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Sin terminar

Summary:

DISCLAIMER: Contiene posibles spoilers del anime de 2024 ya que retoma donde terminó abruptamente el manga —

Mira llega a la conclusión de que la única manera de estar con Byakuya es que ella renuncie a ser una chica mágica y llevarla al reino del mal con él. Pero cuando Byakuya es repentinamente capturada por sus sirvientes y encarcelada en una torre de su reino, Mira tendrá que ganar tiempo para lograr convencerla de unirse a su causa antes de que sus compañeros puedan hacerle daño.

Sin embargo, Byakuya comienza a dudar de su propio origen mientras habla con Fomalhaut en la torre, y decide ayudar a Mira con su interrogatorio si a cambio él la ayuda a descubrir sobre su pasado... que podría ser más similar al suyo de lo que ambos creen.

Notes:

está bien dejarlo así sin terminar, no hay necesidad de créditos finales
incluso si lanzas un hechizo a un reloj roto, ya no funcionará
he olvidado que estoy nadando en un dulce sueño contigo
nadie conoce esta historia... una cita solo para nosotros dos

—Mikansei Rendezvous, Lezel.

Chapter 1: Entonces, aquí estamos...

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Había un par de cosas que los tenientes malvados tenían prohibidas.

 

No podían presentarse ebrios a sus deberes: eran malvados, no irresponsables.

 

No podían vestir inadecuadamente: tenían que dejarle claro a sus contrincantes que, ante todo, mantenían el buen gusto.

 

Y sobre todo, no podían enamorarse.

 

El teniente Mira lo sabía perfectamente, aunque nunca le había quedado claro a qué se debía está regla en particular. Asumía que era porque el amor era un sentimiento humano y ellos, al no ser humanos , no debían experimentarlo. Pero la razón real le era desconocida, y nunca le había importado averiguarlo de todos modos.

 

Y luego, ella apareció.

 

El reino malvado poseía poca información sobre las chicas mágicas, y cuando el rey le había encomendado la misión de aterrorizar al planeta Tierra no había sido solamente por el placer de hacerlo, sino de conseguir información suficiente sobre sus mágicas adversarias.

 

Esta chica, sin embargo, era tanto un libro abierto como un completo enigma, en partes iguales.

 

En cuestión de semanas había descubierto que su nombre era Mimori Byakuya y que su guardián, aquel espantoso gato gigante, era un completo pervertido. 

 

También había descubierto que le gustaban las rosas rojas, los postres suaves y las comidas que tenían muchos vegetales.

 

Mira se había obsesionado no sólo por conocer más y mejor a la chica mágica, sino de asegurarse que estuviera bien y satisfecha. Conocía el deplorable cuartucho en el que ese gato la resguardaba y le hervía la sangre al pensar que podría vivir mucho mejor si tan solo le diera la oportunidad de ayudarle.

 

Pero, ¿Por qué habría de ayudarla? Eran enemigos mortales después de todo.

 

Pero, ¿No sería malo para él y su organización vencerla tan fácilmente solo porque ella estaba tan agotada por vivir en tan lamentables condiciones? No podía perder el orgullo de esa manera.

 

Así que continuaba visitándola cada que le era posible, llevandole comida y pequeños obsequios que la mantuvieran sana y en buenas condiciones para cuando fuera el momento de enfrentarla.

 

Aquella tarde se presentó a su punto de reunión de siempre, pero no había noticias de la chica mágica. La esperó por horas, hasta que finalmente se rindió: ella no llegaría.

 

Su sentido común le decía que regresara a casa, en el reino del mal. En cambio, se encontró a sí mismo recorriendo el camino que lo llevaba a la casa de ella . Cuando llegó al decrépito complejo habitacional y subió hasta el cuartucho en el segundo nivel, se llevó la sorpresa de que ahí tampoco estaba.

 

Eso no era normal.

 

“¿Estará en alguno de sus mil empleos?” Pensó, mientras trataba de ver a través de las ventanas que el departamento efectivamente se encontraba vacío “Es posible… un día de estos acabará por enfermarse, tengo que detenerla o colapsara un día de estos”

 

Mira emprendió finalmente el regreso a casa. Pero no había podido dejar de pensar en su chica mágica, y en sus incansables sacrificios. Es como si aquella chica recibiera gratificación personal por ser mártir de sus propias circunstancias.

 

Sin duda los humanos eran criaturas extrañas. O al menos, Byakuya lo era.

 

Hace tiempo, aquel guardián con cabeza de pájaro la había cuestionado si elegía a su amiga, la otra chica mágica, o a él. Y Byakuya había contestado sin titubear que lo escogía a él. Aunque no estaba del todo seguro si Byakuya comprendía la profundidad de lo que estaba aceptando, se preguntó si podría ser posible convencerla de que dejara de ser una chica mágica…

 

Y que empezara de nuevo con é…

 

Mira detuvo el tren de sus pensamientos cuando uno de sus secuaces llamó su atención. Dijo que tenían una sorpresa para él, que lo habían estado esperando toda la tarde para mostrarle.

 

Aún tenía un extraño sentimiento en el estómago al pensar en la chica mágica, agotada por el exceso de trabajo, mientras seguía al séquito de secuaces que lo guiaban hasta los calabozos del castillo. Tuvo un ligero déjà vu.

 

Efectivamente, al llegar hasta los calabozos, pudo confirmar como sus secuaces habían atrapado a Byakuya una vez más.

 

Esta vez, los calabozos no solo estaban custodiados por sus secuaces, sino también por Fomalhaut, Bellatrix, Sadalsudh y Betelgeuse.

 

Mira se tensó al ver a sus compañeros inspeccionar a su chica mágica, y las condiciones de su captura.

 

–Bien hecho, Mira - lo felicitó Betelgeuse, dándole una palmadita en el hombro –el rey malvado estará bastante complacido con tu misión aquí.

 

–Ciertamente - concedió Sadalsudh –prepararé todo mi equipo para someterla a pruebas pronto, debemos comprender cómo funciona una chica mágica. Entre más pronto le demos el reporte al rey malvado, mejor.

 

–Señorita chica mágica, no se preocupe - agregó Fomalhaut, dirigiéndose directamente a la prisionera –la trataremos con todo el cuidado debido, solo acceda a cooperar en el interrogatorio.

 

–Si es tratada con delicadeza, no sería una tortura - inquirió Bellatrix con monotonía.

 

Mira mantuvo un semblante serio e inescrutable, pero dentro de sí todo se derrumbaba a pedazos en un vórtice sin control. No despegaba su mirada de la chica mágica, y para su mortificado deleite, ella lo miraba de vuelta a él.

 

Cuando por fin pudo serenarse, dijo:

 

–Aún así, no he logrado conseguir información suficiente para el rey malvado… así que será mejor que la lleve a la torre de los lamentos.

 

Todos contuvieron un grito ahogado, incluidos los secuaces.

 

–P… pero Mira - tartamudeo Fomalhaut inquieto –quiza la torre sea demasiado…

 

–¡Tonterías! - exclamó Sadalsudh –Mira tiene razón, aún hay cosas que debemos conocer de la chica mágica, y una productiva estadía en la torre podría ser benéfico para la misión.

 

Bellatrix asintió, Betelgeuse palmeó nuevamente el hombro de Mira en señal de aprobación. Uno a uno comenzaron a salir del calabozo para dejar a Mira y su prisionera a solas. Cuando sólamente quedaron los secuaces, Mira les dirigió una amenazadora mirada, obligándolos a salir también.

 

Una vez que el calabozo quedó vaciado, y que Mira pudo asegurarse que estaban realmente solos, se tiró de rodillas y exhaló con dificultad.

 

¡¿Qué demonios estaba haciendo otra vez ella aquí?! ¡¿Qué acaso no podía aprender a huir de sus estúpidos secuaces por una maldita vez?!

 

Levantó la mirada hacia ella, que solo observaba su miseria en silencio. Solo entonces se percató que no la había oído hablar desde que entrara al calabozo.

 

–Y bien, ¿Cómo es que terminaste otra vez aquí? ¿Acaso no tienes instinto de supervivencia?

 

La chica mágica no contestó, y solo se limitó a ver el piso, parecía sentirse culpable.

 

–¿Por qué sigues haciendo esto? 

 

–Lo siento - respondió al fin Byakuya, con su característica monotonía en la voz. Cómo si realmente no lo lamentará, pero supiera que era la respuesta más apropiada en este momento.

 

–Me lo tengo merecido, pero ya no puedo lamentarme - se quejó Mira, sin querer admitir que, a pesar de todo, estaba contento de tenerla ahí –Ya te lo había advertido, ahora tendrás que prepararte para lo que sigue…

 

–¿Vas a matarme?

 

Mira apretó los puños, sintiendo como se encajaba las uñas en las palmas. Aunque solo estaba preguntando, había una silenciosa aceptación a su trágico destino que lo molestaba. 

 

Siempre lista para rendirse.

 

–Vas a contarme todo sobre los ángeles, y luego te mantendremos prisionera como sujeto de prueba - dejó escapar un poco el aire que contenía en el pecho –mientras seas prisionera, poco importa tu seguridad, o si te vuelves completamente mía…

 

Su lascivo discurso fue interrumpido por un suave estornudo de la chica. Cerró los ojos y dejó escapar otro suspiro. No importaba cuánto lo intentará, no podía ser cruel con ella.

 

Se quitó la pesada chaqueta y se la echó a los hombros, con aquel diminuto trajecito ya debía estar completamente helada. Luego sacó un pañuelo que tenía en los bolsillos y le sonó la nariz suavemente.

 

–Por lo pronto, déjame buscar algún calefactor…

Notes:

Hola!!

he estado muy entusiasmada con este manga y su reciente adaptación al anime desde que los descubrí a inicios de mes... y aunque me resulta lamentable el fallecimiento de su autora y se dejara inconclusa, tengo grandes esperanzas en que la adaptación al anime logrará darle un cierre apropiado a la historia de Byakuya y Mira.

aún así, como la fangirl que soy, no me quise quedar sin intentar darle *mi* propio giro y cierre a esta historia... y henos aquí :)

originalmente comencé a postearlo en inglés, pero pensé que podría haber fandom en la comunidad hispana que también lo disfrute tanto como yo estoy haciendo al planearlo y escribirlo. cualquier comentario es bien recibido ❤️

nos leemos!