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Language:
Español
Stats:
Published:
2024-07-12
Updated:
2024-07-12
Words:
1,485
Chapters:
1/?
Comments:
3
Kudos:
12
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2
Hits:
109

Not Today || Segocava

Summary:

Matías Lacava llegó a la concentración de la selección venezolana con el mismo objetivo que todos sus compañeros: ganar la Copa América.

Pero en medio todo, tiene que lidiar con un pequeño problema, y el problema es que, siente atracción por su compañero Telasco Segovia. Ese asunto por más complicado que sea en medio de algo tan importante como la Copa América, buscará resolver su pequeño problema, en el camino de la aceptación de sus sentimientos.

Y Telasco, notando el cambio de ánimos en Matías, siente que algo no está bien, preocupado por él buscará la manera de ayudarlo, desea verlo sonreír como tanto le encanta.

Notes:

De repente quise escribir esta pequeña historia, no serán de muchos caracteres y capítulos, probablemente unos 5 capítulos como máximo.

Le puse al ship de nombre Segocava, no sabía cómo más decirle pero, este resultado me convenció más. ♡

Chapter 1: ☁︎

Chapter Text

   Su sueño siempre fue debutar con la selección mayor, tuvo participaciones previas con las categorías juveniles y convocatorias pero sin conseguir la oportunidad. Después del Preolímpico se supuso que podría tener esa pequeña oportunidad para lo que vendría meses después, y así fue. 

   El 15 de junio, llegó a Estados Unidos para la preparación de la selección, el primer partido es contra Ecuador y el segundo contra México, tienen esa obligación de ganar esos dos partidos para asegurar el pase a la ronda de los ocho mejores del torneo. Se emocionó tanto cuando vio su nombre en la lista, se apresuró a llegar puntual al hotel donde fue bien recibido por Jon Aramburu con un cálido abrazo. 

   Platicaron un poco, bromearon y se quedaron en la recepción con los demás que ya estaban presentes en iban integrándose, hay música de fondo y una que otra broma manteniendo vivo el ambiente. —Telasco ya se está demorando en llegar, la puntualidad no es lo suyo —. Joncomentó apenas miró el reloj de su teléfono, pasó una hora y media desde que gran parte de la plantilla llegó, y Telasco había mencionado querer llegar antes, cosa que no hizo. 

   Y pensar en tener que esperar un rato más sin verlo lo desanima, últimamente desde el Preolímpico ha querido mantenerse más en contacto con Telasco, consiguiendo la oportunidad cuando sus equipos tienen encuentros, en el mismo Preolímpico y llamados para jugar con la selección. Se quedó pensando un buen rato sobre eso, grabando los destellos en su pecho que de la nada llegaban cuando se tenía que mirarlo, quedándose en total silencio mientras el otro reía y contaba alguna historia. Una sonrisa se le formó en los labios sin darse cuenta, pero terminó por reaccionar ante un manotazo en la frente por parte de Jon. —¿Ya vamos con la vaina de dar manotazos si vemos un auto de tal color? —. Se le pasó una mano por la frente, no fue un golpe suave. 

   Jon se ríe, el juego del manotazo por lo de ver uno de esos autos pequeños eran recuerdos tan preciados de la niñez. —Te equivocas, Matías. Te estaba diciendo que Telasco llegó, pero te disociaste mientras sonreías como idiota. —Jon le da un empujón para que se levante del sofá de la recepción, animándolo para ir a recibir al tercer integrante del mini grupo de jóvenes en la selección. Aun faltaba el cuarto integrante en llegar. 

   Matías le devuelve el manotazo pero en el brazo, y mientras van caminando hacia Telasco inician una guerra de manotazos amistosos. Aún teniendo ese comportamiento infantil que no es mal visto, incluso estando frente a los capitanes siguieron. Se detuvieron al momento que Telasco les jaló el cabello, provocando que ambos adoloridos lo mirarán. —Por favor, recién llego y ustedes ya se están dando coñazos —. Telasco torpemente quiso su seriedad, ni cinco segundos la mantuvo ya que empezó a reírse junto con los otros dos. 

   Los tres se quedaron en la recepción para platicar como les fue a cada uno con sus equipos, siendo Jon el que con emoción contó su experiencia jugando en la Champions, comentando lo difícil que fue para él marcar a Mbappé en los partidos de octavos y sin olvidar esos partidos de Liga contra Barcelona y Madrid. Telasco y Matías fascinados y contentos por su amigo lo felicitaron como por décimo novena vez en el año, ya no por mensajes o comentarios, ahora es especial porque es en persona y ahí demostraron lo felices que están por su amigo. De los tres es Jon el que más experiencia está tomando en la élite, Telasco y Matías siguen en crecimiento, jugando en primera División de Portugal, aprendiendo de las experiencias y demostrando el talento que tienen, puliendo sus habilidades. 

   Ya de noche con toda la plantilla presente, y tras una cena agradable con todos pasándola bien, tocaba seleccionar al compañero de habitación. Jon quedando con Kervin Andrade como anteriormente acordaron, y Matías junto con Telasco quedan compartiendo habitación, justo como hicieron meses atrás en el Preolímpico en Venezuela. 

   De inicio, en el proceso de dejar las maletas en el suelo, y acomodarse un poco en la habitación, hubo un silencio algo incómodo, o eso sentía Telasco. Siempre fueron de hablar bastante incluso si solo son ellos dos, pero notaba perdido a Matías, mirando el suelo como si fuese lo más interesante, quedándose en silencio total sin moverse, casi como si fuese una estatua. 

   Una muy... atractiva estatua que contemplaría por horas. ¡Pero! no podía perderse en ese pensamiento. 

   Telasco se sentó a su lado, dándole un suave empujón sacando a Matías de sus pensamientos, ambos se miran a los ojos sin saber que decir, Matías sin ideas y Telasco tenía, pero rápidamente se le fue. Miró a otro lado, buscando algo en esa habitación que pueda servir pero nada. No buscaba ser directo tan pronto con preguntar que pasaba, pero no tenía más nada en mente. —Eh... estas algo más pensativo de lo común, no es que me queje y sea algo malo, pero si es algo extraño. Siempre tenemos algo para decirnos y ahora quedamos más en el silencio. 

   Matías tenía un porque, pensando en esos sentimientos que lleva meses descifrando el porque están ahí, esos pensamientos donde tiene escenarios ficticios con la persona que tiene justo enfrente. 

   Sonaba raro la parte de los escenarios ficticios, pero es algo que le sucedía cada que se perdía en un viejo recuerdo y lo cambiaba por un final donde terminaban tomados de las manos o en un beso de lengua. Le inquietaba esa parte, chocaba el deseo y la confusión. —Estoy algo nervioso, estamos por fin ante la oportunidad de ayudar a la selección en conseguir el sueño de levantar la primera Copa América, es mucha presión —. Intentó tocar el punto principal, y uno coherente nada alejado de lo real. Telasco asintió con la cabeza dándole la razón a su palabras. 

   La responsabilidad es mucha, y buscarse un puesto es la parte difícil, como también mantener las cosas controladas sin cometer errores en pleno partido. Entiende bien el nerviosismo y el sobrepensar las cosas, le pasó lo mismo cuando iba en el avión y en el taxi, pero todo se le olvidó, apenas pisó el hotel y convivió con todos los presentes. 

   Telasco sonrió un poco, pasando uno de sus brazos sobre los hombros de Matías, acercándolo un poco más, acortando la distancia de sus cuerpos y sus miradas. Podían sentir la agradable calidez del otro, y sus alimentos chocando suavemente. —Veamos, entiendo los nervios y toda la cuestión de la responsabilidad que nos llegue a tocar al momento de pisar el césped, pero si te quedas con los pensamientos negativos sobre hacer un mal pase, solo hará que lo que no quieras, termine ocurriendo. . Telasco juntó su frente con la del contrario, el cual en silencio lo miraba con la respiración un poco más agitada. —No te preocupes, confía en ti, en mí y en todos. Tenemos un sueño que cumplir. 

   Matías asiente lentamente con la cabeza, las palabras simplemente no salen de su boca, ni siquiera tiene algo pensado como respuesta. Sus ojos bajan hacia los labios de su amigo, mirándolos durante un larguísimo rato, los escenarios ficticios de antes volvieron, y tiene la oportunidad de que no sean... ficticios. Intentó acercarse a la boca del otro, pero cuando la puerta de la habitación se abre, rápidamente hace un movimiento de acercamiento en el que en vez de besarlo como quería, terminó recostando el mentón en el hombro contrario. Telasco que sintió el tiempo lento en esos segundos apenas reaccionó cuando sintió la presión en su hombro, dándole palmadas sin ganas a Matías estando algo desconcertado de lo que estuvo pasando en esos segundos. 

   Matías con un apenas color rojo en las mejillas miraba hacia la pared con resignación, realmente deseaba dar ese beso para quitarse esas dudas, cumplir un capricho y hacer que esa fantasía sea real. Telasco por su lado, procesaba lo que pensaba que casi ocurre, siguiendo con las palmadas y mirando al intruso, tan sólo es el Bocha para verificar que todos estén cómodos y con sus respectivos compañeros, asegurándose de que no quede ninguno por ahí en el hotel. Todos deben dormir temprano para la primera sesión de entrenamiento. 

   Después de eso, el casi forzado abrazo termina, Matías un poco nervioso se alejó, dirigiéndose al baño para ducharse e irse a dormir, dejando a Telasco confundido en la habitación con tantas preguntas sin respuestas. 

   Era la primera vez que algo así pasaba entre ellos, era entendible la confusión pero, no acabó en algo raro más allá de un abrazo mal ejecutada. Telasco decidió no darle mucha importancia al tema, y ​​Matías durante la noche a la hora de dormir, tan sólo pensaba en esa secuencia, repitiéndose en su mente una y otra vez. 

   Como deseaba que el beso se hubiese dado.