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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-07-15
Completed:
2024-08-26
Words:
30,377
Chapters:
12/12
Comments:
3
Kudos:
15
Hits:
102

Cuentos

Summary:

Pequeñas historias cortas sobre Goldgraves, una pequeña aportación a este shipp

Chapter Text

Observa aquella mancha carmesí esparcida por las sábanas que solían ser blancas, ni tan siquiera se había percatado que los gritos de su esposa habían cesado y el silencio se había adueñado de su hogar, esta vez no habría ningún llanto y en cambio tendría que ver un retoño más marchitarse en su árbol genealógico.

Solo ve pasar a la partera con un bulto envuelto entre brazos, no se atreve a preguntar el sexo y solo asume lo que cree, un niño.

Deposita aquella sabana en la cesta y por primera vez en doce horas se atreve a entrar a la habitación principal de su hogar, puede verla cubierta de sudor y su camisón con leves tonos carmesí, no hay lágrimas ni gritos está vez, jamás habían llegado tan lejos, apenas seis meses y creía que llegaría a término está vez.

- Era hermosa, ¿Sabes?
- Intenta dormir, fue una noche agotadora para ti
- Quiero que lleve el nombre de mi mamá, Percival

Ve en sus ojos las lágrimas acumularse y se recuesta a su lado, no se permite llorar ni sentir aquella perdida como suya, era una parte de él y de ambos a la vez, pero teme que su insensibilidad se convierta en una constante.

Recuerda la razón de su precipitado matrimonio, nunca considero involucrarse con un auror del congreso ni aún cuando se habían esparcido los rumores de un posible romance entre su auror estrella que acaparaba las primeras planas "The New York Ghost" y Achilles Tolliver, pero a su regreso todo cambio, aquel beso arrebatado en su oficina fue el inicio de un sentimiento desconocido para él.

- Lamento no ser el esposo que necesitas en estos instantes

- Nunca me has soltado

Intentó acabar con sus sentimientos, sin embargo sus instintos le traicionaban al estar a solas con ella o tan solo un simple roce entre sus dedos con los de ella, le bastaba para sentir su corazón acelerarse y en consecuencia de lo sucedido en París fue su predilección por actuar como un protector para ella.

Tan solo unas semanas después de su llegada de París estaban contrayendo matrimonio, estaba embarazada y con esto sus cambios de humor incluso su sensibilidad era constante, un mes después había abortado, por su parte lo había tomado con tranquilidad al igual que ella, la segunda vez el sanador comento que era algo normal incluso entre un mago de pura sangre era más que frecuente y difícil de tener descendencia, sintió aquellas palabras una sentencia de culpabilidad sobre lo sucedido y la aflicción en su esposa.

- Nunca lo haré

Ella toma su mano izquierda entre la suya, su argolla dorada le recuerda que este es el papel más importante que ha elegido por decisión propia.

Reconoce la determinación en Tina Goldstein, las carencias de su niñez y su status dentro de la comunidad mágica, su matrimonio no figura en su expediente, pero forma parte de su árbol genealógico, puede ver en ella la mujer fuerte que siempre ha sido y abriéndose paso entre los ministros e incluso mantener la mirada en alto frente a la presidenta Picquery.

- Cuidado con las palabras que dirá, Goldstein

La mayor parte del consejo había optado por no respaldar a Tina, incluso dejándola en su puesto como auror sin derecho a ascender a jefa de aurores, sin embargo él decidió responder por ella y darle la oportunidad de ocupar el puesto como jefa de aurores.

- Deberíamos enfocarnos en la amenaza que representa Grindelwald.

- Ya no forma parte de nuestros asuntos afortunadamente es un problema del viejo mundo.

Escucha al ministro Cornelius, él solo se limita a escuchar, desde el incidente de Grindelwald en América y su secuestro, su posición y cargo fueron igualmente cuestionados al igual que su palabra dentro del consejo, solo unos pocos viejos amigos habían logrado mantenerlo dentro de su cargo.

Algunos ministros empiezan a abandonar aquella sala, seguido por la presidenta, solo quedan ellos dos en completo silencio.

- Te molestaría apoyarme en esto, Percival

- No conviertas el asunto de Grindelwald en algo personal, Tina

- Es personal desde el momento que involucró a Queenie, Graves

- ¿Qué hubieras hecho si nunca nos hubieran permitido casarnos?

Esta seguro que lo suyo no fue atracción, sino algo más que no podría describir en su vida e incluso pronunciar aquellas dos simples palabras que solo se atrevía a expresar con el contacto físico o acciones.

- Buscar una alternativa, siempre hay una alternativa, pero nunca hubiera escogido iniciar una guerra

- ¿Esto no es suficiente, Tina?

Solo la ve marcharse sin una respuesta ante la pregunta que permanece en el aire, probablemente nunca fue suficiente, después de todo, ¿quién podría conformarse con alguien tan débil?

/

Tienen relaciones sexuales y por primera vez en mucho tiempo piensa que esto no ha sido hacer el amor sino solo follar sin sentido alguno, perderse el uno en el otro, porque la falta de delicadeza de su parte no es importante ni tampoco le toma por sorpresa encontrar el otro extremo de la cama sin ella.

No intenta amar los momentos fugaces de quién era ella antes de Grindelwald, sino olvidar por un instante que haría todo por ella, podría convertirse en su propio enemigo y aunque por muchos magos y brujas es visto como el villano en una historia mal contada, no le importaría hacer lo necesario por cuidar de ella.

Escucha la puerta abrirse y puede verla usando su camisa blanca apenas cubre un poco de sus muslos, mientras sostiene una taza.

- Deberías descansar, Percival

El suave aroma de café y su aroma a vainilla invaden la habitación principal por completo, desearía desaparecer la tristeza de su mirada, llevarse consigo todo lo malo que le ha pasado y poder verla feliz por el resto de sus días, porque sabe que nadie se merece ser más feliz que ella.

- Huyamos algún lugar tan lejos de esta mierda, Tina

La ve sonreír tan solo un instante y jura que su corazón se acelera cada segundo que pasa con ella, podría abandonar todo si tan solo se lo propusiera.

- Ambos hicimos un juramento, Percival

- Pueden presidir de nosotros una temporada, ambos necesitamos esto

- ¿Solo huir a cualquier parte?

La observa dejar aquella taza sobre la cómoda y en tan solo un instante siente el peso de su cuerpo sobre el suyo, logrando rodearla con sus brazos alrededor de su espalda, su propuesta es firme.

- Tan lejos como podamos de esto, Tina

- Juntos

- Siempre

/

Dos meses han transcurrido y a pesar que las cartas se acumulan en su equipaje, no desea abandonar está tranquilidad que han logrado conseguir, incluso adaptarse a una pequeña rutina y no extrañar en absoluto las comodidades de la gran ciudad.

- ¿Qué haremos hoy, señorita Goldstein?.

- Mi apellido de casada es Graves, señor

Es realmente agradable tomar el sol en la pequeña terraza que ofrece la casa de estilo victoriano, la cual han habitado desde hace un mes, últimamente la ha visto sonreír más veces que cualquier otra ocasión en meses.

Nunca imagino enamorarse así de alguien alguna vez, los amoríos de su juventud han quedado en el olvido y si tan solo intentará recordarlos sabe que no podría, solo existe ella para él.

Incluso una parte de él se siente aliviado por la falta de interés en ella ante las cartas de Newt Scamander.

Se inclina una vez más y acerca sus labios entre los suyos, es cuestión de segundos para él saborear sus labios entre los suyos, el toque amargo de la cafeína, finaliza con una sonrisa tímida.

- Quedarnos en casa, disfrutar de esto

- Podríamos hacer esto toda la vida, ¿sabes?

- ¿Te sientes un poco mayor para jubilarte ahora?

- Retirarnos, tener esto, intentarlo una vez más, tener la vida que realmente mereces, Tina

- No es suficiente, Queenie me necesita y mientras Grindelwald este libre jamás podremos tener una vida, ¿acaso olvidaste lo qué te sucedió?

Niega rotundamente, aquellas cicatrices es un recuerdo constante del secuestro y usurpación de Grindelwald, pero sabe que no puede perderla, no imagina una vida sin ella, teme cada vez en las posibilidades de una guerra.

La primera vez que estuvo en un campo de batalla, jamás imagino que dejaría una parte de él, su infancia incluso su juventud para convertirse en el hombre que necesitaba ser y enfrentar sus peores miedos, incluso el arrebatar vidas, es algo que no lo enorgullece, algo por lo cual no desearía que ella pasará.

- Solo piénsa lo que podemos tener

- Queenie también es mi familia, Percival

Esta batalla la tiene pérdida, no puede ir en su contra, el lazo entre hermanas nunca podrá comprenderlo, está seguro de ello, la única figura cercana que tuvo fue su padrino Norman, sus padres fallecieron antes que él pudiera recordarlos.

- No tienes por qué lidiar con esto sola, Tina

- ¿Deberían ser estás mis aspiraciones?

- No, sabía con quién me casaba y nunca me atrevería a ser un obstáculo

/

Tan solo han transcurrido un par de semanas para verla en su oficina, su cabello por debajo del hombro en una trenza, su gabardina oscura cubriendo la parte trasera de su asiento.

Piensa en ellos, en la posibilidad que si ambos fueran unos completos extraños y que la única relación que pudiera existir fuera entre jefe y subordinado, no se daría cuenta a simple vista de lo que está sucediendo con ella, incluso tardaría tiempo para que llegará el papeleo de una baja por maternidad, sin embargo ambos no quieren admitir lo que está sucediendo.

- ¿Dirá algo señor o permanecerá de pie ahí todo el día?

- ¿Importa?

- Si es un tema de seguridad, claro que importa, señor

- ¿Y si no lo fuera?

- Podríamos hablarlo durante la cena

Niega rotundamente, sabe que lo ha estado evitando durante cuatro días, no ha llegado a cenar incluso suele llegar tarde a casa o quedarse dormida en el sillón del salón principal, no encontrará algún otro momento más que este.

- ¿Te has sentido bien?

Tienen experiencia en esto, el inicio y cualquier matrimonio que lo desee podría alegrarse por esta noticia, pero sus experiencias nunca han llegado tan lejos como desearían.

- Solo mareada algunas veces, es normal ¿lo recuerdas?

- ¿Sensibilidad?

- Sí, pero este no es lugar para hablar sobre mi sensibilidad

Nota su mano apoyada en su mejilla izquierda, sabe que algo está mal y Tina Goldstein no es una mujer que oculte lo que piensa.

- Solo dilo

- No creo que esto llegué lejos, estoy considerando la poción

- Es tú decisión, ¿de acuerdo?

/

Ve aquel frasco de poción sobre su tocador, una foto de la niñez de Tina junto a sus padres y una con Queenie, si alguien me hubiera advertido lo que estaba por suceder, aquella noche que le solicito seguir las pistas de Credence Barebone, se hubiera negado rotundamente.

Toma aquella foto de su niñez, intentando comprender sus miedos y desafíos, sabe que ha sido sobreprotectora con ella, al igual que ella sobre él.

No le toma por sorpresa al sentir sus brazos rodearle por detrás y sentir su peso sobre su hombro, no han sido la pareja más encantadora en estas semanas.

- Solo seamos felices por primera vez, Percival