Chapter Text
La vida se encarga de darte lo que necesitas, sería totalmente excesivo pedirle algo más, lo tienes todo al alcance de tus manos, siendo el héroe número uno de Japón, teniendo una de las mejores agencias y sobre todo combatiendo mano a mano con los mejores héroes de tu generación, siendo guiados por los que alguna vez admiró.
El dinero no le importaba, ganaba bastante bien, lo que lo tenía al borde de la locura era su hermoso y sexi novio, era un chico que llamaba bastante la atención, era alguien que lo igualaba en fuerza e inteligencia, el segundo en el ranking de héroes.
Eran la mejor dupla de su generación, apodados como el wonder dúo, sus ataques eran sincronizados a la perfección, era como si pudieran leerse la mente y actuar.
La relación que mantenían realmente era un secreto a voces, según ellos mantenían un bajo perfil, pero todos ya habían notado lo enamorados que estaban.
Dentro de la Oficina que compartían ambos, solo esas cuatro paredes sabían lo que ocurría dentro. Al partir de la agencia, Izuku se montaba en su Bentley Continental y Katsuki en su moto Kawasaki Ninja HR2. Tomaron diferentes rutas como todos los días, según ellos para despistar a todos a su alrededor.
Y también para traer algunas cosas para la cena.
Katsuki estableció la regla de no revelar la ubicación de su casa a nadie más que a sus padres, odiaba tener a cualquier extra en su amado hogar, para él su intimidad lo era todo, sus mimos, sus acciones mientras dejaban el traje de héroe a un lado para vivir su vida normal.
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A la mañana siguiente llegaron a la Oficina a hacer algunos reportes de lo que aconteció en su jornada de patrullaje, cada uno había ido a distintos lados. Izuku era un hombre que exigía la atención de su novio cada que podía, con un roce de manos era suficiente si estaban afuera, pero cuando estaban solo era una cosa muy diferente.
— Zu mmmh, ahora no cariño… por favor tengo que terminar esto. — suplicó mientras firmaba algunos reportes.
— Mi cielo. — volteó la silla donde estaba para qué lo mirará directamente a los ojos. — Esto puede esperar un poco… — acarició su rostro y con su otra mano se encargó de quitar los papeles que traía Katsuki.
— Tengo que terminarlo hoy, no quiero que digan que soy un vago y que dejó las cosas para el último…
— Cielo, y ¿quién es tu jefe? — se acercó a su oído y le dio pequeños besos en su mejilla. — No hay quien te diga a ti, qué hacer y cuándo hacerlo…
Aparte, tengo ganas de algo… — le dio un suave beso en los labios. —¿Recuerdas algo que me prometiste?
Esa forma de mirarlo era demasiado tentadora, sus pupilas se hacían más grandes, su respiración se hacía más pesada. — N-no recuerdo nada… — titubeó al contestar.
Se acercó el peli verde a su escritorio y sacó de un cajón algo que le entregaría a Katsuki. — ¡Me encantaría verte con esto! — le entregó una hermosa cuerda roja. — Mañana en nuestro día aquí en la Oficina a solas, pues puedes ponértela para mí.
Su voz era tan excitante, lo agarró del cuello con un poco de fuerza. Katsuki sostuvo la mano del peli verde. — Estás loco, no es no…
— Kacchan… Por favor… — odiaba que Izuku fuera de esa forma, que con tan solo una súplica y sus hermosos ojos viéndolo fijo, podía convencerlo de cualquier cosa.
— Deku. — quitó la mano de su novio de su cuello y se levantó. — Es demasiado para mí, no… No quiero hacerlo…
— Pooor favooor. — alargó aquellas dos palabras. — ¡Amor! Por favor mañana no saldrás de aquí. — Volvió a suplicar con sus ojos de cachorro, eso jamás fallaba, era derribar las murallas mal construidas de Katsuki.
— Te he dicho que te odio… — gruñó. — Agh mierda tks, ¿por qué siempre tengo que ceder a tus estúpidas fantasías? Eres un maldito pervertido.
Izuku sonrió y se abalanzó a los brazos de su chico. — ¡Yo también te amo! — Tocaron la puerta y cada quien se fue a su escritorio, el peli verde no paraba de sonreír, imaginarse a Kats así le hacía saltar su polla.
