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Ougai y su ex-esposa, Elise, escuchaban atentamente a su hijo mayor. Su pequeño, ahora gran retoño, explicaba a sus padres la razón muy obvia de por qué Osamu era un estreñido emocionalmente y cómo eso afectaba su no-relacion con un tal Chuuya.
Osamu había sido cridado en un vaivén entre Elise y Ougai, mientras que Sakunosasuke había crecido con su abuelo paterno. Claramente uno recibió más educación sobre la inteligencia emocional.
El castaño entró farfullando sobre como los estúpidos rizos de Nakahara lo habían hechizo y era motivo suficiente para cortarlos. Pero se calló de golpe cuando encontró a sus padres y hermano en la sala con hojas llenas de diagramas sobre...
El estreñimiento de emocional de Osamu, por Sakunosasuke Mori.
Él no era tema de tesis, ayudaría a su hermano a hacer su tesis, pero no de esta manera.
—¿Qué muerdas están haciendo? —Preguntó con molestia.
Antes de excusarse, el timbre fue escuchado.
—Debe ser importante, iré.
Su padre desapareció y su madre lo miró con una sonrisa incómoda. Jamás la había visto así.
—No sé cómo estés criando a tu hijo, Ougai, pero claramente mi Chuuya no tiene la culpa de sus arranques de locura.
La voz de Kouyou sonaba molesta, muy molesta.
—¿A esto te referías con Osamu no sabiendo expresar el afecto sin volverse tosco y molesto? —El hijo mayor asintió a la pregunta de su padre.
Elise y su esposo asintieron con la bombilla brillante en sus cabezas.
—Osamu tiene interés por Nakahara, pero el mismo no entiende que el sentimiento no es de molestia o repulsión, le gusta mucho y siente frustración por no saber qué pasa y por qué pasa. —Sakunosaske explicó a las dos mujeres y al hombre, los tres prestaban mucha atención mientras Nakahara miraba a Osamu con el ceño fruncido.
Osamu golpeó su frente con su cabeza.
—Cariño, cuando alguien te gusta no le gritas o molestas, tu padre y yo no nos gustamos. Lamentamos que eso creará confusión en ti. Si Nakahara te gusta deberías ser atento, cuidadoso, hable y...
—Definitivamente deberías cortejarlo con regalos y flores, o no juzgando todos sus errores, no es así Elise?
La mujer mostró indignación preparándose para pelear con su ex.
—Bien, salgamos el sábado, juego fútbol, podemos salir después de eso.
Osamu abrió sus ojos, el brillo y la emoción hicieron suave su mirar.
—Sí. Llevaré todo para avergonzar a chibi—dijo con emoción el castaño.
El de baja estatura jalo el kimono de su madre y se dirigieron a la salida. En el fondo se escuchaban las peleas de Elise y Ougai mientras su hijo mayor buscaba ser el intermediario.
Pero eso no importaba, lo importante era su cita con Chuuya.
