Work Text:
Mi más querido amigo:
Estaré muerto momentos después de escribirte estas líneas. Realmente lo sabes, pero lo clarifico, pues me dirijo hacia mi muerte en plena conciencia y voluntad propia.
No permitas que difundan la falsedad de que fui asesinado, pues yo ya morí en el momento en que lo hicieron los pequeños. Soy un ser viviente, que respira, se mueve, habla; pero mi alma abandonó mi cuerpo mucho antes.
Por fin ha llegado el momento de reunirnos de nuevo, sea lo que sea que eso signifique.
No pienses que por dejarte no te extrañaré o te querré menos, o que tu ingente cariño no fue lo suficiente para mantenerme con vida. Nada podrías haber hecho para detenerme, y para descansar en paz necesito que no te ahogues en errores pasados e irremediables.
Tú lo entenderás mejor que nadie. Tú, querido, que conoces las intimidades de la muerte como una vieja conocida. Tú, a quien los fantasmas acechan incesantemente susurrándote que abandones el mundo terrenal. Tú, que tantas veces has muerto entre mis brazos.
No puedo continuar siendo esta carcasa vacía, que vagaría por el mundo a tu lado, mas sumida en la soledad. No puedo arrastrarte a mis abismos o empujarte a cumplir tus más oscuros deseos. Necesito que sigas adelante, para lo que yo también debo seguir adelante.
Cada uno de nosotros debe cumplir con su deber.
No soy más que un pecador nacido para la violencia y la venganza. Es hora de despertar de este sueño de redención que se me ha permitido vivir durante estos años. Nunca fue posible, mis manos han provocado el último aliento de cientos de hombres.
Creer en lo contrario ha sido mi error, una ilusión que hoy ha costado cinco vidas inocentes.
En cambio, mi preciado amigo, para ti aún queda la esperanza. Tienes una misión distinta en la vida, una en la que siempre he creído y hacia la que siempre he intentado incitarte. Puedes cambiarlo todo, puedes usar tu sabiduría para cambiar el mundo.
Debes seguir la luz que te guíe fuera de las sombras en las que te convirtieron.
Debes abrir los ojos, esos dos ojos como pozos abismales, y hacer que brillen con la luz de un nuevo mundo por descubrir. Hay un mundo distinto que puedes crear. No tengo derecho a pedirte nada más, pero desde el amor que te profeso, te pido que al leer estas líneas reconsideres tu propósito en esta vida.
Recuerda los viejos sueños sobre los que hablamos por las noches, escondidos de la niebla de la ciudad, en ese bar que se convirtió en el último lugar que debes conocer antes de morir. Recuerda la casa junto al mar, la salvación de los huérfanos, la protección de los débiles.
Sé que la luz y la oscuridad mergen en tu interior, sé que caminas sin rumbo intentando encontrar un sentido a la vida, pero si caminas hacia la luz el mundo será un poco más maravilloso.
Una vez, mi maestro me dijo: las personas existen para salvarse a sí mismas, lo entenderás en el momento de tu muerte. Ahora puedo entenderlo, no hay salvación que acuda a nosotros más que la que está en nuestro interior. Sólo tú puedes salvarte a ti mismo.
Te pido, te ruego, en favor de este amor infinito, que busques tu propia redención.
Cuando leas esta carta, no cierres esos ojos, que tienen la luz que me falta. Permíteme que sea yo quien me hunda en la oscuridad y tú seas quien continúe el legado esta vez. Abre los ojos, y no los cierres nunca más.
Desde lo más profundo de nuestra eterna amistad,
Sakunosuke Oda.
