Chapter Text
Todo comenzó un día en la biblioteca.
Wen Ning retiró su libro favorito del estante para distraerse mientras esperaba su siguiente clase.
La vida universitaria estaba siendo algo solitaria y triste. Por primera vez, se encontraba lejos de su hermana y familia, y era muy introvertido como para hacer amigos como normalmente la gente lo hacia, por lo que se sentía solo y un poco perdido.
La gente siempre solía estar incomoda a su alrededor. Si no se sentían incómodos por su timidez y pocas palabras, le temían por su contextura. Era alto y robusto, y solían confundir su timidez con enfado. Había sido así desde niño, así que tristemente estaba acostumbrado. Nunca pudo hacer amigos, los niños solían burlarse y ser crueles con él, por lo que su vida social siempre había estado limitada a su hermana y familiares cercanos, a quienes Wen Ning adoraba. Su familia lo amaba, y Wen Ning era feliz ayudando a sus tíos y a su abuela, o cuidando a sus primos pequeños.
Entonces, resultó ser toda una sorpresa cuando tras acomodarse bajo un árbol para leer, un lirio seco cayó de entre las páginas hacia su regazo. La hermosa flor estaba entera, y Wen Ning la tomó delicadamente para no quebrarla, pero tenía algún tipo de tratamiento porque no era tan frágil como debería. Del tallo de la flor colgaba una pequeña nota sujeta por un hijo rojo.
Su nombre en la nota llamó su atención y leyó:
"Wen Ning, me gustas, eres una persona muy dulce"
El joven leyó la breve frase una y otra vez sin poder creer lo que decía. Su pecho latía con fuerza por la emoción y confusión que sentía. ¿Tal vez alguien se confundió de persona?
Cuando finalmente comprendió que no estaba leyendo mal, y se aseguró de que definitivamente era su nombre en la nota, buscó una firma pero no había nada en ella.
¿ Quién podía ser?
Mirando alrededor con curiosidad y las mejillas encendidas, no vio a nadie conocido. Si hubiera alguien enamorado de él debería conocerlo ¿No?. Trató de pensar en alguna persona, pero su lista era pequeña y a la vez superficial. La únicas personas que llegaron a su mente eran chicos y chicas que trabajaban en los negocios en los que solía comer. Eran las únicas personas con las que interactuaba y eran amables con él, pero nunca más allá de lo profesional.
Luego, la idea de que podría tratarse de una broma de mal gusto, cambió la emoción y timidez por vergüenza y humillación. Eso era mucho más probable que un admirador secreto. Tratando de calmarse y cerrar su expresión, recogió sus cosas y regresó a su departamento.
Lamentablemente, solía ser victima de bromas crueles y acoso desde que podía recordar. Siempre era humillante y solo acentuaba su incapacidad para interactuar con otras personas. Había tenido la esperanza de que eso no se repetiría, ¿No eran adultos ahora?, solo quería concentrarse en estudiar para volver a casa lo más pronto posible.
Comprendiendo que sociabilizar solo le daría dolores de cabeza, su hermana y abuela se aseguraron de darle un lugar propio para vivir. Afortunadamente no pagaba nada por vivir allí, ya que era un pequeño departamento en la azotea de un viejo edificio de tres pisos. El Tio Cuarto, amigo de su abuela, solía vivir allí, pero tuvo que mudarse a un departamento en el primer piso, ya que le era difícil subir las escaleras por su avanzada edad.
A cambio, Wen Ning ayudaba con la limpieza de los pasillos y áreas comunes, el cuidado de las plantas, y pequeños trabajos de mantenimiento.
Tio Cuarto, al encontrarse sin mucho que hacer, solía sentarse en la entrada del edificio charlando con los vecinos y vigilando a los niños que salían a la calle a jugar. Al verlo llegar temprano, le preguntó si se encontraba bien, y Wen Ning, sabiendo que le diría a su hermana y abuela mintió para no preocuparlas.
—Todo está bien. Mi clase se canceló —explicó y subió a su habitación para evitar más preguntas.
En casa se preparó un té e intentó distraerse estudiando. Su mente no lo permitió y sacando la flor de su bolso intentó tirarlo convencido de que solo era una broma. Sin embargo, La flor era bonita, y él amaba las flores. Su familia vivía en el campo cultivando flores, por lo que solía hacer pequeños adornos de resina para vender a turistas en las ferias del pueblo. Por lo tanto, no pudo deshacerse de la flor, solo quitó la nota y la tiró a la basura para tratar de olvidarse de aquella burla. El lirio fue colocado dentro de uno de sus libros para usarlo de marcapáginas, no tenía la culpa de ser usada cruelmente.
El día siguiente, no estaba listo para ir a la universidad, pero tenía su clase favorita, así que se armó de valor y enfrentó el nuevo día rogando que nada pasara.
En su clase, el profesor Lan Qiren tenía un ayudante que a simple vista no le agradaba en absoluto. Secretamente, Wen Ning se divertía por la manera en la que este ayudante, Wei WuXian molestaba al profesor dando ejemplos ridículos y desvergonzados para sus ejercicios de matemáticas.
Su profesor era extremadamente inteligente, pero no tenía mucha paciencia explicando y, probablemente, al ver sus rostros confundidos, Wei WuXian intercedia y explicaba los ejercicios de manera más dinámica para ayudarlos.
A Wen Ning le agradaba mucho el ayudante, ya que no lo hacía sentirse tan estúpido. Nunca fue un muy buen estudiante, por eso su ingreso a la universidad fue tardío. Él y Wei Wuxian debían tener casi la misma edad, pero el ayudante ya estaba a punto de graduarse, porque además, era muy inteligente y había adelantado varias clases en la universidad.
Wen Ning lo admiraba. No solo era guapo e inteligente, era alguien alegre y sociable. Era una de las pocas personas que parecía sonreír le de verdad cuando lo saludaba. Wen Ning sabía que de intentarlo, podría ser su amigo. Wei WuXian era realmente alguien abierto y amistoso con todo el mundo. Siempre parecía estar rodeado de amigos y estudiantes que lo admiraban. Lamentablemente, Wen Ning aún no podía reunir el coraje de buscar su amistad.
Mientras resolvían sus ejercicios, él solía recorrer la clase preguntando a todos si tenían dudas.
—Wen Ning, ¿estás bien? Pareces algo distraído —y debía estarlo porque trataba de concentrarse en sus ejercicios pero su mente no colaboraba, por lo que no vio a Wei Ying hasta que estaba frente a él y le habló.
—Si. Lo siento, me distraje.
—Está bien, ¿Necesitas ayuda?— Wei Ying preguntó amablemente.
—No, gracias estoy bien.
Wei Ying le sonrió y se despidió con un movimiento de cabeza para dirigirse a otro estudiante, dejándolo sintiéndose melancólico y triste.
