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Fandom:
Characters:
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Language:
Español
Stats:
Published:
2024-03-25
Updated:
2024-03-25
Words:
3,106
Chapters:
2/?
Kudos:
4
Hits:
61

Harry Potter: Descenso a la Oscuridad

Summary:

Harry Potter ha sido abandonado por todos luego de los eventos del Club de Duelos, donde hablo en la lengua parsel para evitar que una serpiente atacara a Justin Finch-Fletchey.
Aislado y traicionado, el Niño-que-vivió dejara de interpretar su papel. Si creen que es un señor Oscuro en ciernes, entonces así es como Harry Potter se comportara.

Chapter 1: Prologo

Chapter Text

Prologo:

Nada de aquello tenía sentido. ¿Como era posible que hablara en un idioma que ni siquiera conocía? ¿Sería cierto? ¿Sería él, el heredero de Salazar Slytherin? ¿Había atacado a alguien sin siquiera notarlo? ¿Acaso había abierto la Cámara de los Secretos?

Harry ya no era capaz de estar seguro de aquello... Las dudas abrumaban su mente.

Solo había tratado de evitar que una serpiente atacara a Justin. En ningún momento la había incitado a atacarlo.

Harry pensó que sus palabras eran claras como el agua, pero al parecer estaba hablando en el idioma de las serpientes. Parsel.

El idioma mágico por el que Salazar Slytherin era famoso.

¿Cuál era la probabilidad real de que Harry fuera el heredero, o al menos uno de sus herederos?

Era tan loco… tan descabellado… Pero según Hermione no era ni de lejos imposible.

Esa era otra cosa que molestaba a Harry… Sus amigos… no, no eran sus amigos, no realmente. No después de ver sus reacciones.

El hecho de que Ron y Hermione, a quien consideraba sus amigos, sus únicos amigos reales, pensaran que él era capaz de ir por la escuela atacando a los hijos de muggles.

La reacción de Hermione no había resultado tan mala, pero Ron… Ron parecía aterrado de siquiera hablarle, como si pudiera atacarlo en cualquier momento.

Estaba seguro... bueno casi completamente seguro de que no recordaba haber hecho nada de aquello de lo que lo consideraban sospechoso.

Harry tenía una certeza menor de que no estaba olvidando nada. Tenía recuerdos completos, sin huecos, era imposible... no más bien improbable que el fuera quien atacaba a los estudiantes hijos de muggles.

Es decir, él era Harry Potter, un estudiante promedio, incluso ligeramente por debajo del promedio... era imposible que el pudiera hacer tal cosa... era magia avanzada si Madame Pomfrey no podía arreglarlos en menos de un día.

"Pero no eres realmente promedio, no es así Harry... Solo finges para mantener esos dos amigos tuyos, esos amigos que te dejaron a la primera señal de problemas"

Acusaba su mente traicionera.

Harry podía notar las miradas acusadoras sin disimular por donde fuera que pasaba. Todos los ojos lo seguían por los pasillos, y cuando pasaban susurraban sobre el...

Incluso Malfoy parecía mirarlo con ahora con una mezcla rara de miedo, disgusto, y adoración. Era francamente asqueroso.

La biblioteca se había convertido en su refugio. Era el único lugar donde podía estar sin que lo siguieran los murmullos, los insultos, las miradas...

Al menos así había sido hasta hoy...

Allí en la biblioteca ahora había un grupo de Hufflepuffs hablando en tonos no tan bajos como pronto atacaría a Justin Finch-Fletchley.

Ya no podía soportarlo, no podía seguir escuchando... ¿no podían dejarlo en paz?

¿No eran capaces de detenerse a pensar en lo absurdo que sonaba que un segundo año pudiera petrificar a alguien de aquella forma que ni Dumbledore era capaz de devolverlos a la normalidad?

¡Era un Gryffindor, por el bien de Merlín!

"Oh, pero el sombrero dijo que Slytherin era la casa que más te serviría, ¿No Potter?"

—¡¡Ya callate!! — grito Harry en voz alta.

Los Hufflepuff palidecieron y parecían venados atrapados por los faros de un auto.

Harry solo entonces noto que le había gritado a su conciencia en voz alta, en un lugar público... Rayos... sí lo explicara creerían que estaba loco... y si no lo hacía solo pensarían con más convicción que era el Heredero.

Racionalmente sabía que lo mejor sería solo marcharse...

Pero ya estaba cansado... Estaba aburrido de todo... Solo quería que se callaran... El miedo... el miedo podría ser la solución... Es cierto que hablaban debido al miedo... pero porque sabían que su miedo no estaba justificado, que Harry Potter, el Niño-que-vivió... estúpido nombre con guion, pensó Harry para sí mismo, jamás tomaría medidas en su contra... Pero... ¿y si lo hiciera? ¿Se callarían entonces?

Harry los miro con frialdad, caminando lentamente con la mano ya aferrándose a su varita.

Con una sonrisa falsa que no llegaba a los ojos, y una mirada dura y francamente aterradora para quienes lo veían, Harry les hablo.

— ¿No ven que se encuentran en una biblioteca? —dijo con tono frio, meloso, adulador, un tono que francamente a el mismo le disgustaba— ¿Pero que más se podría esperar de los lentos Puffs? Descerebrados todos, lentos, tontos, torpes Puffs... No lo suficiente valientes para Gryffindor, no lo suficiente listos para Ravenclaw, ni lo suficiente astutos para Slytherin... Sobras Puffs... nada más, nada menos — Harry no sabía de donde venia todo el veneno que acababa de dejar su boca, pero... bueno, es posible que el sombrero tuviera razón al final.

Apuntando su varita al suelo, sin ser notado por los Hufflepuffs, Harry sonríe abiertamente.

—Serpensortia Tria — dice claramente para que lo escuchen.

Un destello verde emerge de la varita y tres enormes y agiles serpientes de unos cuatro metros aparecieron a sus pies, eran de color blanco grisáceo, pero Harry sabía muy bien que su color era engañoso.

$Rodéenlos, pero no los muerdan, muéstrenles sus colmillos$ —ordeno el niño de pelo desordenado en parsel.

Las serpientes hicieron lo que les pidió. Y el grupo de Hufflepuffs se vio rodeado por tres grandes mambas negras amenazantes que giraban a su alrededor, mostrando sus colmillos goteando de veneno de cuando en cuando.

—Escuchen y escuchen bien, pequeños tontos, Puffs — dijo Harry con tono dulce— El-niño-que-vivió se ha tomado unas vacaciones, no está aquí, no, no, no... Ya no... —dijo sonriendo con verdadera felicidad— Harry el Heredo vino para quedarse... Y Harry el Heredero no es amable como El-niño-que-vivió, Harry el Heredero tiene poca paciencia... Vayan corran la voz... Harry no quiere oír a niños tontos hablar de cosas que no entienden, ¿quedo claro? —termino Harry agachándose para acariciar la cabeza de una de las tres mambas.

Harry se quedó allí, acariciando a la mamba mientras veía a los Hufflepuffs salir corriendo al borde de las lágrimas de la biblioteca.

Y cuando los vio perderse por el pasillo, soltó un suspiro agotado.

—Tal vez ahora me dejen en paz —susurro.

$Gracias por su ayuda$ les dijo a las serpientes antes de desvanecerlas.

Luego, con pasos pesados regreso su mesa, para continuar sus deberes de Transformaciones.