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Fuego en Pesadillas

Summary:

Línea de tiempo futura. 12 años después de la caída del Imperio.

Nairak se despierta en la noche debido a una intensa pesadilla referente a su pasado, justo entonces recibe una llamada de Abrillia desde el espacio, quien comienza a hablarle sobre la nueva propuesta de crear un Imperio desde cero.

Notes:

La historia del roleplay de Imperial Ferrets Astronauts (I.F.A) pertenece a sus autores: Kay (@nagigi.kz), Finn y Karian (@XK1RARAX) ; únicos capaces de modificar, añadir o restar partes de la historia.
Estos derechos son absolutamente independientes de los derechos de autor del clan llamado I.F.A.
No se permiten adaptaciones, secuelas o precuelas de la historia, así como la utilización de ningún personaje sin el permiso escrito de sus respectivos creadores o dueños.

No todos los personajes en la siguiente obra me pertenecen, se cuenta con permiso escrito y vigente al momento de la publicación para la utilización de los personajes. Así mismo, este escrito ha sido comprobado y aprobado por los dueños de los personajes ajenos.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Nairak despertó de golpe, con su cuerpo tensado y apoyado en el suave colchón bajo él. Sus pupilas tardaron un rato en dilatarse, en tanto se percataba que se encontraba en su propia habitación y no había riesgos. Se sintió aturdido unos instantes, viendo una rápida sucesión de imágenes cruzar por sus ojos en tanto se percataba que todo había sido… un sueño. Otro de ESOS sueños.

¿Cuánto tiempo había pasado desde que dejó ‘Stellar Imperial’? Más o menos… unos doce años.

 

Se sentó en la cama, quitándose la camisa que utilizaba para dormir y lanzándola hacia el otro extremo de la habitación. Por mucho que estuviese lloviendo afuera, no podía evitar estar sudando bastante por el recién suceso.

Un rayo iluminó los cielos, llenando la habitación de una pálida luz blanca por unos segundos. El tatuaje de un jaguar negro que yacía en su pecho fue distinguible por escasos momentos, mismo tatuaje que cubría la gran cicatriz de su pecho.

 

Quería volver a dormir, tenía que salir a primera hora de la mañana rumbo a realizar una inspección en una de las nuevas bases aéreas en Brasil. Al menos toda la pesadilla que vivió en el imperio le había servido como experiencia acreditada, incluso le habían otorgado un reconocimiento.

Esa pesadilla, sí. Si volvía a dormir inmediatamente, volvería a tener ese mismo sueño.

Su comunicador sonó de pronto, se hallaba justo en la mesita de noche, junto a su teléfono.

 

‘Quem é…?’ — Preguntó instintivamente en portugués, antes de mirar el contacto. — Excuse me, wait a second… uh… — Se aclaró la garganta y suspiró, concentrándose. — Ya está, seguía dormido.

¿Qué idioma es ese? No hablo taka-taka. — Contestó una voz risueña, a modo de burla. — ¿Te desperté?

No, me había despertado hace rato. — Se separó unos instantes para ver la hora, eran las 2:21 A.M. — ¿Cómo estás, Abril’Lia?

Me aburro muuucho, Markos. Pensé que las cosas serían más divertidas en el nuevo centro de observación espacial…

Oh, cómo se atreven contratarte para trabajar y obligarte a trabajar…

Escuchó una sonora risa al otro lado de la línea, inevitablemente tuvo que sonreír un poco… ella era siempre tan expresiva.

¿Sí, verdad? — Se quejó Abril’Lia con un bufido. — Oyeee y…~ ¿Cómo está el clima allá? — Hubo un incómodo silencio entre ambos.

¿Qué quieres?

No te enojes pero, ¿Ya has pensado sobre la propuesta del capitán Leo?

 

Ah, sí. No había dejado de tener esas malditas pesadillas desde entonces.

Vamos a reunir a todas las personas que una vez fueron esclavizadas o comerciadas por Stellar Imperial en un nuevo proyecto con la intención de crear otro imperio desde cero, pero esta vez seremos amigables y nos concentraremos en ser una organización pacifista que resuelve conflictos y sirve como mediadora en conflictos entre colonias. ¿Qué es lo peor que podría pasar?

Estaba claro que Leo Lionnie no había heredado la inteligencia de su “padre”… o su fuerza, carácter, forma de hablar, poder…

 

¿Él te pidió que me convencieras? — Preguntó Nairak, sintiéndose más desconfiado que molesto.

Sabes que Leo no es así… o al menos lo sabrías si respondieras sus mensajes. — Lo único que obtuvo Abril’Lia por respuesta fue un “ajám” ante eso. — Además, míralo por otro lado. A todos nos esclavizaron cuando éramos jóvenes, incluso a Leo, quizás sea la oportunidad de hacer algo al respecto.

Los dos sabemos que el último motivo por el cual estás ahí es para hacerte buena persona…

¡Me aburro mucho! — Se quejó ella, ya podía imaginarla mirándole con reproche. — Además, no lo sé, simplemente pensé que quería que estuvieras aquí conmigo. No recuerdo a casi nadie de esta gente.

No he dicho que no, lo sigo pensando…

A propósito, acá es de día pero… ¿Por qué estás despierto?

 

Nairak se quejó con un gruñido bajo, simplemente dejándose caer en la cama con el comunicador en una mano. No le gustaba hablar de sus sentimientos y mostrar la más mínima expresión de debilidad se le hacía incómodo, prefería ignorar las cosas o irlas procesando a medida que trabajaba.

Obviamente eso no convenció a Abrilla y terminó contándole cosas respecto a sí mismo en algunas llamadas nocturnas. Se había arrepentido de ello a la mañana siguiente pero tampoco es como si pudiera borrarle la memoria, de hecho, le había ayudado algo a ordenar sus pensamientos.

 

Markos… — Nairak gruñó de nuevo, no se acostumbraba a que alguien que perteneció al imperio lo llamara por su verdadero nombre. — ¿Sigues teniendo esos sueños? — No respondió, tan sólo se limitó a mirar la pantalla. — ¿Te sientes bien? ¿Quieres hablarlo?

No sé, no hay mucho de qué hablar… — Él miró a través de la ventana, contemplando las gotas deslizarse contra el vidrio. — ¿Cómo es que no te afecta, ‘Abry’?

Olvidé bastantes cosas con el pasar de los años. — Confesó Abril’Lia, su voz sonaba tranquila y calma. — Y sigue habiendo un par que probablemente desearía poder olvidar…

Mmhmp…

¿Es sobre ‘él’, no? — Esta vez el quejido de Nairak fue más audible, pero ella lo ignoró y continuó hablando. — Me lo imaginé, pero no te preocupes… me contaron que crearon su propia organización o algo así, sus ideales parecen opuestos a los nuestros así que no creo que vayas a volver a verles.

No sólo es eso… también me torturaron una vez. — Murmuró el moreno. Con sólo un parpadeo todavía era capaz de sentir el filo de la navaja, el dolor y recordar lo desesperante que había sido estar a merced de la situación. — No quiero volver sentirme así.

Ni yo. Y seré sincera, este trabajo es peligroso, Markos. — Esta vez, Abril’Lia sonó menos tranquila y parecía ligeramente preocupada. — Tenemos motivos para pensar que hay personas que no nos quieren aquí e intentarán dañarnos, es por eso que han sido tan insistentes contigo. Y… como diría el jefe ‘¡Alguien tiene que hacer algo…!’ o una cosa así, ni lo escuché. — Terminó eso último con una risita. — ¿Has buscado ayuda psicológica?

 

A veces Nairak se sentía maravillado y sorprendido por la forma en la que Abril’Lia podía cambiar tan rápido de humor, era como si fuera capaz de moverse de un sentimiento hacia otro completamente distinto en un parpadeo.

 

No puedo, si lo hago me darían de baja del ejército y quizás no pueda conseguir otro empleo. Mi madre volvió a divorciarse hace poco así que le ayudo con los gastos, y mi hermana tiene cuatro hijos, qué decirte…

Pensé que habría sobrepoblación en la tierra a este punto, estamos en el año 2133… debió ser esa guerra… — Comentó, Abril’Lia pareció salirse del tema unos segundos antes de volver a centrarse. — ¿Quizás venir acá te ayude a enfrentar tus miedos?

¿Segura que no te están pagando para convencerme de ir…?

No, no, no, no… cómo crees… — Escuchó algunos papeles y una risita. Por algún motivo, se la imaginó sosteniendo unos papeles como si fueran billetes y soltó una carcajada. — ¡AH! ¡Oye, qué fuerte te ríes! ¡Me asustaste…! — Imitó de mala forma uno de sus gruñidos.

Bueno tonta, basta, me lo pensaré mejor.

Déjame mostrarte el jardín, te va gustar. Hay árboles muy cómodos para que tú o Gab se duerman acá.

 

¿Por qué solía dormir en árboles? No eran especialmente cómodos.

Recibió una solicitud del comunicador para empezar a transmitir y recibir audio así que sin pensarlo mucho bostezó, se sentó en la cama y aceptó, colocando su huella dactilar en el panel para que así se verificase su identidad.

La luz blanca de la pantalla le hizo entrecerrar los ojos. Lo primero que vio fue una pequeña zona con arbustos bien cuidados, había flores exóticas de varias plantas distintas que no reconocía. La imagen se movió y entonces vio a Abril’Lia, hacía meses que no la observaba en más que fotos, tenía el típico traje espacial que utilizaban en las colonias salvo que con insignias y ajustes que desconocía.

Ella sonrió unos segundos antes de abrir mucho los ojos, cambiando a una expresión de horror.

 

¡¡AAAAAHHH!! ¡NO TIENES CAMISA!! — Gritó ella tan fuerte que incluso Nairak se sobresaltó, dejó caer el comunicador sobre la cama y se tapó con la almohada lo más rápido que pudo. — ¡Mis ojos! ¡Qué horror! ¡¿Pero por qué atiendes así, qué te pasa?! No, auxilio. Chao, me quedé ciega. Mañana mismo le digo a Leo que me haga trasplante de ojos y de ser posible de conciencia, este trauma no lo olvidaré nunca…

 

Abril’Lia hablaba tan rápido y chillón que a duras penas Nairak era capaz de entender lo que decía, además de estar avergonzado por no darse cuenta antes de que se había quitado la camisa por el calor.

Volvió a tomar el comunicador con una mano, aunque esta vez sólo pudo ver que la imagen apuntaba al piso.

 

Shhh, ya. Vas a despertar a mi hermanita… — Se quejó el mayor, gritándole en voz baja y bajando el volumen al mínimo. — Aparte, casi me dejas sordo… — Ya no estaba lloviendo tan fuerte así que le extrañaría que la adolescente del cuarto de al lado no se fuera despertado.

No, adiós. Me traumaticé.

Dios mío contigo… — Murmuró él, aunque un poco divertido por la situación. — Bueno, ya, tampoco fue para tanto.

Sí, fue. Me quedé sin mi inocencia…

Eres una boba, Abril’Lia… — Dijo Nairak, aunque su tono de voz era claramente más afectuoso que antes. — Tengo que colgar, mañana tengo mucho trabajo. Te quiero, eh.

¿Ah, qué? — Replicó ante sus últimas palabras, pareciendo distraída de pronto o sin ánimos de contestar. — Oks, chaoo…~

¿No dirás que me quieres? — Preguntó, con curiosidad de ver su cara en ese momento. ¿Por qué sentía que estaba sonriendo?

Jaja, no. Yo no digo cosas así.

 

Abril’Lia rio de forma algo nerviosa y Nairak suspiró resignado antes de cortar la llamada, dudaba que lo fuera dicho si esperaba más tiempo y ya tenía bastante sueño… aunque el grito sí que le había despertado un poco.

Volver al espacio, unirse al imperio, ver a Abril’Lia, quizás al resto de sus conocidos… ¿Tenía amigos? Probablemente no.

¿Sería capaz?

Notes:

**Notas de autor:**
- Tengo permiso escrito para utilizar a Abril'Lia de forma libre y este relato fue leído por su dueña para corregir errores.
- La mención o referencia de otros personajes no implica que tengo derechos o permisos para utilizarlos, fueron colocados a modo de 'homenaje' o guiño/saludo a sus dueños y pueden retirarse si los dueños de los personajes lo solicitan. La mención no explícita de nombres, sin embargo, es de libre interpretación propia.
- Abril'Lia y Nairak serán pareja en la línea de tiempo futura... o quizás en la actual.
- En esta línea de tiempo, quien murió fue **Dail** en vez de Abril'Lia.

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