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El viento calmado movía levemente las hojas, Hinata no podía hacer mas que disfrutar de la brisa y el clima cálido que le brindaba la calma de su aldea, cerro los ojos un momento tratando de calmar su inquieto corazón y sus caóticos pensamientos, ahora que la guerra había terminado y la aparente paz reinaba las naciones, su único pesar era su corazón roto.
Hacia un tiempo que se había animado a declarar su amor a Naruto después de tantos años admirándolo y siguiendo de cerca sus pasos, quiso ponerle fin a su amor unilateral, con la esperanza de que sus sentimientos alcanzaran lo alcanzaran, sin embargo, a pesar de que se había mostrado en un principio dispuesto a intentarlo, finalmente comprendió que había alguien a quien él ya debía plenamente su corazón, alguien que no pertenencia al clan Hyuga, ni se llamaba Hinata.
En el fondo ella había notado que su mirada solamente seguía a una persona y con el tiempo no solo su mirada, también su preocupación, su anhelo y finalmente su corazón, debió adivinar que no era rival para él.
Respiro hondo llevando aire a sus pulmones tratando de calmar los fuertes latidos de su corazón que amenazaban nuevamente con hacerla llorar y que solo reaccionaban a así cuando pensaba en su situación con Naruto, tal vez debió ser más egoísta, tenía la oportunidad de unir su vida al hombre que amaba y lo dejo ir, su débil corazón había elegido dejar ir al amor de su vida cuando ya lo tenía.
─Hola Hinata─ Al oír aquella voz aguda, abrió los ojos y dirigió su mirada hacia la pelirosada, tratando de calmar sus emociones para evitar que se pudiera notar su sentir.
─Sakura…hola─ Respondió dándole una sonrisa e invitándola a sentarse a su lado.
─ ¿Qué haces aquí tu sola? No deberías estar…no se ¿acompañando a Kiba y Shino a la aldea de la arena?
─No, ellos fueron a repartir las invitaciones a la para la boda Ino, no era como tal una misión, así que…decidí no acompañarlos por esta ocasión─
─Ya veo, tienes razón no era tan importante ir a la arena por eso, por otro lado ¿no es sorprendente que Kiba que ofreciera a ir a dejar las invitaciones a la arena? Pudieron simplemente mandar un ave─ Sakura tomo asiento a su lado y estiro sus brazos mientras llevaba su mirada hacia el cielo despejado, era muy notorio que el verano había llegado y con él había traído un clima y una vista muy agradable─
─Bueno en realidad no lo es, creo que más bien él tiene segundas intenciones más que hacer el favor a sus amigos de ir personalmente, bueno veras, Kiba no es muy discreto─ Pronuncio lo último con una pequeña risa, recordar a su compañero ansioso por una cosa tan simple le ocasionaba cierta gracia.
─Si creo que tienes razón, hoy en día el romance florece en todos lados ¿verdad? ─ Sakura llevo su mirada a ella, pero en respuesta solo recibió un prolongado silencio, si fuera sincera le diría a Sakura que no deseaba hablar sobre romance en este momento, no era un tema agradable ni se sentía cómoda para abordarlo, pero simplemente no sabía cómo desviar la conversación o como dárselo a entender ─Lo siento, tal vez no sea algo de lo que quieras hablar justo ahora ¿Verdad? ─ agacho la mirada y Hinata no pudo evitar notar el aire de tristeza que rodeo a Sakura─ ¿Sabes? Yo realmente te admiro, tuviste mucho valor y madurez, incluso más que yo─
─Sakura…yo en realidad no─
─Hinata tu…fuiste capaz de dejar ir a Naruto, aun cuando él estaba dispuesto a pasar el resto de su vida contigo…lo sé porque él me dijo que no podía hacerte eso, dijo que no lo merecías y que creía que su deber era responder adecuadamente a tus sentimientos, dijo que no… que no me preocupara por lo que paso entre ellos, pero al final fuiste tu quien lo impulso a ir tras él─ Sakura jugueteaba con sus manos, se notaba a simple vista lo nerviosa y dolida que estaba en ese momento ─ ¿sabes? Sasuke y yo jamás fuimos nada, el jamás me prometió nada, ni tampoco me correspondió y aun así yo fui más testaruda─ volvió a llevar sus ojos hacia los de Hinata, mostrándole una sonrisa que no reflejaba felicidad, más bien su tristeza.
─Yo… solo no podía hacerle eso a Naruto, yo siempre lo observe y admire, creo que en el fondo lo sabía, su mirada nunca se detuvo en mí, ni siquiera después de la guerra, no fue hasta que yo misma se lo dije que el me miro, claro que creo que pude haberlo hecho feliz, pudimos tener una vida tranquila y amorosa, imaginaba como seria formar una familia con él, pero…a pesar de que no creo que Sasuke lo pueda hacer feliz plenamente, confió en que su amor por él es suficiente para que Naruto obtenga la alegría que yo no podría darle, tampoco quería ser un compromiso para él, deseaba que me eligiera por sobre todo y como eso no es posible entonces, yo decidí…que para él y para mí lo mejor era liberarlo─ Las palabras de Hinata tenían cierto aire de frustración, tristeza, pero sobre todo resignación.
Sakura no pudo evitar el asombro que esas palabras le provocaron, no imaginaria que Hinata pensara de esa forma, sobre todo porque ella misma aun no lo asimilaba y para ser sincera todavía no podía aceptarlo por completo, pero el que ella, que fue la más lastimada, hablara de esa forma le hacía sentir culpable por sentirse traicionada por ambos.
─Creo que ahora entiendo lo que mi maestra me quiso decir aquella vez que hablamos sobre el amor, en ese entonces yo solo pensaba en Sasuke y como quería hacer todo por él, siguiéndolo y ayudándolo con su venganza ¿te imaginas? Yo ¿una ninja renegada? era muy ingenua, pero Lady Tsunade me dijo algo que en ese momento no comprendí del todo, dijo que se necesitaba mucho valor para afrontar los errores que cometimos y sanar las heridas que nos dejamos para volver a comenzar, pero también se necesita mucho más valor para aceptar que todo termino y dejarse ir, por eso te admiro─
Hinata simplemente soltó una sonrisa amarga a Sakura, tenía razón, haber dejado ir a Naruto con quien su corazón realmente quería, fue algo muy difícil de aceptar porque tal vez en un futuro él podría haberla llegado a amar realmente, y hubieran formado una bonita familia, siendo el apoyo del otro, sin duda Naruto no la traicionaría, hubiera luchado en contra de lo que sentía por Sasuke y en algún punto podría superarlo, pero ella no deseaba eso, no quería alejar a Naruto de la persona que realmente amaba, no quería ser una segunda opción.
Tomo aire para relajar nuevamente los latidos de su corazón que amenazaban con hacerla llorar, ya no quería derramar más lágrimas, suficiente había sido con llorar en aquella ocasión, desde entonces había estado suprimiendo la necesidad de soltar su llanto, dio un largo suspiro antes de volver a hablar ─Es verdad, a veces el amor es desafortunado, ahora no me queda más que enfocarme en mi misma, es hora de dejar de observar a los demás y verme a mí misma, por ahora voy enfocarme en mi clan, hasta ahora era algo que tanto mi hermano Neji como yo habíamos confiado a Naruto, pero ahora creo que también es mi deber…─
Sakura sonrió ante las palabras de Hinata, de verdad consideraba que era más fuerte de lo que se esperaba, siempre la había subestimado por su apariencia frágil y su personalidad tímida y amable ─Es verdad, dejamos en las manos de Naruto muchos asuntos importantes, lo cargamos con muchas responsabilidades, ya era hora de que viera por él mismo también, creo que hoy por fin podre desearles felicidad sinceramente, también es hora de que yo avance y vea por mi propio bienestar, siempre fui detrás de ellos tratando de alcanzarlos y llegue a depender mucho de Naruto pero, ahora ya no tengo que seguirlos más, debí notar antes que su vínculo era más que una genuina amistad─
─Es verdad… creo que yo sí lo sabía o bueno tenía una corazonada, ya sabes yo siempre lo he observado, Sasuke siempre estuvo en su mente, y cuando los dejaron en el mismo equipo creo que sus sentimientos escalaron, solo que él no lo noto si no hasta que él se fue y no lo pudo detener, aun así dudo que haya entendido del todo como se sentía por él, ya sabes siempre fue un poco despistado─ Dijo riendo en su última oración, hablar con Sakura le hacía sentir mejor y tal vez si hubiera hablado con alguien más del tema, ahora el peso que cargaba en su corazón sería más fácil de llevar.
─Tienes razón, Naruto siempre fue un gran idiota, también debí saberlo, yo era parte de su equipo y presencie muchas cosas que debieron darme pistas, tal vez no quería verlo, debí observar mejor para no sorprenderme, tienes buen ojo Hinata, incluso notaste el genuino interés de Kiba por ir a la arena─ Dijo con una sonrisa maliciosa, no sabía que más decir al respecto, así que indagar en la vida de sus amigos sería igual de interesante y podría aligerar el ambiente que se formaba entre ambas ─Pero dime ¿Temari? Porque estoy segura de que ella y Shikamaru están saliendo o tal vez ¡¿Gaara?! ─
Hinata no pudo evitar soltar una pequeña risita divertida ─Definitivamente no es Temari, y creo que en Gaara alguien más ya tiene interés, aunque creo que será un reto difícil ya que él es el Kazekage, ese chico tiene un gusto en particular porque los tonos rojo y rosa en el cabello ¿tal vez? ─
─ ¡Diablos, Hinata! no tengo idea de quien me hablas, pero si no es ninguno de ellos dos entonces…─ Sakura llevo su mano a su rostro en señal de pensar, parecía realmente estar considerando las opciones ─No es posible ¿Kankuro? ─
─Si, o bueno eso creo, desde que lo rescato cuando fueron a buscar a Sasuke creo que su rivalidad ha ido subiendo de nivel, se comporta diferente cuando esta con él─
─Ya veo, y ¿Shino? ¿Tiene a alguien? o ¿Choji? o ¿Lee? ¿TenTen? De verdad tengo mucha curiosidad, digo paso demasiado tiempo en el hospital, no tengo mucho tiempo para indagar─
─Bueno…de Shino no estoy muy segura, él siempre ha sido muy reservado y tampoco se de TenTen o Choji, pero creo que a Lee también le interesa mucho la aldea de la arena─ Sonrió ante aquel pensamiento, estaba segura de que ya había dado a entender aquello hace unos momentos, pero Sakura no había considerado a su hiperactivo amigo.
─La arena…oh no puede ser ¿por eso dijiste lo de sus gustos? ─ Sakura realmente parecía sorprendida por su nuevo descubrimiento, hasta ahora se daba cuenta que pasaba muchas cosas por alto, paso tanto tiempo pensando únicamente en Sasuke y también en Naruto, que dejo de lado a sus demás compañeros, se esforzaba tanto por alcanzarlos, por ser digna de su equipo que se olvidó de compartir su tiempo y atención también con sus otros amigos.
─Ya veo, entonces casi todos tienen un acompañante para la boda de Ino, creo que no considere que pudiéramos estar rodeadas de parejas─ Soltó un largo suspiro de inconformidad, pero al instante volvió a mirar a Hinata con una sonrisa divertida─ Deberíamos ir las dos juntas, ya sabes, ambas fuimos dejadas por quien queríamos y ellos irán juntos, imagina sus caras cuando nos vean llegar juntas, seguro a Naruto le da algo─
Hinata considero su idea seriamente, de seguro sería algo divertido de apreciar, tampoco es que le molestara ir sola, probablemente podría pasar el rato con Shino y Kiva incluso si fueran acompañados, estaba segura de que no la dejarían sola, pero tampoco quería que se compadecieran de ella ─Bueno, creo que podría ser buena idea─
Ambas se dedicaron una sonrisa de apoyo mutuo, sintiendo como el viento golpeaba suavemente sus rostros, la brisa fresca y el buen clima les hizo comprender que no tenían que pasar por todo el dolor solas, que podían darse la mano para aprender a sobrellevar sus situaciones, Hinata llevo su mirada hasta la de Sakura y confirmo que ella también estaba llegando a las mismas conclusiones por lo que no pudo evitar sentir su corazón más ligero y entonces dejo caer las lágrimas que había estado reprimiendo todo ese tiempo.
Sakura poso su mano sobre la de Hinata en una muestra de empatía, comprendía que, aunque sus circunstancias, ni sus duelos eran iguales, amabas compartían un sentimiento similar, entonces Sakura también dejo caer pequeñas lágrimas, que también había estado reteniendo.
Había sentido demasiadas cosas desde que Sasuke le había confesado que no podría corresponderle nunca, desde que Naruto había elegido ir tras él, se había sentido traicionada, excluida y abandonada, por quien consideraba su primer amor y por su mejor amigo, tal vez no lo parecía pero realmente consideraba a Naruto su otra mitad, no había nadie que la conociera y comprendiera mejor que él, por eso es que le había dolido mucho enterarse de última del sentimiento que ambos compartían, así que sin ningún otro testigo más que el cielo de verano y el viento que soplando se llevaba poco a poco su dolor, ambas lloraron como niñas pequeñas, hasta desahogar aquello que guardaba con recelo su corazón.
Cuando sus lágrimas por fin cesaron, no soltaron sus manos solo sonrieron ante aquel sentimiento compartido y aquella promesa que pactaron en silencio de avanzar juntas, con la esperanza de que tal vez con el paso del tiempo puedan reconocer sus errores y sanar sus heridas para volver a comenzar.
