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Por Favor No Me Sueltes

Summary:

Jude y Gavi tienen que enfrentarse a una situación complicada en su relación.

Notes:

¡Hola nuevamente!

Me sentí inspirada y les traigo esto.

Espero que lo disfruten leyendo, así como yo disfruté escribiendo ♥

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Jude miró fijamente a Gavi, estaban en su apartamento en Madrid, habían pasado varios meses desde la final de la Eurocopa y con eso se le dio la bienvenida a la nueva temporada, Jude y Gavi seguían en la rutina que habían establecido para su relación, siempre que jugaban en la ciudad del contrario harían todo lo humanamente posible por reunirse y si la vida los trataba bien sus agendas tendrían los mismos días libres y podrían reunirse sin la necesidad de tener un partido en el medio.

Ambos estaban acostados en el sofá de Jude, Gavi estaba extrañamente callado para el gustó de Jude, algo andaba mal, Gavi nunca estaba quieto por tanto tiempo, Jude estaba demasiado acostumbrado a tener a su novio revoloteando por todos lados cada vez que estaban juntos, estaba acostumbrado a un Gavi que hablaba hasta por los codos y ahora no tenía nada de eso, Gavi simplemente se echó sobre él y ahí estaba con la cabeza escondida en el cuello de Jude y dejaba de vez en cuando otra que otra caricia sobre los pectorales del más alto, Jude lo tomó feliz entre sus brazos pensando que tendría una buena sesión de besos que pudiera llegar a algo más, pero al ver el estado anímico actual de su novio no hizo nada más que abrazarlo fuertemente y dejar besos constantes sobre la cabeza del español.

Gavi dejó escapar un suspiro cansado y esto hizo que Jude se pusiera más alerta, apartó la vista del televisor se supone que estaban viendo un partido de la liga inglesa, pero si eran sinceros ninguno le estaba prestando demasiada atención, un suspiro más por parte de Gavi y Jude decidió que había tenido demasiado…

- ¿Todo está bien cariño? – preguntó Jude mientras estiraba sus brazos y acariciaba de arriba abajo la espalda del contrario.

- Si claro, ¿por qué lo preguntas? – murmuró Gavi con voz ronca, parecía no tener muchas ganas de hablar.

- Has estado muy callado y sueltas suspiros cansados cada cierto tiempo, no puedo ver tu cara, pero estoy casi seguro de que estás frunciendo el ceño y haciendo pucheros. – este último comentario logró hacer reír suavemente a Gavi, Jude sintió que ganaba una batalla.

- No pasa nada, solo he estado pensando mucho en cosas sin sentido.

- ¿Seguro? Sabes que puedes hablar conmigo de lo que sea. – insistió Jude, realmente quería transmitirle a Gavi que podía contar con él tanto en los momentos buenos como malos.

- Si amor, no te preocupes. – dijo Gavi y levantó la cabeza para dejar un suave beso en los labios de Jude, se separaron y Jude sostuvo la cara de Gavi, quería verlo fijamente y lo hizo, lamentablemente supo que tenía razón. Algo andaba mal.

Jude había aprendido a leer a Gavi y sus ojos nunca mentían, este día estaban apagados, carecían de ese brillo juguetón que Jude tanto amaba y el corazón se le apretó en angustia, dejando un beso en la frente del más bajo Jude permitió que Gavi volviera a la posición que tenían antes y él solamente optó por apretar a su novio fuertemente en un abrazo que esperaba no terminara nunca, le daría su espacio a Gavi, cuando el sevillano estuviera listo para hablar ahí estaría él para escucharla atentamente.

No sintió el momento en que las horas siguieron su curso, ambos se habían quedados dormidos mientras se abrazaban en el sofá, se despertó gracias a un ruido insistente que venía de la mesa de centro, Jude estiro su brazo tanteando la superficie y dio con el celular de Gavi, era fácil de distinguir ya que el menor se empeñaba en usar una funda azulgrana con el numero 6 en dorado, Jude sabía muy bien que Gavi amaba más a su equipo que al mismo Jude.

El celular mostraba una llamada entrante de Fermín, Jude suspiró cansado y decidió responder, no queriendo despertar a Gavi.

- Pablo Gavira, ¡¿dónde diablos estás?! – dijo un muy molesto Fermín, Jude agradeció las lecciones privadas de español que tomaba con Gavi, pudo entender lo que decía Fermín.

- Mmm… hola, Fermín, habla Jude, Gavi está en mi apartamento. – murmuró bajo.

- ¡Claro que sí! ¡Obvio que estaría contigo! – soltó desesperado. – Dile que saque su pequeño trasero sevillano de tu casa ya mismo, nos vamos en dos horas, si llega tarde no podré cubrirlo más. – Jude escuchó un suspiro del otro lado. – Jude, por favor, solo dile que llegue rápido.

- Claro. – dijo simplemente y colgó.

Jude se sintió inquieto, algo no andaba bien. Decidió hacerle caso a Fermín y comenzó a dejar suaves caricias a lo largo de toda la espalda y brazos de Gavi mientras le decía una y otra vez que ya era hora de despertar, Gavi se removió sobre él murmurando que quería seguir durmiendo.

- Vamos amor, Fermín llamó y dijo que tenías que llegar pronto, se irían en dos horas o algo así. – esto ultimo basto para que Gavi se levantara rápidamente del pecho de Jude.

- Mierda. – susurró. - ¿Qué hora es?

- Poco más de la 1:00 p.m. – miro fijamente a Gavi, parecía desorientado. - ¿Cariño seguro que estás bien? – preguntó nuevamente.

- Si, sí, me tengo que ir. – salió corriendo hacia la habitación de Jude, tenía que recoger sus cosas, Jude lo siguió tiempo después y se encontró a Gavi parado frente al espejo observándose fijamente,

Jude no se resistió y se acercó para abrazarlo por la espalda.

- Esa camisa realmente te queda bien, te luce el blanco. – Gavi llevaba puesta la camisa de la selección de Inglaterra, el pecho de Jude se hinchaba de orgullo cada vez que miraba a Gavi usarla, no podía negar lo mucho que le encantaba ver su apellido lucir glorioso en la espalda de su novio. No obtuvo respuesta. – Deberías de fichar por el Madrid así te vería todos los días de blanco. – intentó nuevamente y otra vez no obtuvo respuesta, lo asustó, Gavi jamás dejaría pasar un comentario como este.

- Listo, ya, ¿Gavi qué te pasa? – dijo mientras giraba al más bajo para tenerlo de frente, tomó suavemente la barbilla de Gavi y sin duda, los ojos llorosos de su novio era lo que menos quería ver. – Amor me estás matando de la angustia, por favor dime que pasa. – soltó desesperado, sentía que comenzaría a escalar las paredes si Gavi no le decía de una buena vez que le pasaba.

- Pen… - su voz se entrecortó, tomo un suspiro para llenarse de valor, irónico, valor era lo que menos sentía en estos momentos. – Pensaba en lo cansado que estoy de las despedidas. – las lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas y Jude no tardo en limpiarlas con sus pulgares.

- ¿Qué dices amor? – Jude sentía un nudo en su garganta.

- Te extraño todos los días Jude, el tiempo pasa ridículamente lento cuando estamos lejos y cuando estamos juntos ni siquiera he llegado cuando ya me tengo que ir nuevamente. – Jude lo abrazó fuertemente y su corazón se rompió cuando sintió a Gavi llorar y aferrarse con fuerza a su camisa.

- Yo también te extraño amor, pero esto no será para siempre, es momentáneo. – no sabía que decir para lograr que Gavi se sintiera mejor y eso lo destrozaba.

Gavi se removió inquieto entre los brazos de Jude, quería separarse y por mucho que le doliera al más alto lo dejo ir.

- No entiendes Jude, nunca seremos una pareja normal, nunca podremos vivir juntos, salir a caminar, ir al cine o por un café, siempre tendremos que esperar a que el otro tenga un poco de tiempo libre para poder reunirnos, somos jugadores profesionales nuestras carreras están en ascenso. – Gavi soltó rápidamente.

Jude sintió que lo estaba perdiendo y no sabia que hacer, se giró dándole la espalda al español, él también estaba llorando, el amor de su vida se le escurría como agua entre los dedos y él no sabía como reaccionar.

- Estamos condenados. – Gavi continuó. – Maldita sea, nuestros equipos son rivales directos…

- ¡Eso no me importa Pablo! – Jude se giró molesto. – Eso es lo de menos, no me importa lo que pase con el Barcelona o el Real Madrid, me importa nuestra relación, me importa buscar la solución para tus preocupaciones, yo, yo, yo buscaré la manera de tener más tiempo libre, dejaré algunas campañas o puedo buscar algún equipo en Barcelona…

- ¡Dios, Jude! ¿Qué dices? – Gavi lo miró horrorizado. – No dejaré que dejes tu equipo, tu amas estar en el Real Madrid, tanto como yo amo estar en el Barcelona, no podría hacerte algo así.

- ¡Entonces dime que quieres!

- ¡Te quiero a ti! Pero no puedo tenerte. – Gavi lloraba desconsoladamente y Jude no resistió más, volvió a abrazarlo fuertemente. – Solo quiero estar contigo, todos los días, pero pareciera que no es el momento adecuado. – la voz de Gavi era amortiguada por el pecho de Jude.

- Por favor no sigas diciendo eso, amor, encontraremos la solución. – Gavi se separó nuevamente y ambos se miraron fijamente, Jude sabía que todo estaba perdido.

- No veo por donde podamos mejorar esto Jude.

Jude no insistió más, Gavi lo había matado, se sentía vacío. Observó todo en cámara lenta, observó como Gavi terminaba de recoger sus cosas, observó como Gavi se quitaba la camisa de la selección y se colocaba la sudadera con capucha que siempre usaba cuando se iba o venía al apartamento de Jude, claro, no lo podían reconocer, el estomago de Jude se hizo un nudo, observó como Gavi terminaba de atarse los cordones de sus tenis y se paraba nuevamente firme frente a él, Jude estaba inmóvil, no hacia más que parpadear.

- Escucha… - volvió a la realidad cuando sintió las manos de Gavi sujetar con firmeza su rostro y los hizo verse fijamente. – Me iré ahorita, pero te hablaré cuando llegue a Barcelona, ¿sí?
Jude dejó salir una risa sarcástica, parecía más un aullido de dolor.

- Acabas de terminar conmigo Pablo, no me culpes sino te respondo. – Gavi sintió que sus ojos se llenaban de lagrimas nuevamente, no entendía como habían llegado a esto.

- Te amo con mi vida entera Jude, pero creo que tomarnos un tiempo nos hará bien a ambos, no soy ciego, puedo notar lo mucho que te afecta cada vez que nos separamos…

- Y crees que la solución es separarnos definitivamente, por favor. – Jude se sentía molesto, sentía que Gavi no estaba luchando por ellos.

Gavi lo atrajo así si y unió sus labios en un beso necesitado, se sentía igual que todos los besos de despedida que se habían dado antes: triste, amargo, nostálgico, pero este traía algo nuevo consigo, perdida.

Se estaban perdiendo y parece que ninguno sabía como actuar al respecto.

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Habían pasado dos meses desde la última vez que se habían visto, como Gavi le hacía dicho le envío un mensaje a Jude esa noche en cuanto llegó a Barcelona y como Jude había insinuado no le había respondido. Cuando Gavi abandonó ese día el apartamento de Jude este solo se había tirado a su cama aferrando la almohada que Gavi había usado y se había largado a llorar sin parar.

Ambos estaban tristes, ambos lo reflejaban en su diario vivir, incluso el rendimiento de ambos en sus equipos se vio afectados, a Gavi lo expulsaron en dos partidos por actitudes antideportivas y eso bastó para que Flick lo mandará a la banca como castigo, se sentía perdido.

Por su parte Jude no recordaba cuando fue la última vez que había metido un gol que considerara por su mérito propio, se sentía muerto en vida, su rutina solamente era levantarse, entrenar, comer, jugar los partidos y regresar a dormir, normalmente no le gustaba estar mucho en su apartamento, todo le recordaba a Gavi.

A pesar de todo ambos se habían enviado mensajes, esporádicamente, pero lo hacían. Gavi felicitó a Jude cuando este gano el premio a Golden Boy del año y Jude le enviaba los videos que le salían sobre Gavi teniendo una relación secreta con la futura reina de España.

Ambos intentaban sanar, pero ninguno podía, se extrañaban demasiado, Jude no entendía porque Gavi los había orillado a esta situación y Gavi tampoco es que lo tuviera tan claro, lo habían hablado y no llegaban a nada, muchas veces solo lograban discutir y pasar días sin hablar.

El clásico había llegado y Jude no se sentía listo para ver a Gavi, sentía que se le saldría el corazón si miraba a Gavi y no podría hacer nada para tener con él, así que dos días antes del clásico se acercó a Ancelotti y le comentó que sentía molestias en el hombro, el mayor lo miró asustado, Jude nunca se quejaba, si le decía que algo le dolía es porque así era.
Quizás Jude estaba actuando de una manera cobarde, pero no lo pueden culpar, intentaba cuidar a su maltrecho corazón, quizás el dolor de su corazón se había pasado a su hombro y por eso le dolía tanto.

Había logrado su cometido, ni siquiera fue convocado al partido, así que no tuvo que viajar con el equipo, se había quedado en su apartamento, solo, ahora se preguntaba si había sido buena opción quedarse, soltando un suspiro busco el partido en el televisor, quizás ver a Gavi en la pantalla no le dolería tanto como verlo en persona.
Se equivocaba.

Gavi se mostraba dolorosamente hermoso y su estúpido corazón no hacía más que saltar dentro de su pecho cada vez que la cámara lo enfocaba, realmente estaba jugando bien, se sentía feliz de verlo jugar tan confiado luego de la lesión que tuvo, el partido estuvo bueno se sintió un poco mal de no haber asisto, pero aún así sabía que sus compañeros habían dado todo el esfuerzo, el partido quedó empatado, Gavi había salido de cambio en el minuto 60 así que desde ese momento el partido había perdido un poco la emoción para él.

Apagó la televisión y decidió tomar una pequeña siesta, usaría ese día libre para ser un vago completo y no pararse de su cama, estaba logrando su cometido cuando escucho su celular sonar indicando una llamada entrante, lo tomó a regañadientes, esperaba que no fuera su mamá con algún nuevo regaño. Su corazón dio un vuelco cuando miró quien lo llamaba definitivamente ahora quería que fuera su madre… toda la pantalla mostraba la llamada aún sin responder el nombre de “Pablo” junto a dos corazones uno azul y otro rojo (el pequeño tonto se había guardado así mismo de esa manera), el nombre se mostraba insistente, Jude sentía sus manos temblar no supo cómo, pero respondió.

- Hola. – su voz delataba lo extraño que se sentía al responder esa llamada.

- Hey… - soltó Gavi, de fondo aún se escuchaban muchas personas hablando, quizás seguía en el vestuario, pensó Jude. - ¿Cómo estás? Me sorprendí cuando no te miré y no pude contener las ganas de preguntar por ti, Luka me dijo que te sentías mal del hombro.

Jude no sabe que nombre darle al sinfín de emociones que está sintiendo ahora mismo, tenía meses de no escuchar la voz de su Pablo, la última vez que lo hizo parecía una versión pobre de lo que él estaba acostumbrado.

- Eh… - se aclaró la garganta, de repente la sintió seca. – Eh sí, los últimos días no me he sentido muy bien y se lo hice saber a Ancelotti no me quise arriesgar a exponer más mi hombro. – y exponer más mi corazón quiso decir, pero sabía que no era el momento.

- Que bien, realmente me preocupé.

- Si, gracias.

- Aún así me sentí triste al no verte, creí que sería un buen momento para reunirnos y hablar. – Jude frunció el ceño, sabia que Gavi no lo miraba, pero era inevitable.

- ¿Reunirnos?

- Sí, yo… yo he estado pensando mucho en ti, en nosotros y he hablado con la psicóloga del club y ella también está de acuerdo que es el momento oportuno y creí que vendrías a Barcelona y podría verte y si tenía surte querrías hablar conmigo… - Gavi estaba nervioso, Jude lo conocía muy bien, cuando estaba nervioso hablaba y hablaba sin parar.

- Gavi, hey tranquilo, respira y habla más lento que no te entiendo…

- Y ahora estoy en el aeropuerto con un boleto de avión comprado para ir a Madrid, pero me estoy muriendo de miedo porque no sé si quieres verme y yo realmente quiero verte y siento que podría morir sino lo hago en las próximas horas. – Gavi siguió hablando, pero Jude había dejado de prestar atención, Gavi quería verlo, quería viajar hasta Madrid y verlo, el bullicio que se escuchaba de fondo no eran los compañeros de equipo de Gavi, eran las personas del maldito aeropuerto.

- Gavi… - el contrario seguía hablando sin parar. - ¡Gavi, por favor déjame hablar!

El silencio al otro lado de la línea le confirmó que había logrado su cometido.

- Escucha, yo no sé si aún estoy listo para que nos miremos. – el corazón de Gavi se encogió. – Pero he de aceptar que me da curiosidad escuchar lo que tienes por decir, si tu te sientes listo toma ese avión y llega a mi casa. – no esperó la respuesta de Gavi y cortó la llamada, suspiró, no puede ser, Gavi quería verlo.

Su corazón aún estaba maltrecho le dolía mucho lo que había pasado, pero él también se puso en el lugar de Gavi y entendió perfectamente lo que pasaba, primero quiso ser duro con Gavi, pero luego de una conversación que tuvo con su madre entendió que no todo sería color de rosa en una relación, él no había dejado de lugar, solamente le había dado a Gavi el tiempo y espacio que le había solicitado, se amaban, eso lo tenía en claro.

Si Gavi había decidido ir hasta Madrid ya tenía que haber llegado, Jude se sentía ansioso, le dolía pensar que al final Gavi tomara la decisión de no ir, caminaba de un lado a otro en su sala de estar hasta que ya no aguanto más, tomó las llaves de su auto y su sudadera, iría al aeropuerto necesitaba verificar si Gavi había llegado.

La sorpresa que se llevó cuando abrió la puerta de su apartamento y se encontró con Gavi sentado en el suelo de afuera fue inmediata, jamás podría describir como se sentía en ese momento, Gavi se sobresaltó y subió la mirada hasta encontrar la de Jude, ambos suspiraron, en serio se habían extrañado.

- ¿Ibas de salida? – dijo Gavi en un tono bajito, casi con temor de escuchar la respuesta.

- Iba a buscarte al aeropuerto, tendrías que haber llegado hace mucho y no sabía si al final te habías arrepentido. – dijo Jude, realmente esperaba que su voz no delatara lo ansioso que se sentía por ver a Gavi nuevamente.

- Yo, yo… - tartamudeo un poco. - yo creo que toda la valentía que sentía se me fue en el momento que estuve parado frente a tu puerta.

- Oh vamos. – Jude sonrió débilmente. – Entra.

Gavi se sintió cálido al ver la sonrisa de Jude y eso le devolvió un poco la confianza que había perdido, se puso de pie y siguió al más alto hasta dentro del apartamento, solo le bastó cruzar la puerta para que miles de recuerdos se le vinieran a la mente, en serio había extrañado este lugar.

- Ponte cómodo. – le dijo Jude quien ya estaba sentado en uno de los sofás de la sala de estar.

Gavi suspiró y se sentó en el sofá que estaba justo en frente, estaban cara a cara, pero lejos uno del otro.

- Puedo saber el motivo de tu visita…

- Me sacaron a mitad del partido de hoy. – Jude asintió un tanto confundido, no entendía porque eso venía al caso. – el punto es que salí y le pedí permiso a Flick. – Gavi lo miró fijamente. – Le dije que tenía que hacer un viaje urgente, que no podía esperar más.

Jude se sorprendió.

- Me dijo que si eso era lo que necesitaba para mejorar mi mala actitud que me daba el permiso. – ambos rieron suavemente. – creo que me he estado comportando un poco idiota con todas las personas que están a mi alrededor.

- Sí, se un poco de eso, no lo he estado haciendo mejor que tú. – se sinceró Jude.

- El punto es que moría de ganas por verte y tenía la esperanza de verte esta noche en Barcelona y así intentar hablar contigo, pero luego no fuiste por el problema de tu hombro que… ¡Dios tu hombro! Ni siquiera te he preguntado como sigues, soy el peor…

- Pablo, estás divagando. – Jude miró como Gavi se sonrojaba, este chico era la perdición de Jude.

- Lo siento. – suspiró y tomo fuerzas para seguir hablando. – Yo solo quería verte y poder decirte lo mucho que te he extrañado y pedirte disculpas por la ultima vez que nos vimos, sin duda no fue mi mejor momento, pero me sentía tan triste, no quería irme, ya no quería seguir despidiéndome de ti, me sentía como la persona más desafortunada del mundo porque no podía tener las cosas tal y como yo las quería. – Jude notaba como Gavi fruncia el ceño y dejaba salir pucheros de manera inconsciente. – Pero actúe de una forma inmadura y no te dejé opinar, una relación es de dos y yo solo me enfoqué en mis sentimientos y no en como podrías sentirte tú.

- Escucha Pablo…

- No por favor, déjame terminar. – suplicó. – Cuando regresé a Barcelona estaba realmente mal, tanto que Fermín y Pedri no me soportaban y me obligaron a ir a la psicóloga del club, ella me ayudó mucho a ver que no todo es color blanco o negro, que también hay matices, me ayudo a darme cuenta de que te amo demasiado como para estar lejos de ti. – Gavi había comenzado a llorar, pero ni siquiera lo había notado. - ¡Pero no le dije que eras tú, no le mencioné tu nombre! Yo no quería exponerte, ella sabe que soy gay, pero no sabe que tú eras mi novio.

Esto último enterneció a Jude, Gavi en serio los estaba protegiendo.

- Ella me recomendó hablar contigo y mencionarte todos mis miedos, pero también compartirte mis suelos y anhelos y, sobre todo, pedirte disculpas. – Gavi terminó de hablar y se sentía ansioso, Jude no hacia nada, solo lo miraba fijamente.

- ¿Sabes? – dijo Jude luego de un tiempo. – Enserio me dolió como se dieron las cosas.

Gavi se sentía la peor persona del mundo y entendió que había llegado tarde.

- Pero al mismo tiempo te entendí completamente, tenemos mucho por arriesgar, ambos, y no podemos simplemente pedirle al otro que deje todo de lado, acepto tus disculpas Pablo.

Gavi sintió una sensación agridulce por todo su cuerpo, Jude lo perdonaba, pero aún así eso no significaba que estuvieran bien. Gavi podía sentir la distancia que Jude había interpuesto entre ellos.

- Gracias, en serio, yo… me alegra escuchar esto, quizás podamos volver a ser amigos.

- ¿Amigos? – preguntó Jude confundido.

- Sí… - dijo Gavi vacilante.

- ¿Viajaste hasta aquí pidiéndole permiso a tu entrenador para darme todo un discurso de explicaciones, pedirme disculpas y luego decirme que quieres ser mi amigo? – Jude parecía indignado.

- Si, digo, entiendo si me dejaste de amar, te lastime y…

- Pablo, ¿tu me dejaste de amar? – ahora parecía dolido, Dios, eran muchas cosas para Gavi, sentía que le explotaría la cabeza.

- No, no, no, en ningún momento. – dijo sincero.

- ¿Entonces por qué crees que yo te he dejado de amar? – Gavi lo miró sorprendido y sus ojos se llenaron de lagrimas nuevamente. – Ven aquí tonto.

Gavi miró como Jude se ponía de pie y abría sus brazos, no lo dudó ni un segundo y corrió hacia él, se estampó en el cuerpo del más alto rodeando con sus brazos su cintura y escondiendo su cara en el cuello de Jude, suspiró, ya estaba en casa. Jude no se quedó atrás y cerró los brazos sobre el cuerpo de Gavi, mientras aspiraba su olor y dejaba besitos sobre su cabeza, en serio lo había extrañado.

- Por favor no me sueltes. – murmuro Gavi, seguía llorando.

Jude no lo haría, no lo soltaría.

Estuvieron un rato más abrazados hasta que las ganas de un beso de bienvenida les ganó y no pudieron resistirse, unieron sus labios y así, con ese beso de bienvenida pactaron su regreso.

- Tienes que prometerme algo. – dijo Jude, Gavi se sentía mareado luego del beso, no tenía palabras, solamente asintió con la cabeza. – Cuando te sientas mal o tengas cualquier inquietud hablaras conmigo, ¿Sí? Yo haré lo mismo, promételo, Pablo, no nos guardaremos nada.

- Lo prometo. – dijo Gavi al fin. – Lo prometo, te amo.

Se volvieron a besar, se sentían necesitados, habían estado mucho tiempo separados y al fin se sentían en casa nuevamente, se sentían como anotar el gol de la victoria en el minuto 90, se sentían como descansar luego de un día lleno de entrenamientos, se sentían como que volvían a donde pertenecían.

- Te amo mucho más Pablo.

Notes:

¿Qué tal? ¿Les gustó? Espero que sí♥

Seré feliz de leer sus comentarios :)