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Respiro el aire fresco que entraba por sus pulmones intentando reprimir las lágrimas que amenazaban con resbalarse de sus ojos, no quería mostrarse vulnerable o hacer sentirlo sentir mal, el aire que respiraba le ayudaba a controlar esa necesidad de llorar, podía sentir como su sueño se estaba escapando de entre sus dedos, pero había tomado una decisión, aun si sentía que por dentro moría debía ser firme, por lo menos en lo que volvía a quedarse sola. No había sido nada fácil llegar a ese punto, le había tomado varias noches de insomnio y varias charlas con sus amigos e incluso lo había hablado con su maestra, sabía que tenía el apoyo de muchas personas, pero ahora lo único que quería era terminar con todo y refugiarse en su cuarto a desahogarse.
Ahora entendía que no era suficiente el gran amor que sentía por él, siempre había tenido la esperanza de que Naruto pudiera sentir algo más que amistad por ella, y por un momento pensó que era así, pero justo ahora iba a irse y se quedaría sola, pero no podía seguir mintiéndose, no era a quien realmente quería, podía verlo en sus ojos cuando la miraba, ese destello de duda, de remordimiento, al principio no era así, podría decirse que pasaron un muy agradable periodo de pareja, pero ahora podía sentir que cuando la miraba buscaba a alguien más, estaba con ella pero parecía estar en otro lugar. Cuando lo noto por primera vez no supo exactamente a que se debía ese cambio de actitud, pero después de hablar con Sakura comprendió completamente su situación, trato de dejarlo pasar y confiar en que era una pequeña confusión, algo liego que pasaría, tal vez si fingía ignorarlo eventualmente dejaría de importar, pero en el fondo ya sabía que no era algo que simplemente fuera a pasar y que Naruto le haya confirmado las palabras que Sakura le dijo, ver su rostro y oír su voz había derrumbado por completo esas esperanzas y reafirmo su decisión.
Ahora solo podía recordar lo dulces que fueron sus días juntos antes de que Sasuke hablara con Naruto. Después de tantos años de un amor unilateral, por fin había logrado que Naruto la viera, la quisiera, porque finalmente había dejado de observarlo de lejos, aun recordaba como fue el momento en el que se declaró, recordaba a la perfección el cielo estrellado, aunque aún era verano la brisa era fresca, el otoño estaba aproximándose rápidamente, pronto comenzaría a hacer frio y las flores y arboles dejarían de florecer, recordaba haber elegido cuidadosamente el día, analizando el clima y planeo detalladamente como lo haría.
Después de la guerra y de la aparente paz en la que vivían, ahora sus días eran más tranquilos, con misiones sencillas y poco a poco las naciones se levantaban, por lo que el momento era el adecuado, pensó que no debía esperar más tiempo y así invito a Naruto a comer ramen, sabiendo que de esa forma no habría manera de que obtuviera una negativa, después espero el momento en el que regresaban y él se ofreció a acompañarla, abordo el tema mencionando su gran admiración por él, admitiendo que siempre lo estuvo mirando y finalmente declaro su amor, podía recordar a la perfección el rostro sonrojado de Naruto y su confusión al no saber que responder, sabía que él tomaría en serio su confesión así que cuando le pidió tiempo para pensar sin dudar, se lo dio, no tenía nada que perder, si la rechazaba simplemente tendría que buscar la forma de superarlo y si la aceptaba se esforzaría por hacerlo feliz.
Recordaba también a la perfección los días que paso en tensión esperando a que Naruto le diera una respuesta y cuando por fin la recibió no pudo ser más feliz, pasaron días maravillosos, solían ir a citas después de las misiones, comían juntos, conversaban tan amenamente que creyó que no podía pedir más, sentía que realizaba uno de sus más grandes sueños, estaba con la persona que amaba, con el salvador del mundo, con el héroe de la aldea, con el próximo Hokage, ella siempre supo que él llegaría muy lejos, aun cuando nadie lo volteaba a ver, ella siempre creyó en él, incluso si Naruto jamás la noto, él siempre tuvo una gran influencia en ella.
Por eso cuando noto el ligero cambio en Naruto quiso dejarlo pasar porque tenía el presentimiento de que significaba más de lo que aparentaba, lo conocía perfectamente bien, así que sabía que no actuaria así por nada. Fue una casualidad encontrarse con Sakura a quien también noto extraña, parecía que hubiera llorado toda la noche, sintió que ella necesitaba desahogarse y solo quiso ayudar a una buena amiga, aquella inocente invitación se convirtió en su tormento.
No esperaba que Ino se encontrara comiendo en el restaurante al que invito a Sakura, aunque creyó que así sería más fácil apoyarla, sabía muy bien que ambas eran muy buenas amigas, por lo que no sería mala idea compartir ese momento, por lo menos eso creyó en un inicio, cuando Sakura comenzó a relatar una conversación que tuvo con Sasuke, en ese momento comprendió porque es que se encontraba tan mal, menciono como la rechazo nuevamente y como se sentía por haber estado enamorada de él tantos años, sin embargo, el ambiente cambio cuando menciono que después de eso vio a Naruto encontrarse con Sasuke, era consciente que su conversación no era algo que le incumbiera pero que su curiosidad había ganado sobre su razón.
Eran muy claras en su memoria las palabras que Sakura pronuncio, palabras que mientras más salían de sus labios más la lastimaban, su tono de voz, su expresión al decirlas sin duda le rompieron el corazón, como sabía que el de Sakura también lo estaba. No era tonta, después de tanto observar a Naruto noto sus sentimientos por Sasuke y supo que eran mas profundos de que lo que parecía, aunque trato de evitar pensar en eso, en el fondo sabía que, para Naruto, Sasuke significaba mucho más que cualquiera en la aldea y gracias a ello rápidamente ato cabos y comprendió el porqué del cambio de su actitud.
Aunque Sakura también le dijo que Naruto no planeaba dejarla, si no por el contrario, le había confiado en secreto su intención de casarse, mentiría si no dijera que eso alboroto su corazón, no podía culpar a Sakura por revelarlo, estaba dolida y había bebido bastante, Ino solamente había tratado de aconsejarla, que escuchara a Naruto, que ya era tiempo de dejar ir a Sasuke e incluso lo maldijeron en alguna que otra ocasión, pero por su mente solo pasaba una y otra vez la frase que Sakura cito a la perfección de Naruto, “estaría mintiendo si dijera que no siento lo mismo por ti, pero ya es tarde, para ti y para mí, yo también tome decisiones de las que ahora no me puedo arrepentir” Aun si se había mencionado que no la iba a abandonar, que tenía intenciones de casarse, se sentía derrotada, sentía que había perdido una batalla en la que no había tenido oportunidad de defenderse nunca, sentía como si Sasuke fuera un gran muro entre ella y Naruto.
Después de eso, paso la noche en vela, pensando en varias soluciones a su situación y todas llegando al mismo punto, había llorado mucho en la tranquilidad de su habitación, pero aun así durante el día fingía que todo estaba bien, cuando se encontraba con Naruto, actuaba con normalidad, pero cada vez era más consciente del cambio que había entre ellos, habían pasado cuatro noches en vela y por fin había tomado una decisión. En ese punto ya todos sus compañeros sabían lo que estaba pasando, no podía culpar a Ino por contarle a su prometido o a sus compañeros, o a Sakura por querer desahogarse con sus amigos y maestros, incluso ella misma lo había hablado con Kiba, Shino y Kurenai para pedir su consejo.
Después de cinco días de insomnio y de darle muchas vueltas al asunto finalmente decidió hablarlo con Naruto, y ahí se encontraba, no había tenido que sacar el tema pues fue él mismo quien comenzó a hablar.
─Hace unos días hable con Sasuke, tenía algo importante que decirme y yo…─ Se detuvo de repente, como si tratara de aligerar lo que iba a decir a continuación ─Dijo que se iría en una semana de la aldea, alguna clase de misión supongo ¡Ah eso no es importante ahora! Hinata, antes que nada, quiero que sepas que esto no debe cambiar nada entre nosotros, yo estoy contigo ahora y no planeo que sea diferente ─Tomo aire antes de continuar con lo que estaba por decir, pero ella sabía que eso lo cambiaba todo, nada era, ni sería igual─ Creo que es importante que lo sepas, después de todo eres mi pareja. Sasuke dijo que siempre tuvo sentimientos por mí, ya sabes, de tipo romántico, pero le deje en claro que no importaba eso ahora porque yo ya te tengo a ti, así que no debes preocuparte por eso ¡De veras! ─
Aunque Naruto había tratado de hacerlo sonar como algo sin importancia, podía verlo de manera clara, Sasuke realmente había removido su corazón, aunque se esforzaba por negarlo y aparentemente la escogía a ella, sabía que no eran realmente los sentimientos de Naruto, él siempre se sacrificaba por los demás, siempre ponía a los demás por delante de él, y justo ahora eso estaba haciendo tratando de no lastimarla.
Aun así, aunque en su corazón había guardado la esperanza de que realmente no significara mucho y que fuera algo que pudieran afrontar juntos, viendo la expresión desesperada que ponía al hablar, escuchar su voz que aunque aparentaba tranquilidad estaba cargada de frustración, se daba cuenta que no había nada ahí para ella, si aceptara eso sería como traicionarse a si misma, si aceptaba los sentimientos a medias que le ofrecía Naruto en ese momento seguramente Neji la hubiera regañado por no valorarse lo suficiente, aunque también se molestaría con él.
─Creo que deberías ir con él…Te lo ofreció ¿no? Dijo que estaría esperando y ya han pasado seis días─ Pudo formular esas palabras, tratando de sonar razonable y tranquila, también había resignación en su voz, pero se esforzó por que no se notara cuanto le dolía ─Tu también lo quieres, más de lo que me quieres a mí─
─Hinata tu… ¿Ya lo sabias? ¿Cómo? ─
─Bueno Sakura me lo dijo, pero no la culpes, ese día bebió de más y después se disculpó por haberlo dicho así, pero eso no es importante ahora o ¿sí? ─El rostro de Naruto expresaba su sorpresa y también su disgusto, aunque no parecía ser dirigido exactamente hacia Sakura.
─ ¿Cómo puedes decir eso tan fácil? ¿Sabes lo que eso significa? Hinata yo no te voy a dejar, no te voy a hacer eso, ¿no entiendes? Yo quiero estar contigo, pasar el resto de mis días a tu lado yo quiero─
─Tu…quieres ir con Sasuke, es algo que tengo muy claro, no puedo cegarme ante eso, ¿Sabes? No es que solo renuncie a ti sin más, lo he estado pensando durante muchos días y llegue a la conclusión de que no importa si lo eliges te seguiré queriendo igual, pero hay batallas que antes de empezar ya están perdidas, estoy segura de que me quieres y que seriamos felices juntos, pero también estoy segura de que a él lo amas mucho más─ El decir todo no hacia más que romper su propio corazón, pero ya había tomado una decisión y ya era tiempo de dejarlo ir.
─No Hinata, yo me quedare contigo, ya lo decidí y yo no puedo voy a renunciar a mi palabra, no voy a mentirte diciendo que no le guardo cariño, pero es algo que pasara…por eso, yo ya elegí quedarme contigo, yo ya te tengo así que─ El sonido de un golpe le hizo guardar silencio, no fue hasta sus ojos se encontraron que noto que lo había golpeado, estaba enojada, escuchar sus palabras le dolía.
─Naruto ¿Me has preguntado a mí que es lo que yo quiero? ¿Consideraste cómo me sentiría yo? No puedo traicionarme a mí misma de esta manera, quedarme contigo significa que voy a aceptar ser un segundo lugar, y yo no merezco eso, quiero ser lo más importante para ti, más que nadie, pero si no es posible entonces no lo quiero, no me quedare en silencio, viendo cómo te mueres por ir detrás de él, ¿te sientes retenido por mí? No me voy a mentir a mí misma creyendo que realmente me eliges cuando sé que me miras buscándolo a él─
Respiro profundamente tratando de aguantar más su llanto, no podía llorar ahora, pero era más difícil de lo que había pensado, no quería que la viera llorar, aunque se desatara el mismo infierno en su corazón, debía ser fuerte y afrontar su decisión, aunque se sintiera morir, no podía ser frágil ahora porque entonces el valor que había acumulado se iría por la borda, además provocaría que Naruto se sintiera culpable por no amarla lo suficiente.
─Escucha Naruto, créeme que te entiendo, puedo notar como anhelas corresponder a sus sentimientos, no es nada comparado a cuando yo me declare, además estaré bien, tendré mucho tiempo para sanar y podremos seguir siendo amigos, atesoremos el tiempo que pasamos juntos y recordemos con cariño lo que tuvimos, no te sientas mal por mí, así que piensa en lo que tú quieres, pero no te tardes mucho porque él se va mañana y si no te decides puede que sea tarde, yo quiero que seas muy feliz ¡De veras! ─
Trato de sonar lo más tranquila posible, a pesar de que sentía que se estaba rompiendo a pedazos, pensó que, si parecía segura de sí misma, Naruto podría aceptar sus palabras, solo quería aguantar unos minutos más sus lágrimas, porque sabía que, si lloraba ahora, él no podría irse. El silencio se prolongó un rato, Naruto parecía estar pensando en sus palabras seriamente, en parte era también algo que le gustaba de él, siempre buscaba no herir a nadie y actuaba con seriedad cuando se trataba del cómo se sienten los demás.
─Hinata…─ Dijo con una voz delicada, como si por fin hubiera tomado una decisión, pero ella sabía que en esa decisión no estaba ella incluida, llevo sus manos hacia atrás entrelazándolas para hacer fuerza y seguir evitando el llanto ─Gracias, yo creo que tienes razón, nunca considere él como te sentirías tú…perdóname, yo quería hacerte feliz, pero creo que hice lo contrario, yo ahora…─
─Ve está bien, te deseo mucha felicidad─ Fue lo último que dijo antes de comenzar a caminar, ya no había nada más que decir, y sabía que Naruto aun tendría muchas cosas hacer.
Haberlo dejado ir había sido lo más difícil que había hecho, renunciar a su gran amor, a sus esperanzas de que se quedara con ella, era muy doloroso, vivió enamorada tantos años y ahora no le quedaba más que aceptar que ya todo había terminado, no había más que recordar su tiempo juntos como un dulce y amargo recuerdo, comenzó con el final del verano y terminaba con el final del invierno, ahora no le quedaba más que desearle plena felicidad, con la esperanza de que algún día con el tiempo el dolor pasara y curara ese desamor que ahora había roto su corazón, aunque solo habían sido algunos meses, sentía que dolería para siempre.
La brisa fría le golpeo el rostro cuando dejo de sentir la presencia de Naruto, aquella calidez que sintió durante todo ese tiempo simulando una primavera ahora se alejaba de ella y dejaba solamente el frio invierno, enfriando también su corazón, siguió caminando sintiendo como única fuente de calor las lágrimas que caían por su rostro, sabía que ya no importaba si dejaba salir su llanto porque Naruto ya se había ido, iba a ser muy difícil olvidarse de su sonrisa, de su mano sosteniendo la suya, realmente había tocado el mismísimo cielo pero ahora iba en caída libre hacia el suelo.
Aunque fue ella quien decidió dejarlo, no podía evitar arrepentirse, sabía que había hecho lo correcto, pero también en lo profundo de su corazón guardo siempre la esperanza de que él realmente la eligiera, y ahora estaba sola, en medio del frio, lamentando su decisión, hubiera deseado solo un poco más de tiempo a su lado, pero había peleado una batalla perdida, lo amo tanto y ahora simplemente lo había perdido.
Paso días encerrada en su habitación, Hanabi realmente parecía preocupada, pero se excusaba con el resfriado que atrapo esa noche, no solo había roto su propio corazón, sino que también se había enfermado, sabia por su hermana que Naruto había partido de la aldea, pero nadie más que su círculo de amigos sabía que no solo se había ido en una misión a largo plazo, si no que se había ido con Sasuke.
Cuando pudo se recuperó de su resfriado, sabía que no iba a morir de amor y debía avanzar, se había decidió a no llorar más, así que salió como siempre y actuó como de costumbre, respondió a las preguntas de sus compañeros con tranquilidad y aunque las semanas pasaron con normalidad para ella parecían años de tormento, no había hablado con nadie de como realmente se sentía, ni tampoco sabían cuánto realmente había llorado, no se había permitido derramar lágrimas frente a nadie más.
La primavera no se sintió tan cálida como siempre, aunque probablemente fue porque su estado de ánimo no era el mejor, el verano se acercaba y comenzó a distraer su mente ayudándole a Ino con los preparativos de la boda, querían que fuera a finales del verano así que estaban muy apurados y aun así había días que realmente extrañaba a Naruto, se sentía en soledad, aunque estaba rodeada de sus amigos.
Un sol de verano anunciaba la pronta celebración de su amiga, en esos días podía decir que su dolor había dado un poco de tregua, y aunque aún había días difíciles, este parecía extrañamente tranquilo, con una brisa cálida y un cielo despejado, como si tratara de decirle que todo mejoraría, “darle tiempo al tiempo” lo había escuchado tatas veces y ahora creía que tal vez el tiempo si curaba las heridas.
El sentarse en aquella banca había sido una buena decisión, jamás habría imaginado que Sakura llegaría a darle tanto ánimo, pensar que sus situaciones eran diferentes pero iguales, le daba fortaleza, saber que alguien la comprendía y estaba dispuesta a ayudarla a sanar era gratificante. Hanabi siempre decía que al final cuando menos lo esperas sale el sol y ahora podía entender que no tenía que pasar ese duelo sola.
Durante esos días solía ir a comer con Sakura y hablaban de cosas triviales, jamás había sido tan cercana a ella, pero conocerla y saber cómo pensaba realmente era agradable, también podían hablar de temas no tan alegres, en ocasiones incluso le daba por llorar, pero no le preocupaba hacerlo frente a ella. Estaban formando una genuina amistad y gracias a ella el peso que cargaba en su corazón era más llevadero.
─Escucha Hinata necesito que seas honesta, no importa que vestido me ponga tu solo dices que me queda muy bien, así no puedo elegir uno, tiene que haber uno que me quede mejor, debo verme mejor que todas las demás invitadas, después de todo soy la mejor amiga de Ino─ Dijo Sakura buscando otro vestido para probarse, ese día habían decidido buscar los vestidos que usarían para la boda, ya habían visto tres tiendas y nada lograba convencer del todo a Sakura, incluso ella aun no encontraba algo que realmente le gustara.
Se levanto a buscar entre los vestidos que vendían en la tienda, tratando de ayudar a su amiga a escoger un vestido, le resultaba divertido ver las quejas de cada prenda que se probaba, siempre encontraba un defecto para poder rechazarlo y luego le preguntaba que le parecía, pero ya estaba un poco cansada y comenzaba a tener hambre.
─ ¡Mira Hinata! Este vestido te va a quedar hermoso, anda ve a probártelo─ Dijo sosteniendo un vestido lila, largo y con un poco de escote en la parte superior, no era algo que fuera de su estilo, pero Sakura pareció notar su duda ─ ¡Vamos! Fuiste bendecida con grandes atributos, debes presumirlo con un buen vestido, definitivamente este es tu vestido─ Finalmente terminaron comprando un vestido color rosa que escogió para Sakura y el vestido lila, aunque no estaba muy convencida termino haciéndole caso.
El paso de los días era ameno, Sakura era un sol que llego a iluminar la oscuridad que la rodeaba, ambas caminaban a la par sanando las heridas que habían acumulado hasta ese momento y a pesar de que aún le dolía pensar en Naruto, ahora era capaz de ser optimista, sentía que su corazón se reparaba poco a poco, no sabía cuanto tiempo le tomaría el superar ese amargo capitulo en su vida, pero ahora sabía que había tomado la decisión correcta, ahora se sentía capaz de avanzar, Sakura le había dado el impulso para hacerlo y no iba a retroceder, estaba decidida a sanar por completo su corazón y tal vez después ser capaz de confiárselo a otra persona que pueda amarla solo a ella.
