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Beso francés.

Summary:

Cuando Harry creyó perderse de la vista de Tom Riddle pensó por un momento que ese juego de las escondidas había terminado. El problema era que Riddle parecía haberse obsesionado con besar a Harry.

Notes:

Esto es una especie de continuación del día "Beso robado" así que se usará el mismo AU. Se ve la perspectiva de Harry y notamos que entre ellos dos ha empezado un juego que puede terminar muy mal.

Work Text:

Harry creyó volverse loco en el instante en el que escuchó las pisadas de Tom acercándose a él.

 

La última vez que hablaron había sucedido lo que sea que hubiera sucedido, el idiota perdió la cordura y había terminado por besarle de una manera tan insana que el propio Harry se encontró asustado de lo que su cabeza estaba pensando. Se suponía que no debía haber nada entre Riddle y él, había terminado en ese lugar y en ese tiempo sin ninguna explicación aparente. Todo sucedió demasiado rápido, de un momento a otro había terminado 53 años atrás y todo terminó por romperse hasta el punto de que Harry ni siquiera comprendía que hacía en ese lugar.

 

Y ese no era el menor de sus problemas, al parecer todos se habían quedado encandilados por su apariencia, incluso cuando Harry no había hecho nada para ser el objeto de atención de todos, los inconvenientes no habían hecho nada más que crecer hasta un punto irremediable y estúpido. Harry de verdad quería atribuirle ese montón de desafortunados incidentes a su estúpida suerte, lo deseaba más que nada, pero, a pesar de todo lo que estaba ocurriendo, Harry no podía evitar sentirse extraño con lo que sucedía.

 

Porque Tom Riddle lo había besado y, por más loco que sonara, a Harry eso no le incomodaba. No del todo al menos.

 

Demonios, de verdad quería que eso le desagradara, después de todo, era del asesino de sus padres del que estaban hablando, sin embargo, de una manera tan repugnante como satisfactoria, se había encontrado disfrutando del acto como si fuera una colegiala enamorada en las vísperas de San Valentín. Sonaba ridículo, lo sabía, diablos, sonaba tan ridículo que Harry quería encontrar un hechizo que le borrara la memoria sin la necesidad de dañarse a sí mismo con las locuras que había hecho Lockhart en su momento. No estaba dispuesto a lanzarse un Obliviate, pero Harry estaba dispuesto a encontrar una alternativa solo para alejar ese montón de pensamientos irremediables sobre Tom Riddle y sus ardientes labios.

 

Ugh, incluso los había llamado ardientes, ¿Eso no significaba que ya estaba loco? ¿Qué dirían sus padres si lo vieran en tal situación?. "Oh, Harry, estamos muy decepcionados, debías acabar con el enemigo y en su lugar estás pensando en qué quieres besarlo". De acuerdo, sus padres no dirían eso, pero estaba muy seguro de que algo así podría suceder.

 

Y de esa manera había terminado por jugar una especie de juego del gato y el ratón en dónde más que ser un ratón asustadizo perseguido por un gato malévolo era un león luchando por su seguridad ante las sucias artimañas de una serpiente capaz de provocarle emociones terroríficas.

 

Volvió a escuchar los pasos cerca suyo y Harry decidió que lo mejor era escapar antes de que el estúpido de Riddle trastornara aún más su cabeza. Harry se sintió pequeño al huir como un cobarde, definitivamente eso no estaba en su naturaleza, pero todo era en pos de mantener la memoria de sus padres intactas.

 

Tom provocaba demasiado sentimientos innecesarios y Harry no quería lidiar con eso.

 

Cuando pensó que estaba a un paso de liberarse de Riddle, Harry se permitió respirar, pero antes de que pudiera cantar victoria unas manos se aferraron a su cuerpo y lo voltearon para mostrarle que definitivamente no había nada que hacer para impedir un encuentro.

 

—¿Qué crees que estás haciendo? —No quiso que su voz sanara tan angustiada, pero no pudo evitarlo, no cuando Tom le estaba mirando con una diversión insana. 

 

—Me estás evitando.

 

—Y hasta ahora lo notas felicidades, Riddle, has mejorado demasiado en estas últimas semanas.

 

Tom frunció el ceño como si esas palabras le dolieran, Harry supo en un instante que era el mentiroso más hábil del mundo. 

 

—¿Se puedes saber por qué lo haces?

 

—¿Desde cuando tengo que darte explicaciones?

 

Tom arqueó una ceja.

 

—Desde que te proclame como mío.

 

—¿Disculpa?

 

—¿No has notado que nadie se te ha acercado desde que nos besamos?

 

A decir verdad, Harry no había pensado en eso, estaba demasiado ensimismado pensando Riddle y sus tontos labios como para preocuparse lo que había dejado de suceder a su alrededor. 

 

—¿Llamas a eso proclamación? Lo que hiciste fue una sucia artimaña para robarme un beso—Tom volvió a fruncir las cejas y Harry casi se encontró creyendo en sus mentiras, casi.

 

—Pensé que te había gustado—Harry puso una cara de horror ante las palabras de Riddle, pero antes de decir cualquier cosa, Tom continuó hablando—. Hemos estado jugando a las escondidas desde hace tres semanas, Potter. Y yo sinceramente ya estoy cansado.

 

—¿Tú estás cansado? Yo soy el que ha estado huyendo de ti desde hace tres semanas.

 

—¿Y se puede saber por qué?

 

—No te importa.

 

—Me importa.

 

—¿Ah, sí? ¿Desde cuándo?

 

Y, como la última vez, Harry volvió a encontrarse aprisionado por Tom y su intensa mirada, Potter creyó que podría salirse de esto, pero no contó con qué lo tomaría del mentón y le daría otro beso, ¿De verdad los instintos de Harry estaban tan dormidos? Esto ya era increíble.

 

Harry intentó apartarse, sin embargo, en el instante en el que lo intento, Riddle introdujo una de sus manos en su túnica haciendo que Harry soltara un gemido, lo que le dio la oportunidad para profundizar el beso. Harry se sintió perdido, la sensación de la lengua contraria contra la suya era demasiado asfixiante para ignorarla. Tan ardiente y tan surreal que terminó por cerrar los ojos antes de soltarle una patada en la entrepierna.

 

Tom se alejó inmediatamente por el dolor y Harry estuvo a punto de reírse por lo ridículo que era pensar en Voldemort cayendo al suelo por una razón así, hasta que recordó que debía escapar de ahí.

 

Riddle desde su sitio se encontró fascinado por la terquedad de Potter. Se relamió los labios y sonrió como pudo.

 

Tarde o temprano Harry caería. Si no es que Tom lo hacía primero.

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