Chapter Text
akutagawa ha recibido incontables golpes y balas en su dirección, desde que tiene memoria.
aquella noche, por supuesto, no es la excepción.
curiosamente, el ataque no proviene de un enemigo esta vez.
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el calendario lo olvida.
su cuerpo lo olvida.
su mente, no.
recuerda todo: el golpe. el silencio. la tensión en el aire.
la pistola apuntando a su cabeza. el temor. los tres disparos.
rashomon salvándole la vida.
(la vida inútil y miserable.)
el hecho de entender que si dazai hubiera presionado el gatillo un segundo antes o él hubiera reaccionado un segundo después, no estaría pensando en esto siquiera.
la advertencia de una próxima vez.
(y saber que dazai siempre cumple con su palabra.)
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varios días después, akutagawa se encuentra con él en uno de los pasillos de la sede. por un momento piensa que se trata de una casualidad, una muy buena; poco después comprende que se equivoca.
dazai lo mira como si lo hubiera estado buscando y se detiene frente a él. sólo una cosa le dice: «vamos a entrenar», y eso es todo antes de empezar a alejarse por donde ha venido, sin esperar respuesta. no le dice que lo siga y no se vuelve para comprobarlo, sabe que lo hará.
le toma a akutagawa dos o tres segundos reaccionar, mandar a sus pies a que se muevan. es demasiado temprano para eso, se da cuenta, para el entrenamiento del día, pero no sospecha nada y tampoco puede importarle menos. pronto está siguiéndolo a unos pocos pasos de distancia, ciega y silenciosamente, tal y como dazai le hubo acostumbrado a hacer.
cuando traspasan el umbral, la mirada de dazai se vuelve severa, su sonrisa falsa y mortal.
lo toma por sorpresa.
el primer golpe que dazai le da lo deja como aturdido, el segundo lo manda directo al suelo y ya no se levanta. son tan rápidos y precisos que cuentan como uno, al menos eso es lo que dazai dice inmediatamente después de efectuarlos. akutagawa lo acepta sólo porque se trata de él, y porque ambos arden en su piel de igual forma.
dazai en ningún momento le deja liberar a rashomon, pero la bestia se remueve dentro y alrededor de él cuando siente la boca de un arma apuntando en su dirección y escucha el clic del seguro siendo retirado, justo como aquella vez.
porque no es un entrenamiento sino un castigo. ahora lo sabe.
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¿qué ha hecho esta vez para que dazai-san reaccione así?
¿es porque no hubo tenido el éxito previsto en su última misión?
¿porque había alabado a chuuya-san frente a él?
¿o porque había maldecido, a sus espaldas, a ese miembro de bajo rango que, decían, se negaba a matar?
mientras busca una respuesta en su mente nublada, su cuerpo realiza esfuerzos inútiles por levantarse.
entonces, escucha los disparos.
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rashomon se traga dos pares de balas.
