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Te lo advierto

Summary:

Lucy iba atrasada hacia su reunión de trabajo y en su carrera hacia la editorial una pizca de rosa atrapa su atención. La situación en la que se entromete le traerá dolor a su hermano Sting y a ella un posible ¿nuevo amor?

Estoy trasladando mis historias en español desde fanfiction.net

Notes:

Hola aquí vengo con un nuevo one shot

Quiero aclarar que no odio a Lisanna como personaje, simplemente me siento cómoda usandola como villana. Igual en otras historias puede ser un pastel de amor que apoya el nalu :)

Espero que les guste :)

Aclaración: Fairy Tail no me pertenece ni sus personajes, pertenece a su creador Hiro Mashima

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

No importaba cuanto la ignorara y se alejara un pelirosa era perseguido insistentemente por una peliblanca.

- Déjame en paz, ya no tengo nada que ver contigo. - el hombre volteó a mirarla.

- Natsu, fue todo un error. Por favor entiéndeme.

-La que tiene que entender eres tú. Estas fuera de mi vida, ahora estoy con alguien que si me quiere y me respeta. Hazte un favor, antes de que explote.

-Natsu, ella no es quién tú crees que es. Es una perra entrometida...

-¡Cállate! No te atrevas hablar de ella así. Ella es mucho mejor que tú, en todos los sentidos. Ella nunca me haría lo que tú me hiciste. - habló con sumo enojo Natsu.

Los ojos de la chica lo miraron con pena pero terquedad.

- Natsu, Sting y yo...

- Nada, tú nada. No quiero oír nada, ni yo ni Sting queremos oír nada de ti. ¿Crees que tampoco sé lo que le hiciste a él?

-Todo es invento de él y su maldita hermana. Natsu dame otra oportunidad, te amo y sé que tú me amas.

-No te amo y deja de meter a Luce, gracias a ella me pude dar cuenta de tus mentiras y de tu maldad. Deja de perseguirme, si vuelves a aparecerte ante mí no responderé de mis acciones. Te lo advierto Lisanna.- se alejó dándole la espalda.

La peli blanca miró la espalda del atractivo hombre de ojos jade. Una rabia desmesurada la inundó, allí a metros de ella se alejaba lo que solía ser su boleto de clase alta. Lisanna solía tenerlo a sus pies, Natsu vivía por y para ella, había tenido a un hombre poderoso a sus pies y esa maldita rubia se lo había arrebatado.

"Maldita esa perra y maldito Sting" la pequeña Strauss pensó que sería un perfecto juguete para satisfacer sus necesidades y costear sus caprichos. Pero no, ese bueno para nada tenía que tener una entrometida por hermana.

Por meses la peli blanca había buscado y suplicado perdón al pelirosado, diciéndole que Sting se había enamorado de ella y que junto a su hermana habían planeado separarlos. No importaba que le dijera, Natsu no le hacía caso, es más, la despreciaba cada vez más. Su enojo aumento más cuando se entero que empezó su noviazgo con Lucy, ¿Cómo se atrevía esa maldita perra a tocar lo que era suyo?

Todo había sido perfecto, su relación con Natsu le había prometido una vida llena de lujos y un futuro esposo que heredaría una gran empresa. Lisanna se hubiera convertido en una de las mujeres más poderosas de todo Fiore. Pero ya no lo tenía, todo se esfumó por un maldito error.

No importará que tan hundida estuviera Lisanna, su mente no aceptaba la derrota. Volvería a tener a Natsu en sus manos y haría caer en ruinas a Lucy Heartfilia.

Pero todo quedo en amenazas vanas.

9 meses atrás

Lucy se encontraba llegando tarde a una reunión con su editor, le faltaban solo 3 calles para llegar a la oficina y ya llevaba 5 minutos de retraso. Se maldecía a si misma por no tomar unos de sus autos y conducir pero su cabeza automáticamente había descartado la idea.

Su libro sería publicado con un seudónimo por lo que no quería llamar la atención en la oficina llegando con un auto de lujo. Él único que era consciente de su verdadera identidad era su editor.

Ella era Lucy Heartfilia, heredera de Heartfilia Konzern y prodigiosa diseñadora de modas. Junto a su hermano mellizo serían los próximos CEO en unos pocos años, después de que su padre se retire. A pesar de tener talento para los negocios y para la linea de ropa que su conglomerado poseía. La rubia era una escritora, algo que no era conocido por el público. Era una de sus grandes pasiones junto a su diseño de modas, cuando era joven nunca creyó que podía realizar las dos cosas pero encontró una forma de hacerlo.

Lucy tenía un diplomado doble en diseño de modas y negocios. Actualmente se encontraba estudiando para su licenciatura en escritura creativa. Esto le permitía trabajar para su empresa y estudiar la segunda de sus pasiones. Sacar tantos títulos no era fácil, pero Lucy era perfectamente capaz, por algo era considerada una joven prodigio en el mundo empresarial.

Solo faltaban 2 cuadras más y llegaría a la revisión de su último manuscrito. Esperaba que Jason le perdonara su retraso.

Pasó frente a una lujosa cafetería y su mirada fue atraída directamente al color rosa que asomaba por la ventana. Era un hombre guapo con un llamativo y único cabello rosa, ojos jade y mirada penetrante, con una mirada de cariño dirigida a una mujer sentada a su lado. Una mujer que lucía exactamente igual a la novia de su hermano.

Lucy se quedó de piedra. Allí en todo su esplendor se encontraba Lisanna, agarrada del brazo del hombre de ojos jade, muy cariñosa y batiéndole sus gruesas pestañas. La novia de 8 meses de su querido mellizo estaba engañándolo.

La ira burbujeo en todo su ser, ganas de arrancarle la cara a esa mujer infiel. Lucy olvidó su cita, nada estaba en su mente excepto la escena que sucedía frente a sus ojos. Tomó fuertemente su bolso y estuvo a segundos de entrar. Pero antes de hacerlo, pensó en lo que podría hacer y tomó la mejor decisión que se le ocurrió. Sacó su teléfono móvil y conteniendo todos los deseos que su cuerpo gritaba por realizar, se puso a grabar la escena pacientemente. Su hermano necesitaba ver esto, le mostraría pruebas y haría que ella nunca volviera a la vida de Sting. Solo necesitaba un acto puntual como un beso y entraría a enfrentar a esa víbora.

Aquella chica se había presentado en su casa, había cenado con toda su familia. Lucy le había confiado a su hermano, a su sangre, a su otra mitad. Por Mavis, Sting estaba enamoradísimo de esa mujer, junto a Lucy se habían pasado horas buscando un anillo para que el rubio se le propusiera. Él la amaba tanto como para pensar en casarse y Lisanna le pagaba yéndose a brazos de otro hombre.

No pasó ni siquiera 15 segundos desde que empezó a grabar y la peli blanca se había inclinado para darle un largo y apasionado beso al hombre que la acompañaba. Queriendo atraparla con las manos en la masa, la rubia entró hecha una furia hacia la cafetería. En su mente todo estaba en segundo plano, lo único que le importaba era poner en evidencia a la perra que engaño a su hermano.

Lucy entró a la cafetería y se dirigió con pasos furiosos a la pareja frente a ella. El pelirosado fue el primero en notar a la despampanante rubia que se dirigía a ellos, Lisanna siguió su mirada poco después pero ya era tarde. Lucy ya se encontraba frente a ella.

- ¿Qué mierda haces Lisanna? Te atrape con las manos en la masa. - levantó la voz Lucy a la peli blanca.

Toda la cafetería volteo sus ojos a la escena.

Lisanna abrió los ojos sorprendida por un momento, nunca se imagino ser atrapada por la hermana de uno de sus hombres.

Natsu se puso en guardia, poniendo un brazo alrededor de la peliblanca. Lisanna fue ágil de mente y decidió jugar a la inocente.

-¿Quién te crees para gritarle así a mi novia? - exclamó Natsu con una peligrosa mirada.

Lucy respondió con una mirada igual de amenazante y peligrosa, no le tenía miedo al hombre frente a ella.

- Eres una perra, Sting sabrá de esto y créeme que nunca dejaré que te vuelvas a acercar a él. - la rubia se dirigió fríamente a Lisanna.

- ¿Quién eres? Estás loca, no sé quién es ese Sting que hablas. - Lisanna dijo con lágrimas falsas.

Natsu protectoramente se levantó y enfrentó a la rubia.

Una de las meseras se encontraba cerca, dudosa de si intervenir o no. Ninguno de los otros clientes daba indicio de querer interferir.

-Tú no te atrevas a tocarme- Lucy dijo a Natsu. - y tú no seas una falsa, esas lágrimas de cocodrilo no te las creo.

Natsu tomó uno de los brazos de la rubia bruscamente, decidido a deshacerse de la loca que había interrumpido su velada con su novia.

-Suéltame, ahora mismo. - demandó la rubia.

-Natsu, no sé quien es está mujer. Te lo juro. - Lisanna se puso a llorar más fuerte.

Natsu sin duda alguna apretó aún más fuerte la mano de la rubia.

-Deja en paz a Lis...- Natsu no espero el golpe que lo desestabilizo e hizo que soltara a la rubia.

-Te dije que me soltaras. - declaró la rubia. Lucy ahora estaba más calmada, estaba en un lugar público y el hombre frente a ella era el doble de su tamaño, fácilmente él podría darle una paliza.

Lucy a pesar de su furioso comportamiento y el escándalo que provocó seguía manteniendo su apariencia y tono de voz con la elegancia y autoridad que su personalidad le caracterizaba. Nadie sentía la necesidad de hacer algo para intervenir en contra de la rubia pero sí estaban preocupados por la situación.

Natsu iba a gritar y sacar a la mujer que lo golpeó apenas se recuperó de la impresión pero antes que pudiera hacerlo, la rubia habló.

-Ella te engaña. - Lucy dijo fríamente con un tono de hecho y sinceridad. Por la reacción del hombre frente a ella llegó a la conclusión que él no tenía idea de nada.

-Estas mintiendo. Natsu no es verdad. - gritó inmediatamente Lisanna.

- Ella está saliendo con mi hermano, tengo fotos y vídeos. No sé si eres consciente de ello pero puedo demostrarlo. - Lucy se dirigió al pelirosado, mirándolo directo a los ojos. A pesar que su tono era frío y calculador, Natsu sabía que no estaba mintiendo, aquellos ojos grandes y café eran demasiado sinceros.

La mujer frente a él era una belleza, su postura y su vestimenta denotaba una mujer correcta. Todo en aquella mujer gritaba sinceridad a pesar de su carácter y su anterior ira.

La duda se sembró en el pecho de Natsu y al mismo tiempo un celular fue puesto de pleno en su cara con una rapidez tal que Lisanna no tuvo tiempo de reaccionar.

La peliblanca intentó saltar y quitar el dispositivo pero Lucy rápidamente se puso frente a ella, dejándole el celular a Natsu.

-Intenta algo, tócame siquiera y haré que nadie te contrate nunca más. Sabes que puedo hacerlo, no juegues conmigo.- Lucy amenazó a Lisanna. La peliblanca no era tonta y era consciente del poder de la rubia, un solo mal movimiento y todo podía empeorar aún más. En pánico Lisanna rompió a llorar.

En ese intercambio entre las dos chicas, Natsu observaba las pruebas en su mano, foto a foto e incluso vídeos. Los sollozos de Lisanna se escuchaban de fondo mientras él pasaba por todas las fotos de un hombre de cabello rubio besando a su novia, en la playa con Lisanna, en una cena con él y la mujer rubia que le dio el teléfono, prueba tras prueba, Natsu descubrió la infidelidad de Lisanna.

-¿ Cuánto tiempo? - susurro Natsu herido.

- Yo.. - Lisanna fue incapaz de responder.

- 8 meses lleva con mi hermano. - intervino Lucy. - 11 meses desde que se conocieron. Lo lamento.

-¡Un maldito año! - gritó Natsu lleno de ira. - Me llevas engañando desde que cumplimos 6 meses.

Una mirada llena de repudio el pelirosa dirigió a la peliblanca quién lloraba amargamente en el suelo.

- No me busques nunca más. Todo acabó entre nosotros- declaró fríamente a Lisanna.

Todos los espectadores miraban atentamente con desagrado a la peliblanca y con pena al hombre que solía ser su pareja.

-Natsu por favor no, déjame explicarte. - trató de acercarse pero él no lo permitió.

El pelirosado se dirigió inmediatamente fuera del establecimiento, dejando la escena y a las dos mujeres solas.

Lucy miró a Lisanna desde arriba, la peliblanca se encontraba arrodillada en el suelo. Ojos chocolates fríos y llenos de repudio observaron a la futura ex novia de su mellizo.

- No contactes a Sting, si lo haces, conocerás quién soy y lo que soy capaz de hacer. - amenazo fríamente a la peliblanca.

Con esto se dirigió al mostrador, mientras la peliblanca se derrumbaba emocionalmente sabiendo que perdió sus planes para el futuro. La rubia pagó en la caja por los pedidos de todos los presentes, tratando de enmendar la escena que causó. El monto no fue significativo para ella pero logró tranquilizar su conciencia por interrumpir la velada de gente inocente. Su sentido de protección hacia su hermano menor era el único gatillo que le hacía perder los estribos.

Lucy salió del lugar, dejando todo detrás, había hecho lo que tenía que hacer. Su siguiente paso era informar a su hermano y consolar su corazón roto. Porque desafortunadamente su hermano se había enamorado de aquella mala mujer.

Apenas salió a la calle se dio cuenta que no tenía su celular, el hombre peli rosa se lo había llevado al irse, Lucy sintió ansiedad, allí estaba toda su información personal y sobre todo el video que necesitaba mostrarle a Sting. No quería que la peli blanca usará algún truco de manipulación y tratará de poner a su hermano en su contra.

La ansiedad desapareció al instante en que su mirada se fijo en el hombre que estaba en la acerca de al frente. Segundos atrás estaba camuflado con los edificios pero al dar pasos al frente hizo su aparición ante Lucy. Era el hombre de antes, su pelo rosado destacaba aún a pesar de la poca luz que el atardecer brindaba.

Lucy cruzó la calle, tenía la impresión que el hombre la estaba esperando, seguramente para devolverle su celular. La rubia llegó frente al ojos jade.

- Aquí tienes. -habló él primero, entregándole su celular.

Lucy notó sus ojos un poco rojos y su voz rasposa, quizás había llorado. La de mirada chocolate sintió empatía por el chico frente a ella, le acababan de romper el corazón de la peor manera y ella había ayudado al escándalo. Él era otra víctima de Lisanna, al igual que su hermano.

- Gracias. - inmediatamente guardo su celular en su bolso. El muchacho solo la miró, no hablo.

-Lamento mucho haber empezado aquél escándalo, pude haberlo hecho de mejor manera. - Natsu se sorprendió al escucharla hablar, no se esperaba una disculpa.

-No, no es tu culpa. Has hecho lo correcto, gracias a ti ahora sé con que clase de persona he estado todo este tiempo. - dijo Natsu amargamente.

-También quiero disculparme por ser agresivo contigo. - añadió el pelirosa verdaderamente arrepentido. La rubia vio su sinceridad en su mirada jade.

-No te preocupes, de alguna forma lo entiendo. Espero que sepas que no te merecías nada de esto, ella es una mala persona. Ni tú ni mi hermano tienen la culpa.

-Gracias. - Natsu quedó sorprendido con la mujer frente a sus ojos, a pesar de ser totalmente extraños, ella estaba intentando consolarlo. Y lo más sorprendente es que estaba funcionando.

-Soy Natsu. - volvió a hablar el de ojos verdes.

Lucy abrió los ojos, no esperaba que le dijera su nombre. La rubia sólo había dicho lo que pensaba y honestamente imagino que el hombre le diría que no era su asunto y la mandaría a la mierda.

-Soy Lucy. - reveló la rubia, Natsu le estaba agradando.

-Lucy. - murmuró Natsu. - lindo nombre.

-Gracias. - se sonrojo la rubia. Inmediatamente se reprendió a sí misma, el chico frente a ella acababa de romper con su novia de la peor manera, no era momento de pasarse cuentos en su cabeza. Que el fuera guapo no era excusa.

- ¿Quieres caminar un rato? Es mejor si nos alejamos antes que salga. - sugirió Lucy.

Natsu asintió, era lo mejor. Ambos se encaminaron hacia la calle, sin destino fijo para donde ir.

Una pequeña charla se entabló entre los dos, Lucy intentando lo mejor de sí para distraer al de ojos jade. Ambos descubrieron que tenían mucho en común y Natsu se sorprendió al saber que ambos resultaban ser hijos de dueños de empresas asociadas. También se contaron de sus familias pero fue un poco incómodo al momento de mencionar a Sting aunque Natsu trato de asegurarle a Lucy que no se preocupara mucho por ello.

La charla logró su objetivo durante 20 minutos hasta que el tono del teléfono de la rubia los interrumpió. Recordando su reunión, Lucy atendió rápidamente el teléfono, era su editor. Después que explicará que tuvo una emergencia y que lamentaba mucho haberse perdido la reunión, se despidió de su comprensivo editor.

-¿Problemas? - pregunto Natsu cuando la rubia volvió de la llamada.

-Algo así pero todo arreglado.

- Me alegro. - Natsu le dio la primera sonrisa a Lucy desde que lo conocía. El corazón de la rubia se enterneció. Era una hermosa sonrisa.

Acordándose de sentimientos cálidos, su hermano le vino a la mente y la realización que aún no comunicaba la mala noticia a su querido mellizo.

- Natsu, lo lamento. Me tengo que ir, había olvidado completamente que aún no hablo con mi hermano sobre Lisanna.

- Ve, es importante. También se me había olvidado. Cuídate, fue un gusto conocerte a pesar de la situación.

-Igualmente, adiós. - dijo Lucy con una mirada un poco triste por separarse. Quizás nunca más se volverían a encontrar.

Natsu vio como lentamente se alejaba la pequeña rubia, una sensación se instalo en su pecho. Toda la tristeza del engaño recayó de nuevo en él, Lucy había logrado distraerlo y al irse todo volvió. La chica era agradable, se comportó muy bien con él. Esperaba que no fuese la última vez que la viera.

Una idea vino a su mente, normalmente la descartaría. Pero ya había pasado lo peor que podría pasarle, le habían engañado y mentido durante un casi año ¿Qué importaba si una chica que acababa de conocer hoy le rechazaba?

- Lucy espera. - la llamo Natsu antes que se fuera muy lejos.

- Dime. - Lucy se volteo con ojos expectantes. Tenía curiosidad de que es lo que quería, en el fondo esperaba que le pidiera mantenerse en contacto. Pero resultó algo un poco mejor que eso.

-Estaba pensando.. ¿Quizá pueda acompañarte? Podría hablar con tu hermano por si tiene dudas y luego ¿Podríamos tomar unos tragos?. - pregunto algo avergonzado el pelo rosado.

-¿Tú y yo?. - pregunto Lucy.

-O los tres, como quieras. Aunque si no quieres, claro que podría ser una molestia para ustedes y... - Natsu estaba comenzando a pensar que fue una mala idea haber hablado.

-Me encantaría. - lo interrumpió Lucy. - ¿vamos?

Natsu solo la miró perplejo, no creyó que en verdad aceptaría. Miró a la rubia frente a él y una gran sonrisa salió de sus labios, quizás cuando se recuperará emocionalmente, invitaría a su nueva amiga a una cita. Pero eso tomaría un buen tiempo, su corazón no estaba listo pero dándole una última mirada a la rubia, deseo que no tomará tanto tiempo.

¿Quién sabe que podría pasar? Podría ser el comienzo de algo hermoso. Así Natsu y Lucy se dirigieron a su nuevo destino.

Notes:

Espero que les haya gustado :)

Denme sus opiniones en los comentarios

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