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No era de esperar que Yuu se encontrara llamando la atención últimamente, aunque nunca fue del todo su intención en esos momentos.
Era algo obvio que había hecho una banda cualquiera con sus mejores amigos solamente por diversión, más ahora se encontraba en el ojo de la tormenta por culpa de la creciente e inesperada popularidad que empezó a tener él y su banda.
Esta bien, era más que obvio que ese video de el mismo cayendose del escenario y despues volver como si nada se iba a viralizar, él era estúpido y fingir demencia era una de sus cualidades más destacables ¿Cómo la gente no le podría llamar la atención algo como eso? Pero de igual forma le daba náuseas el pensamiento de que lo reconozcan en la calle y algo que desafortunadamente había sucedido más veces de las que esperaba.
De hecho, no podía quejarse mucho porque el que recibió la mayor popularidad y sin ningún tipo de duda fue Mika, que con su personalidad introvertida y gran apariencia era más que obvio de que iba a generar algún tipo de fan base gigante en el que, mayormente chicas, gritan su nombre apenas entra al escenario. Y eso complicó más las cosas en su trabajo a medio tiempo, pero es algo que iba a suceder tarde o temprano para él por meterse en esto.
También Kimizuki y Shinoa recibieron su debida atención, la vocalista era la cual estaba encantada con la situación de que la reconozcan y le pidan fotos, al contrario de su propia pareja que tuvo por lo menos cinco intentos de dejar la banda después de todos estos percances con el grupo, y si no fuera por la insistencia de la más pequeña lo habría hecho antes de que todo colapse.
Ahora, Yuu, el causante de toda esta locura desenfrenada, enfrentaba consecuencias de toda esta reciente fama por su parte, y era que estaba en cada esquina, en cada vidriera y escuchaba susurros por parte de la gente y en especial de algunos de los más jóvenes reconocerlo ¿Así se sentía ser Kurt Kobain? Tal vez tendría que haberlo pensado dos veces al querer hacer esa banda.
Suspira con una mezcla de cansancio y frustración al tirarse en el sofá de su departamento, hoy no fue un gran día en su trabajo en el depósito y quisiera descansar un poco antes de ir a los ensayos semanales, si no fuera porque sabe que si duerme aunque sea cinco minutos no va a levantarse hasta tener a una enana violeta de un metro y medio golpeando en su puerta como si fuera la mismísima policía, y con dos veces la misma situación no habría lugar para una tercera.
En un intento por no caer en el sueño fue a navegar por internet a través de su teléfono, viendo de manera no intencionada por culpa del algoritmo las opiniones de la gente con respecto a ellos y, claramente, no todas iban a ser buenas.
Algunos los consideraban unos bárbaros (cosa que no se aleja de la realidad), y otros dicen que son “la revolución de la música” (cosa que se aleja de la realidad) pero ninguna es algo que los vea como son, un grupo de amigos que hacen música y ya está, así de simple era la situación y sin embargo la gente se asegura de darle la vuelta a todo para complicar un poco más la vida de ellos.
Sin embargo, por culpa de un título en específico es que le llama la atención y casi logra que pueda hacer una vuelta al mundo en dos segundos cuando se da cuenta quien está hablando de ellos y ejem sobre él ejem, en una entrevista de una producción televisiva famosa por estos lados.
“¡Makoto Narumi, violinista de Élite, opina del surgimiento de la banda “Seraph of the End” en vivo!”
En ese momento es cuando Yuu se para nervioso de la sorpresa que le causó ese anuncio, y casi fue que su celular cruzó toda la habitación en un intento de evitar a toda costa mirar aquello, pero cuando menos se dió cuenta el celular por medio de magnetismo sobrenatural volvió a su mano y lo obligó a ver el video. Si, claramente eso es exactamente lo que pasó.
Dentro del video se podía ver a un presentador cualquiera, y a su lado al entrevistado que, todos absolutamente todos los que estén metidos en la música lo deberían de conocer.
Makoto Narumi ¿Quién no lo conocería? Desde el momento en que nació es que fue hecho para la música. Desde programas desde pequeño hasta en las más grandes orquestas en su apenas veintiún años de edad. Era un prodigio sin igual.
Nunca lo verían admitir esto en público a Yuu, sin embargo el violinista era una persona la cual admiraba a más no poder. Aunque esté metido en una banda y se especialice más en lo que respecta al rock, siempre fue fanatico de la música de orquesta por igual porque cada una posee su propia mágica y ambas están en el idioma de la música, no tenía por qué elegir un solo lado.
Por supuesto que esto solamente hace que Yuu se sintiera más abrumado con su reciente fama, sabía que iba a tener la opinión pública sobre él pero ¿La opinión de una de sus grandes admiraciones? No podría soportarlo, sabía que no podía haber alguna opinión positiva sobre-
“Me gustan, los sigo desde su primer álbum X.U.”
¿Eh?
¿Eh? Imposible.
La cara de sorpresa, la cual casi sentía que su mandíbula se iba a desmembrar de su cabeza, debía de ser la misma que la del presentador porque ¿Cómo puede ser posible que Makoto Narumi conozca a una banda de cuarta desde sus inicios? Nadie podía ver esa posibilidad y solo esta entrevista tenía esa exclusividad de averiguar. Hubo una pregunta no procesada por parte del tipo la cuál no tuvo su atención, pero su respuesta si.
“Ah, sí ¿En serio la gente piensa que por tocar un instrumento clásico, solo escucho cosas clásicas?” Reía mientras se acomodaba mejor en su asiento y jugaba con sus dedos, nervioso pero ¿De qué estaría nervioso? “Aunque no lo crean, me gusta la composición que manejan y el alma que le ponen, aunque es una lástima el desperdicio de una voz sin igual”
Yuu siente que la sangre de todo su cuerpo se concentra repentinamente a su estómago para explotar, sin saber de qué habla y a la vez comprender a qué van todas esas palabras.
“¿A qué se refiere con “el desperdicio de una voz sin igual”?” Es la misma pregunta que recorre su cabeza cuando el presentador le cuestiona aquello, no podía ser que notara un detalle que pasó tan desapercibido en todo ese tiempo.
“La voz del guitarrista, es un desperdicio que esté en los coros y no tenga un papel principal”
Para Yuu en ese momento el mundo y el tiempo se detuvo, y esa era la señal de que tenía que ir a ensayar mucho más temprano de lo que debería para procesar todo lo que escuchó, y también tratar de no hacer algo estúpido si era posible.
[...]
Al momento de estar en el estudio afinando los instrumentos y calibrando bien los amplificadores es cuando el grupo se encontraba hablando sobre las recientes entrevistas, y obviamente no iban a pasar de largo la que fue transmitida esa tarde.
“¿Quién se piensa que es ese tipo? ¡Es de lo peor!” Gritaba furiosa Shinoa, mostrándole a Kimizuki la entrevista del famoso violinista de quién, entre ellos, no veían la gran cosa, mucho menos después de las palabras que dirigió a su equipo. “En serio ¿Considera que soy un desperdicio?” Refunfuñaba cruzando los brazos molesta por la situación, sintiéndose poco valorada.
Mika suspira al ver el estado de su amiga, decidiendo animarla un poco por lo menos “No creo que haya dicho exactamente eso, solo cree que la voz de Yuu debería de resonar de igual forma ¿No, Yuu-chan?”
Yuu se encontraba perdido en sus pensamientos cuando el llamado lo interrumpe, sin entender el hilo de conversación y por la expectativa de los otros tres solo se limita a asentir acompañado con un “aja” mientras seguía afinando su guitarra.
Los otros tres se miraron entre sí con duda antes que el más alto de ellos hablara.
“Hey, Yuichiro ¿Está todo bien?” Se acerca a su amigo apoyando su mano en el hombro, tratando de que no lo evite como siempre suele hacer, y odia que conozcan eso.
Un suspiro sale de él, dejando la guitarra a un lado y apoyándose en la pared “Es difícil procesarlo, ustedes saben que yo lo admiro y todo pero- ¿Qué nos conoce prácticamente desde el primer álbum?” Ríe nervioso rascándose la nuca mirando al piso, había tratado de disimular su estado ansioso con la situación pero parecía no lograr despejar todo eso de su cabeza.
“Si bueno, pero te elogió de más ¿No deberías estar contento por eso?” A pesar de la clara irritación de Shinoa, nota aún como ella trata de alegrarse por él por ese pequeño logro que sin embargo eso solo hizo aumentar más su preocupación..
“Si pero-” Duda por un momento antes de mirarlos de frente a sus amigos, pensando si de verdad es algo importante “Solo no esperaba que se diera cuenta de los coros, nunca ví que alguien le haya dado importancia y ahora la gente lo va a notar-”
“Se supone que te gusta cantar ¿Por qué tienes miedo ahora?” La pregunta del rubio lo tomó por sorpresa, no había tomado en cuenta que lo conocía desde antes y sabía de lo que era capaz.
“Ya tenemos una vocalista, no es necesario que por él y otras personas cambiemos como ya estamos organizados” Sacudiendo la cabeza con el ceño fruncido por la situación sabe que van a insistir y van a dar una idea disparatada, como por ejemplo.
“Podemos ser dos vocalistas” Dijo Shinoa mirando a la ventana con un color rosado avergonzado en sus mejillas, volviendo a cruzarse de brazos tratando de volver a bromear. “No soy tan mala como para no compartir un poco de mi fama”
“Bien, ¿Practicaras con nosotros como vocalista, Yuu?” Kimizuki pregunta levantándose y revolviendole el cabello, causando varias quejas y una mala mirada por su parte.
Volvía a mirarles con el ceño fruncido, molesto por la forma en la que sus amigos siempre le trataban de llevar la contraria con, prácticamente todo, pero su expresión es reemplazada por una sonrisa divertida y levantándose de la silla, tomando su guitarra. Nunca podría estar enojado con ellos, jamás.
“Está bien ¿Por dónde comenzamos?” La habitación explotó en vitoreos por parte de la chica, y los otros dos acompañaron con una sonrisa a sus amigos.
Yuu trato de verle el lado positivo porque todo sonaba como el plan más brillante del mundo, eran como matar dos pájaros de un solo tiro ¿Verdad?
Mika solo lo vé y suspira, viendo tal vez algo que no está teniendo en cuenta pero quedándose eso para él mismo “Está bien, practicaremos un rato tu solo y luego lo presentamos en el concierto dentro de tres semanas ¿De acuerdo?”
Eso solo hizo que Yuu sonriera como nunca, y con el apoyo de sus amigos se sentía capaz de superar aquel miedo.
[...]
El día de su presentación llegó, todo el final era un evento sorpresa sin aviso algunio por lo que su público, al ver el cambio de posiciones, gritaban con euforia a través de todo el escenario y eso logró que Yuu se sintiera vivo de adrenalina por todo su interior a pesar del creciente nudo de ansiedad que se envolvía a su alrededor.
“Muy bien, muy bien ¡Escuchen con atención!” Decía emocionado contagiado por el entusiasmo de su público, tratando de no desplomarse más de los nervios. “Esto es solo la presentación de una sola vez, por lo que encarguense de grabarlo bien y, por supuesto, grabarme bien a mi ¿Entendido todo el mundo?”
La pregunta al público hizo que explotaran a vitoreos, causando una risa de emoción y comenzó a tocar los primeros acordes siendo reconocidos y causando más alboroto alrededor por la emoción inexplicable que tenían.
Nunca había cantado en papel principal frente a tanta gente, nunca entendía porque tanto fanatismo a eso y ahora, sin embargo, se encontraba bajo los efectos de la electrizante sensación de estar acompañado, era diferente y no entendía el porqué. Tal vez porque aparte de la guitarra la gente seguía su voz y nada más, como si fuera una especie de predicador. Ahora entendía mejor porque le encanta este papel a Shinoa.
Entre toda la euforia y felicidad que había a su alrededor, no notaba la presencia de alguien cuyos ojos estaban mirando con atención toda la escena provocada únicamente por sus palabras, causando una sonrisa divertida en su rostro.
[...]
Eran alrededor de las dos de la madrugada cuando salieron del establecimiento por la puerta trasera y se encontraron con un grupo pequeño de fanáticos, cosa que les alegraba de que no cambiará. Les encantaba charlar con ellos después de un concierto porque, de cierta forma, les motivaba a seguir con esta dedicación si les hacía feliz a varias personas.
Y en especial no podían evitar hacerlo para que Mikaela hablara con un chico castaño en específico, pero eso es otra cuestión.
Ahora, tratando de organizar el equipaje de los instrumentos y los nuevos regalos, Yuu se encontraba charlando alegremente con algunas personas, mayormente por sus elogios en su voz y en cómo debería hacerlo más seguido, negando toda propuesta sobre eso.
“Ya tenemos una vocalista talentosa ¿Para qué tanta avaricia? Con la guitarra yo estoy más que bien” Respondía con un tono alegre y persuasivo, tratando de alejar esas ideas de ellos y por suerte, funcionó correctamente.
Una vez el equipaje estaba casi listo fue cuando se despidieron sus fanáticos y procedían a irse, ya era demasiado tarde como para que estén en las calles a altas horas de la noche. Pero había un tipo que mantuvo lejanía con la multitud que se había acercado a Yuu.
¿Tal vez alguien demasiado tímido como para poder hablar en público? No le molestaba, le hizo señales a los chicos de que subieran mientras él hablaba con esta persona y pudiera decirle lo que quería, de igual forma era el unico que podia hacerlo puesto a que Shinoa estaba dormida en el hombro de Mikaela en los asientos traseros, y la mirada de Kimizuki solo le advertía que se apurara.
Yuu se acercó sin cautela alguna al desconocido, era la primera vez que se encontraba con este fanatico en especifico de esta forma. Aunque sea un poco intimidante por el hecho de que esté encapuchado y sea mínimamente más alto que él, no podía juzgar a alguien por como luce sin saber primero sus objetivos y palabras.
Una vez más aproximados es cuando Yuu le ofrece una sonrisa y un pequeño saludo con la mano, sintiéndose más curioso con esta persona al ver que su cara también se encuentra algo tapada. Tal vez era alguien que siente mucho el frío por esos tiempos “¿Eres tímido acaso? Es raro que hayas estado tan alejado, para la próxima puedes acercarte sin problemas”
El chico misterioso parecía un poco sorprendido por sus palabras, no lo decía por su cara, obviamente, si no por la forma inquieta y familiar con la que movía sus manos con una incertidumbre entre decir algo o no, y por terminar buscando algo en sus bolsillos.
Al sacar una caja de terciopelo de color carmin, Yuu quedó atónito por un momento y tomó la caja con cuidado de no romper lo que sea que esté adentro. Por la calidad de la tela y el peso que tenía podía adivinar que no era un regalo del todo barato, cosa que lo sorprendió aún más y quedó mirando fijo aquella caja, volviendo en sí para dirigirse al desconocido y no tener alguna confusión.
“¿Es para alguno de los otros chicos? Así puedo decir que se la enviaste-” El encapuchado rápidamente negó con la cabeza y las manos de forma apresurada, y mirando de nuevo la caja para dirigirse a Yuu antes de que pueda llegar a decir algo.
“Es para tí. Solo… es que-” Yuu quedó congelado por la confusión que le provocó el escuchar su voz, por un momento sentía que estaba alucinando el hecho de que conocía esa voz de otro lugar conocido y quedó congelado en su lugar mirándolo. El contrario debió notar el cambio porque de forma apresurada es que se dirigió a Yuu “Estuviste increíble hoy. Adiós.”
En esos momentos fue que por exactamente dos segundos había dejado ver una fracción de su cara, y ese lunar debajo del ojo izquierdo ya lo conocía demasiado bien como para no reconocerlo, dándose la vuelta para volver a la calle principal de forma torpe y apresurada.
Miro la caja por un momento con una emoción sin igual, casi sentía que esa caja le quemaba la yema de los dedos si no fuera porque era su propia mente la que lo provocaba y volviendo al extraño no tan desconocido, una ráfaga de euforia recorrió todo su cuerpo como si estuviera de vuelta en el escenario gritando al micrófono.
“¡Ven de nuevo la próxima vez, Narumi!” Una risa salió de sus labios al ver que el contrario se puso rígido y aumentó la velocidad de sus pasos, desapareciendo en las luces de la ciudad nocturna.
Se hubiera quedado mirando aquel lugar si no fuera por el sonido de las bocinas de la camioneta, y Kimizuki gritándole que se apure en subirse o lo dejaría irse caminando, otra vez…
Yuu rápidamente fue a subirse a la camioneta, no solo por la amenaza sino para ver el contenido de la caja que, efectivamente, le terminó por encantar más de lo debido.
Dentro de la caja de terciopelo estaba cuidadosamente puesto un collar con un dije de un corazón, no uno de esos dibujos de corazones simples. Era un corazón completamente realista. Un dije de plata con detalles rojos en su interior ¿De verdad tenía el valor de usar este collar?
Se habría quedado admirando durante un buen rato ese regalo, contemplando los detalles más insignificantes como para no desviar la mirada de su nuevo y más preciado regalo.
Eso debió de llamar la atención al piloto, puesto a que en un semáforo se inclinó a un costado a ver qué era lo que tanto admiraba su amigo y soltó una risa burlesca en su lugar. “¿Vas a enamorarte de él por eso?”
Eso logró sacar de su burbuja a Yuu al ponerlo nervioso, proporcionando un golpe en su brazo y mirarlo con el ceño fruncido. “Claro que no, nisiquiera lo conozco”
“Allá afuera no decía lo mismo, pareciera como si te hubiera dado su corazón, algo muy cursi de hecho, y no vuelvas a pegarme mientras conduzco” Decía tocandose en dónde le golpearon, y causando una risa por el otro.
Una vez terminada esa conversación, Yuu dirigió su mirada al collar una última vez antes de quedarse mirando la ventana pensando. Sabía que su amigo solo bromeaba pero ¿Y sí de verdad eso simbolizaba su corazón?
Dios, ya estaba empezando a delirar. Decidió dejar de pensar por primera vez y cerró los ojos, disfrutando de la brisa de esa noche en su lugar.
