Chapter Text
Yo misma había escrito mi destino cuando mis pies cruzaron aquella puerta enorme como un ciervo adentrándose en la cueva de los lobos.
No era del todo cierto que portaba ese aura de ciervo.
Solo que no cualquiera, sinó la cueva de los Zoë.
Vestidos como un simple rebaño más pasando desapercibidos entre la multitud que brindaba las mejores fiestas eso había escuchado de mi padre porque yo jamás estuve en una ya que eran solamente de hombres,no mujeres.
O eso decían con la intención de invitar a las amantes que llevaban consigo,yo trabajaba para mi padre en su estudio siendo la secretaria para él,aunque ya sabía que tenía otra,segun para no dejarme tanto trabajo.
Asi habia sido por algunos años hasta que mi padre dejo entrar un día a ese hombre de seis años mayor que yo pero el cuál lucia atractivo con ese porté ni que decir del como se le habia presentado al tomarme el dorso besando mis nudillos,fue cuando caí rendida por sus encantos y intentos por ser más cercano a mi el cual no dudaba en dejarme embelesar por su incesantes súplicas e regalos que dejaba en mi casa (que era justamente a lado de la de mis padres).
Así pasó un año en donde nos dimos la oportunidad de avanzar hasta llegar a una relación en donde mi padre de inmediato dio el visto bueno con aplausos y una fiesta de celebración,es que como no si su hija solterona de treinta cuatro en ese entonces seguía estando soltera,el cual decían que al momento de vernos de las manos no lo estaría por mucho.
Mi padre era demasiado conservador junto a mi madre,jamás fui aquella persona que se le revelará a sus padres no estando ya en mi adultez y es que todo por las enseñanzas de mi madre.
-Una mujer está para no alzar la voz,complacer a su hombre y tenerle la cena lista para cuando llegué,cumple con esos requisitos porque cuando menos lo esperes tendrás una argolla en ese dedo desnudo.
Eso era lo que mi madre decía desde que tenía uso de razón ,pero no era nadie para contradecirlo mucho menos cuestionarlo.
Había tenido novios con anterioridad pero no llegaban a algo serio y solo pues solía divertirme sin que nadie lo supiera,si bien había adoptado las costumbres de mi madre no quería decir que no me podía divertir.
Después de un año de tantas salidas,citas y una que otro viaje al fin nos habíamos mudado a una casa que heredó de su difunta mujer la cual había estado años sin usarse o eso creía.
Eso hasta que me contó acerca de su hija universitaria de veinte años la cual vivía ahí junto a su ama de llaves,ambos salíamos del auto una tarde de verano sintiendo el aire fresco de la mañana que dejaba a mi vestido floreado elevarse por los aires sacándome risas,mi vista caía ahora en la hermosa casa que recidia frente a mi a unos cuantos metros,era tan preciosa como un cuento de hadas parecía irreal.
-Me tomé el atrevimiento de pedirle a los de mundanzas que trajeran tus cosas primero y las acomodarán pero sabes que puedes tomar lo que te plazca,amor.
Yo le abrazaba rodeándolo con mis manos en su cuello y brindándole un beso en los labios.
-Sabes como complacer a una dama.
-Todo por ti, bebé -iba a parar a mi cuello- Mande a hacer más espacio en el armario solo para ti.
-Mejor dicho le pedí a mi hija que te hiciera un armario porque soy un inútil tacaño que no quiere pagar más -una voz femenina pero grave nos sacaba de nuestra ensoñación haciéndome dar un respingo.
¿Hija? Ya estaba ahí por dios pero que vergüenza nos viera en este estado ,las manos de su padre yacian en mis muslos que de inmediato le quitaba separándome de golpe diciéndole en voz baja: ya.
-Un gustó tu debes ser la hija de Óscar un placer -me daba la vuelta para mirarle encontrándome con una chica alta castaña de gafas y pantalones caqui junto a una camisa suelta blanca ,¿Acaso todos aquí en esta familia eran modelos? La chica era muy atractiva que me había quedado anonadada viendo como llevaba unos cuantos segundos con su mano dirigida hacia mí, extendía la mía con pena viendo como a continuación dejaba un besó en mi dorso con suavidad.
Y todos eran tan propios ,caramba.
Pero lo que me dejaba helada fue esa forma de mirarme la cual no me explicaba que pudiera ser dejándome confundida entre sus oscuros ojos que no se alejaban ni un segundo de mi,podía sentir que veía mi alma.
-Hange Zoë -soltaba poniéndose recta y miraba detrás mío- Ya está todo listo para que le des un recorrido.
Óscar carraspeaba haciéndome girar a verle quien ahora se miraba apenado.
-Tengo ir a ver algunas cosas del trabajo,amor...
- Típico -hange se burlaba- ¿Cómo le haces eso a la pobre mujer que está frente a ti?
El endurecia su mentón para verle de reojo - Portate bien y muestrale la casa.
-Pff claro -murmuraba algo más que no escuchaba.
Caminaba hacia el para tomar sus manos.
-¿Tienes que ir ahora? -intentaba que no se fuera.
-Lo lamento amor,es importante que vaya.
Asentía regalándole una sonrisa -Entiendo.
-Volvere para la cena,¿Si? -sus manos atrapaban mi cadera dándome un casto besó- nos vemos.
Se iba dejándome a solas con su hija quien no quitaba su mirada de mi haciéndome sentir incómoda en mi sitió -Asi que Hange,¿Cuanto tiempo tienes viviendo aquí?
Intentaba sonar amigable no quería tener una mala impresión ni mucho menos desagradarle,quería al menos tener una amiga en este lugar que no conocía,pero solo se daba la vuelta sobre sus talones para entrar a la casa sin antes decirme -Pasa y así te muestro todo.
El lugar por dentro era más bellísimo que por fuera era increíble el como todo estaba acomodado,la madera crujiendo debajo de mis pies y esos hermosos vitrales que brindaban reflejos de colores ante los rayos de sol del día apenas iniciando,como si de una niña pequeña se tratase posaba mis manos entre los reflejos que daban hacia las baldosas y escalones, moviendo los dedos como si pudiera tocar los colores.
Su carraspeo me sacaba de mi ensoñación fijandome que yacía en medio de los escalones -¿Proseguimos?
Tal vez sea por la edad su comportamiento tan malhumorado y mezquino o eso quería pensar ya que no le había siquiera dado una mala cara para que fuera así conmigo,se dedicaba a mostrarme las habitaciones de invitados junto a los baños,seguido de su habitación que de inmediato decía -No entres porque te saco a patadas.
Yo solo alzaba mis manos intentando bromear -Se que una chica necesita su espacio,descuida.
Ella solo chasqueaba la lengua arrugando su rostro para seguir mostrándome el lugar hasta dar con la que creí sería la recámara de ambos pero cuando me dejaba ver el lugar tan antiguo con el tapiz floreado y mis pies conducian hacia el peinador digno de casa de muñecas ni que decir de la cama.
-El ropero -se abría pasó hasta mostrarme unas enormes puertas caoba que deslizaba dejándome apreciar el vacío de este tan inmenso.
-Wow,¿Todo eso lo hiciste tu? -estaba asombrada de que una chica pudiera hacer ello.
Hange sin en cambio parecía inmutarse para salir y entrar con unas maletas que yacian adentro mis ropas e cuidado personal -Si,pasatiempos ya sabes.
-Gracias,aunque nunca e visto un pasatiempo en mujeres ,así. -las dejaba en la cama para ahora sí verle- En verdad te luciste no se cómo agradecerte.
-Ya me lo agradecerás luego -le restaba importancia jugando con un anillo suyo- ¿Tu no tienes pasatiempos?
-Si me gusta pintar,dibujar,tejer,cocinar,coser -mi voz sonaba cada vez más baja y es que me percataba que todos ellos fueron inculcados por mi madre quien no planeaban costearme un deporte ni mucho menos el dejarme tomar algún curso,Auch y doble Auch.
Ella parecía percatarse de que estaba absorta y mejor decidía cambiar de tema en cuanto a mi -¿Que hay de ti?
-Me gusta hacer de todo -se acomodaba las gafas- Se carpintería,albañilería ,fontanería ,entre más cosas gracias a...
-¿Tu padre sabe todo ello? Te lo enseño de seguro -con emoción le decía.
Hange lanzaba una carcajada la cual encontraba demasiado atractiva para una chica.
-Ese vejestorio cambiando un foco siquiera ,jaja! -negaba- primero muerto,quien me enseñó fue el abuelo.
-Oh -articulaba con pena mirando que seguía jugando con ese anillo- Que bonito es.
Me acercaba viendo su argolla plateada con una luna y sol en él,era precioso,nuestras alturas eran tan diferentes ni siquiera le llegaba al hombro.
-No toques! -daba un paso hacia atrás.
-Perdón ,perdón no es mi intención solo quería verlo es muy lindo, Corazón.
-¿Cómo me llamaste? -la había cagado y es que tan solo nos conocíamos apenas pero en verdad intentaba dar lo mejor de mi,jamás tuve hijos- Discúlpame hange por mi arrebato tan reciente te llamaré solo así y sobre tu anillo mi madre me enseñó a como limpiar plata con una receta genial para quitarles la suciedad y polvo es que -posaba una mano entre mis labios intentando sonar más íntimo- cuando la plata se ensucia suele ser por mal augurio.
Ella parecía pensarlo un poco entrecerrando sus orbes -Mamá también solía decir ello,¿Puedes limpiarlo?
-Juzga tu misma -sacaba mi cadena regalada por mi abuela dejándola en su mano- Fue un regalo y es mi más preciado tesoro sueño limpiarla ,¿Ves? Ni una mancha totalmente limpia! Oye hange puedo preguntarte algo...
-Adelante -se recargaba sobre la pared.
-¿Y las cosas de tu padre? -mi mirada iba en todo sin obtener nada.
- Óscar me pidió que te dejará está habitación para cuando quisieras pasar tiempo a solas,no suele estar mucho así que te dejo un espacio el muy "considerado" -hacia comillas con los dedos algo exagerado.
-Vaya al parecer no sueles decirle papá ...
-No se lo merece -negaba- es algo que no te incumbe.
-Lo entiendo -asentía regalándole una sonrisa- No pretendo entrar más en detalles.
-Alejada mejor -advertia para darse la vuelta- te dejo para que te alojes si necesitas algo dile a mi nona que me hable vendré en seguida.
-Gracias... Hange - no me dejaba seguir porque había cerrado la puerta dejándome a solas con esta habitación inmensa- Bueno a desempacar.
Empezaba a tomar mi ropa dejándola en el armario y cajones lo bueno era que había doblado bastante bien todo me ahorraba tiempo para así acabar en cuanto antes,al terminar decidía a bajar encontrándome con una señora algo grande seguro era la nona de hange,me acercaba.
-Hola usted debe ser quien cuida a hange un placer,soy T/n -le ofrecía mi mano quien de inmediato hacia lo mismo regalándome una calida sonrisa.
-Un gusto señorita T/n -seguia en lo suyo cortando algunas verduras.
-Oh ¿que hará ,puedo ayudarle? -me ponía a lado suyo viendo los vegetales tan frescos- todo se ve tan saludable.
-Tenemos un huerto señorita ,mi niña lo cuida como a su vida debe estar por allá regando los tomates.
-Tiene buena mano como dicen -ella asentía y reíamos un poco.
-Olvide los limones -iba hacia el refrigerador.
-Se los traigo,¿Que hará,cuantos necesita?
-Una limonada,señorita -limpiaba su cuchillo- ¿Esta segura?
-Por supuesto ,así me siento útil en algo.
Solo asentía posandose frente a la ventana que daba al inmenso patio y unas puertas -La puerta de en medio vas derecho y te encontrarás con los naranjos más adelante está el árbol de limón.
-Gracias .... ¿Como debería decirle?
-Soy Amelia.
-Un placer Amelia bonito nombre -esta solo me agradecía simpática.
Salía dejando que el olor del césped me deleitará para emprender mi caminó abriendo la puerta dejándome mostrar todo el lugar que abundaba de plantas digno de una revista de campo.
-Increible -susurraba al toparme con el árbol de limón- Ahora si me disculpas voy a tomar algunos cuantos -le decía a este arrancando algunos los cuales eran enormes y de color brillante verde.
-¿Le hablas al árbol? -la voz de hange me pegaba otro susto tirando los limones en el suelo.
-Los limones! -me agachaba para tomarlos de uno en uno cuando veía como dejaba una cesta en el suelo.
-Asi no los tiras.
-Aca entre nos me asustaste -al terminar me ponía de pie para verle con reproche,ella negaba.
-¿Cuántos años tienes?
-¿Por? -alzaba mi ceja.
-Solo dilo -frotaba su barbilla.
-Treinta y cinco.
Parecía que le contaba un chiste porque reprimía una risa intentando sonar sería -No te creó con esa forma tan infantil.
-¿Disculpa? -ofendida posaba mis manos en mi cadera- Respeta mis años.
-Que va,te comportas como una adolescente.
-Es muy temprano para que digas eso además ni me conoces -emprendia mi camino para dejar el cesto en la barra empezando a limpiar los limones y cortarlos ayudándole a Amelia.
El día había pasado tan lento y cuando menos se llegaba era la hora de la cena la cual preparaba la nana de hange que no me dejaba hacerlo porque era una gran invitada y ahora señora próxima de esta casa.
La tarde se basaba en leer algún libro o pasear entre el jardín enorme sentándome frente a los grandes rosales que desprendían un exquisito aroma así el tiempo pasaba durante este día cuando la señora llegaba hacia mi diciendo que la cena estaba servida.
Al entrar Óscar estaba en el teléfono así que lo recibía rodeando mis brazos en su formada espalda ,el se daba la vuelta para inspeccionarme a lo que luego colgaba y besando mis labios.
-¿Estuviste en el jardín,amor?
-Es precioso....
-Puedo verlo,porque no vas a ducharte y bajas a cenar con nosotros -iba a besarme la mano pero cuando veía que estaban algo polvosas solo me regalaba una mueca.
-Esta bien -susurraba para subir las escaleras y darme una ducha así poniendome la pijama, todo haciéndolo lo más rápido posible para que la comida no se enfriará no quería ello.
Al bajar los tres me esperaban,Amelia parada a lado de la mesa de madera mientras que él enfrente de todas las sillas y hange a su lado casi en la esquina sin querer estarlo,era algo larga pero sin dejar de ser cuatro sillas,iba a sentarme en el otro extremo de el cuando me detenía -Puedes sentarte frente a mi,amor.
Hange se giraba para verlo -Ese lugar es única y exclusivamente de mi madre.
-Mi niña... -susurraba su nana.
-Dejala Amelia ya está grande para hacer rabietas -le apuntaba- tú,ya llegó alguien para tomar ese asiento y lo sabés así que mejor vete acostumbrando o sino puedes irte sabes dónde está la puerta.
-No es necesario hacerlo -le interrumpía sonando amable- Puedo sentarme a tu lado,amor.
-No haremos lo que ella quiera -negaba ahora viéndome con enfado- siéntate ahí es una órden.
Al verlo de esa forma que me hacía tener miedo yo me limitaba a sentarme en ese lugar,le susurraba a hange -Lo siento.
-Amelia calienta la cena de nuevo -sacaba su teléfono tecleando algo mientras su hija parecía querer asesinarlo con el cubierto que sostenía con fuerza entre sus largos dedos apunto de acuchillarlo.
Vaya familia en la que me había metido y tan solo era el inicio ,pues durante algunas semanas hange solo se limitaba a salir a comer y a veces desaparecía junto a sus amigos que le esperaban afuera de la casa para recogerla,cada vez llegaba más tarde e apestando horrible a alcohol y cigarrillos yo quise decirle a su padre pero sabía que sería para peor ,lo que menos quería eran discusiones entre ambos por culpa mía y mi bocota.
No planeaba arruinarle sus escapadas a la pobre que solo tenía ello para distraerse porque bueno en cuanto a mi apenas y salía al mercado a hacer las compras ,todos me miraban de arriba hacia abajo como si hubiera cometido algo mal o quién sabe que,ni que decir del funesto centro comercial tan pequeño y aburrido,todo en ese pueblo era tan gris e monótono que lo único entretenido y relevante era la casa que seguía explorando encontrandome con algunos garabatos de una pequeña hange de hace algunos años.
Ya solo esperaba también que la piscina estuviera limpia para poder nadar un poco ante el arduo calor que recidia desde las diez de la mañana,justamente como hoy,le había dado el día a Amelia para así yo hacerles una cena a los anfitriones de la casa y aperitivos en cuanto me decían que la alberca estaba más que lista,eso me hacía emocionarme tanto.
Claro t/n emocionada por una simple piscina.
Terminaba de agregarle unos hielos al agua de limón con algo extra,el sonido de una podadora se hacia escuchar atrayendo mi atención hacia donde provenía y en cuando mis ojos captaron a quien la tenía entre sus manos me hacía tragar el aliento que ahora me faltaba ante la vista que me otorgaba,Hange estaba con una camisa de tirantes deportiva y jeans,sus brazos tonificados eran recorridos por finas líneas de sudor que transpiraba su piel trigueña y ni que decir de su rostro haciéndola lucir más atractiva,mechones de cabellos pegados a sus cienes junto a sus lentes que de vez en cuando limpiaba.
Fue tanta la impresión en mi que había dejado escapar un jadeo el cual me hacía taparme la boca y agacharme en cuanto veía que ahora estaba observandome,carajo.
¿Y si me escucho? No,no,no está a metros de aquí no es posible , simplemente no es posible.
Esa chica,¿Porque tenía que ser tan caliente?
¿Pero en qué estás pensando t/n? Me decía a mí misma dándome una bofetada haciéndome quejar ,jamás había sentido atracción por una mujer,¿Que rayos estaba pasándome?
Ni cuando en mi antiguo trabajo algunas mujeres se me habían acercado con otras intenciones ,nunca fue de mi agradó,pero es que ella,ella es totalmente diferente.
Cállate con un demonio!!
Bien,debo estar delirando y vaya que si,me ponía de pie para limpiar mi bata la cual cubría mi traje de baño ,no pensaba dejar que el agua se desperdiciara cuando le habían apenas limpiado,no señor.
Salía con una bandeja en mis manos la cual tenía la jarra enorme y dos vasos,caminaba hacia hange que seguía limpiando su sudor de la frente, tragaba nerviosa.
-Hey.. ¿porque no tomas un vaso? -le regalaba una sonrisa.
Ella tomaba el vaso entre sus largos dedos y estaba por beberlo cuando se dirigía a verme -¿Lo envenenaste?
-¿Que? ¿Porque dices eso? -que ofensa era esa por dios.
-Eres una madrastra ¿No es así? -agitaba el vaso de un lado a otro.
Emitía una risa sarcástica rodando mis ojos ante lo que escuchaba - Y dices que la niñata soy yo,mírate diciéndome bruja,créeme hange algunas madrastras podemos ser buenas.
Sus facciones se contraían con diversión relamiendose los labios -¿Enserio?
-Ujum -desviaba mi vista.
-Bien si ese es el caso -volvia a verle cuando daba un largo trago.
-Ten cuidado que está helada y estás acalorada!!! -le reprendia.
-Calmate que no eres mi madre -soltaba con curiosidad- ¿Que es esto?
-Limonada -le respondía obvia.
-Tiene algo más -fruncia el ceño.
-Adivina -mis pies se balanceaban.
-No -se volvía a hacer lo suyo y suspiraba.
-Al menos lo intento -susurraba para caminar hacia la mesita de jardín dejando la bandeja y sirviéndome para darle un sorbo dejando que el sabor tan refrescante pasará entre mi garganta,el sabor y toque de mamá ,como le extraño tanto- ¿Que harías tu mamá?
Decía para mí misma dejandolo y me ponía de pie desabrocharme la bata,bueno tenía que aprovechar estos momentos de soledad de algun modo,Óscar salía tanto por su trabajó dejándome a solas en este hogar con su hija la cual me odiaba, ni siquiera habíamos tenido intimidad más que esa misma noche cuando llegue,después de ahí absolutamente nada,supongo que es la vida de una mujer comprometida con un hombre ocupado e importante.
La cual ahora me estaba costando bastante y hacía llorar a veces en las noches.
-Tiene Limones,pepino y menta -la voz profunda de hange se colaba entre mis oídos al sentirla tan cerca junto a su colonia y sudor mezclados- ¿No es así?
-S..Si -era lo único que salía de mis labios.
-Gracias estaba deliciosa -elevaba su brazo a mi costado dejándome ver el anillo el cual ahora estaba reluciente- Y también gracias por limpiar el anillo que me regaló mi madre,T/n.
-No hay de que -susurraba tomando los lazos de mi bata negra.
-¿Que esperas,no vas a meterte? -su barbilla reposaba en mi hombro- Te veía muy impaciente por entrar en ella,¿No lo harás?
Yo solo asentía como podía ante el peso que tenía sobre mi hombro ,¿Que planeaba? Dios mío.
