Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-05-10
Words:
1,284
Chapters:
1/1
Comments:
3
Kudos:
151
Bookmarks:
7
Hits:
1,238

Sazón de hogar

Summary:

Donde Tai Lung no enloqueció y pudo vivir en el palacio de Jade hasta conocer a Poo.

Notes:

Hace poco abri comisiones de escritos y esta es la primera de las que afortunadamente me compraron, tengo permiso de Tuyu Miru para publicarla en mis redes, espero que sea de su agrado.

Work Text:

"Es difícil acostumbrarse al calor de un hogar cuando toda la vida se ha vivido en la fría soledad."

Las crianzas suelen ser distintas, cada padre suele priorizar el bien de su hijo mientras lo encamina a una versión de él que pueda afrontar el futuro y sus adversidades y aun así, la que Tai Lung tuvo siempre se sintió errada.

Había sido criado para lograr un fin, obligado a sobreponerlo sobre toda cosa sin importar nada y un mal día después de dedicar su vida, esfuerzo, felicidad y esperanzas en su meta descubierto que todo su sacrificio había sido en vano por el simple hecho que aquello que "anhelaba" siempre estuvo fuera de su alcance. Con esa revelación su "familia" se desmorono; aunque su padre no mostró inconformidad con la decisión de Ooway, perdió interés en él dejándolo solo.

Con todo en contra pudo mantenerse cuerdo gracias a Ooway, no fue cobijado bajo su aleta precisamente, pero fue el único que se dispuso a darle un par de palabras de consuelo, una frase que cada que dudaba se repetía en su cabeza:  "No era tu destino ser el guerrero Dragón, tu sendero nunca fue en esa dirección, pero aún es tiempo para que camines en la ruta correcta."  Porque para alguien que no tenía nada tomar de guía esas palabras fue el pilar donde se pudo sostener.

No era protector del valle y aun así se esforzaba por mantener la paz. Ayudaba en lo que podía dentro del palacio como en momentos donde le toco ser entrenador de algunos discípulos de Shifu (quienes a la larga fueron nombrados "Los 5 furiosos")

Aunque en todo momento podía convivir con más individuos fueran maestros, discípulos o gente del pueblo, sus relaciones sociales nunca pudieron ir más allá de ser jerárquicas a pesar de lo mucho que lo intentaba; en ciertos momentos podía envidiar a los demás alumnos de su padre porque más que solo compañeros podía verse como una familia.

Justo cuando estuvo a punto de aceptar su destino de vivir en aislamiento, su salvación cayó del cielo (en un sentido muy literal). Cuando el momento adecuado llego se organizó una festividad para encontrar al sucesor de Ooway, los candidatos eran los alumnos de Shifu y en medio de uno de los actos que estos realizaban un enorme Panda cayó en medio de escenario para momentos después ser acreedor de aquel título que Tai Lung ni con todo su esfuerzo pudo conseguir. Como cualquier maestro al inicio dudo del juicio de Ooway por la decisión, pero al igual que todos termino cayendo por la simpatía de Poo... Quizás cayó peor que cualquiera.

El acercamiento de ambos solo se dio por causa de Poo, su afición a todos los maestros en Kung fu le brindo la valentía (o estupidez) necesaria para acercarse al leopardo a pesar de las reacciones de molestia involuntaria que este sufría con la cercanía. Los gruñidos pasaron a ser ronroneos y en algún punto la relación evoluciono de ser ídolo y fan o algo más romántico. Para ambos la relación no podía irse por otro rumbo que no fuera la seriedad y aun con eso la sorpresa inundo al felino en el momento que Poo le menciono que era buen momento para presentarle a sus padres.

Meditarlo unos días no sirvió de nada porque aunque su respuesta fue un rotundo sí, no creía que fuera una buena idea.

Las responsabilidades de ser protectores del valle nunca tenían descanso, pero Poo era tan cercano a sus padres que siempre que se presentaba la oportunidad los visitaba en el pueblo (dispuesto a regresar en cualquier momento si se requería su presencia); inevitablemente ese día elegido lleno y tanto él como Poo tomó rumbo al restaurante de fideos del que tanto había escuchado Tai. Mientras más se alejaban del palacio de jade más gente se lograba distinguir, mucha de esta se alegraba por la presencia del panda y lo demostraba saludándolo.

—Es aquí. —se detuvo primero, casi saltando de alegría. — Iré primero a saludar y te gritare para que entres seguido de mí, ¿Te parece?

— Sí, está bien. — esperaba que los nervios no se notaran en su cara. Sonrió un poco al ver al panda entrar la puerta de la casa y después soltó un suspiro pesado.  — «Solo espero no arruinarlo.»

— ¡Tai, puedes pasar!

Los dos metros de distancia entre él y la puerta se sintieron eternos, se sintió sofocado y con algo de miedo. Cuando cruzo la puerta 3 presencias se dejaron notar: 2 pandas y un ganso.

— Tai ellos son mis papás, papá Ping y papá Li, papás él es Tai Lung, mi novio.

—Buenos días. — el leopardo hizo una leve reverencia.

— ¿Es él de verdad, Poo? — el panda mayor pregunta incrédulo.

— Si, él es mi pareja.

— ¡Asombroso! — la felicidad hermano de su ser. — Acércate, muchacho, siento que tenemos mucho de qué hablar.

Li se introdujo en el espacio personal de Tai, con una gran confianza; tomo al leopardo del brazo y después lo jalo con intenciones de adentrarse otro poco en la casa mas tan pronto escucho un gruñido dejo de tirar.

Tai dejo al descubierto por un par de segundos sus dientes y su pelaje llego a erizarse, de no ser porque sus ojos se toparon con los de su novio no se habría percatado de lo que hacía.

— Lo siento, de verdad lo siento. —  «Creo que si lo arruine.»  — Tai agacho la mirada con vergüenza y un poco de odio hacia sí mismo.

— No, es Li quien debe disculparse.

— No, eso no es... — la vista del leopardo se alzó solo para mirar como el ganso golpeaba a su marido con una cuchara de madera.

— No evidencias quien tiene el poder de la relación enfrente de mi año, quiero verme imponente.

De un momento a otro ambos adultos corrían por la cocina como si de un par de niños se tratasen.

— Yo fui el del error. —trato de recalcar.

— No te tiene que gustar el contacto físico, hijo. — Ping se giró hacia Tai, no sin antes arrojarle la cuchara a su esposo. — Ese panda tonto es muy desconsiderado con los animales como nosotros. A veces me fastidia que me esté toqueteando todo el día.

— ¡Papá, no digas eso! — Poo se cubrió los oídos al tiempo que su cara se coloreaba de rojo. — ¡Ni yo ni Tai necesitamos esa información!

Tai abrió la boca, pero ningún sonido broto de esta.

— No hago nada malo, eres un adulto. — el ganso replica mientras avanzaba más hacia el leopardo. — Espero que tengas buen apetito, hijo. — tomo un tazón y una cuchara más pequeña para ponerlas entre las manos del invitado. — No seas penoso y ven lo que necesitas, ocuparas las fuerzas en un rato cuando estés mesereando.

— Dijiste que no lo pondrías a meserear, Pa. — no había servido para nada su charla previa.

— Es tu novio, prácticamente mi hijo, un hijo mío tiene que aprender cosas de este estilo.

—Tiene un buen punto, hijo. — Li alzo los hombros para después encaminarse a la cocina. — Toma mi consejo y no seas penoso con la comida, el restaurante es bastante concurrido y más cuando Poo está aquí.

— Pondré cupones de descuento entonces más gente vendrá. — su cara se ilumina con el pensamiento y de igual forma decidió adentrarse en la cocina.

— Son algo... Extravagantes. — Tai no sabía si decir que el ambiente le incomodo o no, entre los nervios, la incomprensión y la extrañes su mente no podía procesar una reacción. —Tu familia parece buena. — una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

— Es tuya también a partir de ahora. — Poo se acercó lo suficiente para tomar la mano de Tai. — Trata de acostumbrarte de aquí en más.