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Real name

Summary:

En donde Evangeline sospecha que Joey no es el nombre real de su novio, entonces busca la manera de sacarse la duda

Notes:

Hola, esta es mi primera vez escribiendo aquí, así que espero que les guste, si les gustaría leer algo en especifico pueden decírmelo en los comentarios, soy todo oídos

Work Text:

Evangeline se encontraba en casa de Joey por motivo de una pequeña reunión entre amigos.

Llevaba saliendo con Joey al menos un mes y medio, y no conocía su casa, ni mucho menos la ciudad, para ella todo era nuevo, teniendo en cuenta que vivía en California, y fue allí donde conoció a este maravilloso hombre.

“Vamos, tienes que estar jodiendo”, exclamó Sid. Corey con su mano tumbó el porro que tenía entre los dedos.

Todos rieron ante la escena de Sid soplando el churro para que no se apagara.

—¿Necesitas ayuda con eso? —preguntó Evangeline, dirigiéndose hacia Sid, quien tenía dificultades para encender el porro.

“Uhm… claro”

Evangeline cogió entre sus dedos el porro, lo posó sobre sus labios húmedos, y con un encendedor que sacó de su bolsillo lo encendió, inhaló, sostuvo por unos segundos, y exhaló.

“Oye Eva, no sabía que te gustaba fumar”, observó Shawn con los ojos un poco abiertos.

Evangeline se sonrojó un poco ante la observación de Shawn, claro, ella no había consumido delante de ellos, y eso le daba vergüenza.

Hacía no mucho que Eva había conocido a los compañeros de Joey, le parecían muy cómicos, y la hicieron sentir cómoda, que es lo que importa.

Mientras seguían hablando de cosas triviales, Joey acarició suavemente el muslo de Eva, ella estaba sentada a su lado en el sofá.

Unos minutos más tarde, sólo se podía ver humo en el lugar, y se percibía un marcado aroma a marihuana ya alcohol.

Evangeline ahora estaba sentada sobre el regazo de Joey, Shawn pasaba el churro en círculo hasta que llegó a las manos de Joey, inhaló con fuerza y ​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​con su mano libre tomó los cachetes de Eva, luego la besó profundamente pasándole el humo. 

"¡Oye, oye! Vayan a un motel", exclamó Chris, mientras que los antes mencionados solo rieron.

Eva ya tenía los ojos rojos, y se sentía mareada, con una profunda tranquilidad, jugueteaba enredando sus dedos en el cordón del cabello de su novio.

Joey, en cambio, no estaba tan drogado, solo sintió un ligero cambio en cuanto a relajación.

El tequila bajaba caliente por la garganta de Eva, podía sentir como su esófago se calentaba conforme el tequila iba cayendo directamente hasta su estómago.

Joey aprovechó, y de vez en cuando acariciaba el trasero de Evangeline.

Con el pasar del tiempo todos se ponían más drogados y alcoholizados, comenzaron a hablar de cosas absurdas y sin sentido.

“Quiero hacer un trío con dos lesbianas”, anunciaba Chris, mientras todos se reían por el comentario. “Es de verdad, ustedes nunca me toman en serio”.

“Sigue soñando, porque ninguna mujer sobria se metería con tu cara fea” Se burlaba Shawn.

—Oigan, chicos, ¿tienen segundos nombres? —Curioseó Evangeline.

Si era verdad que no los conocía de nada, su tonta mente drogada se le ocurrió que era buena idea preguntar por los nombres.

—Buena pregunta Eva —Replicó Corey —También me llamo Todd —Como si fuera un chiste todos estallaron en carcajadas —Oigan, ¿De qué tanto se ríen? A ver Jim, ¿cuál es tu segundo nombre?

Con vergüenza respondió “Donald” de nuevo todos se rieron, más fuerte que antes, por lo drogados que estaban.

—Eres el pato Donald. —Se burló Shawn.

Así todos comentaron sus segundos nombres, hasta que llegó el momento en el que Joey no decía nada aún, solo se reía.

—¿Joey? ¿Tienes algo que decir? —Interrogó Evangeline.

Con un tono de voz inexpresivo, el susodicho contestó lo siguiente: “Saben que no me gusta hablar de los nombres, así que no diré nada al respecto”.

—Ay, por favor, hay una información que me gustaría saber —reprochó Eva.

“Ya veo, ella no lo sabe, ¿Cierto?” Corey intrigó.

¿Sabes qué?

Joey le dio una mirada matadora a Corey, Evangeline solo observó ansiosa por saber lo que le estaban ocultando.

“Pues yo creo que una mujer cuerda no le pondría de nombre a su bebe Joey”, destacó Evangeline indignada. Ella sospechaba que Joey no era su nombre real, todos tenían voz y Eva sabía que Joey no sería la excepción.

“A mí me gusta el nombre Joey, tiene potencial” Contradijo deslizando su mano hacia la parte interna de los muslos de Eva.

Un silencio incómodo invadió la sala.

—Y tú Eva, ¿tienes un segundo nombre? —Cuestionó Shawn rompiendo el hielo.

“De hecho Evangeline es mi segundo nombre” Respondió ella y todos le prestaron atención “Mi primer nombre es Mary”

¿María Evangeline? Pregunta de Shawn

—Mis padres debían estar drogados cuando me pusieron el nombre —rió Eva.

“Eso no lo sabía” Joey se sorprendió, no sabía eso de ella, había mencionado tener otro nombre, pero nunca dijo cuál.

Corey levantó del suelo y fue directo a la cocina.

Desde allí exclamó: “Se acabó la cerveza”

—Yo no estoy tan drogado, puedo ir por más. —Le ofrecí a Joey quitándole la mano de la piel a la chica.

Evangeline entendió el gesto, así que se levantó sobre sus talones.

Por un momento pensé en quedarme con los chicos, pero una idea iluminó su mente.

“Yo te acompaño” dijo rápidamente justo después de que Joey también se levantara.

El joven ojiazulado tomó las llaves del auto que estaban en el mesón y salió por la puerta principal, Evangeline lo siguió.

Ambos se subieron al auto y Joey lo encendió, dio marcha atrás y empezaron a andar.

Era cierto que la casa de Joey estaba un poco alejada del comercio, pero no era mucho. Era de noche y estaría agotado de llegar hasta el comercio caminando.

—Conque Mary Evangeline —Destacó Joey. Geline se sonrojó un poco, se había olvidado de la drogada que estaba que pronunció su primer nombre, se sintió avergonzada.

“Gracias, a mí nunca me gustó la combinación de ambos”

Unos minutos después llegaron a un minimarket 24hs.

Ambos entraron al lugar y se dirigieron hacia la sección de cervezas. Joey tomó dos pacas. “¿Quieres algo de aquí?” Su voz sonó de manera gutural y Geline no pudo evitar vagar por su mente pensando tantas posibilidades con ese tono de voz. “¿Geline?” No hubo respuesta. Joey con su mano libre la tomó por el hombro, Eva se despertó de su transe"¿Que si quieres algo?" “Uhm... ¿Sabes qué quiero ahora?” Joey curióse con la mirada “Un rico beso tuyo” el joven de ojos azules se quedó en blanco. Rodó los ojos entendiendo que Evangeline estaba drogada y que en ese momento las personas se volvieron tontas. Supo que hablaba en serio así que con su mano libre la tomó por la mejilla y cerró la brecha entre ellos dos, Geline correspondió el beso con fervor, ella era apenas más baja que Joey así que tuvo que empinarse un poco.

“Quiero un chocolate”, anunció alejándose un poco de sus ahora enrojecidos labios.

La chica se acercó a la sección de los dulces y cogió un chocolate blanco con almendras.

Se acercaron a la caja registradora “Buenas noches, joven” un hombre no tan viejo los atendió “Identificación, por favor” 

Joey puso los ojos en blanco, murmurando “Me tienes que estar jodiendo”

Era cierto que Joey se veía bastante joven para su edad, tenía 26 años y aparentaba 19.

Por otro lado, el plan de Eva marchaba a la perfección, tal y como lo había planeado.

—¿Tienes tu identificación? —Joey le preguntó a Eva, a lo que ella le negó con la cabeza.

Joey un tanto irritado sacó su billetera y de allí extrajo su identificación, la puso en el mostrador y el hombre la tomó en sus manos, la observó por unos segundos y se la extendió de vuelta.

Antes de que Joey pudiera cogérsela, Evangeline fue más rápida y la tomó antes.

La miró por unos segundos mientras Joey se resignaba y pagaba.

De la misma manera que jugaba Eva se rió.

¿Nathan Jonas? ¿De eso era de lo que no quería hablar Joey?

Observé cada una de las cosas que decía su identificación, sin dejar de lado la foto en la que aparecía tan serio y ardiente como siempre.

Geline mordió su labio suavemente en un acto de inercia.

Salieron de la tienda y se subieron al auto de Joey.

—Nathan —La joven dijo mientras abría su chocolate y le ofrecía a Joey, él negó con la cabeza y ella prosiguió a darle una mordida al dulce —¿Por qué te avergüenzas de tu nombre? Es bellísimo. 

“No lo hago, solo no me gusta” Joey le dirigió una efímera mirada.

“A mí me gusta, es tierno, y combina contigo”

Joey se rió: “Si a ti te gusta, estoy bien con eso”.

“Está bien, Nathan”, dijo.

Ya habían llegado a casa de Joey, el viaje se había hecho más corto.

Oye Nathan, ¿sabes si…? Joey interrumpió la pregunta de Evangeline rompiendo en un cálido beso. Eva se sorprendió ante esto, pero lo aceptó y correspondió. La explosión de sabores se mezcló, chocolate y licor a eso sabían sus besos. Se separó de ella pausadamente.

“Le he hablado a mi madre de ti, dijo que quiere conocerte, nos invita a almorzar mañana, ¿Quieres ir?” Evangeline se quedó atónita, ¿cómo es posible que de conocerse solo hace tres meses? ¿ya le había hablado de ella a su madre?

“Geline” llamó 

“Por supuesto que quiero ir”.