempre~ —canturreó Han y se unió al baile con el pelirrojo.

—Yo dije que me quedaré en tu casa —Jeongin apuntó a Han.

Bien hecho, ya vas aprendiendo.

Lo felicitaron palmeándole la espalda.

Lo felicitaron palmeándole la espalda

El día viernes llegó en un pestañeo.

Hyunjin miraba su outfit para la fiesta frente al espejo. Un pantalón de jeans holgado, una polera blanca con negro y un jockey negro en la cabeza.

Se puso algunos accesorios como anillos, una cadena y aros.

Cuando estuvo listo, les escribió a sus amigos para juntarse todos en la puerta de entrada del lujoso edificio donde vivía Chan y sus amigos.

Al cabo de veinte minutos estuvieron todos reunidos, por lo que sin perder mas tiempo subieron emocionados. La música se escuchaba fuerte incluso saliendo del ascensor.

—¿Cómo es que los vecinos no le reclaman? se ve que son todos de clase acomodada —dijo Jeongin extrañado.

—La otra vez dijo que los otros dos vecinos de este piso eran fiesteros, así que simplemente los invitaba a las fiestas con él y así todo se había mantenido en paz —explicó Hyunjin.

—Es un genio —se sorprendió Jisung.

Golpearon la puerta y enseguida les abrió un chico musculoso y de pelo negro. Changbin abrió los ojos con emoción.

—¡CHICOS! —gritó el de pelo negro al ver a sus tres amigos. Enseguida se abalanzaron sobre él apretándolo entre sus brazos —¡Los extrañé!

—Nosotros también —le dijo Han. No lo habían visto desde hace como tres meses, ya que Changbin estaba bastante ocupado estudiando en la universidad.

Se adentraron en el lugar conversando divertidos. El departamento estaba lleno de personas bailando, bebiendo y drogándose. El lugar era tan grande que incluso tenía una piscina en el enorme balcón y así la gente se esparcía por todos lados.

Changbin les entregó a los tres una cerveza.

—¿Chan y Minho dónde están? —preguntó Jeongin.

—Oh, Minho ya llegará junto con un amigo.

—¿Un amigo? —repitió Han.

—Si, y Chan, ese maldito la última vez que lo vi estaba "ocupado" en uno de los sillones. A puesto que aún sigue en lo mismo —habló con picardía Seo Changbin.

—UH ¿ocupado? —dijo Hyunjin con diversión.

—Así es, anda super "calenturiento" con alguien que le presentamos Minho y yo.

—Quiero ver eso, así lo molestamos un rato —Jisung no tardó en avanzar hacia el área de los sillones para ver con quién estaba Chan. Los otros tres chicos lo siguieron expectantes.

Querían ver quién era la pareja de turno del mayor, ya que Chan siempre tenía nuevas conquistas, en cada fiesta a decir verdad.

Al llegar pudieron ver como su amigo de cabello naranja tenía acorralado contra los asientos del sofá a un chico esbelto y rubio con un gorro. Al cual besaba como si fuera la última cosa que podría hacer en la vida.

—Este no pierde el tiempo —comentó Hwang soltando una risita viendo como el chico rubio se colgaba del cuello de su amigo, invirtiendo las posiciones, quedando sentado con un sugerente movimiento sobre las caderas de Chan, a lo que enseguida todo el grupo de amigos se puso a gritar y a hacer ruidos de gemidos, logrando captar la atención de ambos quienes se sorprendieron.

Enseguida el "amigo" de Chan apoyó las manos en su cara avergonzado, no podía dejar de reír y Chan también soltó una carcajada al verlos. Se levantó y abrazó a cada uno de ellos.

—Que chismosos que son hijos de —les dijo Christopher Bang.

—¡¿Chismosos?! El chisme nos llegó solito, no lo buscamos —comentó Jeongin.

—¡Tú eres el que se estaba exhibiendo a punto de coger, amigo! —habló Han haciéndolos reír.

—¡Es mi casa!

—¡Pero vete a un cuarto!

—¿Y no lo vas a presentar? —dijo Hyunjin.

—Claro que sí —se dio vuelta hacia el sillón donde seguía su chico completamente avergonzado —. Ey, bonito, ven aquí —le estiró la mano y enseguida el rubio la tomó acercándose a ellos.

—Hola... —les dijo bajito, sin poder mirarlos a la cara, pero con una sonrisa y las mejillas enrojecidas.

—Ay por Dios —dijo Jeongin casi inaudible, seguido de Han e Hyunjin.

—Su nombre es Lee Felix, viene de Australia igual que yo —lo presentó Chan para luego notar las caras de sorpresa de sus amigos —¡¿Ahora qué les pasa, tontos?!

—¿Profesor Lee? —dijeron los tres chicos impactados.