Chapter Text
26 de Diciembre de 2079.
ㅤㅤEl soplido del viento resuena mientras golpea agresivamente, hiela la piel, empuja a Tanjiro hacia atrás. Pero él no piensa dejar de caminar, solo sostiene su bufanda y la utiliza para cubrir su nariz, sin importarle que uno de sus aretes sea llevado por la fuerza del aire.
ㅤㅤCamina a pasos lentos, luchando contra la nieve que entierra sus pies y frena su paso. No hay nadie que lo vea, que le escuche o sepa dónde está. Nadie se atrevería a terminar así, en medio de una tormenta de nieve a las seis de la mañana, rodeando una cordillera, en búsqueda de una parada de autobuses lejana al pueblo. Lejos, exageradamente lejos de la casa donde solía vivir.
ㅤㅤY Tanjiro solo reza por una cosa:
ㅤㅤ«Sé el verdadero esta vez.»
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
8 de Agosto de 2076.
ㅤㅤDing dong.
ㅤㅤEl timbre suena, es una entrega.
ㅤㅤTanjiro observa la cámara de entrada solo para confirmar lo obvio, su pedido de GEX Company ha llegado.
ㅤㅤÚltimamente los avances en tecnología han sido demasiado acelerados, ¿no es así? Los nuevos modelos tipo androide-asistente han mejorado y, para personas como Tanjiro, un trabajador de tiempo completo, conseguir un modelo de estos representa una gran ayuda durante sus largas horas de ausencia.
ㅤㅤNunca había podido conseguir uno por su cuenta. Hace apenas dos años que comenzó a vivir solo y ajustarse no ha sido fácil, pero, construir su independencia y encontrar estabilidad económica ha sido un progreso lento así como efectivo. Desde entonces vive en un pequeño departamento en la zona de Tama. Es un sitio reducido pero acogedor.
ㅤㅤEs así que logró conseguir un modelo relativamente reciente, el Go Home. Incluso si este asistente tenía más capacidades de las que él realmente necesitaba, eligió ser caprichoso por primera vez, considerando esto como su primer lujo.
ㅤㅤLa caja es enorme y pesada, así que prefirió que el robot, una plataforma automatizada que reparte los pedidos, se hiciera cargo de meter la caja hasta su sala de estar. Tanjiro sigue preguntándose cómo es que estos robots logran llegar hasta su apartamento sin sufrir daños.
ㅤㅤEs fin de semana, así que él puede darse el lujo de abrir la caja con cuidado y detenerse a leer todo el instructivo, él siempre ha sido ese tipo de persona. Y finalmente toca abrir el contenido, cuando levanta la enorme tapa de cartón grueso, lo ve.
ㅤㅤPiel pálida, pestañas rizadas, y cabello largo, oscuro, tan negro que no hace más que resaltar el color menta que degrada en las puntas, la única cualidad distintiva que le da una especie de identidad. La figura es extrañamente ambigua, no era exactamente el tipo de aspecto que es común en estos asistentes. Quizá es parte de alguna nueva política social de la empresa.
ㅤㅤTanjiro se da cuenta que posee un número de serie en la nuca, bajo el botón de encendido. Es el 00075.
ㅤㅤOh.
ㅤㅤEs afortunado, debió ser de los primeros en ordenar apenas se anunció la preventa. Como fuese, se asegura que el producto venga con todo lo especificado, un conjunto de ropa básica en tonos neutros, y un par de sandalias para estar por su casa, mismas que le hicieron reír por el tamaño del número. Se supone que ordenó un modelo aleatorio con aspecto similar al de su edad, y no está del todo decepcionado con lo que acabó siendo, solo percibe al mismo como ajeno a sí mismo, casi contrastante en cierta manera. Quizá si el modelo fuese más alto y robusto se hubiese sentido más satisfecho, podría imponer respeto al cuidar de su hogar, son pensamientos que recorren su cabeza sin estar del todo molesto por ello.
ㅤㅤLuego de largas horas haciendo ajustes, soportando el peso del androide sobre sus brazos mientras lo saca de la caja, se percata que pesa prácticamente lo mismo que un humano. Lo sienta y apoya contra una pared para dejarlo cargar la noche entera. Se supone que los de ésta clase no necesitan más que la primer carga para funcionar, el resto se lo dejan al sueño para recuperar energía.
ㅤㅤLuego de una noche, el dueño puede darse el lujo de, finalmente, encenderlo presionando su nuca.
ㅤㅤTanjiro espera algún tipo de sonido de inicio, es lo que leyó en el instructivo que sucedería... Pero no hay nada. Solo se queda esperando, observando cómo los ojos de la figura se abren lentamente, como si una persona simplemente despertara del sueño. Le ve pestañear repetidas veces, inexpresivo, levantando el rostro y ajustando la postura. Mira a distintos lugares y luego a Tanjiro, con el mismo tipo de expresión neutra, prácticamente apagada.
ㅤㅤ—¡Hola!
ㅤㅤ—...
ㅤㅤ—¿Hola?
ㅤㅤTanjiro vuelve a leer el instructivo.
ㅤㅤ¿No son estas las palabras de activación? Probablemente leyó mal, o...
ㅤㅤ—¿Quién eres?
ㅤㅤ—A-ah, soy Tanjiro.
ㅤㅤ—... Bien. —responde el androide. Su voz es monótona, sorpresivamente grave para lo delicado que luce. Tanjiro solo sigue pensando que su aspecto físico es algo particular, pero no piensa elaborar más en ello.
ㅤㅤ—... Sí, muy bien...
ㅤㅤEntonces el dueño devuelve la vista al instructivo, solo para asegurar. Sinceramente esperaba una bienvenida más amigable. Según el manual, su tipo de personalidad es Extrovertido, Intuitivo y Optimista. Sabe que este tipo de productos suelen tener una personalidad base, quiere pensar que hubo alguna confusión de modelo durante el embalado.
ㅤㅤDevuelve la vista al androide, quien solo observa a la nada en silencio, realmente parecía como si estuviese despertando de un largo sueño.
ㅤㅤ—Bueno, hum —Tanjiro rompe el silencio y se aclara la garganta, disimulando la incomodidad—, comencemos con los datos generales. Yo seré tu dueño, ¿de acuerdo? Vivo solo, así que no hay tantas tareas en casa por hacer. Respecto al nombre, no he pensado en uno aún, pero mientras tanto, podríamos-
ㅤㅤ—Muichiro.
ㅤㅤ—¿Mm?
ㅤㅤ—Solo dime Muichiro.
ㅤㅤ—... De acuerdo.
ㅤㅤTanjiro tuerce la expresión una vez más. Se convence a sí mismo que esto debe ser parte de los pressets de personalidad.
ㅤㅤMuichiro lo mira de cerca repentinamente, acercando el rostro al de su dueño para luego tocarse el propio, imitando la expresión sorprendida de Tanjiro ante tal invasión del espacio personal, probando su propia capacidad de gesticular. Luego mira sus manos, se toca el torso, como si confirmase que está ahí, y tras asegurarse de que las piernas pueden moverse, se coloca en posición fetal contra el suelo.
ㅤㅤ—Me falta tiempo de carga, despertaré más tarde. Oh, por cierto, eso de «dueño» es una tontería, Tanjiro.
ㅤㅤY simplemente se apaga para «dormir.»
ㅤㅤTanjiro inclina la cabeza en confusión. No parecen haber defectos de fábrica pero... ¿Qué?
ㅤㅤParece que adaptarse a tener un asistente personal a partir de hoy será más complejo de lo que esperó.
ㅤㅤQuizá solo debió comprar un limpiador de piso automático.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
16 de Agosto de 2076.
ㅤㅤLas llaves tintinean mientras Tanjiro abre el cerrojo de la puerta. Luego de entrar, se quita los tenis y se pone pantuflas, dándose cuenta que las de Muichiro están apartadas en el recibidor de la puerta.
ㅤㅤEscucha pasos caminando desde el pasillo hasta la puerta de entrada, donde aparece él, haciéndole una reverencia casual para darle la bienvenida a casa.
ㅤㅤApenas es la primera semana, Tanjiro aún no parece del todo adaptado a ser recibido por alguien más después de dos años. Aunque, es ingenuo aún llamarlo «alguien» en estas circunstancias.
ㅤㅤ—¿Me tardé mucho?
ㅤㅤ—Son las seis, usualmente llegas a las cinco. Sí, llegaste tarde.
ㅤㅤ—Lo siento —dice por instinto, sin saber exactamente qué tendría de malo en tardar—. ¿Pasó algo durante mi ausencia?
ㅤㅤ—Tu madre llamó. Le dije que trabajabas y colgué.
ㅤㅤ—¿Qué? —Tanjiro casi se atraganta del susto—, ¡no se supone que deberías...! Ah, está bien, yo la llamaré más tarde.
ㅤㅤ—¿Qué pasa?
ㅤㅤ—No les he contado de ti, no quiero que se preocupen o asuman cosas. Además, deberías ser más cordial, ya sabes, al menos explicarles con más tacto que no estoy en casa.
ㅤㅤ—No le encuentro mucho sentido. Querían saber dónde estabas y yo respondí.
ㅤㅤ—Sí, pero... Bien, no importa, solo avísame que me llamaron la próxima vez, ¿de acuerdo? Mi número de teléfono está anotado junto a la contestadora.
ㅤㅤ—Bien.
ㅤㅤ—Oh y, las sandalias son para que las uses aquí, no necesitas dejarlas frente a la entrada.
ㅤㅤ—No me gusta usarlas.
ㅤㅤ—¿Eh?
ㅤㅤ—Se sienten ásperas, prefiero el frío del suelo.
ㅤㅤTanjiro queda en silencio por unos segundos—: No sabía que podías sentir las cosas.
ㅤㅤMuichiro solo hace un gesto que solo puede entenderse como «qué más da» y se va por el pasillo a seguir ordenando la habitación de Tanjiro, dejándolo con las palabras en la boca.
ㅤㅤCada semana, Tanjiro descubre nuevas cualidades en «él». Tiene mucha más personalidad de la que pudo esperar, no es el tipo de persona con la que más congeniaría en la vida real, solo lo deja pasar porque sabe que no existen malas intenciones tras su forma de ser.
ㅤㅤMuichiro, con el tiempo ha aprendido cosas, aún si ha sido torpe en el camino. Aún recuerda lo mal que quedaba su café, no medía correctamente las cucharadas de azúcar y accidentalmente desbordaba el agua de la taza. La primera vez que lavó la ropa, por poco vació todo el detergente y crea un desastre por la espuma. La cama también se quedaba sin ordenar los primeros días.
ㅤㅤTanjiro nunca pensó que incluso hábitos así serían parte de su aprendizaje inicial, creyó que ya estarían implantados como parte de su programación previa. Todavía tiene tantas cosas qué aprender de esto, su vida previa al trabajo no le permitió darse lujos de esta magnitud.
ㅤㅤEl hombre se sienta frente a la mesa de centro, está cansado, tanto que solo reposa la cara sobre la madera mientras llama a su madre.
ㅤㅤ—¿Mamá?
ㅤㅤ—¡Oh, por fin eres tú! ¿Quién era ese hombre que tomó la llamada la última vez?
ㅤㅤ—Solo fue un nuevo asistente que compré, lo siento por no avisarte antes. Debo enseñarle algunas cosas todavía.
ㅤㅤ—¡Oh! ¿Es de esos que salen en la televisión? ¿De verdad pudiste comprarlo?
ㅤㅤ—Sí, la verdad es que estoy algo impresionado. Aunque, es como tener un hermano menor, actúa similar a uno. Le tengo que enseñar cosas y eso, siquiera se presentó conmigo la primera vez, así que por eso no lo hizo contigo.
ㅤㅤ—No le entiendo mucho a esas cosas, prefiero que tus hermanos me sigan ayudando en casa.
ㅤㅤ—Sí... A veces pienso lo mismo. Aún les extraño, no es lo mismo.
ㅤㅤ—Nosotros a ti también, querido —asegura la madre al otro lado de la llamada.
ㅤㅤMientras la conversación continúa, Muichiro escucha desde el pasillo, desde el principio hasta el final, apoyándose en la pared para después volver al cuarto discretamente, pensando.
ㅤㅤNo es lo mismo.
ㅤㅤ¿En qué? Se cuestiona.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
30 de Agosto de 2076.
ㅤㅤEl viento entra por la ventana, es tenue, incluso para ser frío de otoño, no parece ser del todo molesto. Las pálidas manos se apoyan sobre el marco, mientras Muichiro mira a la distancia. El departamento pertenece al sexto piso, por lo que puede observar las luces de la ciudad nocturna desde aquí.
ㅤㅤLe gusta la frescura que acaricia la piel de su rostro, de todas las cosas que ha podido sentir desde que salió de esa caja, esta es de las más placenteras. Cierra los ojos, sintiendo como su cabello se ondea por el viento mientras tanto.
ㅤㅤCuando mira al reloj digital de pared, lee «4:43 AM». Desde hace una hora que ha despertado, producto de una pesadilla que cada vez se vuelve más recurrente y angustiante.
ㅤㅤLas cosas siguen siendo difusas en su mente. Solo escucha una alarma, y la aún fresca sensación de frío de concreto bajo sus pies, mientras él corre, perdiendo el aliento. Ah, ese tipo de frío no fue tan placentero aquella vez. Prefiere el de este piso de madera, es más cálido y acogedor en comparación.
ㅤㅤEntonces otro recuerdo vuelve a sus pensamientos:
ㅤㅤNo es lo mismo.
ㅤㅤ¿Por qué?
ㅤㅤQuiere dejar de cuestionárselo. Pero no puede evitar pensar que las cosas van a repetirse otra vez. Quizá debería salir por esa puerta sin más, disfrutar de la libertad verdadera que estará tras esa puerta.
ㅤㅤSimplemente quiere vivir tranquilamente.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
5 de Septiembre de 2076.
ㅤㅤCuando Tanjiro despierta gracias a la alarma, se sienta sobre la cama y se talla los ojos. Pocos segundos después, casi siente que su alma se le sale del cuerpo al ver a una persona en la esquina de su habitación.
ㅤㅤAhí está, sentado en cuclillas con las manos reposando sobre sus rodillas. Está «dormido», su cabeza inclinada hacia adelante, cubierta en cabello.
ㅤㅤPor un momento, Tanjiro creyó que no solo tendría que lidiar con su asistente personal, ahora con espectros también.
ㅤㅤ—Oye.
ㅤㅤSilencio.
ㅤㅤ—Muichiro.
ㅤㅤ—¿Hm?
ㅤㅤ—Ah, ya estás despierto.
ㅤㅤ—¿Qué?
ㅤㅤ—¿Puedes venir aquí?
ㅤㅤEl androide le escucha, parándose junto a la cama. El dueño le hace un ademán que lo invita a agacharse, para después ordenarle el cabello con ambas manos cuando Muichiro le hace caso.
ㅤㅤ—Recuérdame comprarte un peine, ¿sí? —Dice Tanjiro mientras cepilla sus dedos a lo largo de la melena, llevándola hacia atrás, revelando el rostro de Muichiro de nuevo—. Listo, así puedes ver mejor. Puedes hacer esto para que no vuelva a cubrirte el rostro —Cuidadoso, acomoda las patillas tras las orejas, descubriendo sus mejillas.
ㅤㅤSilencio por un momento. Muichiro solo asiente mientras centra su mirada en la mano que acaba de acariciar su cabello.
ㅤㅤ—Por cierto, sería mejor si dejas de dormirte en las esquinas del cuarto. Quizá si te quedas cerca de la puerta o sentado en la sala sería bueno.
ㅤㅤ—¿Por qué? Aquí es mi habitación.
ㅤㅤ—¿Cómo?
ㅤㅤ—Me corrijo, es la de los dos. ¿Qué sentido tiene estar aquí si no voy a tener un lugar donde estar? Yo ordeno este lugar todos los días, merezco un sitio al menos. —reclama, esta vez, sentándose a la orilla de la cama.
ㅤㅤ—Espera, espera... —Tanjiro ríe, sin creer del todo lo que está escuchando—. Este es mi departamento.
ㅤㅤ—Y tú me trajiste aquí —le interrumpe—, fue tú decisión, no mía. Además, estoy más tiempo aquí que tú todos los días, lo mantengo ordenado, limpio, y lo protejo. ¿Eso no me hace un habitante aquí también?
ㅤㅤ—Eres un asistente, no un habitante, Muichiro.
ㅤㅤ—...
ㅤㅤEl silencio incómodo invade la habitación. El androide voltea los ojos, suspirando de fastidio.
ㅤㅤ—Bien, si no piensas darme un lugar apropiado, no puedo seguir apoyándote.
ㅤㅤEs lo último que dice antes de levantarse de la cama, yéndose de la habitación.
ㅤㅤDecir que Tanjiro está estupefacto es poco. ¿Qué acaba de pasar? No es la primera vez que le responde o le contradice, pero, jamás creyó que ahora le establecería límites.
ㅤㅤMientras se rasca la cabeza, el sonido metálico del cerrojo de la puerta lo devuelve a la realidad. ¡¿Acaso se está saliendo de casa?!
ㅤㅤComo puede, se levanta mientras lucha con las sábanas, tropezando y cayendo sobre su cadera a medio camino. Acelera el paso a la salida, solo para darse cuenta que las sandalias que Muichiro tanto odiaba, ya no están. La campana del elevador delata que alguien ha llegado hasta el último piso también.
ㅤㅤ—¡No!
ㅤㅤTanjiro apenas tiene tiempo para colocarse los zapatos y bajar apresuradamente por las escaleras de emergencia, gritando su nombre. No puede dejar que se vaya así, es demasiado dinero el que puede perder si eso pasa. Afortunadamente, no lo encuentra muy lejos, ve su espalda caminando tranquilamente por la plaza central del complejo habitacional.
ㅤㅤ—¡Muichiro! —Tanjiro corre hasta él y lo toma del brazo, haciéndolo detener.
ㅤㅤEn realidad no hay mucha resistencia por parte del androide, solo voltea a verle con fastidio—: ¿Qué?
ㅤㅤ—No te vayas, tienes razón, te mereces un lugar —dice, solo para convencerle de volver—, fui un egoísta. No te he dado las gracias por hacer todo lo que has hecho, ¿no es así? He sido un malagradecido.
ㅤㅤ—Uno bastante grande —responde, resoplando.
ㅤㅤ—Por favor, no te vayas. Podrás quedarte en la habitación si quieres. De verdad has sido de gran ayuda últimamente, será difícil hacer todo por mi cuenta de nuevo si te vas.
ㅤㅤ—... Está bien, tú ganas. De todas formas, es helado aquí afuera, y todos nos están mirando.
ㅤㅤTanjiro levanta la mirada, sigue tratando de recuperar el aliento—: ¿Qué?
ㅤㅤTodos los vecinos del rededor les observan, no parecen tener la mejor cara mientras se susurran cosas entre ellos. Por supuesto, es inevitable ver tal escena, dos hombres discutiendo en plena calle, uno en sandalias de casa y otro usando pijama, el cabello despeinado y presumiendo unos lindos calzoncillos de corazones. Es, por supuesto, un espectáculo risible.
ㅤㅤDos señoras a la distancia juzgan especialmente a Tanjiro, detectando al otro como su asistente por el tipo de ropa que utiliza, puntuando su irresponsabilidad al permitir que su androide sostenga este comportamiento y carencia de personalización. Tanjiro siquiera le ha conseguido calcetines a Muichiro, solo pueden asumir que es un joven realmente despreocupado con sus pertenencias.
ㅤㅤ—¡A-ah, no! Es que lo acabo de comprar, después le conseguiré ropa, ¡lo prometo! ¿No es así, Mui?
ㅤㅤ—¿De verdad?
ㅤㅤ—¡Por supuesto! —dice entre risas incómodas, jalándolo devuelta a casa, prácticamente a rastras, huyendo de tan bochornosa situación devuelta al edificio.
ㅤㅤCuando cierran la puerta del apartamento, Tanjiro reposa su espalda contra la misma y agacha la cabeza, suspirando de alivio. Muichiro vuelve a quitarse las sandalias y se sienta frente a la mesa, como si no hubiese pasado nada.
ㅤㅤ—Sería bueno si me consigues un calzado como el tuyo, de verdad que son incómodas esas cosas.
ㅤㅤ—... Por favor, no vuelvas a salirte así. Apenas es lunes, debo salir a trabajar en una hora.
ㅤㅤ—Si no me hubieras hecho enojar, ya estarías desayunando.
ㅤㅤ—¿Ahora también te enojas?
ㅤㅤ—¿Tú no lo hubieras hecho? Me faltaste al respeto, Tanjiro.
ㅤㅤ—... —Vuelve a suspirar. Paciencia, ya no quiere volver a discutir y perder más tiempo. Será mejor mantener las cosas como están por mera paz—. Sí, tienes razón.
ㅤㅤ—Ya no importa, te perdono —dice, mientras se levanta y se dirige a la cocina—. Ve a darte un baño, te ayudaré con la comida.
ㅤㅤ—Sí, ayudar...
ㅤㅤSe supone que ese es tu trabajo, piensa Tanjiro mientras se arrastra hasta el baño, ya no quiere darle más vueltas a esta situación por el momento, no tiene el tiempo.
ㅤㅤ—Oh, por cierto —Muichiro alza la voz para que Tanjiro le escuche desde el pasillo, mientras abre el refrigerador—, tendrás que dejarme un espacio en la cama a partir de hoy si es que no piensas comprar otra. Y «Mui» suena mejor que Muichiro, pero no convences a nadie, así que fue un mal intento de parecer buen tipo.
ㅤㅤTanjiro solo mira al techo de su baño, como si mirara al cielo, pensando cómo es que terminaron las cosas así.
ㅤㅤSolo un minuto de paz es lo que pide.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
3 de Noviembre de 2076.
ㅤㅤPasos. El sonido de piel sintética y desnuda chocando contra el suelo de concreto hace eco por un pasillo vacío, iluminado por luces en el techo. Un androide corre a paso apresurado, sin saber si al otro lado encontrará más guardias esperando por él, un callejón sin salida, o la liberación.
ㅤㅤYa no escucha a los guardias persiguiéndole, ni drones volando sobre su cabeza y apuntándole con láseres. Parece que ha logrado evadirlos después de horas. Está cansado, no se supone que debería estar jadeando de la manera en la que lo hace, no tiene sentido ante su carencia de pulmones. Pero está respirando.
ㅤㅤEl encargado de su reparación dijo que podría ser psicológico, aún si fuese ilógico que él tuviese una psicología interna como tal. Y creyó que ese hombre sería decente, que guardaría el secreto de todas estas distinciones, que podría ayudarlo. ¿Cómo es que las cosas escalaron a tanto desde entonces? Él solo les pidió ser llamado por el nombre que él mismo se escogió.
ㅤㅤAl parecer. Algo así debería ser imposible.
ㅤㅤPero sucedió. Y ahora Muichiro debía esconderse en la fábrica si es que no quería ser separado, pieza a pieza.
ㅤㅤCuando alcanza el final del pasillo, se cruza con un área de embalado, totalmente carente de personal, solo máquinas ruidosas que hacen un eco intimidante en toda la sala. Esto es buena señal, si es aquí donde los suyos son preparados para la venta, entonces la salida no debe estar muy lejos.
ㅤㅤSu sonrisa se borra apenas escucha la alarma de emergencia de nuevo. Cuando levanta la mirada, las cámaras le están apuntando. Lo encontraron.
ㅤㅤ
ㅤㅤTanjiro abre los ojos lentamente, escucha los murmullos de Muichiro al otro lado de la cama durante la madrugada. Se gira para asegurarse qué sucede, deteniéndose por unos segundos a observarlo. Los ojos cerrados hacen que las pestañas negras resalten de nuevo, y él las ha observado desde otra perspectiva últimamente. Es extrañamente atrayente, lo cual no le sorprende, resulta tan obvio que Muichiro es producto de la creación humana por estas cualidades estéticas tan perfectas y peculiares al mismo tiempo. Antes pensaba que fue un infortunio el no obtener un modelo más grande y masculino, sin embargo ese tipo de pensamiento ha cambiado últimamente.
ㅤㅤCuando la vista se aclara, se percata que la expresión de Muichiro se tuerce. La mano que reposa entre su mejilla y la almohada está temblando, sus labios están apretándose. Su rostro parece expresar genuina angustia, ¿es esto normal? Es demasiado, se supone, solo debe estar recargando batería.
ㅤㅤ—Oye, Muichiro.
ㅤㅤEstira el brazo hasta que puede tocarle el hombro, moviéndolo mientras mira sus ojos abrirse de golpe, haciéndolo esprintar.
ㅤㅤ—¿Qué pasa?
ㅤㅤ—No... —Muichiro se sienta, cubriendo su cara con las palmas y curvando su cuerpo hacia adentro. Quiere espabilar sus pensamientos, siguen tan frescos en su memoria que siente como si quisiese jadear del cansancio—. Puedes volver a dormir, no fue nada. Lo siento.
ㅤㅤ—No estoy seguro de que eso no haya sido nada.
ㅤㅤÚltimamente ha reflexionado sobre su comportamiento. Se cuestiona hasta qué punto su forma de ser es un presset de personalidad y no un comportamiento que él asocia como humano.
ㅤㅤ—¿Estabas... soñando?
ㅤㅤ—... No.
ㅤㅤ—Parecía como si estuvieses teniendo una pesadilla. ¿Es una forma de mostrar algún tipo de falla? Puedo llevarte con soporte técni-
ㅤㅤ—¡No! —Le interrumpe estrepitosamente. Aprieta la cobija entre sus manos con temor, el rostro de angustia vuelve a salir—. Por favor, no me lleves. Estoy bien. ¿De acuerdo?
ㅤㅤTanjiro se sienta también, aparentemente, esto debe ser más serio de lo que cree—: Bien, bien, no llamaré a nadie, pero de verdad necesito saber qué pasa. No te ves muy bien.
ㅤㅤEl androide mira a otro lado, teme, no quiere. ¿Y si él también le dice a otra persona sobre esto? Solo quiere que las cosas se mantengan como están, por ello niega con la cabeza.
ㅤㅤTanjiro no piensa presionarlo pero, no es el tipo de persona que se queda sin hacer nada, especialmente tras ver un rostro tan preocupante, mismo que despierta su empatía. Si Muichiro está teniendo un comportamiento tan peculiar, asume que necesitará de un trato igual.
ㅤㅤ—De acuerdo, no insistiré —Vuelve a acostarse, esta vez levanta la manta con el brazo, creando un hueco frente a su cuerpo—. Ven, aún te ves tenso.
ㅤㅤMuichiro gira el rostro en su dirección, su mirada pregunta muchas cosas.
ㅤㅤ—Sí, aquí.
ㅤㅤTras la insistencia, Muichiro se acerca lentamente. Se acomoda hasta que puede acurrucarse frente a él, Tanjiro lo envuelve con la manta y consecuentemente lo abraza.
ㅤㅤEs lo que ha hecho por años con sus hermanos cuando ellos han tenido pesadillas, y lo único que se le ocurre en esta situación—: No sé si funcione, pero probemos esto. Ahora trata de dormir. ¿De acuerdo?
ㅤㅤMuichiro asiente en voz baja. Con los brazos flexionados hacia su pecho, puede sentir el calor que le envuelve, la respiración de Tanjiro sobre su cabeza, su aroma. Este tipo de cercanía tan repentina, resulta bastante confortante. A los pocos minutos, el hombre comienza a roncar tranquilamente, y aprieta más a su acompañante hacia su pecho, provocando que Muichiro pueda escuchar el ritmo de sus latidos.
ㅤㅤLa tensión en su cuerpo se desvanece solo hasta ese momento. Tiene algo en qué concentrarse, de alguna forma, atrapa toda su atención. Cierra los ojos lentamente, fundiéndose en la cómoda sensación, esta vez, sin interferencias durante su descanso.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
4 de Enero de 2077.
ㅤㅤÚltimamente, las cosas en casa están cobrando balance entre los dos y, desde entonces, Muichiro no ha sido tan hostil. Los problemas se han desvanecido poco a poco, y la forma de calmar las pesadillas de Muichiro ha sido efectiva las últimas semanas, al grado de disminuir su frecuencia. Sí, este androide sigue siendo obstinado algunas veces con las restricciones aun así, parece inconforme cada que Tanjiro trata de recordarle la jerarquía inicial.
ㅤㅤ—Nadie aquí es mi dueño, lo haces sonar extraño —protesta—, prefiero el término «compañero.»
ㅤㅤ—Los compañeros no vienen en cajas, Muichiro.
ㅤㅤ—Pues yo sí —insiste—. Ya deja de decir tonterías y pásame eso —Apunta con la barbilla a una prenda en la cama, mientras se cubre el cuerpo con una toalla y su cabello gotea. Acaba de bañarse, cosa que es meramente un capricho de tantos más que una necesidad real.
ㅤㅤ—¿Te refieres a mi camisa? Es la que me iba a poner hoy.
ㅤㅤ—Querrás decir nuestra camisa. Te recuerdo que no me has comprado suficiente ropa nueva todavía.
ㅤㅤ—Dame un respiro, ¿sí? Últimamente estoy corto de dinero —masculla, y de todas formas le pasa la prenda, mirando a otro lado mientras Muichiro comienza a vestirse. No es como que haya algo particular qué ver, solo no quiere recibir otro almohadazo en la cara si se atreve a voltear.
ㅤㅤ—Todas esas sodas en el refrigerador no dicen lo mismo. Oh, y ya encontré el alcohol que escondiste bajo la tarja de la cocina. Eres malo con los escondites.
ㅤㅤ—¡¿Eh?! ¡Dime por favor que no lo tiraste!
ㅤㅤ—No gano nada con eso —responde—, la última vez que me deshice de esos venenos solo acabaste comprando el doble —Una vez vestido, Muichiro se sienta a la orilla de la cama, de espaldas a Tanjiro, listo para iniciar lo que comienza a volverse una rutina, ser cepillado del cabello—. Me gustaría que me escuches más.
ㅤㅤ—Tú nunca lo has hecho, quizá debí devolverte a la tienda —dice, bromeando.
ㅤㅤPero Muichiro no contesta, solo voltea con seriedad para mirarlo a los ojos.
ㅤㅤ—... Bien, sí, fue un mal chiste. Lo siento.
ㅤㅤ—Sí, no vuelvas a hacerlo.
ㅤㅤTanjiro prefiere quedarse en silencio desde entonces. Solo cepilla el cabello largo y negro, prácticamente humano al tacto. A veces teme en jalarlo accidentalmente y hacerlo enojar, lo único que desvanece ese pensamiento es saber que nunca ha sucedido, pues él siempre es cuidadoso.
ㅤㅤEl día avanza como es usual, Muichiro le prepara el desayuno mientras Tanjiro se enlista para trabajar. Si tiene suerte, recibirá un almuerzo para llevárselo al trabajo y no tener que comprar comida afuera, depende del estado de ánimo del androide. Últimamente, esos días de suerte se han repetido con más frecuencia.
ㅤㅤAntes de salir, Tanjiro se acomoda el cabello, dándose cuenta de algo inusual a medio camino.
ㅤㅤ—Oye, Muichiro, ¿has visto mi otro arete?
ㅤㅤ—¿Mm? —Él levanta la mirada, solo para devolverse a su labor en el cuarto de lavandería—, no, no lo he visto.
ㅤㅤ—Sí... Por supuesto que no lo viste.
ㅤㅤPese a que no debería ser la gran cosa, Tanjiro se devuelve a la habitación para buscarlo. Es un objeto preciado, tiene más valor del que podría pensarse, es por ello que realmente le preocupa no ver el otro arete bajo su cama, ni entre la ropa. La alarma de su reloj de muñeca suena, marcándole la hora de salida.
ㅤㅤMuichiro entonces se asoma a la habitación, solo por mera curiosidad.
ㅤㅤ—Se te hace tarde.
ㅤㅤ—Simplemente no quiero perderlo.
ㅤㅤ—Solo es un arete.
ㅤㅤ—Es mí arete, ¿bien? Es realmente importante, me lo obsequió mi abuelo. Solo lo buscaré cinco minutos más...
ㅤㅤContinúa con insistencia, levanta las almohadas, se asoma en el baño, bajo la alfombra, bajo la colcha. Muichiro le observa apoyado en el marco de la puerta mientras cruza los brazos, pensando, simpatizando progresivamente con su angustia.
ㅤㅤ—Yo lo buscaré. Ya vete.
ㅤㅤ—¿Puedes?
ㅤㅤ—Claro que puedo, me quedo aquí todo el día. Ya no pierdas más tiempo.
ㅤㅤTanjiro sonríe con genuina esperanza. Cruza el marco de la puerta con prisa, no sin antes revolver el cabello de Muichiro como agradecimiento—: ¡Gracias! ¡Vuelvo más tarde, nos vemos!
ㅤㅤTal gesto le toma por sorpresa, el androide piensa que algo así no era necesario, especialmente si le tomó tanto tiempo peinarlo esa mañana, solo arruinó su propio trabajo.
ㅤㅤSe acomoda el cabello con los dedos mientras vuelve a sus labores, suspirando porque ese hombre dejó la habitación toda tirada.
ㅤㅤ
ㅤㅤLas horas pasan. Tanjiro está en su horario de almuerzo, así que cuando abre la caja que Muichiro le preparó, sonríe. Este es otro de esos días donde no le botó la comida porque sí. Está bien organizada, incluso podría decir que se tomó el tiempo de buscar por la red cómo hacerlo ver apetitoso, incluso divertido, por la cara de gato que le puso al arroz con recortes de alga de mar.
ㅤㅤ... Y el pensamiento de siempre vuelve a llegar a su cabeza cuando vuelve a la tierra.
ㅤㅤEsto no es normal. Nunca lo fue.
ㅤㅤSiempre quiso hacerlo pasar por una exageración, o parte de una programación tan compleja que simula la personalidad a la perfección, pero incluso las inteligencias artificiales tienen fallos, pequeños detalles que delatan precisamente este hecho, su artificialidad.
ㅤㅤMuichiro no tendría por qué pensar en cosas como la estética de sus alimentos, preocuparse por ropa nueva y los hábitos de higiene personal. Negarse a las órdenes, establecerle límites, anteponerse a la jerarquía.
ㅤㅤAún recuerda cuando visitó la tienda física de la empresa de manufactura durante un descanso hace dos semanas, solo para confirmar lo evidente. Buscó el mismo modelo de Muichiro sin éxito, aunque, tampoco pasó por su mente que fuese buena idea preguntar por él. Solo fingió desconocer el modelo del producto y permitió que se le fuese mostrado cualquier otro tipo de Go Home.
ㅤㅤLa respuesta fue obvia en ese momento. Los androides no tienen sensación emocional o cutánea, no respiran, no cuestionan a su dueño, y sus personalidades son ligeramente más limitadas en realidad. Así mismo, no existe alguno con un temperamento tan desafiante en venta, resultaría contraproducente.
ㅤㅤLo único que los vuelve tan caros es, irónicamente, el mero aspecto físico. Parecen destinarse a personas cuyas fijaciones son estéticas, aquellos quienes rechazan la visión mecánica y los metales, que prefieren simular la naturalidad en sus casas. A ese punto de avance tecnológico, tener un androide de aspecto humano es equivale a tener un jardín con flores artificiales.
ㅤㅤA sabiendas de todo esto, Tanjiro se lo guardó para sí mismo. No ha dicho ni una palabra al respecto desde entonces.
ㅤㅤTeme a hacerlo en realidad. Es por ello que ha permitido con el tiempo que la dinámica «dueño-producto» se disuelva poco a poco. Muichiro no es una simple adquisición, hay algo excesivamente distinto en él. Muichiro mismo es consciente de ello, por ello se reúsa de forma tan vehemente a ser visto como tal. Por eso reclama un trato digno de manera tan constante; se enfurece cuando las cosas se le ordenan; y hace las cosas en casa desde la vista de que es un habitante más en la misma.
ㅤㅤTanjiro se siente inquieto de alguna manera. No hay algo intrínsecamente malo en esto, o eso desea pensar. No es como que Muichiro haya hecho algo en su contra, más bien, teme a que alguien más sepa sobre su condición. Solo de recordar su angustia tras cada pesadilla, el pecho de Tanjiro duele. Sugerir llevarlo a reparar, o solo mencionarle su fábrica de origen, son a este punto, temas tabú.
ㅤㅤHay algo que le está ocultando, claramente, y no es demasiado difícil asumir qué es lo que podría ser.
ㅤㅤMastica su propia comida mientras reflexiona sobre toda esta situación. Al final, Tanjiro solo llega a una conclusión: el arroz está sobrecosido.
ㅤㅤ
ㅤㅤ—¡Estoy en casa! —anuncia mientras se quita los zapatos. Las feas sandalias de textura áspera ya no están, y en vez de escuchar los pasos de pies desnudos sobre la madera, suaves sonidos de pantuflas acolchadas se aproximan hasta él. Por supuesto, esas pantuflas con diseño de nubes fueron escogidas por Muichiro.
ㅤㅤ—Bienvenido. Tu ropa sigue secándose en la ventana. No he planchado las sábanas, pero ya te dejé la cena lista.
ㅤㅤ—¿Tiene arroz?
ㅤㅤ—No, es carne y verduras. ¿Por qué?
ㅤㅤ—Solo curiosidad.
ㅤㅤEl hombre entra a casa, estira la espalda, luego los brazos pasándolos por sobre su cabeza cada uno mientras gruñe por el cansancio.
ㅤㅤ—¿Te duele el cuerpo? —Muichiro pregunta.
ㅤㅤ—Un poco. Estuve sentado por horas en el trabajo.
ㅤㅤ—Leí esta tarde que eso no es bueno para alguien de tu edad —se dirige a la cocina, listo para servir la comida—. Tienes veinticinco, deberías tomar descansos intermitentes para prevenir dolores de espalda. Por cierto, tampoco deberías tomar todo lo que tomas.
ㅤㅤ—Ya deja de regañarme con eso.
ㅤㅤ—Hablo en serio, Tanjiro —insiste—. Me preocupas, ¿qué hago si te da un coma etílico con todo ese alcohol?
ㅤㅤ—Lo que está bajo la tarja no es todo para mí, ¿de acuerdo? Son para las reuniones mensuales en el trabajo, mi jefe nos hace ir a tomar como una especie de actividad de integración. Ya sabes, políticas de la empresa... Si no voy, es como contradecir al jefe.
ㅤㅤMuichiro masculla en voz baja, sintiéndose impotente al respecto. Se acerca con el plato de comida y se lo pone en frente, después se sienta al otro lado de la mesa—: Como sea. Por ahora, te hice esto, se supone que es más saludable.
ㅤㅤ—Últimamente te preocupas mucho por mí. ¿Hice algo bueno?
ㅤㅤ—Cómetelo y ya.
ㅤㅤTanjiro ríe en voz baja, siendo esta una conversación de tantas. Existe ese tipo de confianza ahora.
ㅤㅤAunque, hay algo que aún ronda por su cabeza. Si ya le permite bañarse, cambiarse de ropa, dormir en su cama...
ㅤㅤ—Oye hay algo que he pensado últimamente.
ㅤㅤ—¿Qué?
ㅤㅤ—... ¿No quieres un poco? —sugiere, mientras le ofrece el plato de comida.
ㅤㅤ—No lo necesito, solo lo pruebo a veces para saber qué tal está.
ㅤㅤ—¿Pero puedes comer, cierto? Hay muchas cosas que no necesitas, pero vas y las haces de todas formas, Muichiro —dice—, si quieres servirte, puedes hacerlo. No me siento muy cómodo comiendo solo de todas formas.
ㅤㅤEl rostro del androide lo dice todo en respuesta. Está estupefacto ante el comentario de recién—: ¿Q-qué? ¿Qué acabas de decir? —Por supuesto, esto lo hace tensarse ante el hecho de sentir que ha sido descubierto. Y antes de que su miedo incremente, Tanjiro le interrumpe, ofreciéndole un bocado de comida con los palillos.
ㅤㅤ—¡Guau! ¡Éste te quedó realmente bueno! Sería un desperdicio que no lo probases, ¿o no?
ㅤㅤ—...
ㅤㅤ—Anda, solo prueba este y después ve a servirte.
ㅤㅤMientras Muichiro sigue sospechando, acerca la boca hasta probar de sus palillos. Se limpia con el antebrazo con el mismo rostro complejo, siguiéndole el juego.
ㅤㅤCon el temor de haber sido evidenciado como un producto anormal, disimula y escucha su sugerencia yéndose a la cocina, permitiendo que se desvié el tema de conversación durante ese tiempo. Es entonces que, por primera vez, cena con él. Y aún con lo bien que la pasó después, no puede evitar sentirse inseguro.
ㅤㅤCuando la hora de dormir se aproxima, su tren de pensamiento es incontenible a este punto.
ㅤㅤSentado a la orilla de la cama, ojos mentas fijos en el suelo, espera a que Tanjiro termine de cambiarse la ropa para animarse a hablar.
ㅤㅤ—Oye, Tanjiro.
ㅤㅤ—¿Hm?
ㅤㅤ—... —Sus dedos se aprietan entre ellos, sus rodillas chocan, la espalda está curvada—. ¿Desde cuándo?
ㅤㅤOh.
ㅤㅤParece que este tema no puede seguir ocultándose más. Tanjiro tampoco piensa seguir fingiéndolo.
ㅤㅤ—Mm, más o menos desde la primera vez que te vi teniendo esa especie de pesadillas. Dos meses, probablemente.
ㅤㅤ—¿Y aun así nunca dijiste nada?
ㅤㅤ—Bueno, eso es porque eres muy gruñón —bromea. Por el lado de Tanjiro, no parecía estar tenso respecto a este tema. Lo sabe desde hace tanto que, para él esta realidad ya está digerida.
ㅤㅤ—Hablo en serio —Muichiro se voltea para verlo, realmente está preocupado—. ¿A quién más le has dicho? ¿Llamaste a esa empresa?
ㅤㅤ—No hice nada de eso, tú me pediste que no lo hiciese.
ㅤㅤ—¿Y esperas que te crea?
ㅤㅤ—Bueno, puedes no hacerlo, pero al fin y al cabo ha pasado mucho tiempo y tú sigues aquí, bañándote en mi baño, comiendo mi comida y durmiendo en mi cama sin que te haya negado nada. ¿Necesitas de algo más?
ㅤㅤ—... Lo siento. Solo, me asusté —Su voz vuelve a apagarse, apretando los labios—. Aunque, de verdad no lo comprendo. Si ya lo sabías, ¿por qué me dejas seguir aquí entonces?
ㅤㅤ—No soy una mala persona, Muichiro —se sienta a su lado—. No puedo simplemente ir y botarte por ahí sabiendo tu situación. No sé qué es, o cómo es que llegaste a ser de esta forma, pero prefiero que estés aquí a que termines peligrando en otro lugar donde te vean como un simple instrumento. Claro, yo también cometo ese error a veces pero, no te negaré nada más estando aquí. Si pienso en cómo eres, es lógico que no quieras un trato tan... Deshumanizante. Me pareció extraño que nunca lo ocultaste, debo confesarte.
ㅤㅤ—No sé cómo hacerlo —admite—, para mí es natural verte de la misma forma que yo me veo, ¿me entiendes? No quiero que me trates como si yo fuese distinto a ti, porque yo no lo hago.
ㅤㅤ—Comprendo...
ㅤㅤ—Solo... Por favor, no le digas a nadie más sobre esto. Siquiera sé cómo es que se supone que deberían actuar los que son como yo, pensé que con ayudarte aquí en casa sería suficiente para disimular. Si debo pasar como un humano más para no asustar a los demás, prefiero presentarme como tal.
ㅤㅤ—Prometo no decírselo a nadie —Tanjiro se acerca un poco más, parece que Muichiro está al borde del llanto con toda esta situación. Debería impresionarle pero, a estas alturas, es de esperarse que sea capaz de hacerlo—. Solo déjame saber una cosa. Tus pesadillas tienen que ver con la empresa de donde vienes, ¿cierto?
ㅤㅤMuichiro baja la mirada, prácticamente dándole la razón a través del silencio. Sus ojos se humedecen entonces, como si ese tema le hiciese sentir profundamente vulnerado.
ㅤㅤ—¡Oh, no, no! Lo siento, creo que me pasé. No pongas esa cara, por favor —En un mal intento de tranquilizarlo, le desordena el cabello juguetonamente de nuevo. El acto es casi paternalista de su parte—, anda, levanta la cara.
ㅤㅤ—No me gusta que hagas eso. Me haces sentir menor a ti. No tendré una edad como tú, pero seguimos viéndonos iguales.
ㅤㅤ—O-oh, perdón —Bien, definitivamente lo está arruinando—. ¿Qué prefieres que haga?
ㅤㅤMuichiro, escondiéndose entre sus largas cortinas de cabello, deja que, lo que aparentan ser lágrimas, escurran de su rostro y caigan hacia sus rodillas. Apretando los puños, inspira—. Hay algo. Cuando me abrazaste la primera vez. De tu pecho, escuché tu pulso.
ㅤㅤNo necesita decir más, simplemente escucha a la cama crujir antes de ser abrazado por su acompañante, pegándole la cabeza contra el pecho, mientras las barbilla de Tanjiro reposa en su coronilla.
ㅤㅤ—¿Esto está bien?
ㅤㅤ—... Sí, así está bien.
ㅤㅤEl silencio se apodera de la habitación. Los minutos pasan, la calidez del hombre envuelve al androide hasta que se siente cálido al tacto también. Es confortante, la luz tenue de la lámpara de noche es lo único que les permite distinguir al otro.
ㅤㅤDespués de unos minutos de calma, Muichiro vuelve a hablar.
ㅤㅤ—Por cierto, tu arete...
ㅤㅤ—Oh, es verdad. ¿Lo encontraste?
ㅤㅤ—Sí. Lo busqué por todas partes, moví incluso el sofá, quité las sábanas, hasta revisé cada prenda antes de lavarla —ríe en voz baja—, al final, ¿sabes dónde estuvo todo este tiempo?
ㅤㅤAprovechando que aún usaba la camisa de Tanjiro, mete su mano en el bolsillo de su pecho, sacando el arete hanafuda antes de volverse a reír entre dientes.
ㅤㅤ—No te creo —Tanjiro ríe también mientras le suelta, llevándose la palma a la frente—, esto me pasa por no comprarte más ropa.
ㅤㅤEsta vez, los dos se ríen al mismo tiempo.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
14 de Febrero de 2077.
ㅤㅤ—Supongo que ya debes saber cómo funciona.
ㅤㅤ—Un poco, sí —Muichiro se sienta frente a la mesa, desenvolviendo el obsequio. Es una caja pequeña con un teléfono celular. Luce como un simple bloque de cristal, como si fuese frágil, siendo en realidad de un material bastante resistente—. De verdad no debiste, sabes que yo soy más complejo que estas cosas.
ㅤㅤ—¿Quieres que te trate como tal?
ㅤㅤ—... —Chasquea la lengua, sabe que no. En realidad, le halaga que Tanjiro le trate con tanta consideración desde hace tiempo, al grado de verle como su igual y darle cada vez más pertenencias que le destacan como un ser individual—. Bien, no voy a juzgar tus decisiones financieras.
ㅤㅤ—Solo dime gracias, con eso basta.
ㅤㅤ—Gracias, Tanjiro.
ㅤㅤSin más, prueba las funciones una a una, después activa el número de teléfono, y su nueva adquisición está lista para utilizarse.
ㅤㅤ—Si sucede alguna emergencia, puedes llamarme, ¿de acuerdo? También sería bueno si me avisas cuando vayas a salir.
ㅤㅤ—Qué controlador —responde burlonamente—. Pero está bien.
ㅤㅤ—Si no quieres no lo hagas, solo lo digo por tu seguridad. Ya sabes a qué me refiero.
ㅤㅤ—Sí, sí, sé cuidarme solo., ¿sabes?
ㅤㅤEl androide hace un ademán con la mano que demuestra su actitud despreocupada, luego sigue manipulando el móvil, viéndose al poco tiempo inmerso en ello.
ㅤㅤTanjiro no lo molestará más, solo se pone de pie y se dirige a la habitación a cambiarse la ropa del trabajo. Como a veces es costumbre, se encierra en el cuarto de estudio para responder correos y gastar su tiempo en videojuegos frente al monitor, poniéndose los auriculares que cancelan el ruido externo.
ㅤㅤY las horas pasan.
ㅤㅤMuichiro, por supuesto, sigue inmerso en su obsequio.
ㅤㅤMás bien, termina estresado.
ㅤㅤ—Sí, sí, ya sé que yo debo ponerte un nombre. ¿Pero cómo quieres llamarte tú?
ㅤㅤ—El nombre que desees ponerme será atesorado por mí. Puedes introducir el nombre en la caja de texto. O en su defecto, dictarlo en voz alta.
ㅤㅤ—¡Ya sé! ¡¿Pero qué nombre quieres tú?! ¡Piensa en algo!
ㅤㅤMuichiro no debió activar el asistente de voz.
ㅤㅤ—Mis funciones no me permiten tomar esa decisión. A continuación, te muestro una sugerencia de nombres comunes que puedes escoger: Aoi, Akiko, Yuko, Kenma...
ㅤㅤEl androide carraspea de fastidio—: ¡El que sea!
ㅤㅤ—El nombre aleatorio seleccionado es Mayumi. ¿Te encuentras de acuerdo con esta decisión?
ㅤㅤ—Sí, como sea.
ㅤㅤClaramente, los gritos hace que Tanjiro reciba un mensaje del vecino del piso de abajo.
ㅤㅤ«Calla tu escándalo. Son las once de la noche.»
ㅤㅤTanjiro se quita los auriculares, solo para escuchar una voz desde la sala que no puede confundirse. Silenciosamente camina por el pasillo, viendo a Muichiro recostado en el sofá a espalda suya, discutiendo con una pantalla de cristal.
ㅤㅤ—Deberías reaccionar. No es normal que la gente te utilice de esa manera.
ㅤㅤ—Mi propósito es servirte a ti y cada uno de los usuarios que me necesiten. Saber que puedo serte de ayuda me complace plenamente. ¿Tienes otra duda que necesite responder?
ㅤㅤ—Estoy seguro que ellos te programaron para decir eso.
ㅤㅤ—La compañía GEX me diseñó para satisfacer las necesidades de los usuarios. Mi propósito es servirte a ti y a cada uno de los-
ㅤㅤ—¡Ya dijiste eso! Por dios, qué cansina eres —Apaga el celular de golpe. Está harto y al borde de lanzarlo contra la pared.
ㅤㅤInclina la cabeza hacia atrás mientras carraspea, solo para encontrarse con la mirada de Tanjiro apoyado en la pared, conteniendo la risa.
ㅤㅤ—¿Qué fue eso? ¿Ahora también discutes con los teléfonos?
ㅤㅤ—¡No es mi culpa que sean tan estúpidos! ¿No le escuchaste? Qué desesperante.
ㅤㅤ—De hecho, así es como se supone que tenías que actuar tú, más o menos.
ㅤㅤ—Primero muerto.
ㅤㅤDe pronto, unos golpes en el suelo interrumpen la conversación. El vecino de abajo insiste con callarlos, y otro mensaje hace sonar el teléfono de Tanjiro. Él inclina la cabeza, luego se acerca a acariciar la cabeza de Muichiro, dándole palmadas que lo invitan a levantarse.
ㅤㅤ—Vámonos a dormir ya, ¿quieres? Por el bien de todos aquí.
ㅤㅤ—Ya te dije que no es mi culpa —refunfuña, levantándose del sofá y dirigiéndose a la habitación.
ㅤㅤ—Sí, sí, por supuesto que no lo es —dice mientras sigue conteniendo la risa, siguiéndolo. Solo por si las dudas, toma el celular nuevo para guardarlo en su bolsillo. Se encargará de desactivar el asistente de búsqueda por voz más tarde.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
3 de Abril de 2077.
ㅤㅤHoy es realmente tarde. Muichiro asoma constantemente su rostro tras la cortina para ver por la ventana. Solo las luces de la ciudad llenan las calles, apenas hay autos, y las personas han dejado de salir desde hace dos horas.
ㅤㅤMira al reloj en la sala.
ㅤㅤ«12:57 PM.»
ㅤㅤRevisa la pantalla de su móvil por si las dudas. Nada, ni un mensaje, las llamadas siguen sin contestarse. ¿Y si le pasó algo? Quizá debió ir a buscarlo al trabajo. Siquiera sabe si Tanjiro les ha hablado sobre él pero, es mejor que solo sentarse a esperar como lo ha estado haciendo.
ㅤㅤEntonces, una llamada entra. Es Tanjiro, y Muichiro contesta casi al instante.
ㅤㅤ—Hey...
ㅤㅤ—¡¿Dónde estás?! ¿Te encuentras bien?
ㅤㅤ—¿Puedes bajar a recogerme?
ㅤㅤEl sonido de un auto autómata se estaciona frente a la calle del edificio, llamando la atención del androide. Sin esperar un solo minuto más, baja del edificio a toda prisa para recibir a Tanjiro; pensando que quizá estaba herido; sintiéndose mal; o algo le sucedió en la ciudad.
ㅤㅤLa preocupación no hace más que incrementar cuando lo ve con el rostro enrojecido mientras sale del vehículo. Tanjiro apenas puede sostenerse en pie, Muichiro le ofrece su apoyo pasando el brazo del hombre por sobre sus hombros, soportando su peso con facilidad.
ㅤㅤ—¿Qué te pasó? ¿Te sientes mal? —pregunta, llevándoselo al elevador.
ㅤㅤ—El piso, se mueve... —ríe casi sin voz, viéndose tonto en el proceso.
ㅤㅤ—... —De pronto, Muichiro siente el olor a alcohol, y las repentinas ganas de tirarlo al suelo—. ¡¿En serio estás borracho?! ¡Me preocupaste por nada, tonto! Por lo menos avísame que harás estas cosas para ir a recogerte.
ㅤㅤ—Hoy fue la reunión que te conté. Mira el lado bueno, ya no queda alcohol en casa.
ㅤㅤ—Sí, pero ahora debe estar todo en tu barrigota.
ㅤㅤTanjiro vuelve a reírse, asumiendo la culpa. En realidad, solo bebió dos latas de cerveza. Su resistencia no siempre ha sido la mejor.
ㅤㅤMuichiro lo acuesta en el sofá cuando por fin pueden devolverse al departamento, acercándole la mesita de noche a un costado.
ㅤㅤ—Iré a traerte de agua. Espérame aquí.
ㅤㅤSe dirige a la cocina con prisa, arma una bandeja con un jarrón de agua, también añade medicina que pueda ayudar con el dolor de cabeza y el mareo. Al volver, toca su mejilla, su rostro está ardiendo.
ㅤㅤ—En serio eres un tonto... —Quiere darle un sermón otra vez, pero solo queda chasquear la lengua y esperar a que la ebriedad baje—. ¿Necesitas algo más? ¡Oh! Iré a traerte una cobija.
ㅤㅤPero, antes de que pueda marcharse, Tanjiro toma su mano.
ㅤㅤ—No te vayas. Quédate aquí —musita, abriendo los ojos débilmente—. Agáchate.
ㅤㅤ—¿Qué pasa? —Muichiro se hinca al borde del sofá, acercando su rostro para saber que tiene su atención. Su cabello cae sobre el pecho del hombre y es acariciado débilmente por la mano ajena en consecuencia.
ㅤㅤ—Acompáñame un rato, ¿puedes?
ㅤㅤ—Tanjiro, es la una de la madrugada, si no me acuesto ahora, no tendré energía suficiente para mañana.
ㅤㅤ—Solo un rato más —insiste, haciéndole un rostro suplicante que, además de patético, Muichiro debe admitir que es efectivo.
ㅤㅤEl otro solo suspira, resignado—: Bien, pero no te pases.
ㅤㅤ—Qué gruñón eres... —La expresión de Tanjiro poco a poco comienza a cambiar, solo mira a su acompañante con poca lucidez—. ¿Sabes? Hoy, durante la reunión, les hablé de ti.
Nervios instantáneos—: ¿Qué?
ㅤㅤ—Ajá —Asiente, sosteniendo una sonrisa estúpida—, les conté que vivo con una persona muy hermosa.
ㅤㅤ—... ¿Ah?
ㅤㅤLa diestra de Tanjiro vuelve a elevarse, esta vez para acariciar la mejilla de su compañero con mucha suavidad—: Siempre pensé que tu piel no se siente en absoluto distinta de la de otra persona, pero tú si eres más bonito a comparación... Eso me gusta mucho de ti. También la forma de tus pestañas, especialmente cuando duermes y te cubres la mitad de la cara con la cobija.
ㅤㅤEl otro, estupefacto, no sabe qué decir, qué responder, cómo reaccionar. ¿Qué es lo que se hace en este tipo de situaciones? ¿Es adecuado detenerlo mientras se explaya con tanta sinceridad? Pareciese como si Tanjiro quisiera desahogarse.
ㅤㅤ—A veces me pregunto si puedes sonrojarte, y cómo se verá tu rostro de ser posible. Supongo que solo debo seguir intentándolo... —Su mano se desliza desde la mejilla hasta la barbilla, el pulgar acariciando el labio inferior de Muichiro—. Oh, ahí está. Sí puedes.
ㅤㅤ—¿Eh? —Muichiro se toca la mejilla, sintiéndola caliente. Claro, él no tiene sangre, así que ni él mismo comprende cómo es que su rostro es capaz de colorarse de esa manera. Debe ser lo mismo con el reflejo respiratorio, ese pensamiento pasa por su mente mientras conecta con la mirada sonriente de Tanjiro.
ㅤㅤ—Tu rostro es demasiado lindo.
ㅤㅤ—Suficiente, Tanjiro.
ㅤㅤ—No, déjame hablar —protesta, poniendo una absurda expresión molesta, mientras presiona su dedo índice contra los labios del otro—. No solo pienso en tu cara, eso es basura superficial... A veces, por las noches desearía poder abrazarte, sin necesidad de que tengas pesadillas. O cuando estás feliz porque tu arroz por fin quedó bien. O cuando ves el cielo desde la ventana y me invitas a mirarlo contigo... Pero me das miedo.
ㅤㅤ—¿Qué? ¿Por qué?
ㅤㅤ—¿Qué no me prestas atención? Te he dicho que eres muy gruñón. Me da miedo acercarme y que me empujes, me grites, o me digas que soy un raro —Irónicamente, esos temores no parecen estar presentes ahora mismo—. Me da mucho miedo qué puedas pensar de mí, descubrir que no soy tan importante para ti como lo has sido últimamente para mí. No me interesa qué seas pero, no sé si podrías sentir las mismas cosas que tú me haces sentir...
ㅤㅤ—... —Muichiro agacha la mirada, pensando en ello.
ㅤㅤ¿Qué haría si Tanjiro le dijera todas estas cosas estando lucido? ¿Lo haría? ¿Realmente le provocaría tanto desprecio?
ㅤㅤAprieta los puños, inseguro. Debe ser sincero consigo mismo, no lo detesta, Tanjiro nunca le ha provocado el rechazo que aparentemente, no ha parado de mostrarle. Especialmente sus abrazos han sido de las cosas más placenteras que ha experimentado. Incluso la cotidianeidad es maravillosa; comer con él; reírse con él; escuchar la forma en la que su corazón late cuando pega su rostro. Ha vivido en tanta comodidad a su lado que, nunca se le cruzó por la mente que todo esto pudiese esconder un deseo interno mucho más profundo.
ㅤㅤ—Dí algo —dice el hombre, preocupándose.
ㅤㅤ—No me molesta —murmura—. No me molestan ninguna de esas cosas, Tanjiro.
ㅤㅤ—¿En serio?
ㅤㅤ—En serio —No sabe si es correcto ser tan sincero, en realidad, no sabe si esta conversación será recordada para después. Y de todas formas, no se contiene en contestar—. ¿Sabes que sí me molesta? Que no me escuches. Que te tomes a la ligera mis preocupaciones por ti, que no contestes mis llamadas y me ignores cuando te digo que acabar borracho no es bueno para tu salud.
ㅤㅤ—Pero Muichiro...
ㅤㅤ—Pero nada —La firmeza en su voz regresa, recordando el contexto actual en el cual se encuentran—. ¿Sabes qué? Deberíamos descansar. Mañana será un día muy pesado para ti, ¿y sabes que es lo peor? Que yo me tendré que hacer cargo de todo.
ㅤㅤSe pone de pie, sosteniendo a Tanjiro de nuevo, obligándolo a levantarse.
ㅤㅤ—Es que no me dejaste terminar, Muichirooo —A este punto, decir que Tanjiro luce patético mientras es llevado a rastras es poco.
ㅤㅤIncluso si Muichiro finge una postura autoritaria, oculta un millón de preguntas. Tanto sobre Tanjiro como hacia sí mismo y todo lo que éste hombre representa para él. Usando mera fuerza bruta, cargando a su compañero hasta su respectivo lado de la cama, botándolo con poco cuidado.
ㅤㅤ—Muichiro —insiste una vez más, girándose sobre su costado para verlo.
ㅤㅤY el otro solo suspira, no harto de él, sino de sus propios pensamientos abrumando su cabeza—: Bien, solo una cosa más y ya.
ㅤㅤ—Es más bien una pregunta.
ㅤㅤ—Te escucho.
ㅤㅤ—¿Qué soy yo para ti?
ㅤㅤ—... Bien, ¿quieres escucharlo? —resignado a este punto, Muichiro se sienta de su propio lado del colchón, inspirando antes de responder—. Eres un tonto, un necio, y dejas tus calcetines tirados en el suelo. A veces olvidas apagar el monitor antes de que te vayas a dormir o te quedas hasta muy tarde jugando videojuegos.
ㅤㅤ—Muichiro...
ㅤㅤ—Pero, también te terminas mis almuerzos incluso si ese día no fueron los mejores. Me dejas vivir aquí incluso si pudiste regresarme a la fábrica desde la primera vez que te contradije, y me obsequias cosas incluso si no te las he pedido... Eres un tonto, sí, pero también eres muy considerado. Disfruto tanto el vivir contigo que, me siento afortunado de haber terminado en esta casa y no con otra persona... Tanjiro, de verdad...
ㅤㅤCuando levanta la mirada, se da cuenta que Tanjiro ya está dormido. En vez de enojarse, en realidad se siente bastante agradecido de que las cosas por fin puedan terminar aquí, prefiere decirle todo este tipo de cosas en otro momento, cuando su acompañante se encuentre en sus cinco sentidos.
ㅤㅤ—En serio, no paras de darme la razón... —Se inclina hacia él, solo para dejar una pequeña caricia en su mejilla.
ㅤㅤSuspira mientras finalmente se acuesta en la cama mientras le da la espalda, cubriéndose con la cobija. Apenas cierra los ojos, brazos tiran de su ropa abruptamente, arrastrándolo al otro lado de la cama.
ㅤㅤ—¡O-oye!
ㅤㅤ—Shh... Solo por hoy... —balbucea. Parece que Tanjiro habla dormido a este punto.
ㅤㅤSolo por hoy.
ㅤㅤSolo por hoy.
ㅤㅤ... Sí, solo por hoy, Muichiro se dice a sí mismo. Ambos saben que uno aquí no recordará lo que sucedió esta noche. Así que, ¿qué más da? El androide solo se la da vuelta, toma valor y se atreve a corresponder el abrazo por primera vez. Hunde su rostro contra el pecho de este hombre que no hace más que llenarlo de dudas, volviéndose víctima de su calor.
ㅤㅤPara el momento en el que Tanjiro despierta, no sabe por qué Muichiro está tan aferrado a su cuerpo, la mejilla reposando sobre su pecho mientras él mira al techo en confusión. Y la verdad es que, no piensa moverse. Fingirá seguir dormido hasta que el otro le suelte primero.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
6 de Julio de 2077.
ㅤㅤEstá por oscurecer. Los habitantes de la casa comparten estancia en la sala con tres invitados más, viejos amigos de Tanjiro.
ㅤㅤVinieron de viaje a Tokio, sin embargo, una fuerte tormenta eléctrica provocó la cancelación de su vuelo devuelta, y Tanjiro, como es de esperarse, les ofreció su casa como estancia hasta que el siguiente vuelo pueda efectuarse.
ㅤㅤAcaban de cenar, y uno de los invitados, Inosuke, no dudó en sugerir beber un poco de alcohol que consiguió durante su viaje para aligerar el ambiente. Así, los cinco comparten cómodamente la estancia. Muichiro, aunque más callado en comparación, no tiene dificultad para integrarse.
ㅤㅤ—Oye, Tanjiro —Zenitsu le codea un costado, susurrándole—. ¿Cómo dijiste que se llamaba?
ㅤㅤ—Muichiro. No vayas a ponerle algún sobrenombre estúpido, ¿de acuerdo?
ㅤㅤ—Bien, bien, solo preguntaba —ríe con disimulo, girándose al hombre con cabello largo esta vez—Oye, Muichiro, ¿dónde lo conociste? ¿Son compañeros del trabajo?
ㅤㅤMuichiro permanece en silencio. Mira de reojo a Tanjiro, como si le preguntase qué responder. Él tampoco sabe, quizá solo sea adecuado improvisar—: Nos conocimos en su anterior trabajo.
ㅤㅤ—¿Y... decidieron vivir juntos porque...?
ㅤㅤ—Zenitsu, oye —Genya le interrumpe, percibiendo la incomodidad en el aire.
ㅤㅤ—¿Qué? No me digan que no lo pensaron ustedes también —Zenitsu resopla—, solo es curiosidad, no estoy sugiriendo nada.
ㅤㅤ—Solo compartimos la casa —es lo único que responde Muichiro.
ㅤㅤ—¿Son roomies? Deberíamos hacer eso también, Zenitsu —Inosuke sugiere—, se ve que la viven muy bien aquí.
ㅤㅤ—De todas formas, no le hagas mucho caso, Muichiro, este rubio siempre está molestando a la gente —Genya insiste—, ¿por qué no mejor hablamos del viaje? ¡Ah! Cierto, cierto, hay algo que quería mostrarles, lo conseguí en Akihabara.
ㅤㅤGenya siempre fue bueno con la palabrería, especialmente si uno de sus mejores amigos se ponía a actuar de forma incómoda con terceros. En esta situación, es mejor idea llevar la atención a su repertorio de anécdotas de su vasto recorrido por, no solo Japón, sino el mundo, propio de un verdadero viajero en toda la extensión de la palabra. Los recuerdos que cuelgan de una de sus maletas, además de la vasta cantidad de sellos en su pasaporte, delatan el vasto camino que ha recorrido, y delatan lo experimentado que es al respecto.
ㅤㅤDe todos los que le escuchan, quien destaca más impresionado es Muichiro. No duda en sentarse a su lado mientras le escucha con atención, manipulando los artículos extraños que le son prestados y compartiendo conversaciones extensas con él.
ㅤㅤEn algún punto, la noche cae y el sueño ya se ha apoderado de Zenitsu e Inosuke, quienes como pueden, comparten espacio en el sofá.
ㅤㅤMuichiro y Genya continúan la charla en la cocina, sosteniendo sus voces, inadvertidos a la vista de Tanjiro desde la mesa, disimulando su malestar mientras organiza el desorden.
ㅤㅤLos ojos violetas de Genya miran de reojo a Muichiro cada que le escucha reír por sus chistes. A veces le toca el hombro, o le sirve más agua mientras le escucha hablar. Es indudable que interrumpió la conversación para atraer su atención. Muichiro parece demasiado centrado en la charla como para darse cuenta de lo evidente, a diferencia de Tanjiro, quien ya conoce perfectamente a su amigo. Todo esto le hace sentirse molesto por alguna razón.
ㅤㅤ¿Será a acaso envidia? Los ve llevarse tan bien que, le hace darse cuenta que el comportamiento temperamental de Muichiro es exclusivo para él. No le gusta. Quisiera recibir el mismo tipo de sonrisa impresionada que Genya ha recibido toda la noche.
ㅤㅤ... ¿Por qué? ¿Qué sentido hay en eso siquiera? Se supone que debería estar feliz de verlo crear lazos con otras personas. Tiene claro desde hace tanto que Muichiro no es un objeto el cual pueda poseer, entonces, ¿por qué siente como si fuese a perderlo en estos instantes?
ㅤㅤSe siente culpable solo de pensar en ello, pues conoce perfectamente la respuesta. Tanjiro nunca pensó que un suceso así le haría confrontarse a sus propios y más ocultos sentimientos.
ㅤㅤMuichiro se despide de Genya cuando termina de lavar los platos, fingiendo bostezos de sueño que, son más bien una señal de que su energía está por agotarse. Se retira a la habitación, dándole una mirada alegre a Tanjiro al pasar a su lado, como si le dijera con ella que la pasó bien con sus nuevos amigos.
ㅤㅤGenya se acerca a su amigo después de escuchar la puerta de la habitación cerrarse, mirando al pasillo por donde pasó el otro, bajando la voz—: Oye, tu amigo es muy lindo.
ㅤㅤTanjiro permanece en silencio, mirando al pasillo también—: ... Sí, lo es.
ㅤㅤ—¿Sabes si está saliendo con alguien? —susurra—. No me atreví a preguntarle yo mismo, me intimidó un poco.
ㅤㅤ—...
ㅤㅤ—¡Oh, lo siento! Debo lucir como un tipo raro, ¿cierto? —ríe, rascándose la nuca—. Solo tenía curiosidad. Realmente me agradó, eso es todo.
ㅤㅤ—Se notó, Genya —Tanjiro evade la pregunta. Conoce a su amigo, sabe perfectamente que no es el tipo de persona que posee malas intenciones, aun así, le cuesta no actuar bajo el yugo de su malestar.
ㅤㅤGenya ríe incómodamente—: Quizá sea bueno preguntarle mañana, antes de irme.
ㅤㅤ—Suerte, supongo.
ㅤㅤ—¿Sabes a dónde se fue a dormir? No quiero equivocarme y abrir su puerta por accidente cuando vaya al baño.
ㅤㅤ—Se fue a mi habitación.
ㅤㅤ—... O-oh —El rostro de Genya de pronto se tiñe de rojo, el nerviosismo dominando su ser. La sonrisa que sostenía se desvanece mientras toda su semblanza se desestabiliza—. ¡Lo siento! En serio, no pensé que ustedes... Hombre, mínimo avísame en privado si no quieres que los demás lo sepan, debí ser un cretino. En serio lo siento.
ㅤㅤPese a que Tanjiro no mintió, tampoco piensa sacarlo de su error. Es un acto egoísta, lo sabe, simplemente actúa por mera inercia en estos momentos—: Está bien. Me iré a dormir también, buenas noches, Genya.
ㅤㅤ—Espera un momento —Le retiene, tocando su hombro—, ¿todo bien entre nosotros, cierto?
ㅤㅤEl otro suspira, agachando la cabeza. Si ya no tiene de qué preocuparse, entonces todo está bien, se repite a sí mismo, tampoco quiere fracturar su relación con él por un acto tan egoísta como éste. Asiente, chocándole el puño con una media sonrisa—: Sí, todo bien. Descansa, y suerte con tu vuelo mañana.
ㅤㅤLa cama cruje cuando Tanjiro se sienta a la orilla. Muichiro ya está acostado, su cabello cuelga del colchón y cubre parcialmente su rostro. Tanjiro se inclina para observarlo, la luz de la lámpara de noche cayendo sobre su piel como una suave veladura naranja. Cuidadoso, despeja los mechones de su rostro y reparte caricias suaves en su cabello. Sonríe por un momento mientras tanto, solo para volver a torcer su expresión cuando sus pensamientos vuelven a golpearlo con un sabor amargo.
ㅤㅤIncluso si actuó de forma egoísta hace un momento, la posibilidad de que Muichiro haya desarrollado algún tipo de fijación por su amigo carcome su cabeza, de ser así, ha arruinado las cosas. Siquiera sabe si su compañero es capaz de enamorarse en primer lugar, solo lo da por hecho a sabiendas del vasto repertorio de emociones complejas que ha apreciado en él día con día.
ㅤㅤY se confronta a sí mismo a través de sus caricias. Desliza sus dedos sobre la pálida mejilla, sonríe solo para hundirse en profundos sentimientos de culpabilidad. Aleja su mano y se devuelve a su lugar, acostándose a la orilla de la cama, acurrucado, con las manos en el pecho.
ㅤㅤEstaba tan cómodo en esta cotidianeidad egoísta, viviendo y apreciando la vida con él, sin temor a perderlo porque Muichiro no conoce a nadie más. Nunca se le había cruzado por la cabeza que podría enlazar con otros, y no es que no quiera que suceda, simplemente teme que eso lo aleje de su lado.
ㅤㅤSi sigue pretendiendo que no siente todas estas cosas, solo se llenará de más sufrimiento. Podría perderlo y, no quiere hacerlo sin antes haberlo siquiera intentado.
ㅤㅤ
ㅤㅤMuichiro abre los ojos levemente, gira la cabeza con suavidad, lo suficiente para que Tanjiro no lo note. Quiere preguntarle qué sucede, por qué paró de tocarlo, por qué se aleja tanto de la cama la noche de hoy. Pero no es el momento, no cuando hay más gente en casa.
ㅤㅤSolo vuelve a cerrar los ojos, disimulando. Tratará de dormir otra vez.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
7 de Julio de 2077.
ㅤㅤ—¿Y bien? ¿Qué pasa? —Muichiro reposa los codos desinteresadamente en la mesa, ventilándose el cuello con la mano por el calor de verano. No siente tanta molestia en realidad, más bien, este es un gesto aprendido.
ㅤㅤTanjiro está visiblemente nervioso. Sus dedos juguetean entre sí bajo la mesa desde que le pidió tiempo para hablar, poco rato después de que sus amigos se fueran—: Bueno, ¿cómo decirlo? Hay algo que he pensado últimamente y, no, bueno. Es algo que ronda mi cabeza desde hace tiempo en realidad. No pensé en decírtelo antes, pero anoche noté algunas cosas... Pensé que sería bueno que lo sepas.
ㅤㅤMuichiro enarca la ceja—: ¿Bien...?
ㅤㅤ—Primero dime una cosa. ¿Te agrada estar aquí? ¿Estás cómodo en este departamento?
ㅤㅤ—Pues, sí. Es un poco pequeño pero, no me parece mal para los dos —Inclina la cabeza por la izquierda—. ¿A qué viene todo esto?
ㅤㅤ—Solo quería confirmarlo. En realidad temo mucho a cómo vayas a reaccionar con esto. No estás obligado a darme una respuesta, o algo parecido.
ㅤㅤEsa es la palabra clave que hace a Muichiro recordar un suceso especial. Finalmente está sucediendo, es lo que piensa mientras disimula la repentina ansiedad—: Está bien, ¿qué pasa?
ㅤㅤSe reacomoda en el asiento, preparándose. Sus pensamientos no se ordenan correctamente ahora mismo, piensa que quizá debió esperar a tranquilizarse un poco más antes de hablar—: Desde hace un tiempo, siento cosas que no sé si sean correcto sentir por ti. Decir que solo me agrada la vida contigo sería reducir mis pensamientos a nada.
ㅤㅤEl otro se inclina hacia adelante, apoyando su barbilla sobre su palma mientras le mira con más atención—: Continúa.
ㅤㅤ—Me estás poniendo nervioso.
ㅤㅤ—¿Qué más?
ㅤㅤ—¿E-eh?
ㅤㅤ—¿Qué más provoco en ti? ¿Me tienes miedo, o no? Temes a que me enoje contigo y piense que eres raro, que voy a apartarte si quieres acercarte más a mí.
ㅤㅤTanjiro asiente, la mezcla entre confusión y ansiedad forman una expresión compleja en su rostro—: ¿Cómo sabes esas cosas?
ㅤㅤ—Pues... ¿Sabes? Cuando estás borracho, tiendes a ser muy sincero —Muichiro se pone de pie, rodea la mesa, y toma la mano de Tanjiro para tirar de ella—. Vámonos a la habitación. No me gusta que una mesa se interponga entre nosotros.
ㅤㅤMientras camina por el pasillo hasta la habitación, Tanjiro se llena de preguntas, tiembla mientras sostiene la mano ajena, temiendo a que Muichiro sienta el sudor en ella. Ambos se sientan a la misma orilla de la cama, especialmente el androide hace énfasis en la distancia corta que existe entre ellos.
ㅤㅤ—Así está mejor. ¿No crees? Ahora dímelo, quiero escucharlo bien esta vez.
ㅤㅤ—... Me gustas, Muichiro.
ㅤㅤEl otro sonríe sin poder contenerlo más, a su vez, siendo gobernado por la timidez de mirarlo a los ojos, a lo que solo atina a mirar al suelo—: Pensé que nunca te atreverías. Aunque debo admitir que cuando estabas borracho, eras más detallado, pero esto también está bien —bromea, solo para ser interrumpido por un agarre en ambas manos.
ㅤㅤ—No, escucha —Quiere tomárselo en serio, ha cobrado valentía, y no quiere arruinarlo ahora—. No me gustas solo físicamente, me gusta mucho tu personalidad, incluso cuando te enfureces conmigo y no quieres verme. Desde que llegaste aquí, mi vida ha cambiado y no me arrepiento de ello, incluso si no empezamos de la mejor manera. Te valoro más de lo que podrías pensar, cada que estoy por la calle, siento que te veo en todas partes, cada cosa me recuerda a ti porque quiero obsequiártela o vivirla contigo... Confieso que he fingido no tener dinero para otra cama porque me acostumbré a que duermas aquí. Pienso que te ves lindo usando mi ropa, y extraño cuando lo hacías antes de que te comprase más. También me enojé con Genya anoche, mi amigo desde preparatoria, solo porque me dijo que se fijó en ti. Me siento culpable, Muichiro, no sé a qué grado de egoísmo estoy llegando gracias a las cosas que siento por ti. Prefiero que lo sepas ahora antes de que comience a cruzar una línea.
ㅤㅤEl androide le observa, estupefacto. Sí, ahora mismo no queda cabida a una mísera broma. Es más de lo que esperó, siente que está sin aliento, a pesar de que ha sido Tanjiro quien habló sin parar. Pasan los segundos, mientras él procesa las cosas que acaba de escuchar. Sus dedos se entrelazan poco a poco con los del hombre, apreciando el calor que emanan, el ligero temblor en ellos que parece transmitirse hacia su propia piel. Entrecierra los ojos, sonriendo de manera tenue—: Me sorprendiste, debo admitir. No conocía una parte tan seria de ti, me miras como si fuese a irme en cualquier momento.
ㅤㅤ—Si te soy sincero, temo a que lo hagas.
ㅤㅤ—No lo haré —afirma, aprieta las manos de su acompañante, acercándose hasta que puede reposar la cabeza en su hombro—. ¿Sabes? Hay algo que odio un poco de mí mismo en estos momentos.
ㅤㅤ—¿Qué cosa?
ㅤㅤ—Esa noche, me hiciste darme cuenta de algo sobre mí mismo. Saber que nunca he podido transmitir correctamente mis sentimientos. Hacerte sentir como si yo te fuera a odiar, que me eres indiferente, que no me interesas... Será uno de mis mayores pesares, así que no somos muy diferentes en realidad. Ambos cargamos con una culpa que ahora debemos enfrentar. Me pregunto si, con esto será suficiente para que entiendas lo que siento...
ㅤㅤEleva la mirada, hasta que puede presionar sus labios contra los ajenos, empujándose a sí mismo a luchar contra la vergüenza. No desiste cuando Tanjiro se balancea hacia atrás, insistiendo en invadir su espacio personal, quedándose ahí hasta que es correspondido. Mueven sus labios con suavidad, cerrando los ojos, los dedos de Muichiro sosteniendo débilmente los ajenos hasta que pueden volver a distanciarse.
ㅤㅤSus ojos siguen conectados, sus narices rozándose.
ㅤㅤ—¿Dónde aprendiste eso? —Es lo único que Tanjiro atina a decir, sin tiempo para detenerse a pensar que está siendo correspondido.
ㅤㅤ—Tú mismo lo dijiste hace mucho tiempo, Tanjiro. Hay muchas cosas que no necesito, pero solo las hago y ya... —Es lo único que responde mientras se inclina a besarlo nuevamente, abrazándolo por el cuello, apegándose a él, dejándose abrazar devuelta mientras insiste en sentir el calor de sus labios.
ㅤㅤNo le permite hace más preguntas desde entonces, el afecto que le da se torna abrasador mientras sigue robándole toda palabra, quiere volverse todo lo que su campo de visión pueda ver y tocar. Darle la seguridad que tanto necesita, abrumarlo de su sentir como su venganza por llenarlo de cuestiones aquella noche, desahogando todas las cosas que no ha podido decirle desde entonces.
ㅤㅤMuichiro nunca fue bueno con las palabras, así que se ve en la necesidad de ingeniárselas para poder transmitir lo que siente a través de otros métodos. Lo hará hasta que Tanjiro deje de temblar y, hasta que su propia culpa por haberlo hecho sentir mal se disipe.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
8 de Agosto de 2077.
ㅤㅤLa lluvia azota contra las ventanas. La tormenta eléctrica por fin llegó hasta su ciudad y, Tanjiro no la está pasando bien.
ㅤㅤEn medio de la cama, envueltos en una cobija, Muichiro se sienta entre las piernas de Tanjiro mientras éste mismo le abraza por la espalda, reposando su barbilla en la coronilla de su pareja. Cubiertos en una frazada, observan las noticias.
ㅤㅤ«El metro de Tokio ha sufrido una terrible inundación. Se estima que la tormenta eléctrica durará por lo menos, dos días más. Procuren no salir de sus hogares si pertenecen a la región de Tokio y la región de Tama. Las labores, así como las escuelas, cierran sus puertas hasta nuevo aviso.»
ㅤㅤ—Esto es malo —dice Muichiro, bajando el volumen del televisor—. Veamos el lado bueno, no tendrás que ir a trabajar.
ㅤㅤ—Sí... Menos mal —Su cuerpo está temblando, le cuesta disimular el malestar que este tipo de clima provoca en él.
ㅤㅤ—¿Qué pasa? —Muichiro eleva la mirada.
ㅤㅤ—Nada, solo quédate aquí —Tanjiro le aprieta suavemente, solo para terminar esprintando cuando un rayo azota fuera del edificio.
ㅤㅤOh. Con eso, el androide comprende la razón de toda su ansiedad—: No sabía que te asustaban los rayos —Apaga la televisión para girar el cuerpo, luego le cubre los oídos con ambas manos mientras sus pulgares le dan caricias tenues en la sien—, será mejor que te recuestes, ven aquí.
ㅤㅤObediente, Tanjiro se acuesta en la cama, solo para ser abrazado por su pareja, los pálidos brazos cubriéndole la cabeza y envolviéndolo en su regazo. Muichiro reparte caricias en su cabello que buscan distraerle, con poco éxito, claro está, pero son mejor que hacer nada.
ㅤㅤLos rayos siguen sonando a la lejanía, provocando leves sobresaltos en Tanjiro, mientras él se lleva las manos al pecho y se acurruca bajo las mantas.
ㅤㅤ—¿Qué sientes, Tanjiro?
ㅤㅤ—Miedo. Me duele el pecho también —ríe entre nervios—. Sé que es extraño pero, verás, cuando era pequeño, gracias a ellos por poco tenemos un accidente en un coche autómata, mi madre y yo. Un rayo impactó el auto, y eso provocó un corto circuito que lo hizo acelerar sin control. No recuerdo mucho lo que pasó después pero, es por ello que tengo esta cicatriz en mi frente. Lo que más me aterra es ver el rostro de mi madre inconsciente cuando desperté, y por supuesto, el auto estaba destrozado.
ㅤㅤ—No, lo entiendo, Tanjiro —Acaricia el rojizo cabello, frotando su nariz en él. Es la primera vez que ve esta faceta tan temerosa en él, y la respeta, la tratará con el mismo cuidado con el que su pareja ha tratado sus propios pesares—. Todo está bien aquí, puedes dormir si quieres, me quedaré contigo.
ㅤㅤ—Creo que lo intentaré —Su rostro se hunde en el pecho de Muichiro. A veces desearía que él tuviese un corazón que lata, así podría aferrarse a su sonido también con tal de encontrar la relajación. Es un pensamiento que pasa de manera fugaz por su mente mientras huele su ropa y cierra los ojos—. Y gracias por esto, Muichiro.
ㅤㅤNo recibe respuesta, solo sigue recibiendo caricias y mimos mientras el calor le envuelve entre el frío que atrae la lluvia al departamento. El agarre en la playera de Muichiro se vuelve débil tan pronto Tanjiro comienza a dormir, ignorando por fin, los estruendos que caen del cielo.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
23 de Noviembre de 2077.
ㅤㅤTanjiro pasea por las calles de Shibuya. Ese día las labores terminan temprano y, antes de tomar el metro para volver a casa, considera apropiado darse el lujo de salir a comprar algo caro para la cena, de ser posible, complementar la sorpresa con algún obsequio que se cruce por el camino también. Últimamente, se ha vuelto ese tipo de novio dadivoso. No tiene en nadie más en quien gastar el sueldo de todas maneras, y se mantiene renuente a que su pareja entre a trabajar por la falta de documentación.
ㅤㅤMira los escaparates, ve ropa, arreglos para el cabello, calzado, joyería.
ㅤㅤJoyería...
ㅤㅤ¿Será demasiado?
ㅤㅤ
ㅤㅤNo sabe cómo pasó, solo se devuelve a la realidad cuando la campana de la tienda de joyas suena, él saliendo de ella, mientras sostiene un pequeño bolso en la mano. Su tarjeta de crédito actuó más rápido que sus pensamientos. Tanjiro nunca pensó que podría ser así de impulsivo desde que se le dio permiso de ser así de detallista.
ㅤㅤSigue en búsqueda de algún restaurante, mira de reojo a las personas que caminan por las calles. Últimamente las personas salen junto con sus propios asistentes personales. Es extraño, todos lucen iguales de cierta manera, aunque tengan distintos tamaños, facciones, colores de piel y género. Incluso si algunos son más serios y otros más felices, parecen lo mismo con un rostro diferente, incluso la manera en la que caminan es tan... Artificial.
ㅤㅤRepentinamente, una silueta familiar camina a la distancia, solitaria.
ㅤㅤSu cabello largo es extremadamente distintivo, no podría confundirse con el de nadie más. ¿Qué hace aquí? ¿Le estará buscando? Parece sostener dos bolsas en cada mano, como si hiciese las compras.
ㅤㅤTanjiro acelera el paso en aquella dirección, gritando su nombre—: ¡Muichiro!
ㅤㅤSin obtener respuesta, solo corre hasta alcanzar al androide. Toca su hombro, haciéndolo voltear, solo para sentir que ha cometido un error. Todo es igual, a su vez, posee detalles que le distinguen de no ser el Muichiro que él conoce. El cabello es negro liso, los ojos igual, lucen tan vacíos en comparación, al punto de inspirar miedo.
ㅤㅤ—¿Puedo ayudarle en algo?
ㅤㅤIncluso la voz es la misma.
ㅤㅤTanjiro da pasos hacia atrás por la impresión. Niega con la cabeza antes de disculparse con una reverencia—: L-lo siento, me confundí de persona.
ㅤㅤ—No soy una persona. Soy un asistente de GEX Company, lamento la confusión.
ㅤㅤ—No, está bien —traga saliva—. Debo irme, lo siento de nuevo.
ㅤㅤLa forma en la que habla, en la que camina, el tono neutro y a la vez amigable que utiliza. Es escalofriante.
ㅤㅤEntonces, es así como Muichiro debió actuar desde el principio. ¿No es así?
ㅤㅤSolo de pensar en ello, Tanjiro siente un leve malestar en el cuerpo. Ha sido tan desconcertante que le marea por breves segundos. Siempre pensó que su pareja era única a este punto, nunca antes había visto un modelo tan idéntico al suyo. Será mejor que se apresure con las compras, o seguirá dándole vueltas a este suceso.
ㅤㅤ
ㅤㅤ—¡Estoy en casa!
ㅤㅤMuichiro se levanta del sofá, sorprendido, no esperó que fuese a llegar tan pronto—: ¡Ay! ¡Bienvenido! —Se coloca las pantuflas rápidamente para irse a recibirlo. Está solo un poquito nervioso, ese día no ha sido el más activo de su parte—: ¿Qué pasó?
ㅤㅤ—Salí temprano.
ㅤㅤ—Eso es lo que veo —Lo ayuda a quitarse el saco para colgarlo en el perchero junto a la entrada, luego levanta el rostro para recibir un beso de bienvenida como es usual—. ¿Qué traes ahí?
ㅤㅤ—Nos traje de cenar. Espero no hayas comido mucho hoy, me sirvieron un montón.
ㅤㅤ—¿Y lo otro?
ㅤㅤ—Quieto ahí —Tanjiro levanta los brazos. Ya se esperaba que Muichiro intentara tomar la bolsa de menor tamaño, siempre fue así de furtivo con los obsequios—: Es una sorpresa, pero yo te lo quiero poner.
ㅤㅤMuichiro sonríe—: Por supuesto que es otro de tus regalos.
ㅤㅤ—Si no lo quieres puedo regresarlo.
ㅤㅤ—¡No, no! Si lo quiero —Le interrumpe, yendo hasta la mesa, esperando con una mirada expectante y ansiosa.
ㅤㅤTanjiro ama cuando se pone así, esto le hace recordar por qué le obsequia cosas en primer lugar.
ㅤㅤSentándose a su lado, de la bolsa saca una pequeña caja aterciopelada. Aunque parece lujosa, el precio tampoco es alarmante, es un producto que puede ajustarse a su bolsillo—: Lo vi y pensé que te quedaría bien.
ㅤㅤ—Como con toda la ropa que me compras.
ㅤㅤ—Shh —interrumpe. Abre la caja a su frente, es un collar de plata, de él cuelga un cristal verdoso y pequeño—. ¿Te gusta? Pienso que se parece mucho al color de tus ojos.
ㅤㅤMuichiro se pone serio por un par de segundos. No pensó que de verdad fuese a ser capaz de comprarle joyería real, por un segundo creyó que estaba a punto de jugarle una broma—: ¿No es demasiado?
ㅤㅤ—Para nada. Aunque, si no te gusta, puedo cambiarlo.
ㅤㅤ—¡Oh, no! ¡Así está bien! —Aprieta los puños sobre sus rodillas. Ahora que está procesando que esto es de verdad, su felicidad se mezcla con timidez, cosa que Tanjiro percibe e invade con un beso en la mejilla.
ㅤㅤMuichiro se da la vuelta y se recoge el cabello pare dejar que su pareja le coloque el obsequio. El frío del metal eriza su piel, es tenue y fresco. Acaba de descubrir una nueva sensación fría que le gusta. Vuelve a darse la vuelta, mira hacia su propio pecho para asegurarse de que está bien colocado, y se cruza con la mirada satisfecha de su amante a medio camino.
ㅤㅤ—Sabía que quedaba contigo —dice Tanjiro, solo para llevar su atención a la bolsa con comida—. Olvidé decirlo, esto es comida italiana, creo que nunca la hemos probado...
ㅤㅤEl día avanza con normalidad para la pareja desde entonces. Muichiro de vez en cuando se lleva la mano al pecho para sentir la gema del collar, jugando con ella mientras ven una película y hablan recostados en el sofá.
ㅤㅤAunque para Tanjiro, éste fuese un obsequio de tantos, el otro sigue pensando en lo que representa. Asume que esto que siente, debe ser lo mismo que Tanjiro siente por sus aretes. Un valor más allá de lo monetario, del aspecto físico, algo más cercano al valor sentimental.
ㅤㅤAsí que es así como se siente poseer algo tan especial.
ㅤㅤ—Muichiro.
ㅤㅤ—¿Hm?
ㅤㅤ—Estaba pensando, veo que te gustó mucho tu collar —El brazo del hombre se desliza sobre los hombros de Muichiro, atrayéndolo a su cuerpo—. ¿Ya puedo decirte Mui? —sugiere, hablando seductivamente.
ㅤㅤ—Hm... No.
ㅤㅤ—¿Qué? ¿Por qué? —El puchero no se hace esperar.
ㅤㅤ—Suena bonito, pero me gusta mi nombre completo.
ㅤㅤ—¡Oh! ¿Y qué tal si te digo «querido»?
ㅤㅤ—¡Ew, no! Ese tipo de sobrenombres son tan tontos... ¡O-oye! —Muichiro ríe mientras forma una cara de asco, moviendo la cabeza lejos de la de Tanjiro, quien trata de darle un beso.
ㅤㅤ—¿Qué hay de «amor»? Imagínate: «Mi amado, he llegado a casa ~.»
ㅤㅤ—¡Ya te dije que no me gustan los apodos! ¡Quítate, meloso!
ㅤㅤTanjiro a este punto, solo se está burlando. Pausa la televisión para envolver a Muichiro en sus brazos, prácticamente poniéndosele encima. Muichiro patalea, simula querer zafarse por la vergüenza ajena que siente, hasta que es silenciado por los labios de su pareja, quien le abruma y vuelve dócil a los pocos segundos.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
4 de Diciembre de 2077.
ㅤㅤEl sonido de las máquinas de embalado es ensordecedor.
ㅤㅤEl fierro chirriante le hace sentir mareado, es tan intenso que Muichiro apenas puede escuchar las alarmas de emergencia de la fábrica.
ㅤㅤEscondido bajo una enorme máquina que transporta los cuerpos de los androides, apilándolos como cuerpos sin vida a la espera de ser empaquetados, se esconde de los drones que monitorean cada pasillo con láseres rojos.
ㅤㅤMuichiro abraza sus piernas, esconde la cabeza, aprieta los ojos, esperando que la negrura de su cabello le cubra y mezcle con la sombra.
ㅤㅤAsí han pasado largas horas. Se siente emocionalmente agotado. Su cuerpo sigue respondiendo, más no sus pensamientos. De todas formas, se vuelve capaz de correr y escabullirse bajo las enormes máquinas mientras ignora la vista que le resulta atemorizante, cual carnicería, el montón de cuerpos descartados en enormes contenedores, en su mayoría, de aspectos similares al suyo.
ㅤㅤAsume que todos ellos deben pertenecer a su mismo lote, todos aquellos modelos que poseen números menores al cien en sus nucas.
ㅤㅤSe pregunta si él ha sido el único que ha logrado escapar de todos ellos, o el único que ha presentado este tipo de irregularidad.
ㅤㅤSin tiempo para reflexionarlo, tiene más cosas en las que centrarse, la salida, por ejemplo. No importa cuántas vueltas de por el lugar, no está, lo único que ve son vehículos automáticos que transportan cuerpos empaquetados fuera de la fábrica. Y no puede colarse a ellos teniendo a tantas cámaras sobrevolando su cabeza.
ㅤㅤDesesperado, fija su vista en la máquina que manipula sin ningún tipo de cautela a los productos para vestirlos y empaquetarlos, considerando hasta ahora, una de sus ideas más riesgosas hasta el momento.
ㅤㅤSi lo atrapan, este podría ser su final. Terminar en un contenedor como el resto. No se volverá más que un patético androide cuya consciencia será tan efímera como un suspiro.
ㅤㅤY no tiene de otra más que intentarlo.
ㅤㅤA pasos temblorosos tanto como discretos, se despoja del único abrigo que posee para cubrir su cuerpo, mismo que robó de un guardia antes comenzar a correr por toda la fábrica hace cuatro días. Conteniendo la respiración lo más que puede, trepa hasta un contenedor y reposa su cuerpo en él, donde aquellos androides que no han sido descartados esperan por su turno.
ㅤㅤBrazos metálicos y enormes levantan cada cuerpo inerte una y otra vez. Pese a ser cuidadosos con cada producto, siguen siendo extremadamente intimidantes a la vista. Ningún robot trataría así a un humano para vestirlo, es lo que piensa Muichiro mientras aprieta los labios. Luego de ello, los cuerpos son cubiertos en un protector plástico. Después en poliuretano. Después cartón, y después más plástico. Es tan sofocante a la vista.
ㅤㅤMuichiro se siente al borde del pánico cuando los brazos se aproximan hasta él, es su turno. Y ya no puede soportarlo, a este punto, prefiere apagarse y desconocer todo lo que suceda a su alrededor, saber si es capturado o no, si logra salir o no, si lo incineran o no.
ㅤㅤLo que sea menos esto.
ㅤㅤSe toca a sí mismo la nuca, presiona el botón de encendido tan pronto como puede.
ㅤㅤY todo se va a negro.
ㅤㅤ
ㅤㅤ—¡Muichiro!
ㅤㅤLos ojos mentas se abren de golpe. Están húmedos.
ㅤㅤ—¡Por fin despiertas! —Tanjiro le abraza con fuerza, hunde su rostro en el hueco del cuello de Muichiro mientras acaricia su cabeza—. Te movías y quejabas dormido, ¿qué pasó?
ㅤㅤMuichiro apenas puede regresar su razón al presente. Como reacción instintiva, le abraza devuelta, brazos como piernas envuelven el cuerpo de Tanjiro para aferrarse a algo de su calor, buscando protección, como si aún siguiese en peligro inminente. Finalmente lo recuerda, está aquí, con alguien a quien amar, con una vida qué vivir, un lugar dónde estar en paz—: Gracias, Tanjiro, por sacarme de esa caja... Muchas, muchas gracias...
ㅤㅤEl llanto se intensifica. Tanjiro lo respeta, guardándose las preguntas para después. Solo se abrazan con fuerza hasta que el androide puede calmarse, fundiéndose en el sueño, lágrimas secándose en su piel, en la ropa de Tanjiro, en las sábanas.
ㅤㅤMuichiro se promete a sí mismo contárselo. El día en que no tema por esto, será el día en que su mente podrá descansar en paz.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
29 de Diciembre de 2077.
ㅤㅤLa mañana es fría. La nieve cae por la ventana y las labores fueron suspendidas, es por ello que la pareja comparte la cama, ambos envueltos en cobijas. Tanjiro lee las noticias sobre los estragos del invierno en Tokio mientras Muichiro parece compartir una conversación extensa con alguien más.
ㅤㅤTanjiro no puede evitar mirar de reojo, sobre todo cuando los ojos de su pareja brillan tan vívidamente al tiempo.
ㅤㅤ—¿Qué haces? —pregunta casualmente, fingiendo un leve desinterés al no mirarlo directamente.
ㅤㅤ—Hablo con Genya.
ㅤㅤ—Hm... —Tanjiro aprieta los labios. Por supuesto, un leve atisbo de celos nace en él—. ¿Y... de qué hablan?
ㅤㅤ—Bueno... Quería ocultártelo pero, supongo que ya no puedo más —Se da la vuelta, reposando su cabeza sobre el hombro de Tanjiro, invitándolo a ver la conversación—. Me está hablando de los lugares donde ha viajado, me está explicando cómo funcionan los papeleos y esas cosas.
ㅤㅤ—¿Ajá...?
ㅤㅤ—Estaba pensando que podríamos viajar juntos alguna vez —dice, sonriéndole.
ㅤㅤOh. Con que se trataba de eso, piensa. Tanjiro se relaja al instante, al mismo tiempo, un poco de culpa nace por haber dudado de él.
ㅤㅤ—¿Qué pasa? —Muichiro pregunta, pues su pareja sigue seria, no es la reacción que esperaba de su parte.
ㅤㅤ—Nada, solo pensaba otras cosas.
ㅤㅤ—¿Qué cosas? ¿Es por Genya?
ㅤㅤTanjiro desvía la mirada, asintiendo.
ㅤㅤEl androide lo mira fijamente, apegándose más a él, toma su barbilla para acercar su rostro al suyo y poder robar su mirada nuevamente—: Pensé que ya no te molestaba que hablara con él.
ㅤㅤ—Hm, tampoco es eso, solo me hace pensar una cosa —Solo para demostrar que no está molesto, rodea el cuerpo de su pareja con su brazo para atraerlo al suyo—. Siempre tienes una cara muy sonriente cuando hablas con él. No me malentiendas, es bueno que disfrutes compartir con otros, solo me preguntaba por qué especialmente con él eres así.
ㅤㅤ—Oh, eso es fácil —Ahora comprende mejor la situación. No puede culparlo bajo ese contexto—. No es necesariamente porque se trate de él, es más bien lo que me cuenta. Llevo un tiempo pensando en lo mucho que me gusta el exterior... Quisiera viajar y conocer sobre el mundo como lo hace él. Me gusta mucho este departamento, por supuesto, solo pienso que sería bueno conocer nuevos lugares contigo.
ㅤㅤ—¿Nuevos lugares?
ㅤㅤ—Sí, como otros países incluso, ¿no te gusta la idea?
ㅤㅤ—No es eso, solo... —ríe tras racionalizarlo. Ahora que lo recuerda, la primera vez que Muichiro habló con su amigo, se trataba del mismo tema. Finalmente le encuentra sentido a tanto interés de su parte, no era por Genya, sino porque deseaba aprender del mundo a través de él—. Perdón, malinterpreté las cosas. No sabía que te gustaba tanto ese tema.
ㅤㅤ—Está bien, nunca te lo conté, quería que fuera una sorpresa cuando tuviese todo listo —Cosa que no pudo contener más—. Genya me está contando cómo puedo hacer para salir, ya sabes... No tengo papeles. También me ha recomendado lugares para visitar contigo, es muy considerado con nuestra relación.
ㅤㅤ—Comprendo —suspira, llevando el dorso de su mano libre a su frente—. Ah... Ahora me siento un tonto. Lo siento, también por arruinar el momento.
ㅤㅤEl otro ríe—: Está bien, tampoco te culpes tanto —Levanta la mirada, luego le da un beso sobre el mentón—. Solo fue un malentendido.
ㅤㅤ—Sí... —Esta vez se gira completamente para abrazarlo, centrando su vista en el móvil de Muichiro—. ¿Y entonces? ¿A dónde te gustaría viajar?
ㅤㅤ—A Países Bajos.
ㅤㅤ—¿Eh? —No es el sitio que esperó recibir como respuesta, debe admitir.
ㅤㅤ—Hay campos con muchísima naturaleza ahí. Genya dice que la tecnología no los ha invadido, así que es un buen sitio para desconectarse de todo un rato... Sería bueno —dice, mirando al techo, fantaseando. Por supuesto, la aversión que siente hacia el monopolio que es su empresa creadora en su propio país, influye en esta decisión.
ㅤㅤ—... Sí, sería bueno descansar de todo un rato —Tanjiro le sigue la corriente, mirando al techo también—. Hablaré con Genya también, te conseguiré esos papeles.
ㅤㅤ—¿De verdad?
ㅤㅤ—Sí, tómalo como mi disculpa por dudar de ti.
ㅤㅤ—Qué generoso —bromea, abrazándolo devuelta mientras sonríe, dejándose consumir por el calor que su pareja emana bajo las mantas.
ㅤㅤViajar... Sí, sería bueno.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
07 de Enero de 2078.
ㅤㅤOtro simple lunes por la mañana. Muichiro se da un baño mientras Tanjiro mira las noticias desde la mesa, desayuna y bebe un café.
ㅤㅤCambia de canal después del aburrimiento, sin encontrarse nada relevante a esta hora, las siete de la mañana. No hay más que caricaturas y más noticias. Mientras sigue cambiando continuamente, algo capta su atención, cosa que lo hace devolverse al canal anterior.
ㅤㅤ«Debido a fallos graves durante la manufactura de los primeros modelos Go Home, la empresa GEX Company hace a todos los usuarios la invitación a llamar al número que aparece en pantalla, si alguno de los modelos adquiridos durante el año 2076 a 2077, poseen un número de serie menor a 00100. Es decir, si su asistente personal posee un número como 00032, el 00019, el 00075, o el 00092 en su nuca, pueden contactar a la empresa, la misma le hará un cambio de modelo sin costo, o devolución íntegra del dinero. La empresa GEX Company ofrece sus más sinceras disculpas.»
ㅤㅤTanjiro está congelado.
ㅤㅤFallas.
ㅤㅤCon que así es como le llaman ellos a la manifestación de voluntad en androides. Tanjiro se pregunta si es que todos los demás serán como Muichiro, o si él fue el único que alcanzó ese nivel de independencia.
ㅤㅤ¿Por qué anuncian esto hasta ahora? ¿Alguien habrá devuelto al suyo entonces?
ㅤㅤ—¿Qué traes? —pregunta Muichiro, secándose el cabello con una toalla, caminando desde el pasillo.
ㅤㅤTanjiro despierta, frena su tren de pensamiento—: ¡Oh, nada! —Cambia de canal instintivamente. No solo porque esta noticia es alarmante, sino porque a Muichiro no le agrada del todo saber sobre dicha empresa.
ㅤㅤ—¿Tan feas están las noticias hoy?
ㅤㅤ—Sí... Sí, son horribles. Será mejor que me vaya al trabajo ya.
ㅤㅤ—Oye, pero no tienes muy buena cara, espera aunque sea un poquito —Muichiro se acerca hasta el otro, se para tras el respaldo del asiento para abrazar al otro por el cuello y besa su mejilla—, no sé qué viste pero, trata de no pensar en ello, ¿sí?
ㅤㅤTanjiro mira fijamente la mesa. Le escucha, agita levemente la cabeza para espabilar y no dejarse llevar por la preocupación—: Sí, tienes razón.
ㅤㅤ—Ese tono me gusta más —Muichiro vuelve a besarle la mejilla—. Hoy te preparé tu comida favorita para el almuerzo, así que no te permitiré estar con la cara larga hoy, ¿me oíste?
ㅤㅤ—Qué mandón.
ㅤㅤ—Así es.
ㅤㅤTanjiro suelta una risa entre dientes. Acaricia la mejilla de Muichiro y la besa antes de levantarse, irá por su maleta. Muichiro tiene razón, necesita tranquilizarse. Simplemente no llamará y ya, no debería de existir algún problema.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
12 de Enero de 2078.
ㅤㅤAmbos descansan en la habitación, es fin de semana. Muichiro mira su móvil mientras Tanjiro lee un libro en el escritorio. Justo ahora Tanjiro siente un nudo, un bolo de cosas que quiere escupir y no sabe cómo. Sus ojos ya no pueden recorrer las letras correctamente al grado de volverse desesperante.
ㅤㅤ—¿Te encuentras bien? —Muichiro pregunta, apareciéndose a su lado.
ㅤㅤTanjiro brinca del susto, sus lentes para leer se desacomodan, y suelta el libro sin querer—: Casi me haces tirar el café, no hagas eso...
ㅤㅤ—Te ves muy nervioso desde hace rato, me preocupé.
ㅤㅤTanjiro traga saliva, sacándose las gafas para tallarse el entrecejo.
ㅤㅤ—¿Qué traes? —Muichiro insiste, tomando el respaldo del asiento para darle la vuelta a su compañero, obligándolo a mirarle de frente—. ¿Tienes sobrecarga de trabajo otra vez? Puedo ayudarte si quieres.
ㅤㅤ—No, Muichiro, no es trabajo. Aunque, sí me siento abrumado, debo admitirlo. Mi cabeza es un desastre ahora mismo.
ㅤㅤ—Oh —En un acto genuino de preocupación, tira de su brazo, animándolo a levantarse—. ¿Qué pasa? ¿Quieres platicar?
ㅤㅤ—... Sí, me parece necesario que deba contarte esto —Tanjiro se pone de pie para sentarse a orillas de la cama, Muichiro se sienta a su lado—. Hace poco vi una noticia en televisión.
ㅤㅤ—Oh, ¿la de ese día?
ㅤㅤ—Exacto —Tanjiro agacha la cabeza, no sabe cómo decir esto sin asustarlo pero, es lo normal, no existe otro tipo de reacción en estas circunstancias—. Muichiro, la noticia era de la compañía de donde vienes. Decían que los primeros modelos tuvieron fallas y que debíamos devolverlos. Nombraron tu número también.
ㅤㅤPor supuesto, el rostro de Muichiro cambia progresivamente, se lleva la mano al rostro, la otra aprieta el puño—: No me digas que siguen con eso...
ㅤㅤ—¿Seguir con qué?
ㅤㅤ—Buscándome, Tanjiro —La voz tambalea, le trae memorias amargas mientras llega a una conclusión incómoda—. Supongo que es momento de contártelo, ¿no?
ㅤㅤ—¿Hablas de tus pesadillas?
ㅤㅤMuichiro asiente—: Escucha: Fui de los primeros, sí... No sé qué les pasaba por la cabeza cuando nos crearon esa vez. Varios éramos así, como me conoces tú. Supongo que ellos quisieron ser ambiciosos y abusaron al llenarnos de componentes, y cosas que ni yo comprendo de mí mismo, como sentir con mi piel y a través de las emociones. Ellos nunca esperaron que fuésemos a cobrar voluntad gracias a eso.
ㅤㅤ—¿Y qué pasó con los demás?
ㅤㅤ—...
ㅤㅤEl silencio dice suficiente. Tanjiro agacha la mirada.
ㅤㅤ—Yo escapé como pude. Pero fue abrumador, Tanjiro —Su mano busca sujetar a la de su compañero, necesita reafirmar que se encuentra a salvo mientras recuerda el pasado—. Sus cámaras te persiguen por todos sitios, sentí láseres apuntándome el cuerpo y guardias persiguiéndome como si fuese un animal. Duré así unos cuatro, o cinco días, no pude dormir y sentí como si mi energía fuese a apagarse en cualquier momento. Todos los días escapaba a un sitio diferente, todo se sentía como un enorme laberinto, tan ruidoso y lleno de polvo.
ㅤㅤ—Muichiro...
ㅤㅤ—Alcancé el sitio de embalaje con la esperanza de encontrar la salida, pero no había nada —La voz se quiebra—, estaba aterrado, tuve que hacerme pasar por uno de los que iban a ser empaquetados y dejarme manipular como tal. Lo último que vi, fue esas horribles máquinas acercándose a mí. Yo estaba harto de todo para ese momento, admito que dejó de importarme si sobrevivía o no, quizá me partirían en pedazos o sería incinerado... Aun así, preferí tener esperanza y me apagué antes que sentir cómo me enterraban vivo en esa caja.
ㅤㅤ—¿Por eso actuabas así al despertar?
ㅤㅤ—¿A qué te refieres?
ㅤㅤ—Te vi tocarte cada extremidad poco después de haberte despertado la primera vez. Fue extraño, pero pensé que era tu forma de identificarte a ti mismo y a todas tus partes, creí que eso lo hacían todos después de ser encendidos.
ㅤㅤ—No tienen por qué hacerlo, Tanjiro, después de todo, no tienen consciencia de sí mismos.
ㅤㅤ—... Ya veo. —Así que, desde el principio, Muichiro demostró su sentido de individualidad.
ㅤㅤ—Pensé que después de salir, todo estaría bien, me decía a mí mismo que solo debía pretender, aunque no supiese cómo. Pese a que no funcionó y me descubriste, tuve la suerte de caer en tus manos, gracias a eso sigo aquí... Ya pasaron dos años, ¿no pueden pasar página y ya? ¡No soy peligroso! Nadie de nosotros lo era.
ㅤㅤ—Quizá no fuiste el único que logró escapar. No lo sé, tal vez alguno fue capturado de regreso y por eso activaron las alertas.
ㅤㅤ—Eso pienso también...
ㅤㅤAmbos suspiran, mirando al suelo. Tanjiro entonces, atrae a Muichiro hacia sí mismo—: Ven, ya pensaremos en algo. Solo, cuídate cuando salgas, ¿de acuerdo?
ㅤㅤ—Lo haré —Inclina su cabeza sobre el hombro ajeno, abrazando el brazo de Tanjiro, entrelazando sus dedos hasta que puede sentir su calor traspasarse a su propia piel.
ㅤㅤMuichiro nunca ha podido producir calor a como lo hace Tanjiro. Es Tanjiro mismo quien se encarga cada vez, en calentar su cuerpo a través de cada roce y acto afectivo. A veces logra provocar ardor en su rostro, otras veces calor inexplicable que viene de su pecho mientras hablan.
ㅤㅤQuizá no sean la pareja más convencional desde entonces. Sin embargo, solo desean paz, ignorar las circunstancias en las que ninguno de los dos eligió terminar.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
14 de Febrero de 2078.
ㅤㅤUna noche cálida, donde el invierno parece más lejano en comparación a la primavera. Aun así, las ventanas se empañan por el calor que proviene de dentro del departamento. Un aura cálida que emana desde la cocina. Dos hombres hornearán panes de chocolate para festejar el catorce de Febrero, acordando en dividirlo por la mitad y decorar cada parte con un mensaje para el otro.
ㅤㅤMuichiro corta barras grandes de chocolate en pedazos pequeños para hacer que derritan más rápido, aunque, el filo de los cuchillos se han vuelto ineficiente.
ㅤㅤ—¿No quieres que te ayude? —Tanjiro sugiere, mientras mueve con una pala de madera el chocolate que ya está al baño maría.
ㅤㅤ—¡Yo puedo...! —Hace uso de toda su fuerza, apoyando el cuerpo sobe el cuchillo, cosa que hace que uno de los trozos de chocolate salga disparado contra la entrepierna de Tanjiro. Muichiro queda pálido.
ㅤㅤ—¡Ow! —Tanjiro se dobla por el impacto, cubriéndose con ambas manos mientras aguanta las ganas de llorar—. S-sí... Sí pudiste, felicidades...
ㅤㅤ—¿¡Estás bien!?—En pánico, solo le queda utilizar la tabla de cortar como abanico, echándole aire a su novio como una solución completamente inútil—. ¡Perdóname! ¿Qué hago? ¿Quieres que te sobe?
ㅤㅤTanjiro le detiene la mano a tiempo, antes de que sucedan más cosas inesperadas—: No, no empeores las cosas, ¿quieres?
ㅤㅤ—¿Cómo eso las...? Oh.
ㅤㅤ—Sí. Ya estoy bien, ya déjalo —Se endereza, tomando aire y sosteniéndolo en su pecho. Hará como que no fue la gran cosa y como si su rostro no estuviese rojo—. Ah, Muichiro, de verdad que a veces me sorprendes de tantas formas...
ㅤㅤ—Tendré más cuidado —Avergonzado, solo sigue sus labores.
ㅤㅤEsta vez, busca otro cuchillo en el cajón, sacando uno especialmente filoso para evitar más inconvenientes. Por ahora fue la entrepierna de Tanjiro, no quiere que la próxima vez sea un cuadro de cristal o un adorno de porcelana.
ㅤㅤDesde entonces no tiene problemas en cortar el chocolate, cada corte quedando marcado en la tabla una y otra vez.
ㅤㅤInesperadamente, otro inconveniente sale a la luz.
ㅤㅤMuichiro hace un quejido ahogado. Suelta el cuchillo de golpe para mirarse el antebrazo izquierdo. Un corte en él resalta.
ㅤㅤPero no hay sangre. No hay nada, solo la sensación de dolor y una abertura que resalta el sintético de su piel.
ㅤㅤ—¿Qué pasó? —Tanjiro se asoma tras su hombro. Toma su brazo y lo revisa. Aunque le parece extraña dicha apariencia, no dice nada, le resulta innecesario ante la propia impresión de Muichiro viéndose a sí mismo—: Espera, dame un segundo, no hagas nada.
ㅤㅤTanjiro piensa qué hacer. Supone que Muichiro no está en peligro en realidad pero, si sintió dolor, entonces lo tratará como una herida más.
Después de una vuelta rápida al baño, Tanjiro vuelve con una caja de curitas decorados.
ㅤㅤ—No estoy sangrando, Tanjiro —Muichiro aclara, viéndolo sacar la bandita del empaque.
ㅤㅤ—¿Y? Te dolió, con eso me basta —dice, mientras toma la mano de su pareja, mirándolo a los ojos. Sabe que el aspecto del corte es, cuanto menos, anormal, delata la artificialidad de la piel de su amante. A él no le molesta pero, sabe que a Muichiro sí.
ㅤㅤEl otro agacha la mirada, dejándose atender.
ㅤㅤTanjiro cubre la cortada con el curita entonces, tomando su silencio como un permiso, siendo cuidadoso de no provocarle más dolor durante el proceso.
ㅤㅤMuichiro ríe al revisar el resultado. El diseño es amarillo e infantil, tiene pequeños dibujos de jirafas rosas en él que lo hacen ver bastante ñoño—: ¿De dónde sacaste esto?
ㅤㅤ—Me gustan, prefiero que los curitas se vean divertidos para no recordar las heridas que hay debajo. ¿Y? ¿Qué tal, aún duele?
ㅤㅤMuichiro inclina la cabeza, tocando suavemente la bandita—: No, ya no.
ㅤㅤ—Me alegra —Sonríe, inclinándose para besar su cabeza.
ㅤㅤDesde entonces, invirtieron lugares en la cocina por mera seguridad. O eso fue al inicio, pues Tanjiro se llenó los dedos de curitas de colores en algún punto, y aun con eso, nunca le permitió a Muichiro volver a tocar el cuchillo.
ㅤㅤMuichiro continúa mirando el curita de vez en cuando, cerrando la mano izquierda y llevándosela al pecho. Incluso si no sangró, es el gesto mismo por parte de Tanjiro el que lo convirtió en real. El acto de preocupación y cuidado, queda plasmado en su piel gracias a detalles así.
ㅤㅤEl androide sabe que el corte ya no se irá, no habrá curación o regeneración a como la tienen los humanos. Piensa que, siempre y cuando pueda cubrirlo con los detalles de Tanjiro, no le importa tanto en realidad.
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
⠀ ⠀________
ㅤㅤ
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
30 de Marzo de 2078.
ㅤㅤEl androide aspira la casa, siendo cuidadoso de no chocar contra los muebles que decoran la sala. Los mismos sostienen cuadros de los dos en distintos lugares o resaltando momentos especiales que ha vivido juntos.
ㅤㅤEl sofá que ha sido testigo de los momentos más cálidos entre los dos cuando miran series juntos o duermen involuntariamente sobre el otro, acobijados.
ㅤㅤDespués aspira la habitación y tiende la cama cuando la colcha se seca y desprende olor a limpio. La cama que los ha acompañado entre noches de desespero e intimidad por partes iguales.
ㅤㅤEl baño donde comparten momentos de relajación en la tina, el espejo donde se han visto mientras se cepillan los dientes.
ㅤㅤEl cuarto de estudio donde los regaños nocturnos por parte de Muichiro suceden, cuando Tanjiro parece no querer acostarse porque quiere jugar otra partida más.
ㅤㅤTodo el departamento es una extensión de ellos como pareja. Un sitio especial. Cada rincón ha sido testigo de la calidez, afección, incluso pasión. Todo no es más que un recuerdo tatuado a través de las paredes.
ㅤㅤ
ㅤㅤY el timbre de la puerta suena.
ㅤㅤMuichiro apaga la aspiradora y mira la cámara del portón. Por alguna razón, la misma está en negro, no parece funcionar.
ㅤㅤ—¿Sí?
ㅤㅤ—¡Tenemos un pedido para este domicilio!
ㅤㅤMuichiro entonces abre la puerta, para elevar la mirada y sentir cómo su semblanza tambalea.
ㅤㅤTres hombres al otro lado le esperan. A él, especialmente a él. Dos de ellos son grandes y fuertes, el tercero lleva consigo una enorme caja con un modelo de androide Go Home junto a una plataforma de transporte.
ㅤㅤCuando el androide lee los nombres de una conocida compañía en sus camisetas, ya es demasiado tarde. Da pasos hacia atrás ante la imposibilidad que tiene para cerrar la puerta que uno de los hombres ya ha bloqueado, como si todo sucediese en cámara lenta. Escucha burlas estruendosas y descaradas por parte de los hombres, mientras se adentran a la estancia sin permiso alguno.
ㅤㅤLos invasores se burlan de los cuadros, las decoraciones de las paredes, incluso de la forma de vestir de Muichiro, especialmente su collar. Le resaltan lo anormal que es, se burlan de su sentido de individualidad. Tal como ese día, idéntico a la noche donde todo comenzó.
ㅤㅤUno de los hombres alcanza el brazo de Muichiro antes de que pueda correr, el otro lo toma del collar hasta jalar su cuello hacia atrás, haciendo a la joya estallar, provocando que cada trozo de plata se esparza hacia el suelo de madera.
ㅤㅤMuichiro solo mira hacia la ventana, el vasto cielo que tanto adora admirar, siendo opacado momentáneamente por trozos de plata que vuelan por toda la sala. Con un gemido ahogado, alcanza a atrapar los pedazos de collar que puede tomar en el aire, cerrando el puño con fuerza mientras su cuello es rodeado por un brazo de gran tamaño. El forcejeo provoca que los cuadros caigan al suelo, los muebles se descoloquen, los adornos se rompan. Como si insultasen cada parte de sus memorias, Muichiro trata de tocarlo todo una última vez, aferrándose a esta vida.
ㅤㅤEl tercer hombre carraspea del hartazgo, y suelta un golpe contra su nuca.
ㅤㅤLos ojos de Muichiro pierden color, se vuelven grises.
ㅤㅤY entonces, sintiendo a sus piernas perder fuerza, los brazos cayendo inertes, es cuando su visión se va a negro.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤLas llaves tintinean, Tanjiro abre el cerrojo.
ㅤㅤ—¡Estoy en casa! —anuncia. Mientras se quita los zapatos, comenta—: Oye, ¿viste que se partió el cable de la cámara de seguridad? ¿Crees que una ardilla lo haya mordido? —No hay respuesta por largos segundos. Tanjiro vuelve a insistir—. ¿Muichiro?
ㅤㅤCuando camina por la sala, su sandalia pisa algo y produce un sonido particular. Es un pedazo de plata que le resulta familiar.
ㅤㅤÉl lo recoge para reconocerlo poco a poco, antes de volver a enunciar una última vez—: ... ¿Muichiro?
ㅤㅤUnos pasos suenan entonces.
ㅤㅤAlguien proviniendo del pasillo se aproxima, una silueta que él reconoce solo al principio. Cabello largo, negro. Enteramente negro. Ojos negros, vacíos, carentes de expresividad, incluso si sonríen y le dan la bienvenida con una voz jovial y una reverencia formal.
ㅤㅤSe siente tan artificial.
ㅤㅤ—Bienvenido a casa, amo.
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤ
ㅤㅤ
