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Language:
Español
Stats:
Published:
2024-09-18
Words:
1,372
Chapters:
1/1
Comments:
2
Kudos:
24
Hits:
467

Kralsei at 3AM | Deltarune

Summary:

Kris no puede dormir, así que le hace una visita a alguien especial.

Work Text:

Oscuridad.

Demasiada oscuridad.

La oscuridad crece en esta noche tan tranquila. El único sonido audible hasta el momento, es el del viento chocando con la ventana, junto al de los grillos que habitan en el césped.

Kris se despertó de pronto, saliendo de su cama y posándose sobre el centro de su habitación. Allí, sin dejarse esperar dos minutos, metió su mano en su pecho y tras batallar unos segundos, se arrancó completamente el alma, la cuál arrojó con violencia dentro de una jaula.

Todo estaba listo. No quería a un "mal tercio" para lo que estaba a punto de hacer a continuación. Fue entonces que, con su cuchillo en mano, sonrió porque todo estaba saliendo a la perfección.

...

Bajó hacia la cocina, procurando que su madre no lo escuchara, y agarró el pay que estaba sobre la alacena. Lo cortó en dos rebanadas y las guardó. Ahora, buscó las llaves y finalmente salió de casa, dirigiéndose hacia la escuela.

Normalmente hubiera hecho todo lo posible por no ir. Cómo quedarse dormido, o fingir una alergia, pero desde lo que pasó ese día, tenía más ganas de ir que nunca.

Se escabulló por la ventana y procuró que nadie lo viera. Ni siquiera ese guardia nocturno de aspecto sonriente, que en lugar de estar trabajando, estaba durmiendo.

Kris se tomó un momento para pensar en lo mala que era la seguridad en su escuela, y finalmente, observó la gran puerta al final del pasillo.

Finalmente estaba ahí. Finalmente podría llevar a cabo su plan y nadie se lo iba a impedir.

Abrió la puerta y se metió de lleno, llegando finalmente al Mundo Oscuro. Un lugar dónde la realidad se volvía fantasía. Un lugar dónde conoció a un montón de personas geniales, pero nadie tanto como a quién iba a visitar esa noche.

...

Caminó, caminó y fue entonces que llegó al castillo del Príncipe de la Oscuridad: Ralsei. Aquella cabra amistosa que le había enseñado lo básico de ese mundo, y a quien pensaba visitar esa noche.

Algo en esta persona le atraía. Quizá era su amabilidad, quizá era su bondad, o quizá era el hecho de que le recordaba a su hermano. Sea cómo sea, quería verlo de nuevo, y esta era una buena ocasión.

Después de todo, ¿Quién se quejaría de que lo despierten a las tres de la madrugada para compartir algo de comer?

...

No hace falta que respondan.

En fin, Kris se escabulló por los pasillos, y finalmente llegó dónde estaba Ralsei. Lo vió acostado sobre una cama, durmiendo plácidamente. Casi que le daban ganas de quedarse a contemplarlo por unos momentos e irse de nuevo por donde vino, pero hizo tanto sacrificio, que decidió simplemente despertarlo.

No lo hizo de la forma más romántica, ni de la forma más amistosa. Directamente lo sacudió y este se despertó lo más rápido posible.

—¿¡Kris!? ¿Q-Qué haces aquí? —le preguntó con una expresión de incredulidad—. Rayos... Son las tres de la mañana, ¿No podías esperar...?

Kris no dijo nada. Simplemente sacó las dos rebanadas de pay, las cuales estaban aplastadas, pero no por ello estaban feas.

—Oh, ¿Querías compartir esto conmigo? —preguntó Ralsei, observando dichas rebanadas—. Kris... ¡Esto es lo más raro, y lo más tierno, que alguien hizo por mí! Creo.

Kris no supo si tomar eso como una ofensa o un halago, así que lo tomó de las dos formas y por eso le dió la porción más pequeña.

Ralsei lo invitó a sentarse junto a él, así que se sentó juntos comenzaron a comer sus rebanadas de pay sin decir nada. Simplemente se limitaban a comer, junto al silencio incómodo que los rodeaba.

Aunque claro, tampoco ayudaba que Kris se le quedaba viendo a Ralsei. Para romper el hielo, este último decidió decir algo.

—Y... ¿Cómo va todo con Susie? —le preguntó amistosamente.

Kris pensó detenidamente en qué responder. Estaba demasiado nervioso en ese momento como para pensar. No creyó que lograría estar tan cerca de Ralsei cómo lo estaba ahora. Generalmente para todos es un chico rudo y callado, pero ahora por alguna razón Ralsei le provocaba una sensación que no había sentido antes.

Fue entonces que las palabras mas sinceras salieron de su boca, desde lo más profundo de su corazón. No digo su alma, porque esa sigue encerrada en la jaula, llorando por su soledad.

—Pudin —respondió, auto-felicitandose mentalmente por tan sincera respuesta.

—Hum... Si que te tardaste mucho en responder eso... —dijo Ralsei, cosa que puso más nervioso a Kris.

Eso se hizo saber, porque Kris empezó a temblar levemente de los nervios. Y si Kris se ponía nervioso, Ralsei se ponía aún más nervioso.

—Oye, y, eh... ¡Qué bello está el clima! ¿No? —preguntó Ralsei amablemente, solo para darse cuenta segundos después de que dónde estaban no tenían realmente un clima.

Kris dejó de temblar. Ahora estaba preguntándose que quería decir Ralsei con eso.

Acaso... ¿Se estaba burlando de su técnica de coqueteo? ¿Eso era posible? ¿Ralsei burlándose a alguien más?

¿O acaso... tampoco sabía que decir?

—¿Sabes? Me alegro de que hayas venido, Kris —dijo Ralsei esbozando una sonrisa—. La verdad, también tenía ganas de verte de nuevo.

Oh, esto era serio.

—¿Sabes? Cuando te conocí, tenía miedo de que no quisieras ser mi amigo, pero el hecho de que hayas venido significa mucho para mí.

¡Si, esto era serio!

—Y, el hecho de que estemos nosotros dos, juntos, ahora es... Algo especial, supongo.

Demasiado serio.

Tanto... Que la cabeza de Kris comenzó a generarle un mareo. Estaban pasando muchas cosas por su mente en aquel momento.

—¿Kris? ¿Te... Te sientes bien? —le preguntó con preocupación.

¿Preocupación? ¡Oh no! ¡Estaba preocupando a Ralsei! Esto lo hizo sentir aún peor.

Quiso intentar levantarse, decir que todo estaba en orden, pero entonces se desplomó en el suelo.

Ya no podía escuchar ni decir más nada.

—¡Kris! ¡Santo cielo! ¿¡Te encuentras bien!?

...

—Oh, sólo está durmiendo. El estar despierto tan tarde debió haberlo hecho desmayarse.

...

—Ni siquiera se terminó su pay...

...

—¡Supongo que tendré que cargarlo de nuevo a casa! Aunque... Yo también estoy muy cansado... ¡Pero haré el esfuerzo!

...

¡NO!

...

—...Es decir, no. Yo puedo —dijo Kris levantándose del suelo, recobrando su consciencia.

No quería molestar a Ralsei de ese modo, ¿Y si luego pensaba mal de él? ¿Cómo podría verlo de nuevo a la cara.

Dio unos pasos a la puerta, pero se detuvo en seco. Esperó unos segundos, se volteó y corrió hacia Ralsei para abrazarlo.

—¿¿¡¡?? ¿¡!?

Lo tomó bastante de sorpresa, pero cuando dejó de abrazarlo reveló estar agarrando su pedazo de pay, que estaba convenientemente ubicado detrás de Ralsei.

—Oh, disculpa... ¡Qué tengas buena noche, Kris! —exclamó Ralsei con una expresión feliz, la cuál cambió a regañona en cuestión de segundos—. ¡Y no vuelvas a salir a  estas horas! ¡Es peligroso! ¡Y dañino para la salud!

Dicho esto, Kris se despidió asintiendo la cabeza. Una vez fuera del castillo corrió hacia la salida y finalmente volvió a la escuela.

Allí vió de nuevo al guardia de aspecto sonriente, el cuál seguía durmiendo. Y si no quedaba claro, estaba sosteniendo un letrero que decía "zzzzzzzzzzzz" en rotulador rojo.

Sí, definitivamente dormía.

Finalmente se fué de la escuela y volvió a su casa, donde entró por la ventana y caminó hasta la cocina, dónde vió que el pay seguía allí.

Su madre se iba a dar cuenta que faltaba una rebanada, así que lo iba a castigar muy seguramente.

Decidió que, por precaución y para que su madre no se diera cuenta que faltaba una rebanada, se comería todo el pay. Así no dejaría evidencia alguna.

Claro que accidentalmente dejó el cuchillo en medio.

...

Meh, no se dará cuenta.

Una vez saciado su apetito, volvió a su habitación, donde recogió a su alma y le dió el mismo pedazo que había cortado para comer junto a Ralsei. Cómo le había sobrado, decidió usarlo a modo de compensación.

Claro que como no podía comerlo, decidió re-colocarse su alma de vuelta y comer ese pedazo por ella.

La noche siguió con total normalidad. Sólo que ahora, Kris estaba más confundido que nunca respecto a sus sentimientos hacia su compañero. Sólo el tiempo le dará una respuesta.

Hasta entonces, solo le queda dormir.

Buenas noches.