Chapter Text
— Estás muy enamorado,Li-san— Eriol comenta con diversión, dado que el adusto hombre castaño aceptó cumplir la fantasía sexual de su aparentemente inocente esposa: un intercambio de parejas.
Y es que Sakura Li es cándida, pero jamás estúpida y siempre estuvo al tanto de los sentimientos de Tomoyo por ella y, aunque sea por una noche, desea poder amar a la persona que ha sido incondicional para ella.
—Eriol, creo que la petición de mi amada es lo más mundano en nuestras existencias— El hombre es honesto tras haberse enfrentado al consejo de magos que clasificó a Sakura como una amenaza en vez de como una aliada, gracias a que la ex-Kinomoto dió libertad a Akiho, la cual terminó por ser de utilidad para el brujo de las dimensiones, quien llevó a cabo el ritual prohibido que rompe todo tabú de la magia y regresó a la vida a una mujer cuyo tiempo se detuvo hace siglos
Y Syaron no puede enfrentar al brujo de las dimensiones porque es su descendiente; la sombra de su futuro hijo
— El mundo es bastante interesante — Eriol comenta mientras ve a su novia deshacer los lazos del vestido de Sakura— ¿ Te he contado de mi encuentro con vampiros? — Eriol acepta la taza de té que le ofrece el oriental, así como el beso que el castaño inicia. Un beso dominante y emocional; tan similar y diferente a la vez de los labios del vampiro con el cual Eriol se atrevió a yacer tras romper con Kaho
— Después— Syaron ordena y sus manos se deslizan bajo la túnica de Eriol, en un toque agreste que no sorprende al británico, porque Syaron simplemente está disfrutando la experiencia , tanto como Tomoyo que ya de encuentra apresando el efecto pezón de Sakura entre sus perfectos dientes.
La habitación principia a oler a deseo y Eriol nota que su acompañante también tiene experiencia en hombres, lo cual atrae su curiosidad.
No obstante, no es tiempo de preguntas, si no de la lengua de Eriol probando el cuello y los firmes músculos ocultos bajo prendas que Tomoyo crea con sumo amor para aquel matrimonio.
Sakura gime y, de inmediato, Eriol nota la erección de su acompañante y el cómo la piel del castaño se eriza ante el sugestivo sonido.
Por supuesto, ellos no se quedan atrás y Eriol admite que envidia la flexibilidad del otro mago cuando simulan el coito con ropa, de forma ruda con un ritmo apresurado porque sus erecciones son notables tras contemplar a las féminas sin prenda alguna, tan húmedas y dispuestas porque ellas juegan a recorrer sus cuerpos a besos mientras los varones friccionan sus duras y latentes erecciones.
Syaron es dominante y Eriol es simplemente alguien curioso; así que pronto sus prendas acompañan a los vestidos de las señoritas que recorren con ternura sus vaginas, como si fuese la primera vez que viesen una
En cambió, Eriol obliga a Syaron a ponerse de rodillas mientras abre las piernas, orgulloso de su verga que Syaron mira con desdén
— Supongo es mejor así; dado que eres más pequeño — El hombre comenta con esa saña que tenía en su infancia y la cual se fue dulcificando conforme Sakura conquistó su corazón y el lazo predestinado encajó, tal y como los dedos de Tomoyo en la parte íntima de su prima antes de dar la primera lamida y temblar de placer por el sabor ajeno de lujuria y tentación
Eriol ve a su mujer y ambos asienten para que después el británico eche la cabeza atrás y disfrute de cómo Syaron engulle su pene, en un movimiento bastante experto que despierta aún más las preguntas del próximo señor Daidouji; una vez que él contraiga matrimonio con la dama que disfruta de los gritos de Sakura ante la estimulación de su clítoris.
