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Izan

Summary:

Hace muchísimos años que Lamine no se enamora, hasta que conoce a Nico, su compañero de equipo de la eurocopa. No sabe quie tiene aquel vasco que lo vuelve loco.
Y aquel vasco no sabe que tiene aquel catalán que lo hace desafiar a todos los demás.

Notes:

Basado en el partido Barca - Athletic del sábado 24

yo sé que Lamine es una wawita y Nico está grandecito pero acá está todo supervisado y aprobado por lewandowski que es un padre de familia responsable

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Lamine jamás se había considerado un muchacho enamoradizo. Durante su estancia en La Masía habrá tenido cercanías con algunos hombres y mujeres por igual, pero ninguno muy destacable. Quizás, en sus 17 años de vida, solo le había gustado 1 hombre, cuando era muy pequeño.

No recuerda su nombre, ni su apariencia, lo que es ahora totalmente irrelevante pues pasó hace muchos años. Pero lo que es relevante es lo que ese chico le hizo sentir durante aquellos inviernos donde veía a Messi y a Cristiano meter un hat trick cada partido, ambos sentados frente a un televisor con canchita y tomados de las manos, sin atreverse a llegar más lejos. Un infinito sentimiento de calidez que creyó que no sentiría jamás, hasta junio y julio de este año.

Lamine había visto a Nico Williams mucho antes. Le parecía un futbolista excelente, un ejemplo de superación y de representación de los inmigrantes africanos , como él, hacia España, que ahora se veían representados por el "Plus Ultra" y no por los himnos de sus padres. Vio algunos partidos suyos del Bilbao, e intercambió muy pocas palabras durante los pocos entrenos que tuvieron.

"¿Con cuál mando quieres jugar?" - Le preguntó Nico mientras encendía la Play 5 que trajo a la concentración para jugar al FIFA y amenizar la estadía.

Nico no solo era un gran futbolista, sino una gran persona. Era un hombre amable, divertido, honesto, relajado, pero serio cuando se requería. Era insistente, acelerado, orgulloso, cayendo en la soberbia a veces. Amaba tomar colacao, adicto al bocata de jamón y a los chupa chups de naranja. Amaba lo dulce. Y Lamine estaba empezando a amarlo.

"Pásame el de play 4. ¿Jugamos la final del mundial?"

"Yo te iba a decir que juguemos El Clásico, pero tu idea suena más divertida."

Lamine ganó en penales 6 a 5, tras empatar 2 - 2 contra Nico y burlarse de él por casi 2 minutos, ganándose empujones cariñosos y sonrisas amigables.

Yamal sintió de nuevo aquel sentimiento de calidez como en los viejos tiempos. Puede ser que le guste Nico. Un poco, solo un poco. No lo puede culpar. Nico es guapo, y es buen deportista, y tiene una gran personalidad.

Lamine se dio cuenta pronto de que Nico no le gustaba un poco, le gustaba mucho. Quizás demasiado.

Empezó a ver más seguido repeticiones de los partidos del Bilbao solo para verlo a él, e incluso empezó a hablar más seguido con él. Llegaron a quedarse hasta las 3 de la mañana en llamada jugando al FIFA y conversando.

Hablaba de él en los entrenos del Barca, hartando a sus compañeros.

"Nico siempre elige esa alineación cuando juega al FIFA" - Le dijo una vez a Fermín mientras arreglaba la alineación de su Liverpool durante una concentración en Sevilla.

"A Nico también le gusta el Sporade azul, aunque a mí no me gusta nada. Es más rico el de naranja" - Le dijo una vez a Pedri cuando le pedía que le pasase la bebida después de una sesión de entreno.

" A mí Nico me dijo que ese perfume lo usa cuando necesita suerte en los partidos" - Le dijo una vez a Gundogan mientras sacaba la botella de un bolsillo de su bolsa.

"Lamine, toda la vida estás con que Nico esto y que Nico el otro. Estás enamorado, ¿no?" - Inquirió exasperado Lewandowski, mientras se aseaban para retirarse de un partido contra el Cádiz.

"No, Nico y yo solo, solo somos amigos" - Respondió nervioso, ante la mirada juzgadora de todo el plantel y el DT,

"Lamine, no hay nada de malo en estar enamorado" - Dijo Frenkie, ante la respuesta nerviosa del menor.

Lamine hervía de los nervios. Estaba rojísimo como la camiseta de su selección. "Bueno, vale, sí, me gusta Nico. Pero no le digan a nadie"

"Muy tarde, ya le filtré tu declaración a Fabrizio Romano y ahora mismo va a dar el Here We Go." - Yamal miró a Ferrán absolutamente asustado "Que es una broma, chaval, jamás haríamos eso. No te preocupes, tu secreto está a salvo con nosotros" - Abrazó con un brazo al chico, mientras se unían los mayores de la plantilla a expresar su apoyo.

"Ala, esto me recuerda cuando me enamoré de Pablito ¿Recuerdas? No me callaba nunca" . Decía Pedri, identificándose con Lamine.

"Y aún no te callas, Pedro" - Le reclamó Lewandowski, que tenía a Lamine entre sus brazos en un gesto protector. - "Igualmente, tú y Gavira se llevan apenas 2 años. Nico y Lamine se llevan 5 años. Y Nico ya tiene 20, Lamine aún no cumple 17"

"Podría ser peligroso, pero yo sé que con supervisión pueden hacerlo. Nico no es un mal chico." - Los aseguró Xavi, ante la preocupación de los compañeros de equipo. - "No te preocupes, yo le aviso a De la Fuente para que te ponga en la misma habitación en la Euro"

"Ala, lo que harán allí" - Dijo sarcástico Ferrán.

Se ganó un lapo de Raphinha, "Lamine es un buen muchacho, no va a hacer nada"

Y Lamine, efectivamente, no hizo nada.

Como dijo Xavi, logró convencer al seleccionador de que compartieran habitación en Alemania, para poder pasar tiempo juntos.

Fue la mejor experiencia del mundo. Se quedaban hasta altas horas de la noche conversando o jugando videojuegos, ambos sentados en la misma cama, a pesar de haber dos. Se sentaban siempre juntos durante las comidas y a veces desayunaban juntos en la habitación. Lamine era el niño más feliz del mundo. Pasar tiempo junto a Nico era muy divertido.

"Nico" - Le preguntó una noche Lamine.

"¿si?"

"¿Cómo celebrarías si marcases un gol?"

"De hecho, he estado pensando en algunas ideas durante la temporada"

En cuánto dijo eso se paró de la cama en la que estaba acostado, empezando a explicar su coreografía.Estaba bailando, como lo hacían a menudo los brasileños al festejar.

"Entonces yo haría mis brazos así, y después los píes así" - Dijo explicando mientras se movía.

"¡Eh! Así celebraba Neymar." - Dijo emocionado Lamine al reconocer a su ídolo, levantándose de la cama para seguirle los pasos.

Entre los dos, uno al lado del otro, empezaron a imitar al ex del Santos, mientras entonaban alegremente la canción.

"Eu quero Tchu, eu quero tcha"

"Eu tchu tcha tchu tchu tcha" - Sus voces no concordaban con el audio de TikTok que había puesto, pero se divertían. No tenía que ser perfecto para disfrutar el momento.

"¿Sabes, Lamine? Me encantaría celebrar mis goles contigo"

Al muchacho le brillaban los ojos, ¿en serio celebraría los goles conmigo? ¿Cómo si me los dedicara? . Su sonrisa no tenía límites y Nico se daba cuenta de su infinita felicidad, la cual le devolvió.

"Tenemos que ir practicando nuestra coreografía. Pero ya es tarde. Descansa, niño. Buenas noches"

"Buenas noches" - Respondió Lamine en un susurro alegre y nervioso, emocionado por lo que acababa de pasar. Estaba absoluta y perdidamente enamorado, e infinitamente feliz de vivir todas estas experiencias a su lado.

Poco a poco fue avanzando el torneo, con situaciones muy similares a la anterior. Nico ganó el MOTM ante Albania en la fase de grupos, lo que hizo muy feliz a ambos. Lamine celebró el logro junto a él y se esforzó en regalarle un pequeñísimo detalle, un pequeño pastel que pudo comprar. Lo comieron juntos, amaba ver a Nico feliz, en especial si era por detalles que él le estaba dando.

"Muchas gracias, Lamine. No podría haber logrado esto sin ti"

Y así pasaron a las fases eliminatorias. En el partido de 4tos contra Georgia llegó a marcar un gol, en el 75, y como prometió, festejó al lado de Lamine. Este también anotó en la semifinal contra Francia, siendo el más joven goleador del torneo en la historia.

"Dios, Lamine, esto es maravilloso. Eres buenísimo" - Le dijo Cucurella, mientras festejaban en el camarín

"Eres la ostia quillo" - Le dijo también Fabián Ruiz, de los mayores del equipo.

Pero la única felicitación que deseaba era la de Nico, que aún se encontraba en las duchas.

"Lamine, estoy orgulloso de ti. En serio" - Se lo dijo en un fuerte abrazo, inhalando el aroma del jabón que usaba - "En la habitación te tengo una sorpresa, espero te vaya a gustar"

Llegando al hotel vio sobre la cama una cajita roja de terciopelo y todas las chuches que le gustaban.

"Abre la cajita"

Dentro había un anillo, de esos grandes que usualmente recibían los jugadores de la NBA al ganar una liga.

"Dios mío, ¡Gracias. Nico!" - Dijo lanzándose a sus brazos en una caricia. Se abrazaron por un largo rato, lo que ambos desearon que fuese una eternidad. Se sentían demasiado cómodos en el tacto del otro, no deseaban que aquello terminase jamás.

Se separaron para mirarse a los ojos y finalmente separarse entre risas nerviosas. En los mejores sueños de Lamine, lo hubiese besado. Hubiese cerrado sus ojos y dejado sostener por los fuertes brazos del vasco. Hubiese acercado su boca al labio contrario, consiguiendo lo que más ansiaba: Una sola caricia, un solo beso. Una sola prueba de que lo que él cree es cierto, de que aquellas "indirectas" son lo que son, y no inventos de su deseo.

Y como si nadie se diese cuenta, llegó la final. Nico Marcó el primer gol, y cómo pactado, corrió a celebrar a su lado, primero en un baile y después en un cálido abrazo. En poco tiempo, empataría Cole Palmer, creando una gran tensión entre los jugadores. Lamine buscaba con su mirada a Nico, buscando apoyo y consuelo, encontrándolo en aquellos ojos negros que siempre le afirmaron seguridad.

Cuando logró desempatar Oyarzabal, el estadio entero fue furor. Corrió a celebrar como si el gol lo hubiese marcado él, al lado de Nico, y cuando sonó el último silbido, hizo lo mismo. Empujó a Nico hacia abajo, en un abrazo, como acostándose, y el vasco solo pudo sostener al catalán con todas sus fuerzas, como si se fuese a ir. Podía ver su rostro, pues Lamine estaba levemente levantado.

"¡LO LOGRAMOS!"- le decía el muchacho gritando y agitado, sus gritos confundiéndose con los del estadio.

Nico no alcanzaba a describir en palabras su infinita felicidad. Sentía que el trofeo no era aquel metálico en el centro de la cancha, sino el moreno que tenía entre sus brazos. Lo levantó con fuerza y empezó a rodar con él sobre el pasto, para después pegarle cariñosamente a manera de juego, como solía hacer con su hermano, amigos, compañeros y a todas las personas a las que tenía aprecio.

El festejo siguió toda la noche y al día siguiente, hasta que se trasladaron a España a celebrar con su gente. Durante todos esos días, el catalán y el vasco aún seguían muy unidos y amistosos.

"¿Vas a fichar por el Barca?" - Le preguntó entusiasmado Lamine.

"Eso estoy viendo. Sería bueno para mi carrera, y podría jugar contigo, pero amo a mi club y me gustaría quedarme algunos años más"

¿Le gustaría venir solo por estar conmigo? Lamine iba a estallar. Ya lo tenía claro, se declararía. No durante los festejos nacionales, sino después. Escribiría una pequeña nota, que dejaría en su maleta para que Nico pudiese leerla cuando arribe al norte.

Hizo como pensó, dejó la pequeña carta escrita en perfecta cursiva y con asistencia técnica de Rodri y de Carvajal, ya avezados en las cuestiones románticas.

"Querido Nico

A mí siempre me gustó tu forma de juego, ¿sabes? Siempre me pareció vistosa, efectiva y atrayente. Recuerdo sentarme a ver tus partidos del Athletic, ver tus regates y tus goles, siempre admirando de lejos.

Hasta que en esta Eurocopa, tuve la dicha de poder admirarte de cerca y me dejó de gustar tu estilo de juego, sino también tu persona.

Nico: Me gustas. Y me gustas mucho. Me gustan tus regates, tu cuerpo, tu personalidad y todos los momentos que hemos pasado juntos durante este torneo, en el que no solo gané la gloria eterna, sino que también gané una hermosa amistad contigo y que me gustaría llevar a más.

Espero que de verdad, de verdad de verdad tus sentimientos hacía mí sean iguales.

No puedo esperar a poder verte en Barcelona.

Ojalá tuyo

Lamine"

"Rodri, ¿estás seguro de que Nico no se dará cuenta de que le pedí ayuda a Chat GPT?"

"Chaval, que estos son tus sentimientos y que el robotito este solo te ha dado la estructura. No te tienes que preocupar"

Conforme los días pasaban, Lamine estaba más ansioso. En varios días, no había recibido ni un solo mensaje de parte de Nico. Sabía que estaba de vacaciones, quizás por eso no le escribía, pero aún así le parecía muy extraño. Le ponía triste que no le hablase, ni le mandase videos estúpidos como lo hacía siempre.

Hasta que llegó el primer entrenamiento de la temporada, con todos sus compañeros.

Ojalá no hubiese abierto su teléfono ni bien inició el entreno.

Tenía en su bandeja de entrada un solo mensaje de Nico, muy largo, y muy triste. Lo estaba rechazando. "Lamentablemente, Lamine, no puedo corresponderte. Eres un muy buen chico, y sé que encontrarás a alguien que te ame como te lo mereces, pero no soy yo" y paralelo a eso, Fabrizio Romano acababa de confirmar que Nico Williams no iría al Barcelona en un futuro cercano.

Lamine no pudo evitar caer el llanto en frente de todos sus compañeros de equipo, que lo consolaron al ver al menor del equipo en aquel estado de tristeza.

"Yo en verdad pensé que me quería. No sé como pude ser tan tonto"

"El idiota es Nico, no tú. No te preocupes. Hallarás alguien más"

El dolor no se eliminó, tan sólo se apaciguó un poco. Lamine tenía que estar concentrado para los partidos de la temporada, que acaba de empezar y no podía permitir que una desilusión amorosa arruine su rendimiento. Había demostrado ser un crack en la Eurocopa, el hecho de que lo hayan rechazado no puede ser un impedimento para mantener su nivel.

Pasaron los días y llegó la temida jornada 2 de la liga. Temida no solo por el rival, que no era nada débil, sino en especial por uno de los jugadores del conjunto vasco.

Lamine era incapaz de voltear a ver a sus contrincantes, le daba miedo que Nico lo viese. Se estaba empezando a poner muy, muy nervioso y ya no estaba Xavi para consolarlo en las charlas previas, ahora estaba Hansi, que no tenía tanto tacto como el entrenador español, pero intentaba darle un poco de ánimos para el partido.

"Mira, Lamine" - Le conversaba el entrenador, como alguna vez le conversó Guardiola a Kimmich, en un contexto totalmente distinto - "Yo entiendo que estás triste y molesto, pero no puedes dejar que eso frene tu juego. Es más, si puedes, canaliza esos sentimientos en ira, en esfuerzo, concentración. Demuéstrale a Nico de lo que se está perdiendo"

Saludó con nervios a Nico, en un contacto que duró milisegundos y ni siquiera se dignó a mirarlo a los ojos. Pero ni bien el árbitro dio el silbido inicial, demostró a España entera (ignorante de su situación) de lo que él estaba hecho.

A los 24 se le daría su oportunidad. Un tiro libre errado, que rebotó a sus pies. Regateó como nunca, como si Neymar hubiese regresado. Y no como su ídolo, sino más parecido a Shevchenko, marcó desde fuera del área un golazo muy cerca a las manos del arquero, sentenciando la temporal victoria del cuadro blaugrana.

Corrió a festejar, como siempre, pero esta vez junto a Balde. Hicieron una coreografía tonta, eran niños, se estaban divirtiendo.

Aquel que no se divertía era Nico, no solo porque estaba perdiendo, sino que aquel niño al que amaba lo había reemplazado como compañero de baile.

Nico estaba celosisimo. Aquella persona que debía estar al lado del catalán no debería ser Balde, debería ser él. Pero no tiene ningún derecho de sentirse así. Él mismo había rechazado a Lamine, no porque no lo quisiese, sino por miedo a lo que podía suceder. Lamine era muy joven, no sabía en qué medida responsable. Temía lo que pensase la afición. Lo que pensase LaLiga. ¿Un hombre de 21 con un niño de 17? Iba a ser tachado de lo peor. Y tendrían razón, Lamine seguía siendo un niño. Pero lo amaba, y era un amor completamente puro, jamás le haría daño a Lamine. Y ahora, después de lo que hizo, se tendrá que resignar a verlo, eventualmente, feliz con alguien más. Nico sabe de lo que se pierde, y es como perder un partido por un autogol tuyo.

En el 42 Sancet empataría el encuentro con un penal y Lewandowski en el 75 lograría darle la vuelta al encuentro.

Nuevamente, el catalán salió a festejar junto al polaco, uniéndose en un fraternal abrazo.

"Lo has hecho espléndido, Lamine. Estoy orgulloso de ti" - Le decía el mayor, pues no alcanzó a felicitarlo en el primer gol - "Y tienes a Nico rabiando, eh. Eres una máquina"

Terminó el encuentro y Lamine no podía estar más contento. Jugó, disfrutó e hizo disfrutar a todos con su juego. Quien no disfrutaba era Nico, que estaba celoso y arrepentido. No sabía calificar su actitud como sensatez o cobardía, al no intentar hacer lo que él quería. Pero ahora, estaba entre ser decidido, imprudente o auténtico, intentando lo único que él alguna vez quiso.

El Barca jugaba de local, lo que significaba que los jugadores se iban por su cuenta. Eso permitía a Lamine quedarse un poco más dentro de los vestuarios, con el suficiente tiempo para asearse cómodamente y cambiarse sin sentirse apurado.

Alistaba por última vez su maleta y mandaba un mensaje a su padre, para avisar que ya estaba saliendo. No alcanzó a guardar su teléfono cuando empezó a oír pasos. Volteó para averiguar quién era, descubriendo a Nico vestido con un jean casual, un polo blanco oversized y un rostro inescrutable.

Si Lamine sintió nervios, ahora sentía terror. ¿Qué iría a decirle? ¿Felicitarle por su partido? ¿Reclamarle por su indiferencia? ¿Saludarlo y tratar de arreglar las cosas? ¿Solo conversar? ¿Intentar ser amigos, cuando los dos tienen sentimientos que si hacen eso les haría más daño que un ACL? Y quizás era una coincidencia horrible, y Nico no estaba ahí por él. Nico jamás estaría ahí por él. No le gustaba, no lo amaba. ¿Qué le faltó?

"Hola, Nico" - Saludó nervioso cuando vio al vasco acercarse mucho.

Lamine estaba parado a espaldas de las bancas del vestuario, cerca de una pared. Williams parecía un tigre queriendo devorar un pequeño conejito. Caminaba lento, y con una expresión de molestia que camuflaba terror.

"¿Pasa algo?" - preguntó Yamal asustado al ver que Nico no decía nada y se encontraba a menos de 50 cm de su persona.

"Sí, Lamine, pasan muchas cosas. Perdóname por lo que voy a hacer, pero yo no puedo estar así más tiempo " - Con rapidez puso su fría mano en las tibias mejillas del catalán, uniendo por fin sus labios en un beso. Lamine estaba eufórico, se sentía como si hubiese ganado la champions. Nico lo besaba tranquilo, como si nadie fuese a detener su momento. Y besaba con calma, porque tenía que disfrutar esos poquísimos segundos en los que podía disfrutar de los labios del moreno con total libertad. Labios sabor naranja.

"Ondo dakigu, Lamine" - Sentenció el vasco poco después de acabar el beso, tras quedarse ambos sin oxígeno. Yamal lo miraba a los ojos, con miedo.

"Dios, Lamine, por favor, no me mires con miedo. Yo te amo. En verdad te amo. Si estuviera en mi control, yo no te hubiese rechazado jamás. Pero temía lo que fuesen a decir los demás. Solo por eso te rechacé, a ti y a la propuesta del barca, porque mi mente está en Bilbao pero mi corazón lo tienes tú. El tema es que tú eres aún muy niño, yo ya tengo 21. Pero te adoro, y me he dado cuenta hoy que no me puedo convencer de no quererte. Quiero estar contigo, y sé lo que van a decir, y te prometo que me pelearé con todos ellos. Porque te amo, y te juro que este amor es puro. Jamás te haría algo que no quisieses. Te podría decir que mantengamos esto oculto hasta que cumplas 18, pero yo quiero presumirte por todos lados. Y si tengo que hablar con el presidente de la RFEF, con Flick, con Lewandowski, con de la Fuente, con tus padres, hermanos, tíos, abuelos, con quién tú quieras con tal de quedarme contigo, lo haré.

"Besa'm de nou"

"¿Ah?"

"Si us plau" - Hizo un pequeño puchero, tratando de hacer a Nico comprender. Jamás creyó que Nico sintiese de verdad, pero ahora sabe que sí. Que lo adora, y que va a luchar por sacar todo adelante. Se besaron nuevamente, ahora con más confianza, intentando expandir el terreno, con las manos del vasco, una en su cintura y otra en su mejilla, y las manos del catalán ambas entrelazadas detrás de su cuello.

"En ninguno de mis mejores sueños sucedía esto"

"Pero esto no es ningún sueño, bihotza"

"Yo creía que no me amabas, Nico"

"No amarte es muy complicado, Lamine" - Lo besó de nuevo, ahora un pico.

"Entonces, ¿Quieres ser algo?" - Cuestionó con picardía, sabiéndolo ya todo.

"Jainkoa, quiero serlo todo contigo"

"En verdad creí que nunca podríamos ser algo"

"Eso ya no importa, ene maitia, a partir de este instante, ya somos algo, y pienso que lo seamos por mucho, mucho tiempo"

"T'estimo molt, Nico. Més de lo que jo puc expresar"

 

FIN

Notes:

Izan : " Ser" en euskera

Ondo dakizu: "Sabes tan bien" en euskera

Besa'm de nou : "Bésame de nuevo" en catalán

Si us plau: "por favor" en catalán

Ene Maitia : "Mi amor" en euskera

Jaikoa : "Dios" en euskera

Bihotza : "Corazón" en euskera

T'estimo molt, Nico. Més de lo que jo puc expresar : "Te amo mucho, Nico. Más de lo que puedo expresar " en catalán

 

gracias por leer esta pequeña e insignificante estupidez.

es medio raro escribir un fanfic de lamine cuando tiene casi mi edad.

 

GRACIAS TOTALES