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jungwoo había crecido en una sociedad donde la libertad era lo primordial, donde los matrimonios se forjaban primordialmente de amor, donde incluso los divorcio dejaron de ser mal vistos y el amor rebosaba entre las demás familias y en las parejas a las cuales estaba acostumbrado a mirar, pero aún con eso nunca pensó en dar el primer paso a una responsabilidad tan grande como el matrimonio.
tenía dos razones en ese momento, porque aún era demasiado joven como para pensar bien al momento de escoger una pareja para toda la vida y porque era una persona introvertida, acostumbrado a pasar desapercibido entre la gente, prefiriendo caminar por lugares desolados en donde encontraría otro tipo de paisaje, uno donde no había ruido de chismorreo, de risas burlonas escondidas detrás de una copa de champagne, prefiriendo sentarse a la lejanía en la espera de encontrarse con sungchan, con su mejor amigo y el último hijo de la familia jung, a diferencia de él, quién era el tercero por debajo de sus dos hermanas minah y minju, y trece años años mayor que su hermanita yoon (la cual aún no tenía edad para estos eventos)
a sus dieciocho años su madre le dijo que nunca le impondría un matrimonio como la familia de gente más adinerada solía hacer con sus hijos menores, pero las dudas llegaron hasta su garganta cuando la escucho hablar con la matriarca de los jung; jung taeyeon, una mujer hermosa y muy bien cuidada a sus casi cuarenta años (o más, jungwoo sabe que la señora jung es muy buena ocultando su edad y ni siquiera sus hijos saben que números decir cuando alguien más pregunta), que a su edad seguía causando revuelo entre la sociedad por su flagrante presencia junto a la de sus cuatro hijos.
para resumir, había tres cosas que los jungs tenían: un atractivo visual tremendo, popularidad y dinero, demasiado dinero.
y aunque su madre gritará al viento que era la mujer más comprensiva, aún así buscaba una manera de hacer crecer su apellido, considerando a su único hijo varón como una moneda de cambio entre las familias de su comunidad, incitando a la mujer jung a mirar un poco más a su hijo para encontrar un futuro romance con alguno de sus otros hijos, riendo de esa manera agradable que hizo a jungwoo sonreír, si fuera por su madre en estos momentos estaría casado con sungchan, solo por el hecho de que ambos eran lo suficiente cercanos que hasta tenían torpes deseos de vivir juntos en un futuro, pero jungwoo le dijo una y otra vez que entre sungchan y él no existía nada que no fuera una fuerte amistad.
jungwoo no tenía problemas con los jung, todos ellos lo habían tratado como parte de su familia desde que se conocieron por la amistad que tenía con sungchan, la mayor era joohyun, la cual era una mujer hermosa y demasiado amable con él, el segundo era taeyong, quién también le resultaba alguien agradable y con el que había tenido un montón de conversaciones cada que esperaba a sungchan en la sala, el hijo de en medio era jaehyun, quién… era un caso diferente para jungwoo, y sungchan siendo el menor que era su mejor amigo desde que se había mudado de gimpo a seúl.
de hecho, quería tanto a los jung que estaba perdidamente enamorado de uno de ellos desde su primer día viviendo en aquellas residencias, del tercer hijo (igual que él)
jung jaehyun, ¿cómo podría describirlo? para jungwoo era imposible a veces decir su nombre y no sentir su rostro empapado de un tímido rojo, uno que a veces dejaba a su mejor amigo pensando en si estaba bien o si se había enfermado, jungwoo estaba seguro que no existía ni una sola alma que supiera de su enamoramiento, ni siquiera su madre o sus dos hermanas mayores, nadie aún podía deducir que jungwoo había orado antes de dormir todas las noches de su infancia, pidiendo a cualquier divinidad que le diera la oportunidad de conocer un poco más al hermano de su mejor amigo, de que este lo viera como algo más que su hermano pequeño.
pero algo no pareció funcionar en sus rezos, porque jaehyun no dejaba de dirigirse a él como si fuera un niño pequeño, incluso mirándolo mal por tomar junto a sungchan, a pesar de que los dos ya tenían la edad suficiente para incluso ir a la cárcel.
a jungwoo a veces le costaba respirar cuando estaba con jaehyun, le costaba formular sus palabras, sin saber qué decir después de soltar una broma y escucharlo reírse por ella, en esos momentos de silencio en los que jungwoo lo admiraba con estrellas y corazones en los ojos, cuando su corazón se retorcía ante la idea de que ese hombre nunca sería suyo, que sus dieciocho contra sus veintiuno parecían una de las tantas barreras entre ellos.
aunque la verdad era otra, la mayor barrera era que su amor era unilateral.
y jungwoo le tomaba a su copa, no solo para tragarse el nudo en su garganta, también para tragar sus palabras y ocultar su confesión debajo de la luz tenue fuera de la casa de los choi, después de que jaehyun lo buscará entre toda la gente y se quedará con él cuando lo encontró sentado en el patio de la casa ajena, admirando los rosales que brillaban junto a la luz de la luna. esa noche jungwoo había llorado demasiado en el coche camino a casa, después de asegurarle a sungchan que el dolor de su cabeza iba a desaparecer solo si iba a su casa a descansar, estaba solo porque su madre y su hermana mayor aún no tenían intenciones de regresar, no cuando esa misma noche fue cuando supo que jaehyun estaba enamorado de su hermana minah.
o al menos eso fue lo que él le dijo, que buscaba cortejarla, que había comenzado a sentir eso desde hace un tiempo atrás y necesitaba que su mejor amigo lo supiera, además, jaehyun quería que jungwoo estuviera enterado por si próximamente eran familia, y jaehyun parecía demasiado feliz con esa idea, alardeando que se verían más tiempo, que ahora podrían verse todas las veces que quisieran sin escuchar los chismes de que había algo entre ellos.
« porqué nunca habrá algo extraño entre nosotros, woo, tú eres diferente… eres mí mejor amigo »
fueron tres noches y cuatro días en los que no apareció en la mesa a comer con su familia, igual a estas no le importaba, solo eran las preguntas de yoon lo que les hacía recordar que jungwoo no estaba en la mesa para distraerla y hacerla comer brócoli con uno de sus tontos juegos.
esos cuatro días en los que temía salir y encontrarse con jaehyun en la sala visitando a su hermana, viéndolo sonreír a su lado y actuando como todo un casamentero, como el jaehyun que siempre era en las fiestas a las que sungchan y él iban a escondidas, el que era delante de sus demás amigos, el que era en realidad, no esa versión inocente que siempre quería aparentar delante de jungwoo, la que incluso sungchan en ocasiones había expuesto como una fachada, virando los ojos cuando encontraba a su hermano siendo demasiado dulce con jungwoo.
le da a sungchan el mérito de haberlo sacado de su habitación esa noche, el muchacho lo había arrastrado hacia la sala para luego sacarlo casi en su hombro a su coche, sin entender el porqué de su repentina reclusión, arrancando el coche mientras hablaba y hablaba sobre cómo esos días sin él fueron horribles, de cómo había venido a buscarlo ayer y su madre le había dicho que aún seguía en su habitación, escuchando por todo el transcurso del camino como sungchan odiaba a su madre y el favoritismo que tenía por las dos mayores con apellido kim, también dejando a la pequeña yoon de fuera en sus apapachos, pero primordialmente como dejaba a jungwoo afuera.
quizás porque había nacido hombre, cuando su madre solo había deseado tener hijas, pero… ¿por qué también tratar a yoon con indiferencia?
si, su madre se decía ser muy comprensiva, pero la realidad era otra. su madre nunca lo había notado desde que tenía conciencia, su padre murió antes del nacimiento de yoon, así que cuando la menor de los kim nació su madre no parecía estar dispuesta a cuidar de su propia hija a la que acababa de parir hace tan solo unos días, desaliñada y con una profunda depresión postparto, jungwoo termino cuidando de la bebé junto con ayuda de su nana ya que sus hermanas mayores estaban demasiado ocupadas, una en su trabajo y la otra ocupada gastando su dinero.
tenía trece años cuando tuvo que madurar forzosamente, intentando dar lo mejor de sí mismo para sacar a su madre de la tristeza en la que estaba sumida y regaba por toda la casa acompañada del olor del alcohol y el cigarro, cosa que jungwoo odiaba porque era dañino para la bebé. jungwoo estaba solo en esos momentos, encerrado en un lugar tenso y solitario, encontrando consuelo en jugar con yoon y distraerse en hacer de comer para sí mismo, pidiéndole a las sirvienta que lo dejarán solo en la cocina al menos por unos largos minutos, por si acaso quería aprovechar para llorar y desahogarse lo haría en completa privacidad.
un día llegó a su límite y decidió hacer algo por su madre, pero eso solo le ganó un horrible herida en la pierna izquierda, cuando intentó impedir que siguiera tomando, poniéndose a su altura para lograr hablar con ella en esa mesa de la sala y la única respuesta que recibió fue que su madre estrellara la botella de vino que estaba tomando en su muslo, con tanta fuerza que hasta jungwoo llegó a pensar que había soñado con hacerlo desde un tiempo, cayéndose de borracha comenzó a escupir palabrería y media, maldiciones, gritos, y finalmente había caído dormida en el suelo de la sala, dejando a su hijo desangrándose a solo unos pasos de dónde dormía tan plácidamente, sus manos llenas de su propia sangre y la desesperación por no encontrar una forma de parar la hemorragia, su única ayuda fueron algunas sirvientas y su nana.
la herida había sido horrible, profunda, casi merecedora de una denuncia y un titular en los periódicos de su comunidad, pero jungwoo se retuvo de hacer cualquier cosa cuando su madre apareció en el hospital, sobria y aparentemente arrepentida, pidiéndole perdón una y otra vez, además había visto los ojos de yoon esa noche, la mirada de una pequeña que solo llevaba semanas de vida, una a la que le tocaría vivir sin su madre, sin el consuelo maternal, sin ese lado femenino que necesitaba y muy duramente tendría de él, así que se quedó callado, arrepentido cuando al crecer yoon terminó teniendo el mismo camino con su madre, no había cariño más que palabras vacías enfrente de los invitados, halagos que nunca significaban nada si al cerrar las puertas su madre le daría la espalda de nuevo y seguiría llenando de mimos a sus hermanas mayores, porque ellas eran las que más se parecían a su madre, es por eso que ellos dos no importaban mucho, porque yoon iba en camino a tomar el ejemplo de jungwoo.
"además, ¿ya sabes la estupidez con la que salió ahora jaehyun?"
a jungwoo se le revolvió el estómago, porque ya sabía lo que sungchan estaba por decirle, mirando por la ventana para que este no notara la tristeza, pidiendo por todos los santos que conocía que el viaje acabará pronto, que sungchan no hablara sobre eso que ya conocía muy bien, pero la vida nunca estuvo de su lado
"¡dice que quiere casarse con tu hermana! ¡con minah! es que yo no lo puedo creer, ¿acaso nunca vio cómo te trataba esa bruja? parece que alguien le lavó el cerebro, hasta noona está preocupada por él y su sanidad mental, es muy bien sabido que es impropio de mi noona estar en contra de algo que nosotros hacemos"
a jungwoo le hubiera encantado tener a joohyun como su hermana mayor, sentir el calor del consuelo de sangre y el apoyo mutuo, haber tenido con quien consolarse y no llegar a parecer un loco como ya lo era, porque su único consuelo era hablar con yoon sobre cosas que ella misma ni siquiera entendía, pero que muy obedientemente escuchaba y a veces respondía con “ayer en clase me dijeron que los pescados no pueden hablar” dejando a jungwoo asombrado por lo bien que su hermanita de cinco años podía hablar a diferencia de los pescados, pidiendo a las sirvientas que hicieran su pastel favorito para festejar que descubrió que los pescados no hablaban, tomándola en brazos mientras está reía llena de felicidad.
"¿por qué a jaehyun le importaría eso?" hizo su mayor esfuerzo para no sonar agrio, ni mucho menos afectado, sabiendo que sungchan lo leería muy bien si su voz tenía el más mínimo cambio de tono "minah es hermosa, y no puedes decir lo contrario porque ambos compartimos cara"
sungchan se echó a reír por lo último dicho, eso era verdad, los dos compartían cara, fue uno de los primeros pensamientos que tuvo cuando jaehyun llegó anunciando que quería casarse con ella, quiso decirle a su hermano mayor que estaría besando, compartiendo vida y teniendo hijos con alguien con el mismo rostro que jungwoo, pero supo quedarse callado e irse en silencio a su habitación cuando vio que toda su familia estaba preocupada por las decisiones de jaehyun.
"tú hermano es superficial, así como todo el mundo, es normal que mi hermana le haya llamado la atención y quiera casarse con ella sin ver más allá de lo que aparenta ser"
"mi hermano fue una decepción, esperaba más de él, no te miento, yo pensé que jaehyun estaba enamorado de ti" el corazón de jungwoo tuvo una inevitable reacción, sintiendo que sus latidos se aceleraron en un solo segundo, apretando su mano y clavando un poco sus uñas en la palma, jungwoo no dijo nada en respuesta y sungchan sintió que algo no estaba bien "se que eso fue muy excesivo, es solo que siempre notaba a jaehyun diferente contigo, ya ves que tiene esa personalidad extraña con la demás gente, pero contigo era diferente, incluso su tono de voz cambiaba, era más suave y te escuchaba hablar por horas sobre los libros que habías leído…"
"tu también haces lo mismo" jungwoo lo interrumpió, ya no quería escuchar nada sobre jaehyun "me escuchas cuando hablo de cualquier cosa y tú personalidad es diferente conmigo"
"si, jungwoo, pero tú y yo somos mejores amigos, es algo meramente platónico, te amo pero en una forma de que quiero convertirme en el tío de tus hijos"
"¿a qué quieres llegar?"
hay una luz roja, sungchan detiene el coche y por primera vez en ese rato dirige su mirada al rostro de jungwoo, pero jungwoo sigue mirando por la ventana, hasta que parece notar la mirada aguda de sungchan en su nuca, encontrándolo con una mueca, la cual originalmente era una sonrisa.
"no quiero que jaehyun se case con ella"
"créemelo, yo tampoco lo quiero"
"¿y tú por qué no lo quieres?"
silencio, el sonido del aire acondicionado es lo único que rompe la tensión, acompañado del sonido del claxon no dirigido a ellos. jungwoo regresa su mirada a la ventana, y sungchan aún sigue esperando su respuesta, pero parece que no va a llegar, sungchan ya siente la inminente angustia cuando nota que su amigo está actuando extraño, más de lo que normalmente eran juntos.
el semáforo cambia a verde y es justo cuando el coche arranca que jungwoo decide abrir su boca.
"porque estoy enamorado de él"
el coche de sungchan derrapa en el suelo, encontrando el primer estacionamiento para detenerse ahí, con una agilidad que jungwoo nunca antes le había visto desde que joohyun le dio de regalo ese coche por su cumpleaños dieciocho hace unos dos meses, era tanto la sorpresa de que se estacionara de esa manera perfecta que hasta se olvidó por unos segundos de la bomba que soltó por impulsivo, pensó en felicitarlo pero sungchan lo interrumpió con sus ojos avellana agrandados por la sorpresa.
"¿desde cuándo?"
"¿qué cosa?"
"¿desde cuándo estás enamorado de jae… de mi hermano?"
"desde la primera vez lo vi"
"jungwoo, ¡tenías siete años la primera vez que lo viste! no te creo, no puedes llevar más de diez años enamorado de alguien, ¿qué hay de johnny? ¿no estabas enamorado de él?"
jungwoo negó avergonzado, escuchando el sonido de sorpresa que abandonó la boca de sungchan, este soltó el volante y se quitó el cinturón, jungwoo hizo lo mismo.
"no soy el primero ni el último en salir con alguien sin amarlo, lo quería, pero no lo amaba, lo cual eran dos cosas diferentes"
"no lo puedo creer, ¿qué es lo que tiene mi hermano?"
"¿por qué suenas como si estuvieras celoso?"
"¡porqué lo estoy! eres mi mejor amigo" sungchan hizo énfasis "no el mejor amigo de jaehyun, tú no sabes toda las veces que tuve que aguantar que ese maldito te llamara su mejor amigo cuando hablaba de ti con nuestra madre"
"¿jaehyun habla de mi?"
"¡eso no es lo importante!" sungchan parecía histérico, y jungwoo pudo reírse solo por unos minutos, agradecido de haber salido de su casa, no sentía el peso de su confesión aún, quizás porque sungchan no parecía estarlo tomando muy mal, solo era una pequeña crisis "sigo sin entender porque viste a jaehyun con otros ojos, es… es increíble, siempre pensé que eras diferente a la gente que estaba orbitando alrededor de él.
"oh, wow, eso fue muy halagador"
"no, no quise decir eso así… no sé cómo explicarlo, no… no esperaba que de toda la gente alrededor mío tú también estuvieras detrás de jaehyun, ¿por qué no taeyong? él también te quiere mucho, incluso te tomó como musa e hizo ese cuadro hermoso que aún tiene en su estudio, taeyong es un pintor con un talento nato, tiene un cabello chistoso de color blanco y definitivamente no es jaehyun, por lo que es mejor partido"
"es el último punto lo que me detiene, él no es jaehyun"
sungchan bufa, sintiéndose desganado de un momento a otro, recargando su frente en el volante del coche junto con su brazo izquierdo.
jungwoo ni siquiera sabe a dónde se dirigían o siquiera si estaban llegando tarde por esta escena de celos de mejor amigo, su mano alcanza el cabello castaño de sungchan y lo acaricia un poco, en el mismo momento que este se levanta y mira por la ventana. no hay muchas palabras por decir, no cuando sungchan ahora voltea a mirarlo con sus labios indecisos de preguntar lo que tenía en mente y esa mirada afligida que cruzaba su rostro, jungwoo le sonríe, como diciéndole “no te resistas, di lo que quieras decirme”
"¿cómo vas a soportar verlo con tu hermana?"
los ojos de jungwoo brillaron por las lágrimas contenidas, riendo incómodo por la pregunta a la vez que se encogía de hombros, no era la incomodidad por el hecho de que sungchan se atrevió a preguntarle eso, los dos se habían hecho preguntas más íntimas e incómodas que esa en una tarde normal, era más bien porque no tenía respuesta, no sabía qué decir a pesar de estos días pasados en reclusión por lo mismo.
mordió su labio mientras intentaba poner su atención en otro lado, queriendo suprimir las lágrimas, pero no pareció un plan perfecto, a los segundos sus propios ojos le traicionaron, cayendo cascadas por sus mejillas y su garganta dejó escapar un sonido que bien podría ser una risa amarga o un sollozo, siendo más lo segundo, en ese mismo momento sungchan supo que el llanto de jungwoo no pararía.
y lo que pasó después parece solo ser un sueño de fiebre, ligeros parpadeos que hacen que todo el tiempo parezca irse volando, porque cuando jungwoo se da cuenta ya es la primavera fuera de su librería, los cerezos inundan la calle así como inundan la acera fuera de su establecimiento, jungwoo no se molesta en barrer, no cuando se ve precioso. se encarga de sonreír a la gente que entra, deseándole un buen día a la gente que se va, estando detrás del mostrador y haciendo hasta lo imposible para mantener sus libros ordenados.
ahora tiene veintiséis años y han pasado exactamente ocho años desde la última vez que vio a jaehyun, en esa noche fría que insistió en encontrarse en el parque a unos cuantos pasos de su casa, con miles de mensajes en sus notificaciones, cuando se disculpó con él por no creer en sus palabras sobre la verdadera personalidad de minah y esa misma noche que jungwoo casi habla de más al querer confesar sus sentimientos después de pensarlo seriamente con la ayuda de un libro romántico que tenía guardado por ahí, deteniéndose en seco cuando jaehyun le arrebato las palabras de su boca al confesar que se iría mañana, que necesitaba despejarse y pensar en todo lo que había hecho mal estos meses.
meses en los que estuvo cortejando a su hermana, los mismos treinta días en los que jungwoo descubrió que ella estaba embarazada y obviamente el bebé no era de jaehyun, no cuando estos muy apenas se habían agarrado de la mano en su cena de compromiso. jungwoo no quiso convertirse en el chismoso de la familia, dándole una oportunidad a minah de decir la verdad por su propia cuenta, pero está no lo hizo, haciendo oídos sordos a los “yo lo sé todo” de jungwoo, fingiendo que todo estaba bien y haciendo hasta la imposible para que la boda siguiera en pie, queriendo incluso adelantarla.
"necesitas casarte antes de que tu vientre crezca, ¿no es eso? por eso tú insistencia"
"¡baja la voz! ¿acaso quieres que mamá se entere de esto?"
jungwoo la había acorralado en la cocina, donde las manos de minah temblaban con la copa de champagne entre sus dedos delgados, donde no había anillo aún, supo por parte de sungchan que taeyeon estaba reacia a dejar que fuera minah quien tuviera ese anillo de compromiso que era una reliquia para la familia, y sungchan secretamente estaba de acuerdo con su decisión, así que jaehyun todavía estaba buscando una joya que entregar a su prometida… como jungwoo odiaba decir eso último.
"a ti no te debería de importar lo que hago con ese niño jung, es más, deberías de apoyarme a mi que soy tu hermana, a no ser que…" ella se echó a reír, de esa manera malvada, burlándose de los sentimientos de jungwoo "no me digas, ¿estás enamorado de él, de mi prometido?"
lo último sobraba.
las piernas de jungwoo flaquearon, minah no podía saberlo, porque ella lo usaría en su contra, seguramente haría de todo para tener a jaehyun en la palma de su mano solo para molestarlo, así como lo hizo durante toda su infancia quitándole sus juguetes preferido para dejarle en claro que ella era la preferida, pero está vez no era un juguete de lo que estaban hablando, era jaehyun, un ser humano con sentimiento, algo que minah parecía no tener.
"¿de qué hablas? no estoy loco como para sentir eso, jaehyun ni siquiera es mi tipo" jungwoo mintió, por supuesto que jaehyun si era su tipo "pero si es mi mejor amigo, por eso estoy asqueado de tu actitud, quieres enredarlo en tus mentiras y hacerle creer que ese niño es de él"
"¿y si así fuera qué? ya lo tengo en mis manos, podría incluso casarme con él mañana mismo y tú no harás nada para impedirlo"
"vaya, que sorpresa, no sabía que mi prometida tenía tanto apuro por casarse conmigo"
un tercero apareció en su discusión, la voz de jaehyun resonó a sus espaldas, justo donde estaba el enorme marco que daba al comedor, en donde los demás invitados esperaban por ella.
jungwoo no reaccionó, no se movió ni un solo centímetro, con sus manos todavía recargadas en la barra de la cocina dándole la espalda a jaehyun, mientras que la reacción inmediata de minah fue sonreírle a su futuro esposo, esperando que no hubiera escuchado nada, pero eso jungwoo sabía que era imposible, porque él lo había visto por el rabillo del ojo esperando el momento perfecto para entrar a la escena.
y así de rápido el compromiso fue cancelado, era obvio que su hermana lo culparía y que su madre estaría de acuerdo con ella, resultando castigado encerrado en su habitación durante tres días, sin agua y sin comida, pero no contaban con que jungwoo ya estaba acostumbrado a ese nivel de reclusión, escapando de su habitación cuando su madre, ni sus hermanas estaban presente, escabullendo comida con ayuda de sus sirvientes, quienes incluso le contaron todo lo que estaba pasando afuera como si estos fueran los presentadores de los programas de chismes que le gustaba ver, mandando mensajes a sungchan con estos y de alguna manera también llegando a jaehyun, porque entonces no encuentra una razón concreta por la que jaehyun sabía que estaba castigado y había esperado hasta la noche para ayudarlo a escapar y despedirse de él con esa noticia de que se iría temprano por la mañana, dejando un beso en su frente al último momento de dejarlo de nuevo en la puerta de servicio.
fue esa última noche que jaehyun sin saberlo se llevó en su mano el corazón de jungwoo, cuando jungwoo sentía que se moría entre sus sábanas, con el dolor de dejarlo ir, quedándose en cama todo el día siguiente, ese mismo día en el que la familia de jaehyun iría a despedirlo al aeropuerto y el mismo día que su castigo fue levantado, jaehyun le había expresado su deseo de que estuviera ahí, pero jungwoo muy apenas podía sostenerse a sí mismo de pie, decidido a quedarse llorando todo el día, y todos esos años en los que jaehyun estaría lejos de él.
al principio si fue así, llorando también cuando sungchan llegó a buscarlo y cuando este le contó que jaehyun lo estuvo esperando durante varios minutos, arrepentido un poco al escuchar eso, imaginando a su jaehyun esperándolo con ese rostro ensombrecido por la tristeza, pero al mismo tiempo sintió que era un digno final para lo que sea que sentía en esos momentos, queriendo guardar todo en lo más profundo de su corazón.
hasta la edad de veintidós cuando salió de casa, unos años después que minah, huyendo con la custodia de yoon que su madre le dio por decisión propia, rompiendo el contacto con cualquiera de las tres kim, yéndose a vivir a un modesto departamento junto a sungchan, de hecho, este no tenía nada de modesto si tenía a un jung viviendo en el, joohyun se encargó de llenarlo de muebles, teniendo un toque especial en la habitación donde yoon viviría su adolescencia, y también con la habitación de jungwoo, llenándolo de libros y poniendo un hermoso ventanal en el que se sentaba por horas, recordando cuando hacía lo mismo en su casa, cuando miraba por ese ventanal esperando encontrarse con la presencia de jaehyun en la casa jung, admirando los tulipanes morados que se movían con el aire.
pero está vez era diferente, porque su ventanal ahora se dirigía a las luces de la ciudad y al paso del río han cerca de su edificio, parecía como si estuviera un poco más cerca del cielo desde esa vista
taeyong se encargo de la demás decoración, quedándose a cenar con ellos esa noche con la compañía de doyoung, quién apreciaba demasiado a yoon y le prometía que le enseñaría a cantar, sentándola en su regazo mientras taeyong, jungwoo y sungchan hundían sus labios en las botellas de cerveza y el pollo frito especialmente picante.
su vida era buena, era perfecta, incluso tres meses después de haberse establecido su hermana se apareció en su departamento, está vez tenía un aura diferente, ya no era esa minah que antes le hubiera visto con superioridad, era diferente, no solo por el niño de cinco años que se aferraba a su cintura y se escondía del hombre desconocido delante de su madre, también por sus ojos piadosos y acuosos en el momento que dijo su nombre en un volumen bajo.
jungwoo decidió aceptar sus disculpas y dejarla cenar con yoon, conociendo un poco más a su sobrino y escuchando a esta hablar de su vida de casada después de huir de casa a las semanas de su compromiso roto con jaehyun, del cómo había descubierto que madre le engañó diciéndole que su novio había huido al saber de su embarazo y por eso buscaba desesperada casarse con alguien y jaehyun era su víctima perfecta.
pero a jungwoo ya no le importa escuchar ese nombre, despidiéndose de ella con un abrazo casi al borde las lágrimas después de pasar horas hablando de sus vidas, encontrando un poco de consuelo en la suave caricia en su mejilla que ella le dio cuando ambos ya estaban en el umbral de la puerta, era una pena que minju aún siguiera bajo las faldas de su madre, porque entonces jungwoo sería completamente feliz al tener a sus tres hermanas a su lado.
y cuando yoon cumplió trece jungwoo se dio cuenta de que su vida se había ido volando, y la gente del edificio ahora empezaba a creer que sungchan era el otro padre de yoon, que había algo entre ellos por verlos tan cerca y solos a esa edad, cosa que inicialmente les causó gracia y decidieron dejarlo así, hasta que un día sintió el impulso de salir, de buscar por ahí alguien, de quitarse el peso que implicaba estar enamorado de jaehyun, pero era un poco difícil, uno no olvida tan fácilmente a la persona de la que estuvo casi más de doce años enamorado.
"haces bien en salir a despejarte, solo ten cuidado de los vecinos, no quiero que se enteren de que mi esposo me es infiel"
sungchan le dijo entre risas dejando de mirar los hotcakes que hoy yoon tendría por cena ese viernes, con ese delantal que yoon misma había decorado el día del padre en su escuela, el que tenía su mano pintada con colores aleatorios y el nombre de ambos en brillantina color morada, con algo de pegamento regado por toda la tela.
"¿esposo? ¿oppa, te casaste con sungchan oppa?" jungwoo negó con la cabeza, tratando de borrarse la sonrisa, acercándose a yoon para dejar un beso en su coronilla.
"prefiero comer brillantina antes de casarme con sungchan oppa"
"¡no me humilles delante de la niña!"
yoon se echó a reír, todavía agarrada a la camisa de su hermano, sus uñas pintadas de amarillo y rosa arrugando un poco está, formando un abrazo que jungwoo nunca negaría.
"¿oppa, vas a llegar tarde hoy?" jungwoo se puso a su altura, acomodando los cabellos oscuros de la niña, moviendo su cabeza de arriba hacia abajo "está bien, no te preocupes por mí, yo sé cuidar muy bien a sungchan oppa y estaré dormida antes de que llegues"
yoon le dijo en voz baja, con su mano cubriendo su boca para que solo jungwoo escuchará, quién asintió enseguida y le agradeció por ser una niña tan bien portada, antes de pellizcar su mejilla y recuperar su postura de nuevo.
"te acompaño a la puerta"
los dos hermanos se quedaron perplejos por la proposición de sungchan, la puerta estaba a solo unos pasos del comedor, no era como si jungwoo se fuera a perder, pero aún así sungchan dejo el delantal en la silla y con ello la espátula en la mesa, haciendo un ademán con su cabeza que le decía a jungwoo que lo siguiera, y fue así que lo supo de inmediato: sungchan tenía algo que decirle.
los dos caminaron, pasaron la sala y luego ese pasillo en donde la luz se encendió al notar la presencia de ambos, jungwoo tomó las llaves de su coche y se acomodó su cabello naranja por última vez en el espejo, esperando a verse bien para encontrarse con mingyu, su segunda cita en el mes, porque bueno, las cosas con eunwoo no habían resultado muy bien.
"te conozco a la perfección, jung sungchan, ¿qué me estás ocultando?"
sungchan no sabía cómo empezar, abriendo sus labios sin decir nada y eso inquietó más a jungwoo.
"mi hermano..."
"¿pasó algo con taeyong?"
sungchan negó de inmediato, y jungwoo pudo soltar un suspiro, se había preocupado por el tono de voz y el rostro de sungchan
"¿entonces qué pasa con él?"
"taeyong no es el único hermano que tengo, jungwoo"
ah, entonces esto era sobre jaehyun.
sungchan se dio cuenta de inmediato que ese nombre no era muy bien recibido por jungwoo, hubo una mueca en su rostro por unos segundos y un ligero movimiento de cabeza como respuesta. jungwoo se preparó para escuchar lo que sea, que se iba a casar, que iba a tener un hijo, cualquier mala noticia (para él), ya estaba resignado por completo a qué jaehyun había hecho su vida en esos países europeos por lo que había viajado en los últimos años.
hubo un tiempo en el que no estuvieron así de incomunicados, antes solía despertar con mensajes de jaehyun en su celular, fotos de paisajes, comida, atardeceres y fotos de animales que encontraba por las calles de venecia o de españa, pero por su propio bien nunca respondió a los inmensos mensajes que jaehyun le mandaba, bloqueando su número en una noche de arrebato, queriendo borrar cualquier contacto con él por su propio bien.
"mi hermano está de regreso en corea"
con su familia, jungwoo espero a que dijera, pero en cambio sungchan se aclaró la garganta
"...y quiere venir a nuestro departamento"
"dime el día que vendrá y déjame desaparecer con yoon"
jungwoo se adelantó unos cuantos pasos para llegar a la puerta, quería huir en ese mismo momento. habían pasado ocho años, ocho años, eran los suficientes años para que ahora jaehyun no fuera nada más que un desconocido, ahora solo era el hermano de su mejor amigo, ya no era el jaehyun que era hace años en su corazón y mente, el que se reía con él de cualquier broma que dijera, el que lo defendía cada vez que nakamoto yuta se burlaba de que era un llorón, el que había plantado sus tulipanes favoritos justo debajo de su ventana para que los viera cada que miraba por ella.
ese jaehyun que siempre encontraba en la otra acera con una sonrisa y ojos color miel, con hoyuelos que parecían sonreírle a él y solo a él.
"es que ese es el problema, que en estos momentos está en la casa de taeyong y doyoung" la casa que estaba a solo unos kilómetros de su edificio, jungwoo se detuvo en seco "… él viene para acá"
jungwoo se atragantó con su propia saliva, preocupando a sungchan en el momento que se cubrió la cara y topó con la puerta, jungwoo comenzó a respirar por la boca y miró a todos lados con miedo llevando sus manos a su pecho, como si el mundo se le estuviera cerrando en ese mismo momento, su boca se abrió pero no dijo nada, solo dio media vuelta y salió corriendo del departamento, dejando a sungchan en el pasillo.
