Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-08-23
Words:
1,223
Chapters:
1/1
Kudos:
2
Hits:
23

Ojos color esmeralda

Notes:

Esto es algo rusheado. Se va a notar que la calidad no es buena. Pero es lo que hay, porque es una idea que surgió de la nada, y no sería buen escritor si no puedo hacer mi mejor esfuerzo para compartirla y narrárla de una manera... pasable. Posiblemente algún día decida rehacerlo con mas calidad, pero por ahora... por ahora solo será esto.

By the by, a mi ver Simbo es un galgo por lo flaco que está, así que así va a ser representado en este fic.

Work Text:

El verde siempre ha sido uno de mis colores favoritos de toda la vida.

Es un color que trae a mi mente muchas ideas, muchas imágenes que transmiten emociones dispares pero placenteras, de esas que sobrecogen mi alma y me hacen sentir bien y en paz conmigo mismo. Es el color de la vegetación, algo que no suelo ver muy seguido cuando estoy encerrado en mi oficina, siempre atento a cumplir con mi trabajo como detective. Es el color de uno de mis animales favoritos, el cocodrilo. Si, ya se que mis asistentes siempre se burlan de mí desde aquella vez que confundí a un cocodrilo con un tiburón, pero he de confesar que aquella vez estaba bajo mucha presión y no sabía muy bien lo que decía o hacía.

El verde es también el color de las esmeraldas, piedras preciosas que me recuerdan a algo que veo pero que no soy capaz de identificar muy bien. Eso es raro. Debería poder recordar esas cosas, pero por alguna extraña razón jamás he podido poner el dedo sobre eso aunque lo tenga en la punta de la lengua.

... Pero no ha de ser muy importante. Si lo fuera, lo recordaría, ¿o no? Es así como funciona, por lo que tengo entendido.

¡Hablando de cosas importantes! Me ha llegado la notificación de que esta vez he de participar en un caso de gran mérito, uno en el que tendré que ir acompañado por otro detective. Normalmente lo consideraría una afrenta a mi valor, a mis agallas, a mi hombría y a mi orgullo detectivesco, pero he de reconocer que a veces solo doy esa imagen para calmar a quienes son mis empleados. Soy humano, como cualquiera de ellos, y eso me hace sentir temores que no necesariamente puedo revelar porque he de mostrarme fuerte y capaz para mis asistentes. Un buen líder, un buen hombre y alguien que pueda guiarles en todo momento con certeza y seguridad.

Un hombre que a veces no creo poder ser, y se que ellos pueden verlo, pero igual me siguen con una sonrisa porque dicen creer en mí.

Por algo mis asistentes son los mejores del mundo y los quiero mucho.

"Moriarty, ¿Estás listo?" Una voz preguntó repentinamente desde el otro lado de la puerta de mi despacho, entreabriéndose con lentitud para dar paso a una cabeza que se asomó inquisitiva por el resquicio, la cara de un viejo amigo con su plácida sonrisa y esa maraña de cabello castaño adornando la parte superior. Un viejo amigo, definitivamente. Uno que francamente no esperaba ver a estas horas, no antes de este caso tan importante "Me comunicaron que íbamos a trabajar juntos otra vez, Haise. Pero veo que por tu cara no te lo esperabas a eso"

Octavio Fiore. El chico planta, como coloquialmente es llamado por aquellos que le conocen. Alguien en quien confío plenamente que puede proteger mi espalda cuando estamos en el campo trabajando. Con una sonrisa facil en su rostro y un humor afilado (Y algo irreverente, he de destacar), pocas son las personas en las que se puede decir que creo que van a estar a mi lado en todo momento si es que llego a necesitar ayuda con algo. Algunas de esas... prefiero no mencionarlas, y me da tirria cuando escucho el ruido de una motocicleta o veo a alguien jugar con unas tijeras, pero se que puedo confiar en esas personas también. Pero... En lo personal, me siento mas a gusto con Octavio por alguna razón.

Es alguien que, como su apelativo de chico planta lo indica, puede hacer que me relaje con su mera presencia.

"No, la verdad no lo sabía, pero es una agradable sorpresa que tengamos que trabajar juntos otra vez, Octa" Le dije, mas calmado de lo que normalmente estaría si tuviera que interactuar con alguien fuera de mi círculo inmediato de amistades. Esa siempre ha sido una de mis debilidades aparentes, pero he logrado avanzar mucho, y eso es algo que mis asistentes me mencionan de tanto en tanto. Ellos siempre están orgullosos de mí "¿Sabes algo del caso? ¿Te han dado algo de información? Porque, la verdad, a mí no me han dicho nada de nada"

Tuve que reprimir el impulso de saltar presa del pánico cuando terminé de hablar, porque sentí un movimiento en mis piernas bajo el escritorio. ¿La razón? Mi confiable compañero canino se ha despertado después de tanto tiempo de estar durmiendo, por lo que estiré mi brazo y acaricié su cabeza con cariño. Pobre Simbo, se que no siempre le doy de comer a mi galguito, pero cuando si puedo pagarle por el alimento la pasa muy bien y come como un rey.

Octavio pudo ver eso, estoy seguro. Por eso es que está sonriendo ahora, pero su rostro pronto adoptó una expresión mas solemne, mas seria. Pero podía verlo en sus ojos color esmeralda que brillaban inteligentemente: Él sabe algo. Le han dicho algo sobre el caso que a mí no me han comunicado. Pero, honestamente, no me han dicho nada porque parece ser que mi presencia sería algo imprevisto. O, posiblemente, mas tarde me darán la información relativa al mismo. Cualquier opción es válida.

"Algo sé, pero la cosa es que no creo que sea buena idea hablarlo ahora mismo. No quiero que tu opinión personal se vea influenciada por eso. De hecho, se supone que yo no debería saber tampoco gran cosa por el mismo motivo, pero fui el primero al que contactaron" Encogiéndose de hombros, Octavio hizo un gesto de 'Que se le puede hacer' antes de continuar hablando "No vamos a ser los únicos trabajando, pero fuiste mi primera opción cuando me dijeron que contacte a otros detectives para trabajar en equipo. Pero creo que cuando vayamos al sitio donde está el cliente nos enteraremos bien como va la mano respecto al caso. Pero no es lo único de lo que hay que hablar, Haise"

Astuto. No es que mis capacidades intelectuales se vean afectadas por lo que pueda saber, pero conozco de casos donde eso ha pasado y que ha echado tierra por encima de cualquier intento de alcanzar un final satisfactorio para el trabajo. Octavio se que también lo ha visto, y por eso se está guardando lo que sabe para analizarlo de forma mas completa y exhaustiva cuando se tenga todo el panorama revelado ante nuestros ojos.

Pero, igual podía verlo en su mirada, en esos ojos color esmeralda: El brillo picaresco que quería decir algo como "Se algo que tu no sabes" y que fácilmente podía identificar que nada tenía que ver con nuestro futuro trabajo colaborativo juntos. No, esto era algo mas apremiante para mi buen amigo. Era algo que no iba a dejar pasar la oportunidad, pues conozco sus maneras y costumbres. Se como piensa y... ¿como es que se ha acercado tanto sin que yo me haya dado cuenta? Porque lo ha hecho, hasta el punto incluso de estar apoyado con ambas manos sobre mi escritorio, su rostro a pocos centímetros observándome con una extraña fijación.

"¿Ah, si? ¿Qué mas hay que conversar?" Pregunté, y pude notar que esa pregunta era lo que Octavio esperaba, su sonrisa ensanchandose y sus ojos color esmeralda brillando con fuerza para luego...

Ah, ahora entiendo. Es por eso que me gusta el color verde.