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Harry Potter: El Cuervo entre el Ciervo y la Nutria.

Summary:

Es una historia alternativa que narra cómo Harry se enfrenta a los desafíos del torneo con la ayuda de una inesperada aliada: Emely Gracee, una estudiante de Slytherin que oculta un secreto. Emely es una chica inteligente, ambiciosa y arrogante, que no tiene muchos amigos en su casa. Ella se acerca a Harry con una propuesta: ella lo ayudará a entrenar para superar las pruebas del torneo, y a cambio, Harry la pondrá en contacto con Sirius Black, el padrino de Harry y el único mago que ha logrado escapar de Azkaban. Emely tiene un motivo oculto para querer hablar con Sirius: ella quiere saber cómo escapó de la prisión mágica, para poder ayudar a su hermano mayor, Robert Gracee, a escapar de la prisión.

A medida que avanza el torneo, Harry y Emely desarrollan una extraña amistad. Harry descubre que Emely no es tan malvada como parece, y que tiene un lado vulnerable y sensible. Emely descubre que Harry no es tan tonto como creía, y que tiene un gran valor y determinación.

Por otro lado Hermione lucha contra sus sentimientos hacia Harry mientras trata de apoyarlo en el torneo.
ACCIÓN, ROMANCE Y TRAICIÓN. CAPÍTULOS ILUSTRADOS.
Harry Potter no me pertenece ni el mundo de J.K Rowling

Chapter 1: La misma varita de siempre

Chapter Text

El tren se movía a gran velocidad después de abandonar la estación y los pensamientos de Harry impedían que disfrutara del paisaje en la ventana del compartimiento

El tren se movía a gran velocidad después de abandonar la estación y los pensamientos de Harry impedían que disfrutara del paisaje en la ventana del compartimiento. Veía a los árboles en el fondo como puntos borrosos por la velocidad. Tampoco parecía muy interesado en hablar con sus dos amigos. Ron estaba tratando de aligerar el ambiente con una plática superficial donde sugería que la mayor parte del torneo mundial de quidditch fue divertido a pesar de lo desastroso que fue al final. Con los disturbios en los campamentos de magos, no pudieron disfrutar de la fiesta de culminación. Mientras tanto Hermione estaba leyendo el diario El Profeta con la esperanza de esclarecer lo sucedido esa tarde mientras escapaban con la multitud aterrorizada.

—¡Ya para por favor Hermione! nada de lo que sale ahí te va a decir realmente lo que paso, ¿acaso hay algo de verdad en lo que redactaron sobre la marca tenebrosa?— preguntó Ron acomodándose en su asiento, al parecer se rindió con la plática relajada. Quizás porque Harry no dejaba de mirar el cristal de la ventana sin prestarle atención a nada en específico.

—No... realmente el ministerio se esta encargando de minimizar el asunto lo más que puede—respondió Hermione moviendo una nueva sección del diario. Ya lo había leído tres veces en lo que iba de viaje y aun así insistían en encontrar algo más sobre lo que sucedió con los disturbios de esa noche. Al parecer quedo muy afectada al ver a esos magos oscuros encapuchados con máscaras atacando a los muggles. 

—Pues te dije, no creo que el ministerio este haciendo mucho porque la gente se tome en serio ese ataque. Lo que no entiendo es como el señor Chrouch pudo realmente creer por un momento que nosotros conjuraríamos la marca tenebrosa, como si Harry fuera partidario de Tu Sabes Quien...

—Están nerviosos Ron... es la primera vez en años que se ve la marca en el cielo. También están sorprendidos de que los seguideros de Quien Tú Sabes hubieran hecho una aparición tan publica después de tantos años sin actividad.

—Pues yo creo que solo querían asustar al público y llamar la atención como lo...

—No!- interrumpió Harry saliendo de su letargo- fue masque eso.. fue más...

—¿A qué te refieres Harry?- Intentó preguntar Hermione con más cautela que curiosidad.

—Me refiero a que creo que querían dar un mensaje... Quizás los que atacaron a los muggles que dirigían la tienda de alquileres no tenían esas intenciones. Supongo que solo se estaban divirtiendo a su manera enferma como no habían hecho en mucho tiempo... pero cuando ellos también vieron la marca brillando en el cielo salieron corriendo... creo que la marca era un mensaje... uno no solo para el ministerio, sino también para esos seguidores de Voldermort. Tal vez para decir que esta por regresar... no lo sé.

Hermione dejo el periódico a un lado y vio en el rostro de Harry algo que solía ver cuando hablaban de quién no debía ser nombrado. Un rostro que mostraba cansancio. Él ya se habia enfrentado antes al mago oscuro más temido de Gran Bretaña. Desde que Harry se enteró de que era un mago esa noticia vino también con la carga de saber quién era en el mundo mágico. No solo era Harry Potter el nuevo estudiante de Hogwarts, el colegio de magia y hechicería más importante de la historia. Era Harry Potter el niño que vivió. El enemigo jurado del mago oscuro que asesino a sus padres, como también a cientos de otras personas en el pasado cuando estaba en el poder. Desde entonces Harry a tenido que enfrentarse a las consecuencias de ese destino.

Puede que el rostro de Harry luciera cansado de tener que lidiar de nuevo con el asunto de Lord Voldemort, pero en sus ojos se veía un destello de ira. Ira hacia el señor oscuro, el tipo de ira contenida por años. La ira originada de la impotencia—Él pensaba que el mundo se confabulaba para intentar lastimarlo a el y a sus amigos solo por haber sobrevivido. Por tener una cicatriz en la frente que le traía desgracia. Y esa ira era algo que solo Hermione notaba detrás de esos ojos verdes. Detrás de la mascara que Harry se colocaba para no preocupar a nadie.

Después un rato el chico volvió a ensimismarse en sus pensamientos mientras veía por la ventana dejando el compartimiento en silencio; solamente interrumpido por los ruidos sordos del tren en movimiento. Hermione sabía que tenía que hacer algo, pero no estaba segura de que. Miro a Ron y este estaba disfrutando de una rana de chocolate que Harry no quiso comer antes. Le hizo una seña con la mano para llamar su atención sin éxito. luego tomo uno de sus marcadores de libros de su mochila y se lo arrojo con pésima puntería a la cara. El marcador golpeo el hombro de ron, lo que hizo que el la mirara extrañado. Con un trozo de chocolate en la boca la miro por un momento esperando que ella dijera algo. "sal un momento" intento decirle la chica señalándolo a él y luego señalando a la puerta del compartimiento. La mirada de Ron siguió su dedo sin entender a que se refería con esos movimientos.

—Qué quie...— comenzó a decir, pero se detuvo a medio camino cuando vio que Hermione con los ojos muy abiertos se llevó su índice a los labios para advertirle que hiciera silencio. Después de un momento Ron se levantó y se sentó a su lado guardando lo que quedaba de su rana en el bolsillo.

—¿Qué quieres?—susurró ron lo más bajo que pudo.

Necesito que salgas un momento...—respondió Hermione también en voz baja

—¿Por qué tengo que salir? Estoy cansado y qui...—se interrumpió cuando un dolor se acentuaba en su pierna. Era Hermione que lo estaba pellizcando con fuerza.

okey... está bien...—se levantó y comenzó a desperezarse,. Miro a su amigo que estaba descansando su cabeza en el cristal de la ventana ignorando todo lo demás. — Bueno... creo que bebí mucho jugo de calabaza, voy un momento al baño— dijo colocándose de pie y cerrando la puerta tras de si para retirase.

Hermione no espero ni dos minutos para poner su plan en acción (aunque no tenía idea de realmente que hacer para animar a Harry). Al parecer el chico ni siquiera se había percatado de que su amigo había salido del compartimiento. Puso su mano sobre la rodilla de Harry y al ver que no había respuesta lo pateo en la pantorrilla.

—¡DEMONIOS HERMIONE!— Gritó Harry ante el dolor en su pierna.

—Se que estas pensado en algo demás de lo que paso en el mundial. Sea lo que sea puedes contármelo.

—¿Dónde esta Ron?— preguntó mientras sobaba su pantorrilla donde recibió la punta del zapato de la chica y miraba alrededor en busca del pelirrojo.

Hermione puso los ojos en blanco y se sentó justo delante de él —Deja de ser un idiota que se cierra a todo y cuéntame que sucede.

—Es mi varita...—dijo con un suspiro cansado. Sabia que si no hablaba ahora, su amiga no lo dejaría en paz en lo que quedaba del viaje— fue usada para convocar la marca tenebrosa y no dejo de pensar en eso.

—Si... pero pudimos recuperarla, solo imagina que tuvieras que conseguir una nueva varita a estas alturas. Seguramente Ollivanders te daría un sermón sobre la importancia de cuidar tu varita.

—Si, pero se siente raro sabes... no me gusta pensar que un seguidor de Voldemort o el mismo Voldemort utilizo mi preciada varita para convocar esa marca horrorosa en el cielo.

—¿Crees que el lo hizo?

—No... No lo sé, no estoy seguro... creo que no. Si yo fuera Voldemort hubiera aprovechado esa oportunidad para matarme. 

Hermione se había estremecido al escuchar el nombre prohibido tantas veces de la boca del chico, pero trato de disimular lo más que pudo y con un movimiento rápido de su varita bajo las persianas de la puerta. Luego hizo lo mismo con las de la ventana que tanto parecía tener hipnotizado a Harry. El compartimiento quedo a oscuras en un instante.

—¿Qué haces?

—Saca tu varita, quiero probar algo.

Harry extendió su mano para entregarle la varita a Hermione, pero esta le hizo señas con las manos para que se detuviera. Tardo en entender que no quería que ella tomara su varita porque el compartimiento estaba oscuro y casi no podía verla.

—No, lo que quiero es que conjures "lumos"

—¿Por qué quieres que...?

—¡Harry por favor solo hazlo!

—¡LUMOS! —Exclamó Harry y un brillo plateado salió de la punta de su varita iluminando el compartimiento. Hermione intento ocultar una sonrisa al ver ahora la cara iluminada de Harry que tenía una expresión de desconcierto ante la situación.

—Ahora sube las persianas— Ordeno Hermione y acto seguido la luz plateada se extinguió y con un movimiento de varita tanto las persianas de la puerta como la de la ventana subieron dejando entrar la luz exterior

—Ahora sube las persianas— Ordeno Hermione y acto seguido la luz plateada se extinguió y con un movimiento de varita tanto las persianas de la puerta como la de la ventana subieron dejando entrar la luz exterior. —ahora haz que salgan chispas rojas-continúo dando instrucciones Hermione entusiasmada y el chico obedeció con pocos ánimos. Las chispas rojas brillaron durante unos segundos mientras caían cerca de donde estaba durmiendo Chronshanks.

—Ahora uno más difícil...— La chica dio un rápido vistazo al compartimiento donde viajaban buscando algo que Harry pudiera hechizar. Luego poso su mirada en su gato que dormía tranquilamente en la esquina del asiento cerca de la puerta —Levanta a Chronshanks en el aire sin despertarlo.

Winguardion leviosa— después de unos movimientos de varita Chronshanks se encontraba a flotando a unos centímetros sobre el asiento. El gato flotaba tranquilamente y aun dormido lo volvió a bajar. Al terminar se miraron con una risa entre dientes al ver que el gato ni siquiera se inmuto ante el encantamiento levitatorio.

—Lo ves Harry... tu varita sigue siendo la misma. No importa que un mago criminal la haya tomado por un momento. Quizás uso un par de hechizos, pero no dejara de ser tu varita— mientras Harry guardaba su varita la miro por un instante y luego sonrió genuinamente. No una sonrisa falsa para hacer que no se preocupara. Esta vez si le estaba dando esa sonrisa que solía darle cuando ella descubría algo que en la biblioteca o cuando lo ayudaba a resolver una tarea muy difícil.

—Gracias Hermione, siempre sabes que hacer para solucionar las cosas— se quitó un momento los anteojos para hundir sus dedos en sus parpados cansados y se los coloco nuevamente- incluso desde la primera vez que te vi. Reparaste mis anteojos... ¿lo recuerdas?

—Como olvidar ese pedazo de cinta adhesiva que tenían—le dijo conteniendo la risa— parecía que estaban a punto de volverse pedazos ante tus ojos.

—Gracias Hermione... gracias.

—Para eso están los amigos Harry.

Después de eso mientras esperaban que volviera Ron, Harry pensó en algo que le tenía dando vueltas desde que regresaron del mundial de quiddich. Él había sido muy descuidado con su varita en ese entonces. Y no solo eso, había sido muy descuidado en general a lo largo de los años desde que descubrió que era un mago. Si no hubiera sido por la lealtad de Ron y el ingenio de Hermione hace mucho tiempo que estaría muerto. Puede que no se estuviera esforzando lo suficiente para ser un buen mago. El era bueno en defensa contra las artes oscura y seguramente si le preguntaba a la profesora Mcggonagal le diría que es bastante talentoso para la magia pero que necesitaba esforzarse más.

Desde el primer año Hermione siempre a sido la mejor de la clase, quizás solo rivalizada por Neville en herbología y por Malfoy en pociones, pero en general sus calificaciones eran excelentes y siempre era la primera en lograr un nuevo hechizo. Hermione siempre estudiaba arduamente y se mantenía lo más informada posible sobre el mundo mágico y las consecuencias que este traía a sus vidas. Definitivamente su amiga era una gran bruja desde que tiene memoria. Era una chica que tenía claro lo que quería conseguir y como conseguirlo. Se dio cuenta de que  la necesitaba más de lo que ella los necesitaba a él o a Ron. Teniendo en cuenta esto Harry pensó que si quería ser un gran mago y enfrentarse a los peligros que muy probablemente le esperaban al finalizar sus estudios en Hogwarts, debería ser más como Hermione y menos como ha sido hasta ahora.

A Harry le gustaba su vida escolar en Hogwarts desde el primer momento en que llego, y sobre todo le gustaba el quiddich. En su primer año lo habían nombrado buscador del equipo de Gryffindor. El buscador más joven en un siglo según la profesora Mcgonagall, y al igual que su padre que fue buscador cuando estudiaba en Hogwarts quería ganar la copa. Pero se dio cuenta que tal vez estaba poniendo como prioridad la diversión del deporte de escobas sobre sus clases, como si el entusiasmo por volar se apoderara de todo su ser.

Por una parte era entendible. Cuando Harry volaba sentía que era libre. Libre de todas las cosas que lo atormentaban. Como ser siempre el centro de atención por ser "El niño que vivió" o cuando ocurre algo y por alguna razón siempre está involucrado. También cuando se menciona al Voldemort o a sus padres y las personas no pueden evitar darle esa mirada que tanto detestaba. Pero sobre su escoba se olvidaba de todo eso y era el único momento en que podía ser solo Harry. Aunque le costara admitirlo ya no es ese niño que quería evadir todos esos problemas. Ya era hora de comenzar aceptar que tiene que tomarse más enserio las cosas, así que se prometió que este año sería diferente.

—¡Rayos! en el compartimiento de al lado hay cuatro chicas de Slytherin y no pararon de reírse mientras pasaba por una lado, ¿Por que las chicas siempre parecen reírse de mi?— Comentó Ron mientras cerraba la puerta y se sentaba junto a Harry— también estaba esa chica que mencionaste la otra vez Hermione, la que se queda hasta tarde en la biblioteca.

—¿Alguien además de Hermione se queda hasta tarde en la biblioteca?— pregunto Harry de manera divertida.

—Ja, ja, ja muy gracioso Harry, pues sí. Para que lo sepas, hay una chica de nuestro año de slytherin que al igual que yo está interesada en obtener buenas calificaciones y para eso necesitas estudiar mucho.

—Si, pero nadie se esfuerza tanto como tu Hermione— señalo Ron mientras guardaba el envoltorio de su ya extinta rana de chocolate en un bolsillo- quedarse hasta tarde en la biblioteca un fin de semana ya es demasiado, ¿no crees?

—NO, no lo creo Ron, y además seguro se estaban riendo de ti porque tiene chocolate en la mejilla ¡tonto!.— Ron procedió a frotar su rostro con la manga de su jersey con bastante desesperación para limpiar cualquier rastro de chocolate que tuviera encima.

—Pues entonces este año seremos tres los que nos quedaremos hasta tarde en la biblioteca— dijo Harry mientras se sentaba derecho justo frente a Hermione.

¿A qué te refieres?— preguntaron Ron y Hermione al unisonó.

—Voy a tomarme más enserio los estudios este año...— El chico cerro los ojos y dio un suspiro profundo no creyendo lo que estaba a punto de decir —Hermione... quiero que organices mi plan de estudios y quiero acompañarte en tus visitas a la biblioteca cada vez que pueda.

Hermione dio un salto de la impresión despertando a Chronshanks que estaba acostado a su lado tranquilamente. El gato dio un gruñido de molestia y salto al asiento de enfrente para usar la mochila del pelirrojo como refugio. 

Antes Hermione se había ofrecido a ayudar a Ron y Harry con sus planes de estudios, pero estos siempre la rechazaban diciendo que estaba loca si creía que ellos se la pasarían estudiando cuando podían tomar prestados sus apuntes. Sobre todo, los de la clase de historia de la magia debido a que el profesor Binns no podía hacer humanamente posible (o fantasmagóricamente en su caso) más aburrida esa clase. Hasta la chica no tenía más remedio que admitirlo. Así que le sorprendió tanto este cambio de parecer por parte de su mejor amigo.

—¿De que estas hablando Harry?— preguntó Ron aun conmocionado con la noticia, no daba crédito a sus oídos. Pensar que no uno, sino que sus dos mejores amigos ahora serían ratones de biblioteca lo dejo perplejo ante la idea—¿Qué pasara con los entrenamiento de quidditch?, ¿Qué pasara con los fines de semana en Hogsmeade? Ahora que Sirius te dio permiso para ir, estaba pensando en que por fin podremos disfrutarlos como se debe ya que no tendrás que quedarte en el castillo.

—Calma Ron, no te alteres, soy el buscador del equipo. Realmente no necesito estar en todos los entrenamientos. Las estrategias son más para los cazadores y los guardianes. Yo solo tengo que ser rápido y atrapar la snitch cuando tenga la oportunidad. Y con respecto a Hogsmeade no dije que no fuera a ir. Solo dije que tomaría más enserio mi educación mágica y tu deberías hacer lo mismo amigo.

—Ni loco pasare más tiempo del estrictamente necesario en la biblioteca.

—Bueno, yo creo que Harry acaba de tomar una muy sabia decisión— dijo Hermione con un tono pomposo de orgullo en su voz que irritaba a Ron— A demás no voy a ser tan estricta con el estudio, pero si seré exigente—dijo Hermione mientras miraba a Harry sonriendo— es una advertencia...

—Estoy de acuerdo Hermione— dijo Harry encogiéndose de hombros.

Ya estaba oscureciendo afuera por lo que pronto llegarían a Hogwarts. Después de cambiarse estaban listos para salir del tren. Esperaron a que las estudiantes de slytherin mayormente de sexto año a excepción de la chica de cuarto que menciono Ron salieran primero. Entre risas y cuchicheos las chicas se abrieron paso hasta la salida. Sin embargo, la chica de cuarto año caminaba mucho más lento que el resto y sin querer Hermione la choco por detrás levemente al bajar del tren.

—¡FIJATE GRANGER!— la chica recogió el libro que sostenía antes de que se cayera al suelo por el golpe y luego miro a Harry— por favor Potter controla a tus mascotas, casi se estropea el encuadernado de este tomo de posiciones avanzadas

—¡FIJATE GRANGER!— la chica recogió el libro que sostenía antes de que se cayera al suelo por el golpe y luego miro a Harry— por favor Potter controla a tus mascotas, casi se estropea el encuadernado de este tomo de posiciones avanzadas. Es muy valioso.

—¿Cuál es tu problema?— preguntó Harry molesto y tratando de que Ron no se le acercara a la chica sosteniendo su hombro por temor a que empeorara las cosas.

—¡NO!— Le gritó Hermione a ambos chicos y luego se volvió a la chica— Discúlpame Gracee, no volverá a pasar...

—Más te vale Granger— la chica tomó su libro y se subió al siguiente carruaje que estaba completamente solo. A Harry le pareció extraño el pequeño arrebato que tubo Hermione. No era la reacción que esperaba. Dejaron que el carruaje se fuera y esperaron otro para subir. La noche se volvía cada vez más oscura y al parecer se acercaba una tormenta por lo que no tardaría mucho en empezar a llover a cantaros, pero a pesar de eso decidieron seguir esperando antes de tener que acompañar a la desagradable chica en su carruaje.

—¿Por qué hiciste eso Hermione?— preguntó Ron sacado de sus casillas —Ella fue muy grosera, no se merecía tus disculpas, además fue su culpa por quedarse ahí parada en la entrada como una tonta mientras los demás tratamos de bajar del tren.

—No importa... no vale la pena, ya es suficiente con tener de enemigo a Malfoy, no quiero agregar a más nadie a esa lista este año. Sobre todo porque, este promete ser un año muy gratificante con la nueva postura de Harry sobre los estudios y no voy a dejar que Emely Gracee me lo arruine sin siquiera haber comenzado aún.

—A sí que esa es la chica con la que compartiremos la biblioteca— mencionó Harry antes de que terminara de llegar el siguiente carruaje— no me agrada como nos miró, parecía que lo hizo a propósito.

—De lejos— puntualizó Hermione— la compartiremos de lejos. Pero sí, es ella.

—Creo que la he visto— Dijo Harry tratando de recordar donde. No es que Harry estuviera muy interesado en lo que hacen los estudiantes de las otras casas, y menos los de slytherin. Pero algo tenían esa chica que al parecer había visto antes. El siguiente carruaje estaba a punto de llegar cuando por fin lo recordó— Claro, el año pasado ella tampoco fue a Hogsmeade— Comentó Harry— se quedaba en el castillo... supongo que en la biblioteca. No creo haberla visto mucho ya que como sabes no iba a la biblioteca— Hermione le lanzo una mirada resentida mientras subían al carruaje- pero prometo eso cambiara este año...

—Más te vale Harry Potter... más te vale cumplir tu promesa.

 más te vale cumplir tu promesa

 

No paso mucho tiempo antes de que estuvieran sentados en el gran comedor saludando a sus antiguos compañeros de casa y dándoles la bienvenida a los nuevos de primer año seleccionados en Gryffindor. Harry dio un pequeño vistazo a la mesa de Slytherin cuando el ultimo de primer año se acomodó junto con los demás cuando culmino la ceremonia de selección. Draco Malfoy estaba sentado junto a sus matones de confianza Crabbe y Goyle haciendo burla de cualquier cosa que estuviera pasando en la mesa. Más allá estaba Pansy Parkison mirando a Malfoy con un aire soñador, como si espera que le diera más atención de la usual, pero sin tener esperanza alguna de que suceda. Harry siguió recorriendo la mesa con la mirada a ver si encontraba a la chica malhumorada con la que discutieron bajando del tren, pero para su sorpresa no se le veía por ninguna parte del comedor.

Harry ahora observo la mesa de los profesores y se dio cuenta de que había dos sillas vacías, la de Snape y la del profesor de defensa contra las artes oscuras. Se preguntó dónde podría estar el insufrible profesor de pociones que tanto le hacia la vida miserable en clase. Sin embargo, este año se dijo a si mismo que con la ayuda de Hermione y las sesiones de estudio, le cerraría la boca a Snape en sus exámenes. Después de un rato el director Dumbledore dirigió unas palabras como siempre a todos los alumnos de Hogwarts.

—¡Sean todos bienvenidos... a otro año en Hogwarts!

Su discurso continúo señalando lo típico sobre la prohibición de la entrada al bosque prohibido, la lista de artículos de broma del señor Filch y advertirles a todos que no se podía hacer magia en los pasillos con su tono amable de siempre, el cual lo hacía parecer con mucha más vida que alguien de su edad. Sea cual sea la que tuviese. Luego continúo con la temporada de quidditch, que este año seria cancelada para dar paso a un evento muy importante. Dicho evento de carácter internacional era el torneo de los tres magos. Por primera vez en mucho tiempo Hogwarts tendría el honor de ser la cede de tan legendario acontecimiento.

Los murmullos en todas las mesas no se hicieron esperar. En ese momento todo el colegio estaba impactado con la noticia y había muchas preguntas en el aire. "¿Qué clase de competencia era? ¿Cómo serían los estudiantes de los otros colegios que visitarían Hogwarts? ¿Cuál sería el gran premio para el ganador? Pero antes de que el profesor Dumbledore pudiera esclareces tantas dudas, la puerta del gran comedor se abrió de repente con un fuerte golpe. Todos voltearon para ver el origen del ruido y vieron al profesor Snape entrar caminando con un paso apresurado por el centro del comedor mientras dirigía a una alumna de cuarto año a uno de los asientos vacíos en la mesa de slytherin.  Y Después de susurrarle algo que Harry no logro alcanzar a escuchar, Snape se puso en marcha hacia la mesa de los profesores sin decir palabra.

El profesor Dumbledore se aclaró la garganta atrayendo la atención de todos y continúo explicando las actividades nuevas que tendrían cabida Hogwarts este año escolar; como el baile de navidad que celebrarían en diciembre. Por lo que los alumnos de cuarto año en adelante se quedarían en las vacaciones para asistir al baile. Otra cosa era que dentro de una semana recibirían a los alumnos de la academia de magia Beauxbatons de Francia y al instituto de artes mágicas Durmstrang de Noruega. Todo esto como  una iniciativa del ministerio de magia para hacer relaciones más estrechas con otros magos del mundo. 

Un empleado del ministerio llamado Ludo Bagman, el cual Harry conoció en los mundiales estaba como representante de la comisión internacional de deportes mágicos y como organizador del torneo. La emoción se sentía en el ambiente, aunque algunos alumnos no entendían porque tenían que cancelar el quidditch para este evento. Para muchos el deporte era más importante que cualquier otra cosa que suceda en Hogwarts.

Finalmente, después de explicar que el premio seria 1.000 galeones y la copa de los 3 magos junto con "La gloria eterna" unas figuras uniformadas con túnicas del ministerio entraron sosteniendo un cofre negro. Se dirigieron al centro del comedor y lo colocaron sobre un pedestal. Acto seguido el profesor Dumbledore con un movimiento de su varita hizo que el cofre se abriera revelando una copa enorme cuya superficie empezaba a destellar una llama azul intensa que se hacía mucho más grande a medida que pasaban los segundos. 

—¡El cáliz de fuego! — bramó Dumbledore— será el encargado de seleccionar a los campeones.

Ante la revelación el señor Bagman se acercó y se colocó junto a Dumbledore señalando a todos sus acompañantes antes de hablar —Y para mayor seguridad en este torneo el ministerio acordó que solo podrán participar aquellos alumnos con una edad mayor a 17 años...— dijo Bagman seguido de un bullicio ensordecedor de parte de todos los alumnos en sus mesas protestando por la regla impuesta.

—No es justo— dice ron mientras dan un ligero golpe a la mesa— ¿saben lo que podría hacer con mil galeones? Tendría suficiente para comprarme una escoba y aun quedaría mucho dinero.

—Ya oíste lo que dijo Dumbledore— contestó Hermione con una mirada inquisidora —En el pasado han muerto personas en este torneo, eso debe significar que el peligro de esas pruebas solo las puede enfrentar un mago o bruja con mucho más conocimiento que el que tenemos nosotros.

—Vamos Hermione, ya nos hemos enfrentado a cosas horribles en el pasado, un poco de competencia bajo la supervisión de Dumbledore no nos va a matar— Ron descanso su mano en el hombro de Harry —¿tú que dices amigo? La gloria eterna... ¿no te suena tentador?

—Realmente no... mejor inténtalo tú, Fred y George seguramente harán algo para burlar esa norma— respondió Harry mientras miraba las caras de enfado de los gemelos que estaban armando un alboroto  —Yo simplemente me quiero concentrar en otras cosas, además sin quidditch habrá más tiempo para prepararme para los exámenes de Snape. Este año planeo sacar un "extraordinario" como mínimo en pociones y verle la cara retorcerse al no tener otra opción que calificarme bien por primera vez...

—Si, yo también estoy entusiasmada por las sesiones de estudio—dijo Hermione— no puedo esperar para comenzar a moldear esa mente talentosa pero holgazana tuya Harry Potter...

—Ustedes tienen que estar locos... tenemos un evento internacional frente a nosotros y solo están pensando en estudiar... este año va a ser largo para mí— se burló Ron encogiéndose de hombros.

—Por cierto, ¿recuerdan a Cho Chang?... la buscadora del equipo de quidditch de Revenclaw— Harry preguntó con entusiasmo distanciando la conversación lo más que pudiera del torneo.

Hermione puso los ojos en blanco ante la mención de la chica revenclaw —¿Cómo olvidarla? Cada vez que pasa te le quedas viendo como un idiota sin siquiera atreverte a saludarla.

—Si amigo... se nota que te gusta, además es mayor, seguramente tiene experiencia besando- Ron intento contener una risa ante su propio comentario.

—¡Cállense!—bramó Harry —Quizás si me guste un poco pero no es por eso que la menciono. Escuche que tiene un grupo de estudio con alumnos de todos los años. Pensé que podría preguntarle si podíamos unirnos. ¿tú que dices Hermione?

—Es raro que lo menciones Harry, ya que he estado mucho tiempo en la biblioteca y no la he visto mucho por ahí— La chica busco la mesa de Revenclaw con la mirada antes de continuar- q—Quizás una o dos veces por mes. Saca unos cuantos libros y los devuelve el mes siguiente. Pero no está de más preguntar, lo que importa es avanzar en el estudio.

Ron está vez no pudo contener una carcajada golpeando ligeramente el hombro de su amigo —Lo que importa es que Harry tendrá una excusa para estar cerca de cho y cautivarla con sus historias de quidditch.

El banquete estaba a punto de terminar, Ron estaba comiendo todo lo que podía encontrar antes de que se hiciera hora de ir a la cama, mientras que Hermione notaba que Harry comía muy despacio. Harry siempre había sido un chico delgado y este año empezaba a notarse la diferencia entre él y Ronald Weasley. Ron a pesar de venir de una familia que no contaba con mucho dinero, se veía más corpulento y mejor alimentado que Harry. También Ron le sacaba unos cuantos dedos en altura y al parecer gozaba de mejor salud. Hermione nunca ahondaba en la vida que tenía Harry con sus tíos muggles. Sentía que era una falta de decencia inmiscuirse en la privacidad de Harry, que al parecer lo avergonzaba mucho. Cada vez qué salía el tema el chico desviaba la conversación hacia otro lado y su mirada se volvía sombría. Ron era el que más sabia sobre su vida con los Dursley. Hizo una nota mental para interrogarlo más tarde.

Harry al parecer no planeaba comer más y su plato ya estaba vacío cuando Hermione lo encontró mirando hacia la mesa de slytherin. Dracon Malfoy estaba teniendo una conversación con Pansy Parkinson, la cual parecía muy atenta a lo que decía. Seguramente estaba presumiendo de algún método que intentaría utilizar para burlar la línea de edad y poner su nombre en el cáliz para participar en el torneo de los tres magos. Pero la vista de Harry estaba posada sobre Emely Gracee.

Hermione le lanzo uno de sus panecillos de canela que ya no planeaba comerse para llamar su atención —aauchh... se quejó Harry —¿Qué sucede Hermione?

—Eso debería preguntártelo yo, te quedaste en blanco mirando a la mesa de slytherin como un fantasma.

—Es solo que... ¿no te parece curioso? —preguntó Harry —Estábamos todos en el comedor y ya la ceremonia de selección había comenzado, pero esa chica no estaba en su mesa. La tuvo que escoltar Snape en medio del discurso de Dumbledore... lo que quiero saber es ¿Qué estaba haciendo afuera mientras todo el colegio estaba aquí?

—Sea lo que sea que estuviera haciendo no creo que fuera nada importante, ella no suele destacar mucho. Por lo que yo sé, es muy buena en clases, pero no alza nunca la mano cuando algún profesor pregunta, a pesar de que estoy segura de que se sabe la respuesta. Creo que le gusta pasar desapercibida por alguna razón...

—Supongo que no le gusta presumir que es una sabelotodo como tu Hermione— se burló Ron haciendo un gesto para imitarla cuando alzaba la mano en clases insistentemente cuando sabía cual era la respuesta de lo que sea que estuvieran preguntando.

—Sera mejor que cierres la boca Ronald si no quieres que te niegue mis apuntes en historia de la magia... ya me gustaría ver como te las arreglas con el profesor Binns sin mí.

—Lo siento Hermione- Ron junto sus manos haciendo una súplica—no me dejes a mi suerte, por favor.

—Ya veremos...