Actions

Work Header

Helado de albaricoque

Summary:

Un día frío en Volcadera ha dejado a nuestra inesperada pareja pasando el día juntos intentando entrar en calor, hasta que sucede un evento muy especial que puede convertir su tranquilo día en una experiencia única.

Notes:

QUIUBO WACHOSSSSS
Aqui el Tio que escribe con otra flipante historia
A todo gas, onda vital
Ya enserio, la traducion de mi historia anterior esta aqui.
Disculpen la demora, y que no halla publicado esa historia que dije que haria la ultima vez, los estudios y el trabajo son cosas que ufff... Ademas de una cosa que surgio hace un mes que aun estoy arreglando.
De todas maneras, dejare de prometer escribir una nueva historia dentro de X dias y simplemente hare mi mejor esfuerzo para sacar cosas cuando pueda, y talvez traducirlas mas rapido en ves de esperarme 2 semanas.
Disfruten.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Era como cualquier otro día aquí en los acantilados de Volcadera; yo, mi linda novia nerd y la casa de sus padres, nosotros 3 solos porque los padres de ella decidieron salir en una pequeña cita, aunque tienen como 50 anos…creo…

Las maravillas de estar viejo y enamorado.

Ahora sé lo que pueden estar pensando; Anón, tú y tu novia solos, en su casa, sin padres a la vista, ¿Sabes lo que eso implica? Y a eso amigos míos les respondo que sí, sé lo que implica.

Implica aprovechar esta oportunidad, meterse bajo sabanas, hacer algo de ruido y mucho contacto entre dos cuerpos adolescentes.

Obviamente estoy hablando de acurrucarnos en el sofá de la sala de estar mientras vemos algunas películas y compartimos una manta porque hace un FRÍO COMO EL INFIERNO.

¿Sería infierno la palabra adecuada para el frío que hace? Eh, a quién le importa, hace un frío insoportable y preferimos compartir el poco calor corporal que tenemos entre nosotros en un intento de mantenernos calientes, o más bien Naomi tratando de robar mi propio calor corporal.

Si yo tengo frío, no puedo imaginar lo que este clima le está haciendo a un dinosaurio de sangre fría, especialmente hoy porque parece hacer más frío de lo habitual. De todas formas, no me importa compartir el calor de mi cuerpo con Naomi si eso significa poder tenerla cerca de mí.

Naomi se ríe a mi lado, y me abraza un poco más fuerte, incluso coloca su cabeza en mi cuello y me da un besito que envía escalofríos por todo mi cuerpo, obviamente se da cuenta y puedo sentir como su sonrisa crece un poco, además de que un ligero rubor empieza a formarse en sus mejillas, evidenciado por como su rostro se siente un poco más cálido que hace un momento.

No solo le estaba dando mi propio calor, sino que también la estaba haciendo entrar en calor con mi mera presencia. 2 de 2, hoy va a ser genial.

“¿Qué quieres ver después de esto?” Ella levanta su cabeza y me pregunta, su dulce voz suena como música para mis oídos.

“Cualquier cosa, siempre y cuando sea contigo” Maldita sea, hoy estoy en racha.

Ella se ríe un poco más y se queda en silencio con una sonrisa en su rostro.

Nada podría arruinar este día.

Me acabo de maldecir a mí mismo, ¿no?

Tenía que arruinarlo eventualmente, aquí viene.

En cualquier momento.

Naomi capta algo por el rabillo del ojo y gira la cabeza para verlo, yo le sigo la mirada para ver con qué el universo ha decidido castigarme por mi exceso de confianza.

Nos encontramos mirando por la ventana, y me empiezo a imaginar los posibles malos escenarios que pueden llegar a pasar: desde un mal pase de un balón de futbol por parte de unos niños que termina rompiendo la ventana, hasta ladrón entrando por ella y yo tratando sin éxito de defendernos del agresor con una lámpara, un cojín y puro miedo corriendo por mi cuerpo.
Lo que termina sucediendo es que algo increíblemente pequeño cae lentamente desde el cielo hasta el piso en el exterior, seguido por muchos otros objetos, todos igualmente pequeños como para no poder decir qué son, pero lo suficientemente grandes y numerosos como para ser notados, siguiendo el mismo camino que su predecesor.

Espera...juro que eso casi parece como...

"¿Nieve?" Naomi dijo, sacando las palabras de mi boca.

Estoy tan asombrado como ella, nunca he visto nieve en mi vida debido a que en Rock Bottom nunca ha nevado, e incluso si este lugar pudiera llegar a estar frío, nunca esperé que llegara a ser a este nivel, especialmente porque es un pueblo costero. ¿No se supone que el océano debe regular la temperatura y no permitir que se enfríe ni caliente demasiado?

Pero pensando en retrospectiva, me ase vivo al comienzo del semestre y vivía más cerca del mar que esta casa, por lo que tal vez el océano tenga un límite a sus capacidades reguladoras.

Eso, o es el cambio climático decidiendo volver el clima actual en un caos sinsentido.

Aquello es un pensamiento para otro momento, ahora lo que importa es nuestro actual predicamento acerca de partículas congeladas de agua que caen a la calle.

"No ha nevado aquí en mucho tiempo..." dice Naomi distraídamente "Pensé que nunca volvería a ver nieve".

"En serio?" Le pregunto, más impresionada ahora sabiendo lo raro que es este fenómeno en realidad.

"Sí..." hay algo detrás de esa voz, sus ojos.

Está completamente maravillada por la vista al otro lado de la ventana.

Una cierta maravilla infantil.

Puedo entenderlo, esta es la primera vez que yo personalmente veo nieve en la vida real, y la pequeña molestia que es mi niño interior me ruega que haga realidad nuestros viejos sueños y vayamos a jugar afuera.

Si bien dejé de intentar escucharlo después del incidente con las 3 espadas... Hay algo más que me dice que tal vez él no es el único que anhela ir a tumbarse al suelo a hacer ángeles, construir muñecos de nieve y esperar a que cobren vida después de vestirlos con ropas mágicas, y arrojar bolas de nieve a evasores de meteoritos de tal manera que esta caiga dentro de sus ropas.
...ok, puede que esa última no sea compartida por ambas partes, pero estoy bastante seguro de que Naomi se muere de ganas por salir a jugar.

Entonces, para mostrar lo increíble que soy como novio, tomaré la iniciativa y la invitare-

"¿Quieres... ir a cambiarte y salir?" Ella pregunta, interrumpiéndome por completo.

Bueno, lo intenté, y sería maleducado de mi parte decir que no así que…
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Después de una rápida confirmación, ella se cambió y se puso unas mejores ropas para el clima, mientras que yo tomé prestadas algunas prendas que evitarían que mi cuerpo sufriera hipotermia, y nos aventuramos juntos la repentina maravilla invernal que había decidido manifestarse este día.

Salimos tomados de la mano y nos detuvimos en medio de su jardín delantero.

Tardamos tanto en cambiarnos y ponernos ropa más adecuada que se había formado una pequeña capa de nieve en el suelo, los techos y todo lo que tuviera algún tipo de superficie expuesta.
Esta en el punto perfecto, ya que la nieve es suficientemente profunda como para que todo parezca una película navideña, pero tampoco a niveles que dificulte andar a través de ella.

Además, resulta que no somos los únicos que hemos decidido venir a experimentar este extraño fenómeno.

Hay muchos dinosaurios diferentes (por supuesto) que salen de las varias casas caras que hay por todo el vecindario.

De la casa frente a nosotros sale un grupo de diversos dinosaurios adultos, probablemente un grupo de amigos, todos con asombro en sus ojos.

Incluso puedo identificar a los dos "imbéciles del grupo" que ya han comenzado a lanzarse bolas de nieve entre sí.

Al final de la cuadra, veo a una pareja de Tiranosaurios muy ancianos saliendo de su casa, la señora apoyando a su marido durante todo el camino.

Aunque ambos eran el tipo de dinosaurio más aterrador que conozco, parecen tan estereotípicamente mayores que estoy seguro de que si me acercara, la señora me ofrecería comida hasta reventar mientras el hombre me diría que todo esto antes era campo.

Miro hacia la casa a nuestra izquierda y puedo ver cómo una pareja de dinosaurios salieron juntos de la casa, lo que me recuerda un poco a mi novia y a mí.

La única diferencia entre ellos y nosotros es que ambos están sosteniendo ambas manos de un pequeño niño, de no más de 4 años diría yo, en medio de los dos mientras el niño mira con asombro toda la nieve a su alrededor.

De alguna manera, esta escena, que hace mucho tiempo me habría hecho sentir arcadas, girar los ojos y maldecir a esos normaluchos dentro de mi cabeza, ahora me hace sentir...

¿Extraño?

La escena está provocando algo dentro de mí que nunca antes había sentido. Nada negativo o de ese estilo, simplemente algo… nuevo…

Sí, el pequeño evasor de meteoritos es adorable, pero es verlos a los tres juntos me hace sentir...

...

Ok, le pondré pausa a esos pensamientos, los pondré dentro de una bóveda, arrojaré dicha bóveda al océano y me tragaré la llave. No es el momento para descubrir algo muy profundo de mí mismo.

Observo las hermosas vistas que me rodean y observo cuántas familias diferentes también han salido a experimentar este raro fenómeno. No los culpo, nunca he sido alguien que guste de apreciar el paisaje y las vistas que me rodean, pero incluso yo sé que esto es hermoso.

Giro la cabeza para mirar a Naomi a mi derecha, listo para preguntarle qué deberíamos hacer ahora, ya que ella es la que probablemente tiene algo de experiencia con lo que tiene que ver con nieve.

La vista que me espera me deja sin aliento.

Naomi mira con total asombro el paisaje que me había cautivado hace un momento, su boca está ligeramente entreabierta mientras lo asimila todo, sus pestañas han atrapado algunos de los copos de nieve que caen y sus ojos están llenos de asombro y emoción contenida.

Lo que dije antes estaba equivocado.

ESTA es una vista hermosa.

Naomi parece volverse hacia mí, con un pequeño rubor formándose en su rostro.

Parece que la magia de la situación también la está afectando.

Que linda es.

Ella me da una pequeña sonrisa y abraza mi figura.

"Es mágico, no?" Pregunta, con su rostro enterrado en mi pecho.

"Realmente se siente así".

Todo porque estás a mi lado.

Nos quedamos allí un rato, solos con la nieve cayendo a nuestro alrededor, absorbiendo el momento el uno con el otro, pero a la final nos tuvimos que separar.

No podemos desperdiciar una oportunidad como esta, ¿verdad?

De repente, al recordar mi falta de experiencia con actividades invernales aparte de películas y especiales navideños de baratos, me pongo nervioso.

¿Cojo una bola de nieve y empiezo a rodarla o...?

"¿Nunca antes habías jugado en la nieve?"

Supongo que era obvio en mi cara de confusión.

"En realidad no. ¿Qué hacemos ahora? ¿Debería probar la nieve antes de jugar con ella?" Bromeo, o al menos en su mayoría.

Ella deja escapar una pequeña risita y luego una sonrisa se extiende por su rostro.

Eso no es bueno ¿verdad?

"No te preocupes, yo te enseñaré"

...

Aguanteme un tantito.

Las ultimas neuronas funcionales en mi cerebro vuelven a cobrar vida y forman conexiones entre sí.

Estoy pensando. ESTOY PENSANDO!

Un recuerdo débil, casi tan transparente como el agua, cruza por mi mente por un breve instante.

Una escena idéntica a ésta, vista a través de la televisión, con la única excepción de que ambos participantes eran Dinos. Definitivamente es de una de las películas que vimos juntos hoy.

La chica le dice algo, no recuerdo qué exactamente, al chico, dejándolo sonrojado y embelesado.

De repente, le arroja a la cabeza una bola de nieve que, de alguna manera, recogió discretamente con su cola.

Entonces eso es lo que está planeando, eh?

Bueno, Naomi, estar a tu lado todo este tiempo me ha llevado, de forma lenta pero segura, a captar cuando se te ocurre una idea así.

Siempre me pillas desprevenido, pero no esta vez. Hoy yo soy el que está un paso delante de ti, hoy se lo que estas apunto de hacer, y hoy seré yo quien te la devuelva de una forma tan maquiavélica que te seguirás preguntando qué es lo que paso dentro de 10 años, hoy seré yo quie-

De repente siento como dos manos se colocan en mi pecho, y me empujan hacia atrás.

Me acabo de empujar.

Maldita sea, Naomi gana otra vez.

Mi caída es acolchada por una blanda capa de nieve.

Esta frio, pero es mejor que caer al duro cemento o al cesped.

"¿Alguna vez has hecho ángeles de nieve?" Me pregunta inocentemente, como si ella no me hubiera acabado de empujar al suelo.

"No, nunca lo he hecho", respondo, preparándome para una tarde inolvidable.
-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- -----------------------
Aparentemente, las películas y los especiales navideños tenían la razón en cuanto a actividades para la nieve

Hicimos ángeles de nieve, peleamos con bolas de nieve e incluso construimos varias cosas con nieve.

Juntos hicimos un hombre de nieve y un dinosaurio de nieve, uno al lado del otro. Naomi incluso agarro unas ramas que encontró por el patio y se las coloco como brazos, asegurándose que ambas puntas se estén tocando.

Y mientras ella comenzaba a construir un fuerte de nieve, yo de alguna manera logré hacer un Pacman, y aunque no me gusta presumir, me salió bastante bien ¿Quién diría que tenía habilidad para esculpir con nieve?

Tan pronto como terminamos el fuerte, los idiotas de la casa frente a nosotros empezaron a aproximarse en nuestra dirección, con bolas de nieve en sus manos e intenciones malvadas claramente presentes en todos sus rasgos.

Rápidamente miré a Naomi, ella me devolvió la mirada y compartimos un segundo de silencio, comunicándonos solo con los ojos.

Habíamos llegado a un veredicto.

Estos tontos caen aquí y ahora.

Rápidamente saltamos detrás del fuerte y comenzamos a preparar bolas de nieve.

Ellos se atrevieron a entrar en NUESTRO territorio para meterse con NOSOTROS.

Están tan muertos.

Los transgresores se detienen repentinamente al borde del césped, conscientes de que los hemos notado y comenzamos a prepararnos para su ataque.

Nos lanzan una mirada desafiante, nos retan a dar el primer movimiento.

No saben con quién se meten, años de hacer shitposting me han enseñado el camino del tarado, maestro de molestar a imbéciles como estos, y eso consta de 3 pasos.

Coloco una pequeña cantidad de nieve en la parte superior de la pared que nos separa, y con mis nuevas habilidades recientemente descubierta, comienzo a esculpir algo pequeño, pero que seguramente les hará hervir la sangre.

Naomi me mira, y luego mira lo que estoy haciendo, la confusión se extiende por su rostro. Nuestros agresores se encuentran igual, preguntándose qué estoy haciendo en un momento tan importante como este. Paso uno: llamar su atención. Listo.

Con manos rápidas, agrego líneas y profundidad a mi pequeña obra de arte, tomando nieve de un lado, agregando un poco del otro y finalmente construyendo un pequeño cilindro en la parte superior, dándole suficiente detalle para que cualquiera con ojos pueda entender lo que estoy haciendo.

Después de uno o dos minutos, mi obra magna está completa: una escultura de tamaño real de una mano, levantando el dedo de en medio en su dirección.

Naomi lo mira y se tapa la boca con una mano para esconder su risa, mientras tanto Cabeza de bolo y Sucio Dan tienen una cara de estupefacción, aunque claramente uno está más impresionado por la obra de arte, mientras que el otro está furioso por su significado.

Paso dos: Hacerlos enojar. Listo calisto.

Para dar el clavo final, lo señalo con mis dos palmas abiertas y les doy mi mejor sonrisa ganadora.

Incluso muevo un poco las cejas, una pequeña propina de mi parte.

El paso 3: Esperar por resultados, entra en marcha.

Claramente, el insulto a su orgullo está teniendo sus efectos con el más enojado de los dos, lo suficiente como para empujarlo al límite y hacerlo correr hacia nosotros sin preocupaciones, dejando al aficionado al arte apenas tiempo para alcanzarle.

Omae wa mou shindeiru!

Agarro un par de bolas de nieve (je), una en cada mano, y las preparo, esperando la oportunidad perfecta. Mientras todo esto sucedía, Naomi estaba haciendo más bolas de nieve y comenzó a arrojárselas al par de idiotas que venían hacia nosotros.

Ella no acierta ni una, pero yo lo sé mejor. Podría haber acertado la mayoría, pero ese no era su objetivo.

No, ella es más una distracción.

Cuando los ataúdes andantes se acercan a nosotros, invoco la fuerza y las habilidades de mis antepasados, tomo una postura de lanzamiento adecuada y rezo para que la frase 'Arroja Lanzas' tenga más significado detrás que solo un insulto. Lanzo la pelota con una precisión que nunca hubiera imaginado posible, y golpea al más cercano de los dos directamente entre los ojos, cegándolo y haciéndolo caer de cara a la nieve. Su compañero lo mira durante medio segundo, y eso es todo lo que necesito, lanzándole otra bola de nieve justo en la frente, ocasionando que se termine tropezando y también caiga.

Jeje, tontos.

Naomi y yo comenzamos a lanzar todas las bolas de nieve que habíamos hecho hasta ahora a una velocidad cómica, casi enterrando a los dos saurios frente a nosotros en ese mismo instante.

Lanzamiento tras lanzamiento, comenzaron a desesperarse más por escapar del ataque, finalmente se dan la vuelta y empiezan a huir mientras nosotros seguimos arrojándoles el resto de nuestras municiones. Incluso intentan lanzar algunas bolas de nieve en nuestra dirección en un intento desesperado de contraatacar, pero debido a su angustia y a nuestro continuo asalto, ninguno de sus ataques da en el blanco.

Finalmente cruzan la calle y llegan a su grupo, quienes se están muriendo de la risa por la paliza que les acabamos de otorgar.
Respiro unas cuantas veces y miró alrededor del campo de batalla, saboreando nuestra victoria.

En lugar de la capa casi uniforme que teníamos al principio, la nieve tiene varios agujeros de diversos tamaños y formas, han aparecido pequeños montículos por toda el área señalando las bolas de nieve que nunca llegaron a impactar con alguien, e incluso le echo un vistazo a mi Pacman. La pobre escultura no consiguió esconderse a tiempo y, a cambio, recibió una bola de nieve en toda la boca, haciendo que se derrumbe.

Tus actos de heroísmo no serán olvidados, amigo, tu historia termina aquí, pero no tu legado. Hail Grasa.

Poso mi mirada sobre Naomi una vez más y miro cómo ella también está tratando de recuperar el aliento. ¿Quién diría que lanzar bolas de nieve podría resultar tan agotador?

La observo más detenidamente y me doy cuenta de que ella está peor de lo que pensaba, su cabello parece estar despeinado, parece estar temblando un poco y aún sigue jadeando, tratando de mantenerse de pie al colocar sus dos manos sobre sus rodillas.

Ok, esto no es normal, hora de actuar.

Me pongo a su nivel para poder estar cara a cara con ella, preocupación extendiéndose por mi rostro.

"Te encuentras bien?" Le pregunto, esperando que lo que estoy asumiendo que le está pasando sea erróneo.

"Creo… que... me dio algo..." Ella dice, con la nariz notoriamente tapada.

Maldita sea, para una única vez que tuve razón...

Vuelvo a mirar a la calle, han pasado varias horas desde que salimos, y ya está empezando a oscurecer, incluso las luces de los postes se han empezado a encender.

La mayoría de las personas que vimos alrededor ya han entrado a sus casas, incluso el grupo de amigos frente a nosotros se ha retirado.

Creo que esa es señal suficiente como para que entremos, especialmente con la condición actual de Naomi.

Tomo su mano y comienzo a guiarla lentamente hacia adentro, abriendo la puerta, dejándola pasa a ella primero, y cerrándola para no permitir que entre más frío.

Llegamos al sofá y ella se desploma sobre él, mientras que yo la ayudo a acomodarse, y empiezo a mirar alrededor por un termostato.

Es una casa de gente adinerada, debería haber uno en alguna pared cercana.

Me detengo al escuchar un gemido largo y exhausto, proveniente de Naomi en el sofá.

La miro a ella y Jesús Raptor… sea lo que sea que pillo, está actuando rápido.

Empiezo a ponerme nervioso porque no tengo idea de qué hacer ahora. ¿Cómo cuido a otra persona que está enferma, especialmente a alguien de una especie completamente diferente a la mía?

Otro gemido angustiado se escapa de su boca y me mira con cara cansada, pero todavía con una pequeña sonrisa en su rostro.

¿Por qué está sonriendo? ¿Ella sabe quién soy? ¡Yo no sé nada! ¿Qué se supone que debo hacer? ¿Acaso confía en mí?

...

¿Es esa la razón? ¿Está confiando en mí?

¿En mí?

...

Maldita sea

Me agacho a su nivel, muevo un mechón de cabello suelto que tenía en la cara y la miro a los ojos.

"Hey Naomi..." comienzo con un tono calmado pero preocupado "¿Necesitas algo?"

Ella parpadea lentamente, y su sonrisa parece crecer un poco.

"¿Podrías... llevarme a mi habitación?" pregunta con voz cansada y ojos suplicantes.

Muy bien, su habitación tiene sentido, una cama es un lugar mucho mejor para descansar que un sofá, las mantas cálidas y secas le brindarán más calidez que la chaqueta que lleva puesta, y probablemente se sentirá mucho más cómoda.

He estado allí varias veces, para estudiar y pasar el rato hablando o jugando algo, así que afortunadamente sé dónde está.

Está en el piso de arriba…

Al final de las escaleras…

Con Naomi en un estado debil…

Apenas parece tener fuerzas para moverse o hacer algo, la enfermedad que la tiene presa definitivamente la está haciendo añicos, y dudo que tenga fuerzas suficientes para subir las escaleras incluso con mi apoyo.

A menos que…

Tal vez ella no tenga que caminar hasta allí en absoluto...

Me quito la ropa que tomé prestada, dejándome solo con mi atuendo clásico, camisa blanca y chaqueta verde.

Necesitaba estar cómodo y ágil para lo que estaba a punto de intentar, y por mucho que chaqueta acolchada que me dio Naomi fue buena para el exterior, esta no iba a ayudar en nada lo que estaba a punto de intentar.
Me agacho frente al cansado cuerpo de Naomi, pasó un brazo debajo de su espalda mientras el otro pasa debajo de sus piernas y me preparo para levantarla.

Ok, esto será difícil, pero no creo que haya otra opción.

A las una

A las dos

Y a las…

TRES

DiiioooOO-

OOOSS!

La

tengo

Apenas, pero la tengo.

De alguna manera logré levantarla con mis escuálidos brazos, sorprendiéndome de cómo logré tal acto

Ella también parecía sorprendida, pero demasiado cansada para hacer algo y simplemente no dijo nada.

Supongo que para calmar mis miedos de que ella se me termine cayendo, envuelve débilmente sus brazos alrededor de mi cuello, no exactamente aliviando el peso, pero al menos dándome un poco de consuelo de que no se resbalará de entre mis brazos.

Lento pero seguro, rodeó el sofá y llego a la base de las escaleras con Naomi en brazos, asegurándome de ajustar ligeramente mis manos para darle un poco más de apoyo a su espalda y piernas, tratando de hacer esto lo más cómodo posible para ella.

Miro hacia la cima de las escaleras, viendo el gran desafío que tenía por delante, y juro que el espacio parecía dilatarse para ocasionar que las escaleras se vuelvan más grandes y aterradoras mientras más las miraba.

Estoy increíblemente agradecido de que Naomi me haya estado ayudado con lo que he estado comiendo durante las últimas semanas. El hecho tener un buen almuerzo hecho en casa en lugar de comida chatarra realmente ha mejorado mucho mi bienestar y salud. Nunca pensé que me debía sentir así de lleno de energía, me siento imparable.

Si a eso le sumamos que abandoné mi antiguo estilo de vida sedentario por estar ayudando un poco en la escuela, principalmente cargando cosas para Naomi o ayudando al club de jardinería con alguna que otra tarea, mi debilucho cuerpo subhumano casi llega a calificar como normal en términos de fuerza.
Dicho esto, puede que sea suficiente para llevar a Naomi una pequeña distancia, pero no estoy seguro si alcanzará para cargarla escalera arriba.
Puede que sea una chica que realmente se cuida en términos de dieta y salud, pero la parte dinosaurio de su anatomía es realmente lo que hace que esta tarea sea mucho más difícil, la cola agrega bastante peso por sí sola.

Aun así, ella me necesita en este momento, y qué clase de persona sería si ni siquiera lo intentara.

Esto es por ella.

Doy mi primer paso en las escaleras, fue relativamente fácil teniendo en cuenta que lo único que hice fue levantar mi pie y colocarlo sobre el escalón.

Ahora viene la parte difícil: Subir.

Pongo toda la fuerza que puedo en mi pierna y empujo, colocando rápidamente el otro pie en el siguiente escalón, al mismo tiempo que me inclino un poco hacia adelante para mantener el equilibrio.
Sí, esto iba a doler cada paso.

Y así fue, paso tras agotador paso seguí subiendo y subiendo, tomando un breve descanso después de cada escalón para recuperar el aliento y un poco de fuerzas, para luego continuar el trayecto.

Seguí adelante, hasta haber completado tres cuartas partes del camino. Solo un poco más y lo lograré.

...aunque…

…hay un problema

Mis piernas se sentían como gelatina, el fuerte agarre con el que sostenía a Naomi se estaba desvaneciendo, y simplemente no tenía las fuerzas para terminar.

Quizás esta había sido una horrible idea, me sobreestimé y pensé que podía hacer esto, y ahora estoy pagando las consecuencias de mi ego.

Le iba a fallar, ella sólo quería descansar en su cama y yo no iba a poder concederle un deseo tan simple. ¿Qué clase de novio soy?

Y ahí me quedé, con Naomi en mis brazos, parado en las escaleras, demasiado cansado para continuar con el último tramo.

Miré hacia abajo para ver si había algo que pudiera hacer ahora respecto a nuestra situación actual, y la vi.

Sus ojos estaban cerrados, respiraba con dificultad y pude ver sus rasgos debilitados.

Y aun así, ella mantenía su cabeza contra mi cuerpo, y sus manos alrededor de mi cuello.

Su agarre no se había aflojado en absoluto durante todo este tiempo, y a pesar de que estaba luchando por mantenerse consciente, continuó abrazándose a mí, con la cara en mi pecho, literal fe ciega con sus ojos cerrados.

Ella confía en mí.

Yo no confió en mí mismo, pero ella sí.

Y tal vez eso sea suficiente.

De repente siento mis piernas en llamas, tanto en el buen como en el mal sentido, y mis brazos recuperan su agarre. De alguna manera esto me ha dado una muy necesaria explosión de determinación.

Ella confía en mí, confía en mí para llevarla a su cama sin complicaciones.

Sé que no podría hacer esto solo, pero por ella, escalaría una montaña mientras la cargo.

Empujo con fuerza mi pierna y subo al siguiente escalón una vez más, pero esta vez no me detengo a descansar, sino que sigo al siguiente escalón.
Hago lo mismo durante todo el último tramo, sin parar ni un momento.

Con un último empujón, llegó al final de las escaleras, pero aun así no me detengo y camino hasta su habitación.

Afortunadamente, su puerta estaba ligeramente entreabierta, lo que me facilitó abrirla con el pie y llevarla adentro.

Finalmente, después de haber exprimido este segundo aliento de todo lo que podía ofrecerme, llego a su cama y la coloco sobre ella suavemente.

Con delicadeza, quito mis brazos de debajo de su cuerpo e inmediatamente después me desplomo en el suelo.

Doloooor...

Los brazos y piernas me arden, mi cuerpo se encuentra agotado y me duele el simple hecho de respirar.

Al menos lo logré, ella está en su cama.

Parece que mi repentino viaje al suelo la ha asustado un poco y me está mirando desde la cama.

La preocupación es lo primero que pasa por sus rasgos, seguido de la culpa.

Oh no no no no no, no si tengo algo que decir al respecto.

Lentamente alzó una temblorosa mano y levantó mi pulgar.

Para hacer más creíble mi acto, le doy la mejor sonrisa tranquilizadora que puedo.

“No te preocupes… estoy bien…” digo entre respiraciones.

Las anteriores emociones disminuyen de rostro, pero no desaparecen por completo. A la vez de esto, se mezcla otra, una mucho más positiva.

Gratitud.

Casi hace que el acto de volver a levantarse no duela como caerse por unas escaleras.

Casi.

"¿Necesitas algo más?" Le pregunto, mi trabajo aún no completo.

Ella simplemente niega con la cabeza y se mueve hasta quedar cubierta por sus sabanas.

Puedo ver un poco de movimiento bajo estas, y un poco después ella saca su chaqueta y la intenta colocar en su mesa de noche. Yo la agarro y con la nula fuerza que me queda la arrojo al cesto de ropa sucia que se encuentra en su cuarto, fallando el tiro completamente.

"Está bien, eh... voy a buscar algo que puedas comer, ok?" Le digo, asegurándome de que no necesite nada más.

Ella me mira y una sonrisa crece en su rostro, además de un rubor en sus mejillas. Veo que va a decir algo así que presto atención.

"Gracias, Anón”.

Guau.

Sólo unas 2 simples palabras, y ahora todo hasta este punto ha valido la pena.

Muy bien, me dirijo a la puerta antes de notar cómo me sudan la frente y el cuello.

El repentino ejercicio definitivamente ayuda a mantener el calor en este día frío, pero esto se volverá incómodo demasiado pronto.

Rápidamente me quito la chaqueta verde y la tiro a la silla más cercana que veo, aterrizando perfectamente en el asiento sin caerse.

3 de 3, hoy estás en llamas Anón. Vendré a buscarlo más tarde.

Salgo de la habitación y cierro la puerta suavemente detrás de mí, revisando en mi teléfono la receta de sopa de verduras que Naomi me había enseñado el otro día y que yo había anotado.

Esto bastara.
-------------------------------------------------- -------------------------------------------------- ------------------------
Espero hasta que oigo los pasos de Anón descender las escaleras y, una vez que estoy segura de que no podrá oírme, me quito las sábanas.

Es un gran esfuerzo, pero lentamente me siento en la cama y deslizó mis piernas fuera de esta.

Me tomo un momento para recomponerme y dejar que el ligero dolor de cabeza desaparezca.

Cuando le pedí a Anón que quería que me llevara a mi cama, no quise decir que me cargue hasta ella.

No me encontraba en el mejor de los estados, pero todavía estaba en condiciones suficientemente buenas como para caminar. Solo le dije eso porque quería un poco de apoyo mientras subía.

Ya he pasado muchos días enferma por mi cuenta, así que no es gran cosa.

Y aun así, cuando me levantó en sus brazos...

Tuve mucho tiempo para decirle que no se preocupara demasiado, que no quería que se esforzara tanto por mí, que me bajara y simplemente me diera una mano para subir las escaleras.

Y, sin embargo, nunca lo hice.

Simplemente lo rodeé con mis brazos y me hundí más profundamente en su abrazo.

Se sentía... cálido...

Ya no me congelaba debido al clima y tampoco estaba muriéndome de ese típico calor incómodo que acompaña los resfriados

No, se sentía bien...

Como si hubiera encontrado mi lugar favorito en el mundo.

Dónde encajo perfectamente.

No me importaría hacer eso otra vez, pero vi cuánto luchaba el pobre Anón. No sería mala idea convencerlo de hacer un poco más de ejercicio, por su salud.

Y tal vez también por capricho mío, pero eso nadie lo tiene que saber.

Después de sentirme un poco mejor, me levanto y lentamente camino a través de la habitación.

Mi propio trayecto concluye cuando llego a la silla donde Anón había tirado la chaqueta que suele tener puesta.

Agarro dicha chaqueta en una mano y uso la otra para apoyarme en la silla.

Ya tengo lo que quiero.

Regreso a mi cama y me siento en ella.

Después de eso, envuelvo suavemente su chaqueta alrededor de mi cuerpo y me acuesto.

Solo como medida extra, me meto nuevamente debajo de las sábanas, aunque no las necesito.

Solo su chaqueta y el recuerdo de él usándola es suficiente para mantenerme cálida.

Estoy segura de que no le importará que tome esto prestado por un par días, sé que tiene varias idénticas.

De todas formas, esto no se compara en nada a un verdadero abrazo de él.

Notes:

Un par de cosas que quiero mencionar.
Primero, me entere que finalmente hay un mod para Quien secara mis lagrimas, y aunque aun no lo e probado(igual que Wani coño de la madre que necesito tiempo) lo poco que e visto se fenomenal.
Segundo, Nex Saifer a hecho lecturas de mis fanfics, y estoy increiblemente agradecido que lo haga en primer lugar, enserio no saben lo que me dio al ver que leyo "Lenguas de los herbivoros". Hechenle un vistazo.
Finalmente, tomense un vaso de agua diario minimo, que seguro que a todos se nos olvida. Si ya te tomastes uno, tomate otro tambien.
Adios, ojala verlos pronto y no dentro de 3 meses de nuevo.