Actions

Work Header

No puedes odiar a una aliada (You can't hate an ally)

Summary:

Con el corazón roto, Belfast es consolada por la kansen que menos esperaba.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Belfast, una orgullosa Alfa de la facción de Azur Lane, siempre había admirado a Enterprise, la poderosa Omega conocida como Grey Ghost. Con el tiempo, Belfast había cultivado la esperanza de capturar el corazón de Enterprise, creyendo que su dedicación y esfuerzo finalmente la harían notar. Sin embargo, el destino le tenía preparada una sorpresa que Belfast jamás habría imaginado.

La noticia de que Enterprise había encontrado el amor llegó a los oídos de Belfast como un duro golpe. No fue ella quien logró capturar el corazón de la valiente Omega, sino Essex, otra Alfa de su facción. El anuncio de su boda fue un golpe final para Belfast, quien sintió cómo algo dentro de ella se quebraba irremediablemente. Aunque intentó mostrarse feliz por su amada, el dolor y la decepción inundaron su corazón.

Ahora, en la fiesta posterior a la boda, Belfast se encontraba sentada en una mesa observando a la feliz pareja. Los ojos de Enterprise nunca habían brillado con tanta alegría como lo hacían ahora al mirar a Essex. Cada sonrisa dirigida a su esposa era un puñal en el corazón de Belfast. A pesar de todo, la británica trató de mantener una apariencia serena, ocultando su dolor detrás de una máscara de felicidad forzada.

Repentinamente, alguien tomó asiento en la silla junto a Belfast, demasiado cerca para su gusto. Su ceño se frunció al notar que se trataba de Atago, una Alfa del Imperio Sakura con quien había tenido enfrentamientos en el pasado. Belfast no podía soportar a Atago, quien siempre se burlaba de su amor no correspondido por Enterprise. Antes de que pudiera decir una palabra, Atago la miró con una sonrisa enigmática y acercó su rostro al de Belfast, dejando un beso suave en su mejilla.

La sorpresa dejó a Belfast paralizada. El contacto inesperado y la cercanía de Atago la dejaron sin palabras. Aunque no quería admitirlo, el gesto tenía un toque de ternura que contradecía la personalidad burlona de Atago. Sin embargo, el fuerte olor a alcohol que emanaba de la japonesa y el notable rubor en sus mejillas reveló el motivo de su inusual comportamiento.

Belfast recuperó la compostura y se frotó la mejilla, sintiendo una mezcla de confusión y molestia. "Atago, ¿qué crees que estás haciendo?", preguntó con una voz cargada de exasperación.

Atago rió suavemente y se recostó en su silla, con una mirada pícara en los ojos. "Oh, querida Belfast, solo estaba siendo amigable", respondió, arrastrando un poco las palabras. "Sabes que siempre he disfrutado de tu compañía".

Belfast rodó los ojos, conteniendo sus ganas de gruñir. "Vete, por favor. No estoy de humor para lidiar contigo. ¿Por qué siquiera vienes a hablarme?"

Atago entrelazó los dedos y apoyó su barbilla en sus manos. "Tal vez solo quiero verte sonreír, Belfast. Me divierte verte luchar por tu amor no correspondido. Es adorable".

Belfast apretó los puños bajo la mesa, luchando contra la ira que amenazaba con desbordarse. "No es divertido, Atago. Mi corazón está roto, y tus burlas solo empeoran las cosas".

La sonrisa de Atago se desvaneció, y sus ojos reflejaron una sincera disculpa. "Lo siento, Belfast. No quería herir tus sentimientos. Aunque nuestra relación sea complicada, no puedo evitar sentir cierta... Simpatía por ti".

Belfast levantó una ceja, sorprendida por las palabras de Atago. "¿Simpatía? No creo que haya mucho espacio para eso entre nosotras, considerando nuestro pasado".

Atago suspiró y miró a Belfast con fastidio. "Me vas a obligar a decirlo, ¿verdad?”, se sirvió una copa de champán y la bebió de golpe, exhalando ruidosamente al terminar. “Mira, mi linda sirvienta, me encanta verte irritada, pero sólo cuando yo lo provoco, y verte triste no es para nada divertido. Así que entiendo que este no es un buen día para ti y pensé que podría distraerte un poco de eso".

Las palabras de Atago resonaron en el corazón de Belfast, despertando una chispa de comprensión. Aunque su relación siempre había sido tensa, comenzó a darse cuenta de que quizás la japonesa no era tan mala, con todo lo que le había dicho, parecía más como una chica que la molestaba para llamar su atención. El simple pensamiento de algo tan cliché hizo sonreír a Belfast.

"Bueno, parece que he arruinado el momento con mi sinceridad", dijo Atago, esbozando una sonrisa coqueta mientras se levantaba de su asiento. "Me alegraría si pudiéramos dejar de lado nuestras diferencias y, al menos por esta noche, disfrutar de la fiesta juntas".

Belfast contempló a Atago por un momento, sintiendo una extraña mezcla de irritación y curiosidad. Finalmente, asintió con la cabeza. "Muy bien, Atago. Por esta noche, fingiré que me agradas".

Atago asintió y extendió su mano. "Entonces, ¿te gustaría bailar conmigo, Belfast?".

Belfast tomó la mano de Atago, sintiendo una pizca de emoción cuando fue prácticamente arrastrada al centro del salón. Sabía que la japonesa estaba ebria y que muy probablemente no recordaría nada de la pequeña conversación que tuvieron, pero la verdad no cambiaba. Belfast estaba ansiosa por decirles a todos que Atago era una tsundere.

Notes:

Intentando romper mi bloqueo de escritor causado por las críticas de una profesora. Qué mejor manera de hacerlo que escribir fanfic’s de mis emparejamientos favoritos de los que casi no hay material en sus fandoms.
Esto también me sirve como practica para aprender a escribir romance, algo en lo que no me considero muy bueno.