Actions

Work Header

Lo que ha germinado (Huntlow)

Summary:

Antes de la llegada del día de la Unidad Hunter es invitado por Willow a acompañarla mientras realiza sus labores de jardinería. El joven ha aceptado, aunque su mente ha divagado entre lo que está sintiendo por la bruja, su existencia misma y el plan de Belos.

Este fanfic se ubica antes del Día de la Unidad.

Work Text:

El silencio era algo a lo que ya había estado acostumbrado, así como ser una supuesta figura de autoridad que no era vista con respeto por parte de los que deberían de escuchar su voz en las reuniones de aquellos provistos de un alto rango. Los pocos intercambios de palabras solían ir acompañados de un menosprecio evidente, no era sutil o se encontraba implícito entre las contadas oraciones que le dirigían. A decir verdad, ese ambiente resultó ser su normalidad por años, ocupaba un sitio con ciertos privilegios, pero siempre debía callar o justificar sus acciones en su búsqueda de demostrar ser digno de estar allí. Y ahora su figura había caído, y ya no existía autoridad alguna que lo escudara ni máscara dorada que permitiera ocultar su rostro.

Su vida había cambiado tan rápido y estaba experimentando tantas vivencias que se supone que eran típicas de los adolescentes que en algunos instantes se sentía fuera de lugar. Sin embargo, era satisfactorio. No fue consciente de que fue inmerso en la soledad hasta la llegada de su pequeño y dulce cardenal, quien le ayudó a dar sus primeros pasos para aventurarse y... finalmente conocer a nuevas personas. Pero entre esos rostros se sentía extraño al estar en la proximidad de la capitana del equipo de Fly Derby. No solo quería creer que encajaba en su grupo de amistades, había algo más que le provocaba nerviosismo y una timidez que no sabía que podía manifestar. Iba más allá de recibir una nueva oportunidad pese a hacerla pasar una terrible experiencia al ser encerrada en una celda, puesto a qué ya había recibido el perdón de todo el grupo. Lo que ella con su fuerte personalidad le había provocado parecía ser que no desaparecería. Y por más perdón que hubiera recibido el remordimiento persistía y tardaría en perdonarse.

A decir verdad, estaba temeroso del futuro y tenía dudas de su propia identidad, pero con ella parecía que el camino dejaba de ser tan espinoso. Pensó en ello mientras observaba el salón donde había numerosas plantas, pues Willow le pidió que la acompañara. Ella estaba dedicando unos cuantos minutos al cuidado de la vegetación, y llevaba anotaciones sobre el progreso en el crecimiento de estas, así como se aseguraba de que el agua que habían recibido no fuese excesiva ni muy poca. Allí se manifestó el silencio, pero en esta oportunidad se sintió diferente al ya mencionado con anterioridad, transmitía una calma que acababa de descubrir que necesitó por mucho tiempo.

—Capitana, ¿puedo ayudarte? —decidió hablar, aunque una parte suya deseaba no interrumpir a la joven, así como tampoco quería que el ambiente silencioso y sereno desapareciera, pero pensaba en que debía de hacer algo más que contemplarla

—Por supuesto, muchas gracias Hunter, ¿o debería decir Caleb? —dijo Willow con esa alegría y confianza que transmitía su verdadero ser —. Puedes ayudarme con el registro del proceso de crecimiento, ¿deseas tomar las medidas o anotar?

—Oh... Si, eso haré —se interrumpió a sí mismo al sentir nuevamente ese nerviosismo—, voy... a tomar las medidas. Y... Ya sabes que puedes llamarme como quieras, no tengo problema con eso.

—Sabía que podía contar contigo. Aunque no creas que te traje aquí para trabajar en esto. Más bien quería hacerte una pequeña propuesta.

Willow le pasó su cinta métrica para que procediera a hacer aquella corta labor antes de contestar. La joven notó un tenue rubor en las mejillas de Hunter, pero guardó silencio al respecto, sabía que debía darle tiempo y dejar que aquello que comenzaba a sentir floreciera sin prisas.

—¿Qué propones, Willow? —preguntó el chico mientras medía la altura de ese pequeño arbusto que tenía en frente.

—¿Cuándo todos estemos a salvo formarás parte de nuestros jugadores principales? Dudo poder encontrar a alguien como tú, ja, eres irremplazable. ¿Quién sabe? Tal vez con nuestro jugador estrella barreremos el suelo con nuestros rivales.

"Irremplazable", esa palabra trajo consigo un revoltijo de emociones y recuerdos que iban más allá de lo ocurrido con las Entrañas Esmeralda. Tal vez no era el momento, pero recordó las imágenes que contempló al estar en la pútrida y retorcida mente de Belos, o mejor dicho Philip. Tantos grimwalkers que fueron desechados y reemplazados vilmente le causaron un pequeño dolor de cabeza, a su vez que sus manos comenzaron a temblar y la cinta métrica cayó al suelo. Antes de que pudiera agacharse para recogerla esta llegó a sus manos gracias a una pequeña enredadera que la joven Park había creado. Los jóvenes hicieron contacto visual, y cuando Willow le guiñó el ojo lo distrajo lo suficiente para dejar de pensar en esa mala experiencia y volver a poner los pies en la tierra, o mejor dicho en su presente. No sentía que debía de explicar el por qué estaba allí, nadie pedía que justificara sus acciones y de alguna manera se sentía seguro. Escuchar que era irremplazable para Willow generó una gran felicidad.

—¿Y bien Caleb? ¿Quieres que dominemos los cielos?

—Cuenta conmigo. Una vez todo esto termine vas a tener un brillante trofeo en tu hogar.

Willow sonrió y asintió.

—Tú lo has dicho. Ahora sigamos tomando medidas, ¿cuánto mide esta pequeña? —habló y señaló el arbusto.

Pasados unos minutos ya había registrado la mayoría, a la vez en que conversaron sobre sus respectivas expectativas ante el torneo; si es que en realidad existiría uno después del día de la Unidad, aunque la escuchaba muy positiva al respecto, y era un poco contagioso. Hunter estaba ilusionado al respecto, ser parte de un plan como ese significaba mucho, su voz era escuchada y era reconocido pese a ser incapaz de hacer magia y depender de Flapjack para poder jugar. Era cierto que si se daba a sí mismo una oportunidad podría encontrar a las personas correctas, y creía que ya lo había hecho. Sin embargo, en medio de su emoción, cometió una pequeña distracción al manipular una de las plantas y su antebrazo derecho fue aprisionado por una traicionera flor.

Reaccionó de inmediato y usando su bastón logró desplazarse lo suficiente para liberarse; sin embargo, su guante no corrió con la misma suerte y quedó atrapado. Flapjack volvió a su forma animada y se posó sobre su hombro, pio para decirle que se alegraba que estuviera bien. Hunter tocó su cabeza como muestra de agradecimiento, pero su atención se desvió en cuanto Willow tomó su mano para revisarla.

—Reaccionaste rápido —dijo la joven aliviada al no ver alguna herida reciente—. No podía esperar menos de mi jugador estrella. Aunque tu guante quedó atrás.

—Esto es... extraño...

—¿Extraño?

—¡Oh! No es nada... Solo no estoy acostumbrado a estar con las manos desnudas, y mucho menos estar en este tipo de situación... —habló Hunter un poco avergonzado.

—Tienes las manos de un trabajador, y no quiero decir que estén sucias.

—¿Qué?

—Carecen de suavidad, tienen pequeñas cicatrices y no son de un aspecto delicado, pero son una muestra de lo mucho que han hecho y pueden hacer. Tienen su propia belleza, así que podrías dejarlas respirar de vez en cuando —respondió calmada mientras de forma inconsciente le proporcionaba una suave caricia en su palma—. Pero al final lo importante es como te sientes más cómodo y seguro.

Hunter asintió y enrojeció, quería decir que en ese preciso instante era eso lo que sentía. Sería lindo dejarlas respirar más seguido si significaba que podría entrelazarlas con las de la joven.

—Caleb, vamos a impedir que ese sello te dañe a ti, a mis padres, y a los demás que tengan uno —cambió el tema al observar el signo del aquelarre del emperador—. Lo lograremos, confío en que así será.

En ese preciso momento cuestionó si podía perecer, ahora que era consciente de su origen no sabía si asumir que era un brujo era acertado, y si el hechizo de drenado le haría daño, aunque no tuviera ni una pizca de magia en su ser. Pero podría enfrentar esa crisis existencial una vez Belos fuera detenido, lo crucial era proteger a todos los brujos y demonios, aunque Willow no necesitaría protección. ¿En qué pensaron los imbéciles que le decían "media bruja"? Si ella había demostrado tanto poder y fortaleza que podría poner su vida en sus manos a sabiendas de que estaría bien.

—Eso espero.

—Tú lo dijiste antes, somos más de lo que aparentamos, así que confía en que así será.

—Lo somos —habló Hunter y tomó la mano de Willow.

Ella le regresó la sonrisa e hizo que la soltara, ¿acaso había sido muy atrevido de su parte? Pero ese parecía ser un acto tan común que vio en otras personas, así que había pensado que era algo completamente normal y que podría hacer ya que estaban en un ambiente de confianza. Hunter enrojeció y pensó retroceder, pero sintió un repentino alivio en cuanto Willow le retiró su guante izquierdo. Rio con cierto nerviosismo sabiendo que con seguridad hasta sus orejas debían de estar ruborizadas; pero lo que incrementó esa tonalidad rojiza fue notar ese singular brillo en los ojos de Willow, y cómo también estaba sonrojada. Se ilusionó pensando que podría ser algo recíproco, sus manos estaban entrelazadas con tal naturalidad que transmitía un bienestar incomparable.

Podría ser muy pronto para sacar sus conclusiones, pero la emoción seguía allí y se negaba a desaparecer. Hunter lo meditó por unos segundos y cayó en cuenta de que Flapjack había emprendido vuelo para darles su espacio, eso le hizo algo de gracia a la vez que le generó vergüenza, ya que sabía que querría hablar al respecto. Tal vez podría correr un pequeño riesgo, aún vacilaba por más tentado que estuviera, pero cedió al final. Aproximó sus labios a la frente de Willow para darle un sutil y fugaz beso.

La joven se sorprendió y su boca se abrió levemente por un segundo. No había enojo alguno, sino una vibrante emoción que la hizo tocarse la frente mientras asimilaba lo que acaba de ocurrir. Hunter retrocedió, tampoco tenía idea de cómo reaccionar, ¿y ahora qué debía hacer? No se lo había tomado mal, pero aun así parecía que fue acelerado de su parte, y ambos estaban analizando sus opciones. Sin embargo, huir no era una de ellas. Cerró sus ojos con fuerza pensando que debía disculparse, y antes de hacerlo sintió algo sobre su cabeza que en definitiva no era Flapjack.

Los abrió, y notó que se trataba de una corona de flores. Emitió un pequeño chillido de la emoción, el cual provocó que se avergonzara aún más. Vaya... todo esto era tan nuevo para él que tardaría mucho en acostumbrarse, pero no quería decir que fuese algo malo, al contrario, lo hacía sentirse vivo y valioso. Willow sonrió y se acercó para tocar sus mejillas.

—Es una pena que tengamos una labor importante entre manos, pero cuando acabe podemos darnos una oportunidad para ver qué florece. ¿Estás de acuerdo, Hunter?

—Sería encantador.