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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-06-06
Words:
1,454
Chapters:
1/1
Kudos:
26
Hits:
557

Feels - Polvorón

Summary:

"No me hubiera importado irme si se quedaba él"

Work Text:

No quería admitirlo, no quería, realmente no pero debía hacerlo, la nominación de Álvaro le había afectado mucho más de lo que le gustaría.
El teñido no podía parar de darle vueltas y vueltas a todo lo que había pasado desde hacía unas semanas pero de entre todos aquello solo había dos cosas que llevaban comiéndole la cabeza desde que el sevillano había abandonado la academia y, para su suerte o desgracia, ambas estaban relacionadas.
El momento donde Chenoa anunciaba que Álvaro sería el expulsado de la semana en vez de él sintió como su corazón se encogía. Ya de por si el momento había sido tenso, ambos tenían las manos entrelazadas y a medida que la presentadora hablaba el rubio apretaba un poco más el agarre sintiendo que si no lo hacía el castaño se desvanecería.
En el momento en el que el granadino escucho el nombre de su "amigo" tiró del agarre, logrando que el chico se girara hacia él y el rubio se lanzó a abrazarlo. Ambas manos se soltaron, las de Paul se colocaron rápidamente una sobre la nuca ajea y otra sobre el hueco entre el cuello y la mandíbula mientras que las del sevillano acabaron las dos sobre las caderas del contrario.
El abrazo fue emotivo cuanto menos, el granadino sentía que aquello no era justo, que Álvaro no se merecía aquello, no se merecía ser expulsado.
Desgraciadamente la gala debía continuar por lo que el sevillano fue obligado a abandonar el plató y el teñido, al ver desaparecer a este no pudo evitar pedir la palabra.
"Simplemente quiero recalcar la evolución que ha tenido Álvaro, creo que es algo de verdad a tener en cuenta, y que, de verdad, no me hubiese importado irme si se quedaba él. Y que ya está, que le vaya genial."
Las palabras escapaban de su boca, ni si quiera él era totalmente consciente de todo lo que acababa de decir, simplemente fue lo que si corazón sentia que debía decir y corto se quedaba, se podría haber quedado hablando del sevillano durante años si le hubieran dejado.

La noche continuó normal, o así se veía desde fuera. Masi anuncio al favorito de la semana, el jurado nominó a los concursantes correspondientes, continuaron con la post gala, volvieron a la academia... Todos picoteaban de alguna de las cosas que los encargados de la cocina le habían dejado preparadas para la recena aunque el ambiente era bastante pesado. Entre la pérdida del castaño y la nominación de Chiara junto a Lucas los tenía a todos bastante apagados.
Paul comió un par de cosas y desapareció, metiéndose a la sala del piano, encerrándose a cantar.
Estuvo allí hasta que las luces se apagaron, indicando que el directo post gala había finalizado y que las habitaciones ya estaban abiertas y simplemente despegó sus dedos de las teclas del piano, se puso de pie y desapareció de la sala.
[...]

 

El rubio se encontraba en aquellos momentos en uno de los boxes ensayando. El reparto de temas había sido hacía un par de horas y trabajando la letra de la canción con Abril había conseguido abrirse un poco con ella.
La canción no podía venirle más al pelo, sobre todo después de haberse pasado toda la noche dándole vueltas a todos los sentimientos entremezclados que se le habían venido encima tras la marcha de su compañero. Álvaro siempre había sido uno de sus mayores apoyos dentro y le había dolido especialmente que se fuera, pero ya no era solo eso, en su pecho sentía un vacío que no entendía. Eso sumado a lo que había dicho después de que el sevillano abandonase el plató... "que no me hubiera importado irme si se quedaba él". Aquella frase llevaba en una especie de bucle, repitiéndose en su cabeza una y otra vez sin descanso. Haber procesado aquella frase le había llevado a verse obligado a lidiar con muchas emociones que el chico llevaba ocultandose a si mismo desde hacía ya demasiado tiempo. OT siempre había sido un sueño para él, estar allí era ver cómo este se cumplía y haber dicho que no le hubiera importado irse para que el contrario se quedará había sido un golpe de realidad bastante duro.
Todo aquel cúmulo de cosas estaba pudiendo con él, su semblante se notaba triste y cada vez que podía se escapaba a la sala de Manu para tocar en bucle las dos mismas canciones sin parar, incluso se buscó el book de la gala 8 para tocar amapolas.
Intentaba no parecer afectado ante sus compañeros, con ellos era el Paul gracioso que se reía de todo, el chico que se sentaba con Nai y Lucas a desayunar, comer y cenar, el que le levantaba el ánimo a Bea cuando la veía decaída o que le seguía el rollo a Chiara cuando está decía alguna tontería.
Realmente aquello era una especie de mecanismo de defensa, no quería que se notase que le había afectado. Apenas lo mencionaba, únicamente se dejaba ver mal con Bea. Ella era una persona que tenía directamente relacionada al castaño, además era alguien que también consideraba cercano e importante para él y ver qué ella también estaba mal le ayudaba. Ella era la única que lo entendía, Bea, para suerte o desgracia, había presenciado montones de momentos "extraños" de los dos andaluces, había visto tonteo tras tonteo y aunque no dijera nada comprendía por lo que estaba pasando Paul mejor que nadie, precisamente por eso se estaba juntando más con él.

La base de la canción comenzó a reproducirse mientras que el rubio cerraba los ojos y asentía al ritmo de la música.
Dio un par de pasos para atrás, casi chocando contra la puerta del box y comenzó a cantar, abriendo los ojos de nuevo.
Cada frase de la canción se le clavaba más que la anterior, realmente se sentía muy identificado y representado con esta.
Cuando las notas finales de la base comenzaron a sonar Paul bajo la mano que sostenía el micro. Al igual que cuando empezó a sonar, el chico cerró los ojos y comenzó a sentir al ritmo de la música, al mismo tiempo que entrelazaba sus manos, una con otra, aún con los ojos cerrados.
Aquello le salió de forma instintiva pero el contacto le transportó a los ensayos de amapolas.
Su corazón se aceleró recordando aquella semana, lo feliz que estaba de pasar tanto tiempo con el castaño y de al fin compartir un dúo con él, ¿Quién le diría que acabaría tan mal?
De un momento a otro sitio que sus ojos picaban y que las lágrimas amenazaban con salir a causa de los recuerdos por lo que, una vez la música había dejado de sonar, el chico soltó el micro y salió del box yendo directamente al baño.
[...]

 

La semana avanzó, para algunos rápido y para otros como Bea o Paul demasiado lento.
El granadino se había pasado todo el tiempo entre ensayos y la sala de Manu. Incluso uno de los días él y la madrileña se habían puesto a escuchar todas y cada una de las canciones de Álvaro. Muchos ya habían dicho por Twitter que parecían dos viudos, las fans del ship ponían que el granadino parecía un alma en pena que vagaba por la academia, lo cual estaba tampoco muy alejado de la realidad, lo echaba muchísimo de menos y además se había dado cuenta de todo lo que sentía por este.
Alguna noche a lo largo de la semana le dio vueltas a este echo, preguntandose porqué tenía que haberse dado cuenta de todo una vez él estaba fuera. Parecía que fuera una especie de castigo, tanto tiempo a su lado y había hecho falta que expulsarán a Álvaro para darse cuenta de que sentía algo por él.
Hasta había hablado de esto con Bea en las duchas, desahogándose un poco de todos los pensamientos que lo ahogaban.
La chica prácticamente se puso a aplaudir cuando este se lo contó. “Si erais lo más obvio del mundo Paul. Nosotros estábamos esperando a que os morreaseis de una vez” Había sido lo que la castaña le había dicho. Al menos aquel fue un momento relativamente gracioso entre todo.

— Venga chicos, ya toca irnos. — Noe apareció por uno de los tantos accesos ocultos que había en la academia, avisándoles de que ya debían irse para montarse en el bus.
Paul suspiró, cerró los ojos y siguió a la mujer por la puerta roja mientras el directo se cerraba.
Serían un par de semanas duras hasta que el concurso finalizase, pero aún así el rubio intentó convencerse de que solo serían un par de semanas hasta poder volver a ver al castaño, dos semanas.