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Language:
Español
Stats:
Published:
2024-03-04
Words:
1,160
Chapters:
1/1
Comments:
8
Kudos:
61
Hits:
494

¡Felicidades, Alvarito!

Summary:

Queda media hora para el 4 de marzo, y Paul tiene una felicitación que escribir pero no consigue encontrar las palabras adecuadas. ¿Qué le está pasando? Si es simplemente Álvaro, ¿no?

Notes:

Hola! Aparentemente el cumpleaños de Álvaro me ha dado inspiración, así que aquí estoy a las 3 de la mañana un 4 de marzo. Es la primera vez que escribo un fic y sale a la luz, así que espero que os guste, aunque entended que son las 3 de la mañana, puede ser que sea un auténtico desastre.

En algún universo, 95% segura de que no en este en el que nos ha tocado vivir, así es como Paul felicitó hoy a Álvaro.

Work Text:

Felicidades Alvarito! Enhorabuena por entrar en tu 22 era, espero que podamos celebrarlo todos juntos pronto. Un abrazo enorme ❤️

No, no, no. Borrar. Paul estaba replanteándose toda su vida en ese momento, ¿cómo podía ser capaz de pensar en escribir un puto musical y luego no saber escribir una maldita felicitación de cumpleaños? No sabía si hacerse el gracioso y mandarle algún meme, si mandarle una nota de voz así con lo primero que se le ocurriese y ya estaba, si mandarle el link al videoclip de 22 y ya él que lo interpretase como quisiera... Aunque después de salir de la academia y descubrir que el cumpleañero no era tan swiftie como decía ser, igual no le hacía tanta ilusión.

Llevaba dándole vueltas todo el día, y al final quedaban tan solo 30 minutos para las 00:00 y se le estaba echando el tiempo encima. Era la primera vez que felicitaba a Álvaro por su cumpleaños, esperaba que la primera de muchas, y quería estar a la altura. Aunque tampoco sabía muy bien cuál era esa altura, ¿qué esperaría Álvaro exactamente? Probablemente Paul le estaba dando muchas vueltas y Álvaro no había pensado ni un segundo en si el otro le felicitaría o no, en cómo iba a ser la felicitación, o en si sería el primero o el último; pero el granadino no podía dejar de pensar en ello.

¿Y un audio cantándole cumpleaños feliz? Eso sí que era una idea horrible. Necesitaba dejar de pensar en la felicitación durante al menos 5 minutos. No podía más.

Esa mañana había ido al cine, lo estaba deseando desde que había salido de la academia, y además acababan de estrenar la segunda parte de Dune, así que TENÍA que ir a verla. Y aún así, no pudo evitar pensar en Álvaro en ciertos momentos (porque había sido la última persona con la que había hablado antes de empezar la película, no por nada más, ¿vale?) y en su felicitación de cumpleaños. Todo el día, cada vez que le llegaba una notificación de su conversación de whatsapp, o que su móvil le avisaba de que Álvaro había twiteado algo, o cuando le dio por mandarle 4 o 5 edits todos de golpe, en el fondo de su mente siempre estaba lo mismo: “Quedan X horas para su cumple, ¿cómo le vas a felicitar?”.

Pues ese runrún que le había acompañado todo el día seguía ahí. ¿Y si era muy raro que le mandase un mensaje justo a las 00:00? Igual debería esperar hasta por la mañana, al fin y al cabo, tampoco eran taaaan cercanos y casi que le acababa de conocer como quien dice, ¿no? Sí, quizás lo mejor era irse a dormir y mañana seguro que se le ocurría la felicitación perfecta.

23:42. Alvarito. 4 notificaciones.

- Mierda, ¿de verdad tiene que contestarme ahora? – dijo Paul en voz alta aun estando completamente solo en la habitación.

Habían estado hablando de su outfit para la presentación de La Velada a la que iba a ir mañana, y hacía más o menos una hora le había mandado su decisión final. Paul se moría de ganas por abrir los mensajes del sevillano para ver qué opinaba, pero entonces tendría que felicitarle a las 00:00, ya no podría hacer como que estaba dormido. ¿Qué cojones hacía ahora?

Cogió el móvil, lo desbloqueó y apareció directamente en la conversación de whastapp de Álvaro. Mierda. ¿Acaso estaba el mundo hoy en su contra? Paul era una de esas personas que todavía tenían la notificación de leído en sus mensajes, así que ahora ya no había vuelta atrás. Tenía 15 minutos para pensar cómo felicitarle.

Sin duda el mejor de todas las opciones

Era mi favorito

Vas a estar guapísimo

Y espero verte mañana con eyeliner que le va a quedar genial al outfit

A Paul le salió una sonrisa casi sin darse cuenta. No existía en el mundo una persona más supportive que Álvaro Mayo. No existía.

Pues si era tu favorito haberlo dicho antes!

Pero te haré caso

Buscaré a alguien que me haga el eyeliner mañana

Ambos sabemos lo que pasaría si lo intento yo…

Y salió rápido de whatsapp, antes de que al sevillano le diese tiempo a contestarle. Ahora sí que sí, tenía que escribir el mensaje de feliz cumpleaños. Entró en la app de Notas, creó una nueva y la tituló: 22 cumpleaños de Álvaro, saltó de línea y se quedó observando cómo la barrita parpadeaba sin que ni una palabra pasase de su cerebro al papel.

Felices 22 Álvaro! Espero que tengas un día maravilloso, que lo disfrutes mucho y que lo celebres por todo lo alto.

Paró en seco. ¿En serio le iba a escribir un mensaje que parecía escrito por chatgpt? Que era Álvaro, no su compañero de clase de cuando iba al instituto con el que había hablado en los recreos y que habían hecho un trabajo de biología juntos. Álvaro. La persona que le había hecho reír incontables veces, con la que había podido abrirse en canal, hablar de absolutamente todo lo que se le pasaba por la cabeza sin sentirse juzgado ni un solo segundo; la persona con la que había compartido cientos de charlas, sus inseguridades y también sus logros, con la que podía simplemente coexistir y ser él mismo. Álvaro se merecía más que un mensaje de dos líneas frío e impersonal, porque Paul quería que a Alvi Mayo le quedase claro que él también esperaba llevarse su amistad para toda la vida.

23:59. El momento de la verdad.

Y así, en caliente y sin dejar que su cerebro procesase lo que estaba a punto de hacer, abrió sus contactos en el móvil. Sin necesidad de bajar su nombre ya aparecía en la pantalla, debajo de AaMamá, AaPapá, sus abuelos y un par de amigos.

00:00. Paul presionó sobre su contacto y se llevó el móvil a la oreja. Empezó a ponerse nervioso cuando empezaron a sonar más bips de los que creía normales. ¿Y si no quería hablar con él ahora? Igual la había cagado. Tendría que haberle escrito un whatsapp y dejarse de tonterías. ¿Quién se creía? Eran amigos y ya está.

- ¿Paul? – sonó al otro lado de la línea mientras el granadino estaba entrando en pánico pensando que la había cagado. La voz de Álvaro sonaba algo ronca, como si llevase ya unas horas sin hablar con nadie, pero a Paul solo esa palabra le sirvió para sacar todo el aire que estaba conteniendo y tranquilizarse. Al fin y al cabo, la persona al otro lado de la llamada solo era Álvaro, su compañero de confidencias y conciertos nocturnos; Álvaro al que conocía tan bien que podía adivinar su gesto de confusión y sorpresa en la cara en ese instante. Solamente Álvaro.

Con el corazón ya latiendo a una velocidad normal, Paul le contestó:

- ¡Felicidades, Alvarito! ¿Qué tal te están tratando los 22?...