Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-09-14
Words:
1,575
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
6
Bookmarks:
1
Hits:
60

Hablando con gatos.

Summary:

Había una lista interminable sobre cosas que Nat no podía tolerar, ver a Lottie sufrir era la numero uno.

-Vale, vámonos entonces, no perdamos tiempo. -Nat agarro la bolsa de deporte de Lottie.

-¿Qué? -Esta vez sí hizo contacto visual con la chica.

-A buscar a tu gato. Estoy segura que el pequeño bastardo solo esta un poco perdido, así que será mejor que lo encontremos, ¿no?

-Tú... ¿Me vas a ayudar? -La incredulidad de Lottie era muy evidente en su voz.

-Sí, digo, tengo todo el día libre así que podría ayudarte. -Las mejillas de Nat se calentaron. -¿Entonces?

 

O

 

Lottie pierde a su gato y Nat le ayuda a buscarlo.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Lottie perdió a su gato.

No estaba segura cómo o cuando, simplemente cuando se levanto Helio no apareció por ningún lado, cuando le pregunto a Martha, su ama de llaves, se dieron cuenta que la chica había dejado accidentalmente su ventana abierta por la noche, el gato debió de salir en algún momento por la misma.

Trato de no preocuparse, los gatos son listos, siempre regresan a su casa, ¿No? Pero cuando habían pasado dos días y el pequeño Heli no había vuelto, la ansiedad en Lottie comenzaba a ser más que evidente, apenas prestaba atención a las clases y en las practicas de futbol le habían dejado de pasar el balón cuando se dieron cuenta que no acertaría ni una sola vez, esto llamo la atención de sus amigas, especialmente de una rubia teñida, quien la miraba mas de cerca con el ceño fruncido.

-Oye Lot -La voz de Taissa se escucho por todo el vestidor -¿Todo bien?

Lottie, que en ese momento se estaba atando el cabello, pareció sobresaltarse, como si recién recordara que no estaba sola.

-Eh... Sí, todo bien, solo estoy cansada. -Lottie sonrió, lo cual no convenció a nadie, pero tampoco quisieron hacer más preguntas, poco a poco sus compañeras comenzaron a dejar el vestuario, mientras ella hacía mas tiempo para no tener que cruzarse con alguna de ellas y tener qué explicar el por qué de sus ojos llenos de lagrimas.

Estaba de espaldas a la puerta cuando por fin se quedo en completo silencio, fue en ese momento que finalmente se permitió emitir el sollozo que había guardado durante todo ese tiempo. Paso menos de un minuto cuando una mano se poso en su hombro, asustándola hasta hacerla saltar de su lugar.

-Hey, soy yo -Nat alzo las manos en forma de inocencia.

-Perdón, creí que estaba sola. -Lottie se limpio las lagrimas de su rostro intentando ocultarlo.

-Estaba apunto de irme, pero te escuche y... -Nat la miraba preocupada. -¿Qué pasa, Lottie?

Su relación con Nat siempre había sido buena, de entre todas las chicas del equipo, siempre había preferido a Nat, siempre que estaba con ella se sentía extrañamente liviana, sabía que con ella no habría juicio de su parte, le gustaba la manera en la que la rubia hablaba de música, Lottie podría mencionar cualquier canción y Nat sabría al segundo a cuál se refería, también le gustaba la forma en que ambas habían hecho un pacto no dicho sobre escaparse de las fiestas para ir a fumar marihuana en el momento en que ambas se sintieran lo suficientemente cansadas de las personas, le gustaba ver la forma en que Nat ponía toda su concentración en encender el porro entre sus labios, no tardo mucho en descubrir que también le gustaban los labios de Nat, se dio cuenta cuando no dejaba de pensar en lo mucho que le gustaría poder probarlos, Lottie tenía que voltear a otro lado cada vez que pensaba eso mientras pedía a algún ser divino que la chica no notara su enrojecimiento en las mejillas. Tal vez fue por eso que Lottie tuvo la certeza que la mas baja no se reiría si le contaba la razón del por qué su llanto.

-Helio lleva dos días sin aparecer y yo... No lo sé, supongo que estoy preocupada.

Nat, como Lottie supuso, no se burlo ni hizo algún gesto de desdén, si no que con todo el cuidado pregunto -¿Tu gato?

La más alta asintió sin verla a los ojos, tratando de ocultar las nuevas lagrimas en sus ojos.

-¿Ya lo buscaste por tu vecindario? -Volvió a hablar Nat.

-Sí, pero... él no aparece. -Su voz se corto. -¿Y si ya no vuelve?

Había una lista interminable sobre cosas que Nat no podía tolerar, ver a Lottie sufrir era la numero uno.

-Vale, vámonos entonces, no perdamos tiempo. -Nat agarro la bolsa de deporte de Lottie.

-¿Qué? -Esta vez sí hizo contacto visual con la chica.

-A buscar a tu gato. Estoy segura que el pequeño bastardo solo esta un poco perdido, así que será mejor que lo encontremos, ¿no?

-Tú... ¿Me vas a ayudar? -La incredulidad de Lottie era muy evidente en su voz.

-Sí, digo, tengo todo el día libre así que podría ayudarte. -Las mejillas de Nat se calentaron. -¿Entonces?

Ellas habían pasado las ultimas cuatro horas caminando alrededor del vecindario, se asomaban debajo de los carros e incluso habían preguntado a algunos vecinos que se encontraron en la calle. Nat estaba cansada, no lo decía, pero Lottie podía verlo en la forma en que reducía cada vez más su velocidad, así que cuando dieron las siete y no tenían novedad, se ofreció llevarla a casa, la rubia se resistió, alegando que todavía podría seguir buscando un par de horas más, pero ella insistió en parar por hoy alegando que pronto oscurecería y eso solo lo haría mas difícil.

Cuando dejo a la rubia en el parque de caravanas, pudo notar que Nat aún estaba preocupada por ella, lo noto por su resistencia en bajarse del auto y en la ultima mirada que lanzo antes de adentrarse en su remolque.

Tal vez tenía razón, porque Lottie no pudo evitar volver a llorar cuando llego a su casa y la encontró vacía. Helio era su única compañía dado que sus papás pasaban todo el año fuera, e incluso así fue difícil convencer a sus papás de permitirle tener un gato, fue hasta alegarles sentirse sola todo el tiempo que ellos por fin cedieron, cualquier cosa antes que volver ellos a casa y tener que convivir con su hija.

Cuando por fin su llanto se detuvo se sentía lo suficientemente cansada para acostarse directo en su cama y dormir.

Debió de ser al rededor de media noche cuando escucho algo golpear su ventana, se quedo recostada, analizando si fue real el sonido o producto de su imaginación cuando un segundo golpe se escucho, esta vez se levanto de la cama y camino hacia el sonido, con cautela se asomo y se sorprendió cuando vio a Nat parada debajo de su ventana, cargando una mochila por delante y sosteniendo un puñado de piedras en una de sus manos, le sonrió cuando vio a Lottie.

-¿Nat? ¿Qué haces aquí?

-Baja, tengo algo para ti.

-¿Sabes que hora es?

-Sí, y por eso mismo deberías bajar ahora, no quiero morir congelada aquí afuera.

Lottie bajo corriendo las escaleras, solo disminuyendo el ritmo cuando llego a la puerta, Nat ya la estaba esperando ahí.

-Nat, ¿esta todo...

Cuando abrió la puerta, se encontró a Natalie ahí, parada frente a ella con la mochila abierta y dentro de ella, su gato Helio, que al reconocer a su dueña comenzó a maullar en forma de reconocimiento. No pudo evitar dejar escapar el pequeño grito de emoción y sorpresa ante la imagen, Nat lo saco rápidamente de su mochila y se lo entrego a una extasiada Lottie.

-Pero... ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Cómo? -Pregunto mientras abrazaba al pequeño felino de entre sus brazos.

-Bueno, honestamente me quede preocupada después de que me dejaste en casa -Las mejillas de la rubia se enrojecieron levemente. -Así que salí a buscarte pero ya te habías marchado. Después recordé una historia que una anciana del parque de caravanas me contaba cuando era mas pequeña, ella solía decir que cuando se perdía un gato, bastaba con hablar con otros gatos del vecindario para recuperarlo, ya sabes, contarles cómo se llama y describirlo, una mierda así, el caso es que siempre creí que estaba loca, pero no perdía nada con intentar, así que regrese caminando acá y bueno, supongo que hable con cada gato que me encontraba.

Lottie no podía creer lo que escuchaba, no podía encontrar ni siquiera palabras para describir el remolino de emociones que estaba dentro de ella.

-Debí de parecer una demente, de hecho estoy segura que alguno de tus vecinos probablemente habrá llamado a la policía, estaba apunto de admitir que esto era una mierda y había perdido el tiempo cuando él... bueno, simplemente apareció. Llego caminando, se sentó frente a mi y no protesto cuando lo metí a la mochila, no lo sé Lot, rarísimo, pero bueno, aquí esta, Helio. -Lottie todavía no hablaba. - Si es él... ¿No? Una vez mencionaste que tiene una pequeña raya blanca debajo de su oreja derecha, y él lo tiene, pero si me equivoque...

-Me estas diciendo que pasaste como ¿qué? ¿4 tal vez 5 horas hablando con... gatos? Solo porque... estabas preocupada por mi. -La voz de Lottie era baja y cautelosa, como si quisiera confirmar algún pensamiento en su mente, Nat se sonrojo de tal manera que ni la oscuridad de la noche lo pudo ocultar.

-Es que... No me gusta verte mal. -Fue todo lo que atino a decir.

Fue todo lo que necesito para que Lottie dejara al gato en el suelo y se abalanzara sobre Nat, tomando su rostro entre sus manos y juntando sus labios, pudo escuchar un sonido de sorpresa de parte de la rubia seguido de un suspiro de satisfacción, se besaron hasta que se quedaron sin respiración, e incluso cuando sus labios se separaron, sus frentes se juntaron, queriendo alargar el contacto lo más posible.

-No puedo creer que hayas hablado con gatos por mi.

-Si esta será la recompensa cada vez que hable con gatos, supongo que podría acostumbrarme. -Lottie soltó una pequeña risa.

Esta vez fue Nat quien busco los labios de Lottie.

Notes:

Es la primera historia que escribo en esta plataforma, durante mis vacaciones me pase leyendo historias de LottieNat tratando se superar el hecho que aún no tenemos noticial de la T3, en fin, espero les guste y no sé, se me ocurrio a media noche, así que puede no ser perfecto, ¿Pero que lo es realmente?