Work Text:
El bullicio de la gente se hacía cada vez más fuerte en el lugar, pero eso no les importaba a dos personas que ya no se encontraban en sus cinco sentidos. No estaban en los mejores términos de amistad ambas personas, los unían el amor de una persona, un pecoso mexicano con un gran parecido a Tom Cruise, ambos estaban enamorados de él, pero cada que tenían un acercamiento el mexicano los rechazaba.
El británico y el neerlandés habían decidido ir a un bar después del GP en México, irían a desahogar sus penas en alcohol y tal vez hablar con la persona que más odiaba, no era tan mala idea. Ahí estaban ambos en una mesa en el rincón del lugar con un par de botellas de tequila y vodka cantando las canciones más dolidas que Sergio les había enseñado.
— L-Lewis, eres un gran amigo, ¿porque nos odiamos tanto? - preguntó el neerlandés. - No deberíamos estar llorando por una persona que no nos valora, hip, nosotros somos mejores que él.
— Max amigo del, hip, alma, Sergio no nos merece, hip, somos guapos, ricos, hip, y piloteamos en la Fórmula 1, hip, nosotros somos los que deberíamos estar saliendo entre nosotros dos. - el neerlandés tuvo una idea en ese momento. - Somos más que Checo para una relación.
En ese momento empezó a sonar Piensa en Mí, Max no lo admitiría, pero desde hace unas copas atrás el británico se le hacía atractivo, pero no tanto como su Sergio, estaba tentado en probar los labios del moreno saber cuál era su sabor, sabrán a alcohol, pensó el menor, si su padre supiera de quien se estaba enamorando se moriría en ese instante, apenas y podía aceptar que le gustaba que estuviese tras el mexicano.
En vez de ponerte pensar en él, en vez de que vivas llorando por él, empezó a sonar de fondo y el menor rápidamente la identifico, Sergio a veces la cantaba cuando estaba demasiado borracho, y en ese momento supo que esa canción se la podía cantar al británico y este no sabría que decía, era perfecto así que se paró dónde estaba y se puso a un lado del moreno tomándolo por el rostro para que sus miradas se juntaran empezándole a cantar.
— En vez de ponerte pensar en él, en vez de que vivas llorando por él. - cantaba el neerlandés en un tono alcohólico dándole una torpe sonrisa, al contrario. - Piensa en mí, llora por mí, llámame a mí, no, no le hables a él, piensa en mí, llora por mí, llámame a mí, no, no le hables a él, a él, no llores por él.
Sin pensarlo mucho el neerlandés junto sus labios con los del británico, fundiéndose en un beso algo torpe, al principio por parte del mayor quien estaba sorprendido por la valentía de este, jamás espero que su mayor rival lo estuviese besando ebrio en un bar de mala muerte No sin antes haberle cantado una canción.
Estuvieron un rato besándose ferozmente, toqueteándose un par de veces sin llegar a algo más, el británico buscaba más fricción entre ellos así que acercaba más su cuerpo al del menor, estaban tan metidos en su mundo que no se dieron cuenta, cuando cierto mexicano entre con el monegasco, quienes miraron extrañados la escena de Max besándose con Lewis.
Era extraño, ellos jamás pensaron ver en su vida como ambos se besarán, los amigos ignoraron a la pareja de fondo y caminaron hasta la barra, donde el monegasco se encontró nervioso, ya que le confesaría sus sentimientos al mexicano, pidieron un par de bebidas antes de que el menor hablara. Después de un par de tragos el monegasco ya estaba entrando en confianza con ayuda del alcohol por fin hablaría con el mexicano, pero se vio interrumpido por el par que se estaba besando antes.
— S-Sergio mi novio, hip, y yo que, hip, queremos decirte, hip, un par de cosas, hip. - apenas podía hablar el neerlandés. - Lewis, hip, mi amor bésame. - dijo tomando el rostro del británico para estampar sus labios con los del contrario.
Charles y Sergio quedaron con la boca abierta al ver como los supuestos enemigos se estaban besando frente a ellos, charles no desaprovecharía esa oportunidad así que tomo las manos del mexicano haciendo que este lo mirara un poco confundido, a un no podía procesar que Max y Lewis se volvió a besar cuando anteriormente ellos se habían confesado a él.
— Sergio, tengo algo importante que decirte y quiero que lo pienses de acuerdo. - el mexicano un poco dudoso avanzando a lo dicho. -Sergio yo...
No pudo terminar la frase, cuando ciertos borrachos dejaron de besarse y se acercaron a ellos, mientras estaba cierta canción de fondo, Tu Forma de Ser, empezó a sonar de fondo y cuando menos lo pensaron ambos borrachos empezaron a cantarla.
— Te vi llegar, del brazo de un amigo, cuando entras al bar. - Intento cantar el británico con un mal español, mientras que el neerlandés trataba de sostenerlo. - Estrellaron los vidrios de mi corazón.
Sergio no comprendía nada de lo que estaba pasando en ese momento, se sintió avergonzado por el espectáculo que el británico y el neerlandés están dando en el lugar, quería que la tierra se lo tragase, mientras que los dos "amantes" se encontraban riendo por la situación que estaba pasando sabían unas partes de la canción ya que a veces Sergio la ponía cuando estaba feliz.
— Y a mí me vuelve loco tu forma de ser. Decía Max apuntándose así mismo.
— A mí me vuelve loco tu forma de ser. - Cantaba el británico con un acento poco comprensible por el alcohol que estaba en su organismo.
— Tu egoísmo y tu soledad son estrellas en la noche de la mediocridad. - Cantaba a todo pulmón el campeón del mundo. - Me vuelve loco tu forma de ser.
— A mí me vuelve loco tu forma de ser. - Ahora era el turno del moreno. - Tu egoísmo y soledad son joyas en el barco de la mediocridad.
El monegasco no podía creer el espectáculo que estaban dando sus compañeros de parrilla, no quería dejar al mexicano solo en esta situación.
— Sergio creo que es hora de irnos, antes de que pase algo más. - decía con preocupación Charles.
El mexicano se debatió a ir con él, primero quería saber que era lo que tanta urgencia le quería decir.
— No, primero diez centavos que él lo que quería decirme y después nos podemos ir. - sentencia el pecoso.
— Yo... Sergio es que me da vergüenza. - admitió Charles.
— Vamos dime que es, no creo que sea más vergonzoso de lo que estos dos están haciendo. - dijo volteando a ver a la pareja que estaba a un lado de ellos.
— Sergio, es que yo... yo estoy enamorado de ti, quería saber si ¿Te gustaría ser mi novio?
El mexicano se encontró en shock, no esperaba que el menor se le declarara así, pero él no lo veía con amor, solo lo veía como un hermano menor.
— Lo siento Charles, no puedo aceptar ser tu novio, la verdad es que me gusta alguien más. - En ese momento el monegasco agacho la cabeza.
— Esta bien, yo entiendo, creo que lo mejor es que me vaya. - sin decir nada más se despidió del mexicano, siendo que este volvió a ver a la pareja que se encontraba demasiado junta.
La cara de mexicano se encontraba roja de la vergüenza y pena que sentía, tenía a dos grandes pilotos dedicándole una canción sobre que él era el malo, cosa que era cierta, pero no tenían el derecho de exponerlo de tal modo. No supo en qué momento Max estaba tratando de besarlo, evadiendo los labios del menor en todo momento, no quería que se confundiera más de lo que ya estaba.
Sergio está enamorado de ambos pilotos y para él es difícil elegir a uno, ya que cada uno quien tenía ese algo que le encantaba, por fin se pudo quitar al neerlandés de encima cuando Lewis apareció y también lo intento besar, genial hoy es la noche. . de besen a Checo, pensó el mexicano, esa acción molestó a los pilotos quienes indignados continuaron cantando.
— Nadando en tu demencia no sabía que hacer, te trate de besar. - Cantaba el neerlandés mirando al pecoso. - Me pegaste un sopapo y te pusiste a llorar.
— Me vuelve loco tu forma de ser . - El británico se había rendido con el mexicano así que decidió cantarle al neerlandés. - A mí me vuelve loco tu forma de ser.
Empezaron a bailar ambos mientras que el moreno abrazaba del cuello al menor y este lo tomaba por la cintura, dejando que la canción avanzase de fondo, bailaban como si de una canción lenta se tratase, poniendo un poco celoso al mexicano, pero dándole una idea. para no tener que elegir. El pecoso camino hasta la pareja hasta llegar a ellos y unirse a su atmósfera romántica.
— Chicos, creo que encontré una forma de estar juntos sin rechazar a uno de los dos. - Al decir eso los contrarios lo miraron un poco extrañados, podrían estar borrachos, pero eso no significaba que estaba un poco consciente. - ¿Por qué no tenemos una relación entre nosotros tres? Por lo que vi esta noche ustedes dos se llevan de maravilla. - La pareja en ese momento se separó y miro raro el mexicano, algo en ellos no les cuadraba en esa oración, siendo que el pecoso entendió las miradas extrañadas de ambos. - Lo que quiero decir, es que yo los amo, a ambos y no quiero lastimar a ninguno de los dos, así que, ¿qué les parece si tenemos una relación poliamorosa?, como se dice ahora.
La pareja se miró tratando de entender lo que Sergio les había dicho, los amaba a los dos y no quería lastimarlos, eso era mucho por digerir, pero ambos entre susurros hablaron sobre la idea. A ninguno le desagradaba la idea y eso los hacía estar de acuerdo con él, ambos querían al pecoso sin importarles compartirlo el uno con el otro, total ya se habían comido la boca.
— Esta bien, aceptamos estar en una relación contigo. - dijo el británico. - Hemos llegado a un acuerdo de que podemos compartirte. - decía el moreno acercándose peligrosamente al mexicano por delante, mientras que el neerlandés lo atrapaba por atrás. - pero queremos que solo seas nuestro.
Y así fue como Sergio pudo estar con las dos personas que tanto amaba, no tuvo que lastimar a alguno o ilusionarlo, claro que al día siguiente hablaron sobre el tema llegando a la misma conclusión, ellos no compartirían con nadie más a Sergio, ambos lo amaban y se amaban, era una extraña relación que funcionaba y sorpresivamente los tres eran felices juntos.
