Chapter Text
—...Líder de secta Jiang, muchas gracias por su orientación – finalizó el joven.
Hubiera pasado por alto al niño, un discípulo más del montón. Es una persona rencorosa, ya a pesar de que la relación entre YummengJiang y GusuLan era neutral, los continuos roces y discusiones (unilaterales) con Lan WangJi hicieron mella en su percepción de su secta y, por lo consiguiente, un frío desdén a cualquiera que vista túnicas. y una cinta blanca en la frente.
Este era más destacado que el resto, al ser el líder de su grupito, y por ser niño constantemente mencionado por su sobrino que, sorpresa, por fin existe alguien que pueda soportar su temperamento.
No fue el tono amigable, apaciguador del adolescente le hace rechinar los dientes, teniendo reminiscencias de otro Jade de Lan, con sonrisas afables pero que no llegan a los ojos. Aunque este, al estar en una edad inocente, tal vez, se ve más sincero.
Tampoco fue la postura y firmeza que le recuerda a su tutor, profesor, lo que fuera. Lan WangJi es un hombre que pasó de respetar, a detestar y odiar y este niño que intenta copiar las posturas de su figura de autoridad, más que causarle ternura o algo vagamente parecido, pica algo en su corazón, un malestar que ya sintió antes.
.. ¿Celos? Por supuesto que no. Pero, a pesar de todo ¿Cómo podría olvidarlo?
Lo reconocí por la brillantez de sus ojos, la forma en cómo ríe, como campanas. En ciertos gestos, al tocarse la nariz, al bromear con su compañero con una mirada pícara (de la forma más sutil posible, como un Lan), la forma en cómo se apega a su amigo más cercano, como Wei WuXian antes se apegaba a él.
Ah, claro, y también por los ojos. ¿Cómo podría olvidarlo? Son los mismos inocentes, grandes y curiosos que lo miraron desde abajo mientras se aferraba a su pierna.
¿Cómo podría?
Jiang WanYin revive en las noches todos los recuerdos que tiene con su hermana, con Wei WuXian, y hasta de los túmulos. Durante el día, maldice el nombre de Wei WuXian y escapa al suelo, mientras pisotea con ira ante su mención. Pero durante la noche, donde solo está él y el sentimiento más profundo que solo quiere arrancarselo, porque no Wei WuXian no lo merece, no merece la culpa que él siente, no merece el dolor y luto porque Wei WuXian le quitó todo y solo dejó. . escombros.
Lo abandonó, traicionó y mato a su hermana y shijie. ¿Cómo puede sentir culpa, cuando fue Wei WuXian quien pecó primero?
Aún así, acostado y cansando en su cama, demasiado solitaria, en un muelle frío y silencioso, sus pesadillas siempre vuelven a los mismos recuerdos, donde fue abandonado por la persona más cercana a él, a quien una vez apareció hermano, dejándolo atrás y perdido con una responsabilidad demasiado grande para cargar, con el peso de las cenizas de una secta y los buitres esperando a que flaquee para devorar lo poco que le queda a su clan.
Por supuesto, en esos momentos recuerdo al pequeño A-Yuan, que se aferró como una garrapata a su pierna, y no importaba cuánto lo sacudió, Siguió sonriéndole con esa sonrisa amable y estúpida que está seguro que copió de Wei WuXian.
Recuerda la forma en como Wei WuXian cargó al niño, gentil y firme, y el cariño en sus ojos. El niño y Wei WuXian definitivamente no tiene ningún parentesco, pero ¿Cuándo no Wei WuXian, dando todo de sí mismo por un par de extraños? Incluso hasta el punto de dejar tirada a su verdadera familia.
Odia al Patriarca. Odia en lo que se convirtió, en lo que su egoísmo y herejía lo volvieron. Lo que su locura le hizo hacer.
A pesar de todo, aún así ama a su shixiong, el niño con el que creció y prometió proteger de los perros, que se escabullia a su habitación para hablar hasta que ambos se desplomaran del cansancio.
En honor a ese pasado cálido, feliz y nostálgico, tomó una decisión. Este, que ese Wei WuXian en sus últimos días cuerdo protegió con su muerte niño, hará lo mismo.
