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Desde hace meses, se encuentra en curso el rodaje de una nueva serie romántica, conocida entre las adolescentes como un BL inspirado en un popular manhwa titulada ‘Las partituras del amor’. El anuncio de esta producción generó gran expectativa, dado que el manhwa, basado en una novela del mismo nombre, es uno de los más populares, si no el más popular, tanto a nivel nacional como internacional.
Pero la sorpresa y la emoción se enfocaron en quiénes serían los protagonistas: dos actores emergentes que son constantemente comparados debido a la similitud en sus trabajos y que comparten la misma edad. Los personajes que interpretarían eran bastante diferentes a lo que se esperaba para los papeles de estos dos jóvenes actores, lo que aumentó aún más el interés del público en general.
Jeon Jungkook y Kim Mingyu fueron anunciados como parte del elenco, encarnando a la pareja principal. A pesar de que muchos fanáticos esperaban un protagonista más delgado para el papel de Jungkook, fueron las mismas autoras tanto de la novela como del manhwa quienes lo eligieron debido a sus habilidades actorales y su atractivo facial, lo que añade puntos a su idoneidad para el personaje. Es posible que haya algunos ajustes en la trama principal, pero se cree que serán para bien.
Debido a la popularidad que lograron como dúo con solo la anunciación del casting, fueron llamados “La Realeza en el Set” según miembros del staff por el gran trabajo que estaban realizando, la incertidumbre de los cambios y los actores fue el foco principal para que la novela pueda ser más exitosa entre los fans de los libros y los cómics. Sin embargo, nadie consideró la posibilidad de que estos actores, a pesar de ser catalogados como heterosexuales, estuvieran desarrollando una química aún más intensa de lo esperado.
A pesar de ello, ambas partes podrían mantener un margen lo más profesional si llega a suceder más que una simple amistad ¿Podría ser esto cierto?
Jungkook miraba aburrido su celular masticando un chicle para mantenerse despierto en lo que queda del rodaje del día, esperando a que su staff termine de traer el vestuario y los productos que usarán para una escena que no sería apto para todo el público, aunque este "BL" se destaca por la ausencia de escenas para adultos a diferencia de su competencia, ello no implicaba que no las hubiera del todo. Una de estas escenas estaba programada para filmarse en unos minutos.
Para la mayoría de actores podría llegar a ser incómodo estas escenas por eso prefieren que se realice, gracias a los ángulos de las cámaras, una perspectiva que están teniendo sexo y era lo que iban hacer para evitar incomodidades para los actores, Mingyu y Jungkook se negaron porque creen que esa escena es primordial para la evolución de sus personajes así que con el consentimiento de ambos decidieron que la escena sería más gráfica cambiando a qué público se dirigen de +11 a +21 años.
Pero solo era una fachada de ambos queriendo tener contacto con el otro.
Se despeinaba su cabello porque no soportaba el cansancio, no importa cuál sea la manera pero necesita una actividad para que lo despierte el resto de la noche, hizo un puchero mientras veía sus redes sociales y algunos comentarios de sus fans que le hacían sonreír por ser divertidos como insinuadores, iba hacer play y reproducir una canción que escuchó en TikTok pero sus ojos enfocaron a una bebida energizante delante de su celular, dirigió su mirada a quién le pertenecía el brazo cruzándose con la mirada de Mingyu y su bella sonrisa. Se sonrojó un poco porque admitir que el más alto era así de guapo lo hacía alucinar un poco, ambos se admiran al igual que el trabajo que hacían.
“Gracias, estaba a punto de quedarme dormido” dijo Jungkook abriendo la botella y tomándose en un sorbo la mitad de la bebida.
“Me di cuenta, tus ojos se notan cansados” Mingyu respondió, su mano posándose en la mejilla del más bajo. “Nuestra última escena-” fue interrumpido por el llamado de su equipo para preparar a Jungkook con su vestuario, rápidamente retiró su mano, sintiendo el calor subir a sus mejillas al ser visto actuando de manera coqueta fuera del set. El equipo se dirigió hacia los probadores, seguido por su coestrella, mientras Mingyu se preguntaba si lo que sentía era mutuo.
Y por supuesto que lo era.
Unos minutos después, tanto Jungkook como el equipo salieron del probador riéndose por un chiste que uno de ellos había hecho. Mingyu los observó con una sonrisa, disfrutando de la risa contagiosa del menor, pero su expresión se desvaneció cuando vio que un miembro del equipo tocaba a Jungkook de manera inapropiada. El más alto apretó el puño cuando indicaron al equipo untar una crema en sus abdominales para que brille más y dando la ilusión de que está sudando, Mingyu sentía el corazón apretado cuando una de las chicas encargadas pasó superficialmente en sus pectorales, mientras Jungkook sintió su cuerpo vibrar porque esa zona en específico era muy sensible al frío, se escuchó un “Lo siento” por parte de la chica terminando su labor.
Mientras el director guiaba el enfoque de las cámaras, ambos actores se posicionan encima del sofá, Jungkook sonriéndole nervioso y Mingyu apaciguando los celos que bullían dentro de él. La historia es un cliché, pero uno bien formulado con el clásico ‘Enemies to Lovers’, de un amante de la música clásica que su sueño es pertenecer a una orquesta y uno del rock alternativo que su sueño es conseguir un puesto como guitarrista en su banda favorita, se llevaron mal por una razón justificable según los fans. Debido a diferentes eventos lograron comunicarse mejor surgiendo sentimientos por el otro con una latente tensión sexual y uno de esas escenas estaban realizando ya que el personaje de Jungkook cayó en el sofá jalando sin querer al personaje de Mingyu, siendo este encontrándose encima del fanático del rock.
“¡Acción!” se escuchó en el set, ambos se metieron en sus papeles.
Jungkook respiraba agitadamente por la posición en que se encontraban, intentó apartar al otro avergonzado pero el más alto no se dejó y se apegó más al blancón, su nariz pasando de su cuello bajando hasta llegar a sus pectorales.
“Yo” susurró Jungkook buscando las palabras correctas para comenzar hablar, ambos estaban callados, este sería el inicio de un romance o se convertiría en un simple fracaso.
“Me gustas” Jungkook se quedó perplejo, sin ninguna duda no dejaría escapar esta oportunidad y decidió ser valiente una vez en su vida e iniciar un dulce beso que les cambiará la vida.
Jungkook percibía cómo la intensidad del beso aumentaba más de lo esperado, sin embargo, lejos de quejarse, decidía disfrutar cada momento que Mingyu le ofrecía durante lo que quedaba del capítulo.
La escena prometía ser delicada, con pinceladas románticas y una atmósfera de gentileza, diseñada para ser capturada en una sola toma para la comodidad de ambos jóvenes. Sin embargo, en contraste con estas expectativas, la mente de Mingyu no estaba en absoluto enfocada en representar tales actos. En ese preciso instante, sus celos y rabia, acumulados durante un tiempo, estaban a punto de desatarse y lo disfrutaría cada segundo.
Y no era el único que lo disfrutaba.
“Solo di sí y comenzaré hacerte el amor como nunca te lo imaginaste” La voz de Mingyu era mucho mejor de lo que esperaba y asintió constantemente, sus manos temblando con lo nuevo que iba a experimentar, solo había salido con chicas por eso no tiene experiencia alguna en follar con un chico y menos tener noción del dolor que puede causar. Muy diferentes a Jeon Jungkook que le fascinaba ese dolor al ser penetrado, se consideraba bisexual pero solo salió y tuvo intimidad con hombres porque le gustaba esa sensación, había sugerido a algunas chicas en aplicaciones de citas pero lo categorizaron como enfermo. Estaba agradecido de no haber revelado demasiada información en su perfil en aquellas apps.
Jungkook, al igual que el equipo, esperaban el momento de la escena gentil y romántica, pero su sorpresa fue palpable cuando vieron a Mingyu arrancar los pantalones del otro con brusquedad. La acción repentina dejó a Jungkook atónito, sin saber qué esperar a continuación.
"¿Qué estás...?" Jungkook no logró terminar tras sentir uno de los dedos de Mingyu entrando sin vergüenza, provocando un gemido involuntario que escapó de sus labios. Mingyu continuó introduciendo hasta tres dedos, con movimientos constantes y precisos. Luego, retiró un dedo y con los dos restantes comenzó a hacer movimientos de tijera, mientras Jungkook se entregaba al placer sin reservas. Sintiendo el deseo de mantener la intensidad que Mingyu había iniciado, Jungkook tomó la mano del mayor y la guió hacia uno de sus pezones, indicándole que comenzara a pellizcarlo o a hacer lo que deseara con él. Mingyu comprendió el deseo de Jungkook sin necesidad de palabras y procedió a satisfacer su pedido en silencio.
Y así siguieron hasta sentirse satisfecho.
–
Luego de una hora, Jungkook estaba sentado en la silla de su camerino, con una toalla envolviendo su pequeña cintura y otra más secando las gotas de sudor que aún resbalaban por su piel. Una sonrisa se dibujó en su rostro al recordar cada detalle de lo que Mingyu había hecho con su cuerpo, deseando con ansias que esos momentos se repitieran. Tanto el director como los guionistas quedaron fascinados con el cambio radical que trajo esa escena, y ambos se preguntaban cómo podrían mejorarlo aún más para deleitar a los fans con ese 'improvisado' acto.
De repente, escuchó un par de golpes en la puerta. Una cabeza asomó por la abertura, y Jungkook sintió un calor subir por sus mejillas al ver a quien había hecho que disfrutara tanto de su trabajo. Por supuesto que lo que había pasado no sería la última vez.
“¿Puedo pasar?” preguntó Mingyu con una voz que hacía eco en el pequeño camerino. Jungkook, sin poder ocultar su entusiasmo, asintió con un leve movimiento de cabeza.
Por supuesto que no sería la última vez.
